marzo 01, 2008

Ovnis, osteópatas y otras ondas

Antes de que alguien crea que este blog se ha especializado de pronto sólo en las pseudomedicinas y sus mamarrachescos practicantes, les contaré que he pasado unos días estudiando unas fotos de un "ovni" captadas en Cantabria a principios de año. Bueno, loque hice fue ver las fotos y sus datos, emitir una hipótesis que parecía razonable y suficiente para explicar las fotos y los datos aportados por quien tomó la foto y luego durante varios días busqué datos adicionales para ver si confirmaban o no mi hipótesis. De modo provisional, todo parece indicar que el ovni es algo bastante pedestre, aunque en la foto, interpretada según los cánones de los soplapitos, lo que se ve es raro de cojones (como se dice en lenguaje técnico) y da para enrollarle los calcetines a los rarólogos y hacer un programita de radio o televisión.

Prometo próximamente sacar la segunda parte del cuento de la hipnosis y relatarle a usted este caso (si el dueño de las fotos me da permiso de publicarlas, ya sabe usted que uno se ajusta a las leyes a diferencia de los pistoleros valerosos de la misteriología. Pero por esta vez tengo que volver sobre la pseudomedicina porque sigue desarrollándose el caso del simulador, sentenciado intruso en la medicina y millonario caradurísima José Manuel López y Pérez-Cabada, alias Coté, a quien le dedicamos ya dos entradas: Medicina falsa, fraudes reales y Megalomanía, "medicina alternativa" y dinero a montones. Mi entrada a quirófano, por fortuna lejos de las pezuñas de los "alternativos", retrasó esta entrada, donde trataré de resumir cuanto Vicente Prieto me ha seguido enviando y que se ha publicado fundamentalmente en La voz de Galicia a lo largo de estos días. Yo sólo ordeno y transmito la información, sin colgarme medallitas, y la interpreto según lo que sé, que no muchas personas saben en virtud del gran monopolio que tienen los charlatanes sobre los medios de comunicación.

Porque, vea usted, un fraude con docenas de víctimas, más de cuatro millones de euros de beneficios malhabidos y donde el abogado defensor sea un ex juez echado de la carrera judicial por prevaricación, sería noticia a nivel nacional en casi cualquier país, pero no en el de Jiménez, Fúster, Sierra, Alfaro, Benítez, Rappel, Cardeñosa y Paco Porras, donde los diarios "serios" venden DVDs de chorradas mágicas, las televisiones se forran con montones de mamarrachos que "echan" las cartas (incluido, me entero ahora, uno de los "confiabilísimos testigos" con los que Íker Jiménez vende año sí año no su embuste de Ochate).

Antes de retomar donde dejamos el tema, me llega mientras escribo, literalmente, un correo de Fernando Javier Pagador López que encontró en un sitio dedicado a la República Española llamado "El canto del Búho" el siguiente cartel, que demuestra que en los mundos de la inteligencia y la libertad no se acaba de inventar la preocupación por lo que los charlatanes le hacen a sus prójimos:



El cartel, nos dicen, es obra de Luís Bagaría, que mucho nos honra engalanando este blog para hablar de uno de esos mismos charlatanes depredadores del bolsillo ajeno.

Para cuando nos dimos cuenta, el juez ferrolano que actuó en defensa de la salud de las víctimas del falso médico "Coté" ya le había intervenido cuatro millones (de euros), 13 pisos y otras propiedades. La llamada "Operación Zen" de la policía iba mucho más allá de su preocupación inicial, el blanqueado de capitales por la forma en que Coté depositaba fraccionadamente sus inmensas y presuntamente ilegítimas ganancias en metálico riguroso para no ser reportado al Banco de España. El pseudomédico procedió entonces a contratar como su abogado ni más ni menos que a Javier Gómez de Liaño, exmagistrado de la Audiencia Nacional y condenado por el delito de prevaricación, mientras que los afectados empezaron a reunirse, a contarse sus historias y a darse cuenta de la magnitud colosal del engaño al que se les había sometido. Gómez de Liaño se apresuró a pedir la excarcelación de su cliente, y en el escrito correspondiente hizo una de esas afirmaciones que pintan de cuerpo entero a la medicina charlatanesca, indicando que el acto médico debe entenderse "en un sentido amplio". Claro, habría que ver si alguien sin título de ingeniero le construye su casa al exmagistrado Gómez de Liaño y, al caerse ésta, alguien le sale con la embajada de que el hecho ingenieril debe entenderse "en un sentido amplio", a ver con qué melodía nos deleitaría el letrado. La solicitud de excarcelación fue denegada por el juez a petición de la fiscala y de la nueva asociación de víctimas del supuesto "osteópata", considerando además que había riesgo de fuga.

Un aspecto curioso de lo que se ha venido sabiendo es que, con sus falsos títulos y su muy genuina labia, "Coté" al parecer embaucó también a varios médicos presentándose como "especialista" en algún curanderismo un poco menos peligroso, como la acupuntura, que se utiliza al igual que otros muchos placebos en casos de dolores crónicos de los que la ciencia sabe poco (pero más que los embaucadores), como la fibromialgia. Tal fue el caso de la coruñesa Mercedes Méndez-Trelles, enviada a las garras de Coté por su médico, que finalmente le dijo que no volviera con el embustero cuando se enteró de que le realizó "infiltraciones" (es decir, le inyectaba en las articulaciones alguna sustancia de fórmula tan desconocida como la del Bio-Bac/Renovén) en 30 ocasiones, esquilmándole 500 euros en cada una de ellas. Total, que el "profesor doctor" (como ponía con todo descaro en su papelería), "neurocirujano" y demás delirios de los títulos multitudinarios que se autootorgó al estilo de Pedro Amorós, "diagnosticaba" afecciones que ni siquiera existían y luego las "trataba" incluso realizando cirugías en un quirófano instalado en la cocina del piso donde desplumaba inocentes.

Interesante es la historia de este presunto delincuente reincidente, un chaval deslumbrado (como tantos) por el exotismo de "oriente para consumo de pazguatos" que empieza en las artes marciales chinas, después instala un gimnasio y, al separarse de su socio, se convierte de la noche a la mañana en "experto" en medicina china. Si usted no lo sabe, se lo decimos, para presentarse como experto, practicante, maestro y especialista en "medicina" china no se necesita absolutamente nada, porque la "medicina china" no existe (la medicina es sólo una, como no hay ingeniería estadounidense, matemàticas alemanas ni biología sólo de Dinamarca), no ha demostrado nunca servir para nada y simplemente se le tolera, entre otras cosas, porque alivia la presión sobre una medicina social depauperada y porque, tontamente, los políticos no quieren molestar a aquéllos de sus electores creyentes en tales embustes.

Pero Coté sí era brillante en sus relaciones con la gente: era atento, simpático, comprensivo, todo falsificado como una foto de fantasmas. Por supuesto, decía que tenía relación con la Clínica Mayo de los Estados Unidos, hacía el paripé de hablar por teléfono en inglés y decía que era pobre y no tenía pasta. Así, la gente acudía a él en hordas, de toda España, porque se decía que era "muy bueno". Pero de lo que no se sabe hasta hoy es que haya curado a alguien mientras lo ordeñaba. Por el contrario, por ejemplo, a un joven paciente, Pablo Rajo Vicente, lo inyectaba ocho veces en cada sesión de tortura, después de tenerlo hasta nueve horas haciendo antesala... para lo cual lo amenazó con que se quedaría en silla de ruedas si no se dejaba salvar por el megadoctor.

Por cierto, si usted o alguien que usted conoce es víctima de este personaje lamentable, puede comunicarse con otras víctimas en la dirección de correo victimas.cote@terra.es, y lo digo sobre todo porque las víctimas están por toda España (se habla al menos de Valencia, Andalucía, Canarias y Asturias), pero pueden ser además víctimas del silencio mediático que rodea el caso. La asociación muy probablemente se personará como acusación particular en el juicio al seudomédico.

¿Qué son, si no víctimas, quienes se sometían a las "terapias" de José Manuel López y Pérez-Cabada, "Coté"? Inyecciones de sustancias desconocidas, "cirugías" en un fregadero... es de locos, pero... ¿no es igualmente de locos la promoción de la melatonina a cargo de un escritor bien cocido, las afirmaciones de "operaciones usando un cuchillo de cocina" que celebra cierto bien cebado personaje de la televisión, las "curas del cáncer conversando" y del SIDA "con vitaminas" que promueve continuamente una cara revista antimédica y anticientífica que en su número de junio de 2002 anunciaba un artículo sobre cáncer firmado por el delirante José Manuel López y Pérez-Cabada y anunciándolo como "colaborador y asesor de la revista desde hace un año", dando datos además de su consultorio y dirección de correo electrónico para engordarle el caldo sin importar nada? ¿Cuál es la diferencia entre los "cirujanos psíquicos" a los que ha hecho famosos la literatura misteriológica y el tal "Coté"? Desde aquí no se ve ninguna, salvo que éste está en la cárcel y la mayoría de los demás están gozando de total impunidad.

Como suele decirse, seguiremos informando, que esto va para largo. Entretanto, recuerde lo que todos deben hacer: "Huid de los charlatanes. No les interesa vuestra salud, sino vuestro bolsillo".