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septiembre 30, 2006

Íker Jiménez promueve... ¡agua a 140 dólares el litro!

Si usted no sabe quién es "Ramtha", no está consciente de uno de los más jugosos, desvergonzados y militantes engaños del "New Age" o niuéich, que diría mi tía Sofronia.

En caso de que no conozca a "Ramtha", lo más seguro es que no sepa quién es Masaru Emoto. Y si todavía no sabe quién es Masaru Emoto, está usted maduro para que Íker Jiménez y su tropa de presuntos allanadores y mentirosos certificados lo desplumen este domingo como a un pavo en vísperas de Navidad, contándole una milonga monumental.

Masaru Emoto en uno de sus muchos
vídeos promocionales diciendo: "Y también,
el agua es un espejo de usted mismo..." lo cual
no significa nada.
Lo que se dice de Emoto

Lo primero que probablemente escuchará usted es que Jimenitos o el empleadillo al que le haya mandado bordar este cuento hable de un tal "doctor" Masaru Emoto, que ha "demostrado científicamente" que el agua entiende varios idiomas y posee memoria. Para impresionarlo, le mostrarán unas fotos de unos cristales de agua muy bonitos, que se supone que se forman cuando uno pone cerca del agua un letrerito que diga "amor" o música de Mozart, o reza intensamente, y luego lo impresionarán mostrándole unos cristales todos chuecos y feos, que se forman (sigue suponiéndose) cuando uno pone un letrero como "mal rollo potente" o música de "Mago de Oz", grupo que además de heavy tiene el defecto de criticar a las religiones, o sea que son más malos que bañarse en ácido sulfúrico, y el agua lo sabeeeeeee (acá le subirán a la música de película mala que tanto le gusta a Íker).

A partir de esas afirmaciones absolutamente sin sustento (como veremos), procederán a contarle el siguiente cuento: a) que el agua "se acuerda" de la estructura cristalina que tuvo antes, b) que esto se relaciona de alguna forma misteriosona con la homeopatía y la salud, c) que "demuestra" el poder de la oración, d) que tiene que ver con la "física cuántica", concepto del que no entienden ni la mitad de un pepino Íker Jiménez ni ninguno de los miembros de su lamentable troupe, pero que usan porque sienten que les da credibilidad y legitimidad científica.

Y de allí se concluirá que todo eso, que no se sabe si pasa, que si pasa no se sabe cómo pasa ni por qué pasa, es "importante".

Misterio misterioso, varios minutos de televisión basura, suena la registradora y usted se queda con la idea de que ese presentadorcillo de voz de pito que pierde el pelo a velocidades asombrosas lo ha puesto en contacto con una verdad fantástica que unos señores muy malísimos le quieren ocultar a usted. Íker el héroe, usted la doncella boba salvada y los demás los villanos de la peor película de la cinematografía mundial.

Y este bulo se lo contará a usted Íker Jiménez sin informarle de las abundantes críticas que se han hecho a Masaru Emoto, confiado en que esta vez no se verá obligado a desdecirse, así fuera con la mendacidad y retorcimiento que usa cada vez que se le atrapa con la mano en la jarra de las galletas, que viene siendo tres o cuatro veces por semana cuando no está de vacaciones.

El empresario sonriente


Vale, Masaru Emoto sí es doctor, ésa es más o menos la única verdad en este cuento.

Página donde usted puede estudiar el "doctorado"
en medicina alternativa que tiene Emoto. Todo
por correspondencia, sin ninguna
validez y sin ninguna utilidad.
Pero es doctor en relaciones internacionales y eso era, nada más, cuando se le ocurrió este bonito negocio. Ya después, en 1992, la Open International University for Alternative Medicines de Calcuta le concedió un título de "doctor en medicina alternativa", lo que equivale, claro, a que Pedro Amorós le hubiera dado seis de sus inservibles diplomas como máster en parapsicología avanzada, porque ese título de una universidad por correspondencia que no reconoce nadie no vale ni el papel en el que se lo escriben.

Bueno, pues el doctor Emoto dice que hace todo eso. ¿Lo ha demostrado? Pues por desgracia no. Como suele ocurrir con todos los brujos y magos que comercian con maravillas, sólo a él y a los miembros de su empresa les salen las fotos que demuestran que el agua hace "figuras bonitas" si se le pone cera una palabra "buena" (en cualquier idioma, claro, el agua es políglota) y que hace "figuras feas" con palabras "malas".

Claro que habría que ponernos a pensar si lo de "bonito" y "feo" o "bueno" y "malo" no son categorías demasiado subjetivas como para hacer un estudio. Por ejemplo, pienso yo, si se pone la palabra "Malo", ¿el agua puede saber si yo quería decir la palabra "malo" en español, que obviamente es mala, o me refería a Malo, comunidad de la provincia italiana de Vicenza cuyos 12.200 habitantes son en general buenas personas (como ocurre en todo el mundo)?

Y eso sin considerar que no todo el mundo estará de acuerdo en que una pieza de buen rock pesado sea más mala o fea que una clásica por pura definición, ya que para evitarse esas angustias, Emoto no mete definiciones en ningún lado de su sarta de ocurrencias indemostradas.

El problema para aceptar las afirmaciones de Masaru Emoto es que nunca han sido sometidas a un estudio científico. Él mismo, que evidentemente es menos tonto que los misteriólogos que lo parasitan para sacar raja, se guarda mucho de afirmarlo: "Emprendí la investigación del agua en todo el planeta no tanto como investigador científico sino como pensador original, como ser humano". Claro, Masaru no es investigador científico, pero tiene ocurrencias (pensador original) que le dejan un dineral sin dar un palo al agua. Y ése es el punto.

Y en otra entrevista, muy orondo reconoce que no entiende muy bien qué es eso del "estudio de doble ciego" (usado en la investigación científica todo el tiempo para evitar que los prejuicios del investigador afecten los resultados).

Claro que a Masaru Emoto, que tanto le gusta el dinero, debería interesarle el tema, porque James Randi le ha ofrecido el premio de un millón de dólares si en un estudio controlado de doble ciego se demuestra que pasa lo que Masaru dice que pasa. Masaru Emoto no ha dicho ni "sí" ni "no" ni "lo estoy pensando".

A ver, que no es malo ganar dinero, ni quererlo, ni ganar mucho, lo criticable es hacerlo con engaños. Ya veo venir a tontos irredentos como Bruno Cardeñosa chillando que no debo criticar si yo también cobro dinero por mi trabajo para vivir. Estos pobres no entienden que lo criticable no es el dinero, sino cómo se obtiene, que si Íker Jiménez se estuviera llenando aún más de plata con algún trabajo que no implicara expeler mentiras a velocidades asombrosas victimizando a cientos de miles de personas que sufren de mala información, no me metería yo con él.

Masaru Emoto no esperó a que la ciencia corroborara sus extravagantes afirmaciones. Siguiendo el sagrado camino del embaucador, escribió un libro, se apuntó a la mafia del niuéich, inventó un rollo místico aburridísimo (el "Hado") y puso una empresa para cobrar por todo eso.

Es decir, que las palabras "buenas" y las formas "bonitas" son las que dice Emoto que lo son, y todo el rollo sobre que el agua "capta" las "vibraciones energéticas" de las palabras buenas mediante la cuántica y los campos de conciencia no está basado más que en las ocurrencias del señor éste y de quienes se suben a su tren.

De allí a afirmar que se puede "purificar" el agua contaminada rezando no hay más que un paso. Y Emoto da el paso con firmeza (pero sin beberse el agua, claro).

Don Masaru actualmente cobra por sus libros, por sus seminarios, por sus conferencias, por cursillos de instructores de Hado, por sus cedés (y los cedés de "música curativa" de otros) y botellas de agua "tratada" para que tenga la "geometría correcta" con el asombroso precio de 35 dólares por 8 onzas o 0,237 litros, o sea más de 140 dólares el litro (más gastos de envío). Eso es lo que promueve este domingo Íker Jiménez en su programa.

De hecho, si compramos todo lo que se anuncia en la página arriba enlazada (y de ello sólo 8 onzas del agua mágica del caradura Masaru), tendríamos que soltar 876,30 dólares más gastos de envío.

Y eso no es nada si nos vamos a buscar sus nuevos y delirantes aparatos como este Sistema de hidratación de la energía del sonido que se usa para "crear" agua tratada para que usted ponga su propio chiringuito por sólo cuatro mil dólares.

No me resisto a traducir un pedacito de la sarta de sandeces que se usan para promover la venta de este adminículo: "Con nuestras formas de Scalarwave MiraCoil [bobinas de alambre], somos los primeros que integran todas las formas sólidas platónicas que están situadas al final de la tabla periódica de los elementos. Hemos meido en una caja las bobinas con formas redonda, de triángulo, de cuadrado, de pentágono y de hexágono alrededor de de tubos de cristal de cuarzo, y estamos usando las formas geometricas para proporcionar campos de energía coherente para estimular los niveles celulares".

(Harían falta páginas y páginas para deshilar esta colección de mamarrachadas: es falso que haya "formas sólidas platónicas" en la tabla periódica de los elementos, como es falso que haya "grupos de música de cámara" metidos en una moneda de un euro. Pero el uso del "cuarzo" (piedra mágica del niuéich, seleccionada porque es baratísima y se puede vender carísimo, como el agua) y lo de los "niveles celulares" nos da la pista de que esto es para embaucar a personas enfermas y desplumarlas sin consideración alguna por sus verdaderos problemas de salud.)

Ramtha, en riguroso efectivo


La asociación de Masaru Emoto y sus locuras con el niuéich logró sus mayores frutos cuando se encontró con una señora que se solía llamar Judith Darlene Hampton, luego se casó con un señor y pasó a llamarse Judy Z. Knight (o J.Z. Knight) y actualmente actúa y cobra con el nombre de Ramtha. Ramtha es, se supone, un guerrero espiritual de Lemuria, de 35,000 años de edad que la posee (o del que ella es médium o "canalizadora", como dicen en el niuéich), y que lo hace desde que en 1977 la señora se puso una pirámide en la cabeza (lo que se conoce como "fase piramidiota del niuéich"). Ramtha tiene un mensaje muy importante para la humanidad, que Judith nos puede dar a mil dólares la conferencia y que no pasa de ser la misma papilla blanducha de "buena onda", "civilizaciones anteriores" y "vibraciones cósmicas" del niuéich de antes, pero más estilo Hollywood y, por tanto, más caro.

Judy-Ramtha ha amasado millones de dólares contando historias que no pueden sustentarse en absolutamente ningún conocimiento, y que no se pueden poner a prueba. Tiene su escuela, la Ramtha School of Enlightenment su empresa editorial y sus presentaciones en persona y en los medios, siempre bien cobradas y no de modo espiritual, sino groseramente material. Además Ramtha le dio el místico "toque terapéutico" para que pudiera curar a la gente tocándola, y cobrar por ello, y todo esto tiene que ver (¡por supuesto!) con los OVNIs, el aura y los chakras.

El mayor intento por conseguir adeptos de Judy fue la producción de la película "¿Y tú qué sabes?" o "¿Qué diablos sabemos?" (What the bleep do we know?) falsamente presentada como documental, con la participación de varios doctores tan falsos como Masaru Emoto y la manipulación denunciada de la participación de un científico de verdad. Todo su rollo pretende ligar la física cuántica, de la que no saben nada, con el rollo místico. Y para conseguir adeptos, se intentó ocultar que quienes produjeron y escribieron la película fueron adeptos de la semisecta de Judy.

Si usted no sabe nada de cuántica, al menos mantenga esto presente: los principios de la mecánica cuántica, los fenómenos de los que habla la teoría cuántica y las ecuaciones de la mecánica cuántica sólo son válidos a nivel atómico y no se les puede extrapolar al nivel macroscópico en el que vivimos nosotros. Para entender esto, basta un ejemplo: Einstein demostró que si viajamos a una gran velocidad, muy cercana a la velocidad de la luz (300.000 kilómetros por segundo), el tiempo transcurrirá más lento para nosotros que para una persona que no viaje a esa velocidad... pero no se puede decir que andar muchas horas en motocicleta a 100 KPH le haga vivir más porque a las velocidades a las que vivimos nosotros, esa característica de la materia no nos afecta. Lo mismo pasa con la cuántica. A nivel atomico y subatómico pueden pasar cosas asombrosas, pero eso no significa que le pueda pasar lo mismo a un florero o a una persona, y todo intento por mezclar la cuántica en la vida a nuestro nivel tiene por objeto separarlo a usted de sus billetes.

La película fue el gran lanzamiento de Emoto al mundo donde se cobra de verdad, mucho y sin trabajar nada. Pero tras su prestigio y fortuna no hay ni un estudio científico que pueda comprobar que ocurren las cosas maravillosas que Emoto dice que pasan.

Pero eso no importa, lo que importa es que usted crea y pague. Después de todo, el mundo esotérico del niuéich adoptó todas y cada una de las afirmaciones de Emoto sin someterlas a prueba... ¿acaso usted se va a creer que es más inteligente e importante que un guerrero lemúrico de 35.000 años de antigüedad? Todos los sitios esotéricos, todas las revistas soplapiteras, todos los misteriólogos profesionales repiten como monos lo dicho por Emoto... ellos no necesitan comprobarlo... ¿para qué querría comprobarlo usted?

Para que no quiera, los salteadores de caminos espirituales cuentan con la complicidad desbordada y entusiasta de personajes como Íker Jiménez y su circo volador de desvergüenzas.

septiembre 21, 2006

Fantasmas en Gijón

Actualización al 2 de octubre sobre la uyuyuyante Casa Cuartel de Aboño donde no pasa nada:
- No se pierda usted el brillante blog La Alucinación de Gylfi, al parecer de Javier Cuevas, que no sólo es vecino de Aboño, sino que sabe perfectamente lo que sí ocurre y lo que no ocurre alrededor de la Casa Cuartel comercializada por la trinca infernal GAIPO/Mundo Parapsicológico/Cuarto Milenio, y además lo cuenta de modo sabroso, como vecino ofendido y a la vez desternillado de la risa, con datos a tutiplén que los himbestigadores misteriológicos no consiguieron porque no les interesa para el negocio, pero que seguramente nos interesan a quienes no nos creemos que Íker Jiménez tenga la verdad agarrada por soleares. Javier es, me parece, uno de los escritores de ciencia ficción conocidos de Gijón, de los que hacen todos los años la recomendable Asturcon como parte de la Semana Negra. ¿Será? En tal caso hasta lo conozco.
- La Casa Cuartel presuntamente allanada por GAIPO y Cuarto Milenio ha sido destrozada, pintarrajeada, los muebles que quedaban han sido arrojados por las ventanas, hay algunos grupos de chavales que la "investigan" por las noches allí yéndose de botellón y a fumar cigarritos de la risa... eso sin contar a muchísimos chavalillos sin duda honrados y debidamente engañados que de pronto se sienten "investigadores" porque si los de GAIPO pueden, joer, ¡pues puede cualquiera..! Nada de eso preocupa a la banda de Cuarto Milenio, que se prepara para mostrar, ¡cómo de que no!, cierta fotografía nocturna de la casa cuartel con su infaltable fantasma Clase Jimenitos, tomada por alguno de los muchos visitantes que han seguido allanando, presuntamente, esa casa.
- Para el archivo: David González, capo de GAIPO, se inscribe en la parafacultd parajudicial de Bruno Cardeñosa y ha decretado, en el foro de Mundo Parapsicológico, que no hubo allanamiento porque no rompieron ningún candado. Ya sabe usted, si se mete en una propiedad privada, basta que no rompa el candado para que deje de ser allanamiento. Y si la policía lo detiene de todos modos, llame a GAIPO para que le hagan su defensa paralegal... con suerte le toca Bruno de abogado.
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Actualizaciones uyuyuy el 22 de septiembre:

Gerardo García Trío, en su blog Bajo el volcán reproduce algunas declaraciones del dueño del local presuntamente allanado.

Otro tanto vemos en La Nueva España de Gijón, que parece de pronto que los medios que animaron a los chavales de GAIPO ahora quieren lavarse las manos.

No se pieda, en el delirante sitio Mundo Parapsicológico el "artículo" sobre la himbestigación en cuestión, con fotos (de día, claro), con las clásicas "psicofonías" en las que le dicen qúé tiene que oír, porque si no, no oye nada. Pregúntese cómo se puede llamar "investigación" a la serie de rituales esohistéricos efectuados en la casa presuntamente allanada y, sobre todo, léase los comentarios de los creyentes que consumen las cosas que ofrecen estos sitios de ocultismo turulato, vea su cerrazón a las opiniones en contrario y asómbrese de que los chicos de GAIPO no hayan aparecido en toda la semana para explicar algo de este desfiguro.


Después de que Íker Jiménez y Javier Sierra hicieron el ridículo con sus ovnis renacentistas tal y como se previó en este blog (y no es que yo sea demasiado inteligente, es que estos inverecundos falsos periodistas son más previsibles que los eclipses de sol), Íker procedió a meterse en otro lío de polendas presentando una farsantesca "investigación" de unos chavales que a mí me han reconocido que son aficionadetes sin idea alguna del método usado para investigar algo.

Para su mala pata, la supuesta investigación ocurrió a las afueras de Gijón, ciudad en la que resido, y con protagonistas que conozco.

Primero, Íker le hizo una entrevista fodonga a una de sus empleadas. La chica hizo un verdadero esfuerzo por transmitir una sensación fantasmosa de uyuyuy, pero lo único que pudo decir (además de que "se sentía incómoda", o sea, le dio el miedo por sugestión) es que le falló el visor de la cámara de vídeo.

Íker Jiménez, claro, concluye que las fallas del visor son prueba de que allí hay algo raro, uyuyuy... (al pobre no se le ocurre que las fallas del visor sean, por ejemplo, una avería de la cámara... o se le ocurre y se lo calla porque eso no le mete dinero al bolsillo).

Después pasaron a la "himbestigación". Resumo: unos chavales que no saben nada de investigación pero creen en cosas uyuyuy se encuentran una casa deshabitada que dicen que está "en medio del campo", se meten en dicha casa, hacen unas supuestas "psicofonías", graban un chirrido (al que llaman "alarido") y lo que ellos dicen que son "voces raras" (y hay que creerles, porque el protocolo de la investigación no lo tienen porque ni saben qué es eso), se acojonan con unos clavos clavados en la pared, se asustan con un papel que dice "Mata-Poago" (Mata y Poago son parroquias de Gijón) y luego deciden hacerse publicidad con el tema para que se vea que son importantes y se enfrentan a lo oculto, uyuyuy. Y cuando el escándalo estalla (como en este caso) y sus mentiras se hacen evidentes, pues callan, claro.

Se trata de nuestro conocido David González y su banda llamada GAIPO (Grupo asturiano de amigos de investigación paranormal y ocultista). David es además el representante en Asturias de otro club de chifladitos llamado Mundo Parapsicológico, a cargo de Pablo "ganar más dinero" Moreira.

Buscando cómo llenar horas en su programoide, la gente de Íker Jiménez contactó con Moreira sabiendo de qué va la cosa, éste los puso en contacto con David y éste se fue con un equipo de "Cuarto Milenio" a repetir eso que parece un allanamiento de morada en plan horda, pero como no pasó nada, pues la camarógrafa se asustó, dicen (sin probarlo) que pusieron "detectores volumétricos de movimiento" y que éstos daban la alarma pero "cuando uno iba a donde estaban los detectores, no había nada" (sonido ululante de película de miedo cutre) y, claro, falló en visor de la cámara. Uyuyuy...

Obviamente, sin conocer la marca y modelo de los supuestos detectores de movimiento no se puede saber si detectaban una rata, una mariposa nocturna o a un indigente de los que ocasionalmente duermen en el lugar y que salió por pies al darse cuenta de que el edificio estaba ocupado por unos locos que fingen buscar fantasmas para asustar a las personas que les creen.

Y eso es todo.

Por supuesto, los acojonantísimos clavos que casi matan del susto a la empleada de Jiménez no están relacionados (como alucina el esperpéntico Juan Jesús Vallejo) con ningún "ritual de magia negra" ni ningún uyuyuy en venta a cargo de la irresponsabilidad de la cadena Cuatro.

Los pocos hechos que hemos podido averiguar no son como le contaron a trío Íker, David y Juan Jesús (JuanJe, le dicen, ugh). A reserva de ampliar este comentario van algunas cosillas:

1. La antigua Casa Cuartel de Aboño (que no de Gijón) no está "en medio del campo" ni "escondida a simple vista", sino que está en medio de un desgarriate industrial-ferroviario-carretero de polendas. Claro que en las fotos los himbestigadores del GAIPO y los himbestigadores jimenezeros no le enseñan a usted que a tiro de piedra hay una termoeléctrica (gracias a la cual tengo electricidad para escribir esto), varias fábricas, carreteras y una vía férrea por la que pasa uno cuando toma el tren de Gijón a Candás.

2. El "alarido" grabado suena igualito a los chirridos de las ruedas de los trenes que pasan por allí, cuando uno va de Gijón a Candás en el FEVE. Igual es eso. Como no sabemos a qué hora se hizo la grabación, no hay forma de constatarlo, así de cutres son las "investigaciones" que le presenta Jimenitos.

3. El dueño (porque este sitio tiene dueño) nunca ha visto nada raro en su antigua casa cuartel, y explica que los clavos fueron puestos allí por unos indigentes que en ocasiones ocupan la edificación, y que allí guardaba herramienta, entre la que había una pistola de clavos con la que alguien se divirtió un rato en cierta ocasión clavando los clavos uyuyuy.

4. Lo que hicieron el GAIPO primero y Cuarto Mileno después se llama, me parece, allanamiento. Si alguien decide denunciarlos por ello, bien puede ser que la historia de la parademanda fracasada de Amorós acabe como un chiste menor de la soplapitología española. En el artículo original (a ver si dura en la red), GAIPO asegura que el sitio está abierto para que "posibles compradores" lo evalúen, cuando no está en venta, y cosas así que usted puede leer.

5. De paso, los gaipitos y Jimenitos están perjudicando a una persona que ahora se pregunta si podrá construir allí cuando "la televisión" ha dicho que hay fantasmas. Yo, la verdad, apuesto a que la gente no es tan imbécil y cada vez le cree menos a Íker Jiménez y a sus sujetavelas y chupabotas que por salir en tele son capaces de decir cualquier barbaridad, pero al menos sí hay un presunto o posible perjuicio al dueño del sitio que no sabía nada de todo este tenderete antes del domingo.

6. Entretanto, en las listas de correos de "aficionados a lo misterioso" se están ya preparando nuevos presuntos allanamientos, con "quedadas" nocturnas y demás en esa propiedad privada. Es la consecuencia de la promoción impúdica y desfachatada de falsos misterios que hacen Jiménez y sus acólitos, evidentemente. Ahora, la casa tiene un letrero de "Prohibido el paso", por cierto. A ver si los heroicos cazafantasmas lo respetan.

Estamos en la pista y seguramente habrá más. Pero con lo que hay, esos "abogados del grupo Prisa" con los que Íker Jiménez solía amenazar a sus críticos cuando le descubrían otro embuste probablemente sí tengan por qué estar preocupados, más cuando las pruebas del posible o presunto allanamiento las han difundido por televisión nacional ante todos los espectadores de los que presume Ikercito.

Y más lo deben estar los genuinos fantasmas de Gijón, esos autoproclamados "investigadores" que parten de su creencia ciega en el ocultismo para buscar darse lustre sin trabajar y sin estudiar, y a los que les han dado alas los medios locales, permitiéndoles hablar sin dar pruebas y sin cuestionarlos jamás porque "somos amiguitos": Televisión Local de Gijón, los diarios locales, las radios locales. Todo eso lo presumen en su página Web y demuestra lo mal que anda el periodismo en estos tiempos.

David, Dolores, Antonio, Jesús, Pelayo y Eloy, la lección es sencilla: si quieren ser investigadores, pónganse a estudiar biología, antropología, física, química o criminalística. Pero con ínfulas sin bases, una grabadora, una ouija, un aparatejo que no entienden y unas tragaderas del tamaño de El Molinón, lo único que conseguirán es meterse en líos.

O cobrar lo que les haya pagado Íker, si es que les pagó o se va a quedar él con todo el dinero, que tampoco sería nada paranormal.

septiembre 16, 2006

La crítica no es ilegal, dice el tribunal

Interrumpimos brevemente nuestra programación habitual por un asuntillo que ha mantenido en vilo al mundillo ocultista, misticoide, soplapitero, esotericón, paranormalero y misteriópata español.

¿Recuerda usted a Pedro Amorós Sogorb, presidente de un club de chifladitos que se anunciaba como "SEIP" pero se llamaba distinto, especialista en vender "sicofonías", ordeñador de las "Caras de Bélmez®", al que sus "coleguitas" de la engañifa organizada empujaron a hacer lo que ellos no se atreven a hacer y que tontamente demandó al periodista Javier Cavanilles, al director del diario El Mundo y a varias ediciones de tal periódico?

El punto era muy sencillo: para los ocultistas, la crítica a sus ocurrencias es inaceptable, no aceptan la libre expresión y amenazan con los tribunales a la menor provocación. Para quienes los criticamos, esta crítica es una forma de libre expresión sana para la sociedad. Eso se sometió a juicio en la frívola demanda de Amorós contra Cavanilles y medio El Mundo.

El 11 de septiembre, la jueza, Doña María Begoña Calvet y Miró, del Juzgado de Primera Instancia número tres de San Vicente del Raspeig, Alicante, falló:

Que desestimando la demanda interpuesta por la Procuradora (...) en nombre y representación de D. Pedro Amorós Sogorb frente a D. Javier Ruiz Cavanilles, D. Pedro José Ramírez Codina, D. Benigno Camañas Sanz y las mercantiles Unidad Editorial S.A. y Mundinteractivos S.A. debo declarar y declaro no haber lugar a la misma, absolviendo a los demandados de las pretensiones en su contra formuladas con toda clase de pronunciamientos favorables, y todo ello con expresa imposición de las costas del presente procedimiento a la parte actora, de conformidad con lo dispuesto en el Fundamento de Derecho Séptimo de la presente resolución que se da aquí por reproducido.

Traduciendo el formulismo legal, no le da valor a la demanda de Pedro contra medio mundo porque no tiene fundamentos, y absuelve a los demandados de pagar los 60 mil euros que dice Pedro que vale su honor, estando totalmente de acuerdo con la defensa de los demandados, por lo que Pedro tiene que pagarle a los abogados defensores de las personas a las que demandó.

En términos técnicos, esto se llama "ir por lana y salir trasquilado". En lugar de recibir 60 mil euros para la compra de cacerolas, coladores y otros implementos de cocina que suele emplear en sus himbestigaciones, tendrá que palmar con unos 15 mil euros, poco más o menos.

Esta demanda, que según el bobo de guardia del ocultismo español Bruno Cardeñosa iba a ser el fin del escepticismo en España como lo conocemos hoy o algo parecido, viene siendo así una reivindicación del derecho que tenemos los críticos a opinar sobre las tonterías que dicen los ocultistas.

(No haga usted mucho caso, cuando la jueza se negó a conceder las medidas cautelares exigidas por los delirios de Amorós para que Cavanilles y a El Mundo no lo mencionaran más, el presidente de "Soplapitos sin Fronteras", Bruno Cardeñosa, dijo en varias listas de correos que "Amorós había ganado". Pedro, chaval, que con "tractores" así, no necesitas "detractores".)

Vea aquí el análisis a fondo de la demanda a cargo de un abogado que además es escéptico y además es presidente del Círculo Escéptico, la nueva bestia negra de los soplapiteros.

Descárguese aquí el fallo y vea más datos por cortesía de alguien que cree en lo paranormal pero eso no lo vuelve ni tonto ni desvergonzado (repetimos, los creyentes no son lo mismo que los himbestigadores vividores fraudulentos, para los primeros, respeto, para los segundos, caña).

(Actualización lunes 18 de aeptiembre de 2006, 7:00 a.m.) En el blog del Señor Pez puede usted refocilarse con todo lo que tuvo la desfachatez de decir sobre el juicio durante casi dos años el tal Bruno Cardeñosa, ese muchacho tan fantasioso, tan irresponsable y tan desvergonzado, al que en tantos líos lo mete esa boquita y la impunidad que cree que le dan sus padrinos/titiriteros/whatever.

Volvemos a nuestra programación habitual. Tururú...

Ovnis, sombreros, nubes y desvergüenza

Esta semana, Cutre Milenio, digo, Cuarto Milenio, ofrece un originalísimo refrito sobre los "ovnis" en las pinturas renacentistas, a cargo de Javier Sierra (el hombre que escribe que Leonardo nunca pintó una cruz, quedando en evidencia que no ha visto los grandes cuadros del genio al que parasita) y, en el papel de Íker Jiménez, el propio Íker Jiménez (como solía anunciarse la radionovela Kalimán en México cuando la tierra aún no se enfriaba).

Ojo, éste no es el mismo refrito que usted se encuentra en la red apenas busca "renacimiento" y "ovnis" juntos, ni es el refrito del foro "oficial" de J.J. Benítez, ni tampoco se trata del refrito que en su momento han hecho todas las revistas soplapiteras de medio planeta durante los últimos 36 años, ni el anterior refrito de Javier Sierra, nonono, se trata de un refrito totalmente nuevo y original.

Pero claro, los "ejemplos" serán los mismos de siempre, y es altamente probable que se le escamotee a usted, el "amado público" cuartomilenero que le compra la ropita a Íker y a Carmen, las explicaciones que ya existen hace años de estos misterios de top manta que le enchufa Cuatro a los televidentes españoles semana a semana.

Es un ovni porque yo no sé qué es


Los ejemplos son, compruébelo usted:

1. La pintura "La crucifixión" de 1350, que está en el altar del monasterio de Visoki Decani, en Kosovo, antigua Yugoslavia.

2. El fragmento "La Tebaide" del cuadro "Escenas de la vida monástica" de Paolo Ucello, de alrededor de 1460.

3. La pintura de Carlo Crivelli "La anunciación de San Emidio", de 1486, que está en la London Gallery.

4. La pintura "Exaltación de la eucaristía" de Ventura Salimbeni, de 1600, que está en la iglesia San Lorenzo en San Pedro, Montalcino, Italia.

5. La pintura atribuida a Sebastiano Mainardi o a Jacopo del Sellaio "La virgen con niño y San Juan", del siglo XV, que está en el Palazzo Vecchio de Florencia.

6. La pintura "El milagro de la nieve", de Masolino da Panicale, de alrededor de 1428, que está ahora en el Museo y Galería Nacionales de Capodimonte, en Nápoles.

7. Dos ilustraciones del manuscrito Annales Laurissenses del siglo XIV, sobre un "ovni" que se vio en el 776 (o sea, sólo 400 años antes, por lo que la representación es como una foto, vaya) durante el sitio al castillo de Sigiburg, en Francia.

8. Un grabado del libro francés Le el Des Bonnes Moeurs, de 1338; que está en el Museo de Chantilly Condé, Francia.

9. Un grabado alemán de 1561.

10. Una ilustración en el libro Prodigiorum liber, del historiador Julio Obsequens.

11. Dos tapices del siglo XIV "La vida de María" y "La Magnífica", que están en la Notre Dame en Beaune, Borgoña.

12. El tapiz "El triunfo del verano", realizado en Brujas en 1538, hoy en el Museo Nacional de Bayerisches.

13. La pintura "El bautismo de Cristo" de Aert de Gelder, pintada en 1710.

Los más cutres, encuentran alguna otra pintura en las que se pueden imaginar ovnis echándole mucha imaginación y mucho morro, o se conforman con maravillarse de que haya pinturas que representen "nubes lenticulares" (como si tales nubes se hubieran inventado después del avión).

Esto es resultado de un proceso muy revelador de cómo piensan (por decirle algo) los ufólogos de hágalo usted mismo: hace años algunos de los más babosos de su tribu se lanzaron a presentar fotos de nubes lenticulares como si fueran naves extraterrestres, pero de inmediato los meteorólogos los sometieron a carcajadas, porque las nubes lenticulares no tienen nada de misterioso, lo cual en los últimos 30 años no les ha causado vergüenza alguna, sino que han acabado decidiendo que las nubes lenticulares tienen sin duda una relación con los ovnis, aunque no lo sean. Es como demostrarle a alguien que un perro no es un apio y que sin embargo la unica conclusión que pueda sacar su abatido cerebro es que toda foto de un apio oculta a un perro.

Esto lo dice con más claridad Javier Sierra refiriéndose a la pintura que anotamos con el número 6, "El milagro de la nieve":


sentando cátedra de "experto" (por supuesto) en su página Web con esta asombrosa y maravillosa frase "Los OVNIS parecen aquí nubes de los que se desprende nieve. Pero, ¿son sólo nubes?"

Usted dígalo:



La respuesta es: Sí, Javiercito, son sólo nubes, no seas tonto. La frase que nos suelta es como decir que en "La rendición de Breda" (1635) de Velázquez "los ovnis parecen lanzas"... ¿o no?



¿Soy el único que piensa que además de ignorancia hay un descaro enorme y ganas de pitorrearse del público? Quizá.

Soy un experto... pues porque yo lo digo


El problema es que los "expertos en ovnis" (es decir, los "expertos en cosas que no están identificadas", válgame el imperio bizantino) no saben nada de los conocimientos reales aplicables al caso que fingen estudiar (cuando en realidad lo ordeñan a troche y moche) en este caso, los intrínguilis del arte medieval y renacentista.

Así, ven algo "raro" y sacan conclusiones sin saber ni pío de pintura (ni les interesa) y, claro, sin estudiar lo que han descubierto los verdaderos expertos en arte. Para estas almas no tan cándidas, estudiar está reñido con la labor esencial de "himbestigar y escribir un libro" y, además, ya sabe usted, los expertos son personas malvadas que pertenecen a la conspiración de la ciencia oficial ortodoxa y "fascista" (como suele rebuznar sonoramente Bruno Cardeñosa cuando lo dejan) y sus estudios no tienen ninguna validez cuando se les coloca ante las geniales ocurrencias de los Sierra, los Jiménez, los Benítez y otros maestros del vivir del cuento.

Quienes creen que saber es algo distinto de fantasear y tiene cierta validez, acuden a quienes sí saben de arte renacentista para preguntar si de verdad esas cosas tremebundas son ovnis=platívolos=naves extraterrestres tripuladas=uyuyuy o no.

En este caso, mi asesor ha sido Diego Cuoghi, que ha escrito un artículo definitivo sobre este tema, y quien amablemente me permitió usar su trabajo, ilustraciones incluidas, para solaz y esparcimiento de los lectores de este blog. Diego es un arquitecto italiano especializado en historia, diseñador gráfico y especialista en arte en 3 dimensiones por ordenador. Para su artículo, claro, acudió a su vez a los conocedores del arte de la época.

(Además, por su propia iniciativa al conocer las turulatas teorías leonardianas de Javiercito Sierra, Diego me ha regalado munición abundante para poner a secar el lamentable libraco con el que el paranormalólogo se está llenando de plata en el vagón de cola de Dan Brown sin ninguna vergüenza, pero eso será en otra ocasión. Los genuinos admiradores de Leonardo podemos ser despiadados cuando alguien pretende pasarse de lanza con el genio florentino.)

En el principio estaban el sol, la luna, y un ignorantazo


Fue en 1964 cuando el estudiante de arte Alexander Paunovitch vio esta pintura de la crucifixión de Cristo en el muro del monasterio de Visoki Decani, el referenciado arriba con el número 1:



A sus ojos de estudiante (seguramente reprobado constantemente), los dos objetos que aparecen arriba a ambos lados le parecieron "naves espaciales con tripulantes", cosa perfectamente razonable considerando que en 1964 las pocas naves espaciales que habían lanzado soviéticos y estadounidenses eran de un solo piloto. Un acercamiento nos muestra cuánto se parecen esos objetos a las naves espaciales:



Aunque algún aguafiestas podría decir que la "tremenda nave espacial" de la derecha tiene una forma como de luna menguante, y la de la izquierda, por tanto, con ese colorcito rojo, recuerda algunas representaciones del sol.

Y el aguafiestas tendría razón.

Porque en la Edad Media, uno de los modelos más comunes para la representación gráfica de la crucifixión de Cristo se componía de la cruz al centro, frente a ella los dolientes y los romanos, a la izquierda el sol y a la derecha la luna, como lo cuenta un tal James Hall, que sí es experto de verdad, en su libro Diccionario de temas y símbolos artísticos, publicado por Grupo Anaya en 2005 (traduzco del inglés): "El sol y la luna, uno a cada lado de la cruz, son un elemento constante en las crucifixiones medievales. Sobrevivieron hasta principios del Renacimiento, pero se ven raras veces después del siglo XV. Su origen es muy antiguo. Era costumbre representar al sol y a la luna con imágenes de los dioses solares paganos de Persia y Grecia, una práctica que se continuó en los tiempos romanos en las monedas que retrataban a los emperadores".

Dioses paganos, caras en el sol y la luna (¡qué idea tan original!)... Pues debería ser muy común, entonces. Y lo es, pero nuestros expertos de cartoncillo no lo saben. Usted lo sabrá viendo algunas de las cientos y cientos de pinturas, iconos, murales, cuadros, miniaturas, grabados y demás que los "expertos en ovnis" no se han preocupado en ver:


¿Confiaría usted en los "expertos en ovnis" para que le expliquen cuadros medievales si no conocen la diferencia entre una pintura al óleo y una escultura en mármol?

El simbolismo pictórico y el sombrero


Cada época y cada cultura tienen sus códigos visuales para contar historias por medio de las artes plásticas. Los colores, la posición de los personajes, los tocados, ropa, aditamentos, escenografía, etc. pueden estar cargados de significado en su lugar y momento y no tenerlo para una persona de otra cultura y otro tiempo, como ocurre con las representaciones del sol y la luna arriba ejemplificadas. Así, la representación de un dios maya que se encuentra en numerosísimas estelas y códices mayas puede parecerle, a un atolodrado hotelero y estafador convicto como Von Däniken "el humo" del "despegue" de una "nave espacial" que es en realidad la representación del maíz habitual en esa cultura mesoamericana.

En la pintura religiosa medieval y renacentista, estos códigos eran sumamente claros. Y los artistas tenían poca libertad de elección: tenían a los inquisidores y demás fauna siempre ojo avizor sobre sus trabajos, sin contar con que los que pagaban las pinturas no eran amigos de las zarandajas y además de mala uva tenían una cantidad de poder tremebunda. Los pintores eran artesanos más o menos calificados a los que se pagaba para hacer lo que les mandaban. En palabras de Cuoghi, los pintores renacentistas no podían editorializar libremente, como un notario no puede introducir sus chistes o comentarios personales en el testamento que le dictamos. Es decir, pues, no eran artistas con la libertad y pasión renovadora (a veces más falsa que un dólar anaranjado con la cara de George Bush) que supuestamente distingue a los artistas de hoy en día.

Un ejemplo nos lo da la pintura referenciada arriba con el número 2, "Escenas de la vida monástica" de Paolo Ucello.



Bueno, esto es lo que muy probablemente le presentarán a usted, aunque en realidad es un fragmento de una pintura bastante más grande, un montaje de aspectos de la vida de los frailes en aquellos años de 1460-1465.



En el minifragmento en cuestión, suelen decir los "expertos" (jejé) en "ovnis" (jijí) en sus "estudios" (jojó), hay "un personaje" que adora a Cristo, acompañado de un perro, y hay un platillo volante rojo puñeta abajo a su izquierda, que incluso tiene la estela de su humo cósmico o alguna majadería de altos vuelos por el estilo. Y sí, pues, hay un objeto discoidal allí, que ni qué.

Pero el caso es que no se trata de "un personaje" así nomás, sino que el fragmento representa, nos dicen los que sí saben, a un tal San Jerónimo de Estridón. Y San Jerónimo era un cristiano griego del siglo IV-V que es reconocido como "doctor de la iglesia" por el Vaticano, es decir, que se le da rango de cardenal aunque por entonces no habían inventado ese negocio. Lo convencional en la pintura religiosa era pintarlo generalmente como un penitente arrodillado y siempre, siempre indicando su nivel cardenalicio (como a San Pedro se le pinta con las llaves del paraíso, pues), y el símbolo cardenalicio de aquéllos años era, no me lo va a creer usted, un bonito sombrero rojo de plato.

El acojonovni es un sombrero, pues, y la "estela" son los cordones con sus borlas, que, por cursis que nos parezcan, eran lo más de lo más en el renacimiento. Y aquí, para su solaz y esparcimiento, San Jerónimo de Estridón visto por Peter Paul Rubens, portando el modelito:


El santo está medio desnudo porque San Jerónimo se volvió eremita y así se le representa con frecuencia, y el "perro" en cuestión es un león, parte de su leyenda y de la iconografía aceptada, que está establecida por una biografía de 1348, que ordenaba a los pintores represntarlo "con un sombrero, del tipo usado por los cardenales, no puesto, sino ubicado a un lado, y el león domado".

Algunos ejemplos clarísimos de esta representación de San Jerónimo (todas las ilustraciones basadas en el trabajo de Diego Cuoghi):


Éste "ovni" es tan chapucero que hasta Javier Sierra se niega a colarlo como real. Pero siempre lo mete en su rollo de renacentismo de cursillo por correo, para sustentar las otras tonterías que dice haciendo creer a su público que tiene algo de rigor.

El truco es no verlo de cerca


Un antiguo favorito de los expertos en cosas que no se sabe qué son (es que es de locos, piénselo usted un momento...) es la pintura "La anunciación" de Carlo Crivell, que en nuestra lista aparece con el número 3 y que así de lejos tiene este aspecto (con su "ovni" en un bonito círculo rojo):


Si usted es muy observador (o al menos más que los investigaduros de mollera que van sobre sus sufridos euros) verá que del "ovni" en cuestión sale un rayo de luz que atraviesa la pared, cruza a una sospechosa paloma e incide en la cabeza de una dama que, dado el título de la pintura, podemos suponer que es la virgen María.

Ahora, la reacción de cualquier ufólogo que se respete es llamar "ovni" cualquier cosa que tenga un aspecto más o menos discoidal. Eso, a ojos de los que cobran en la televisión, es muchíiiiiiisimo más importante que otras cosas, ya no digo estudiar pesados libros de historia del arte religioso, pero cuando menos ir a donde está la pintura para mirarla... o ya muy, pero muy jodidos, conseguirse una reproducción a más alta resolución, a ver si hay algún detallito que pudiera darnos una pista para identificar al tremendo ovni.

Un acercamiento así:



Donde se empieza a colegir que el ovni está integramente confeccionado con nubes y los dos círculos concéntricos dorados están formados por coquetos angelitos con sus halos y sus alitas (o dirán que son los etés tripulantes de la nave nodriza, con sus escafandras y sus cohetes, que es mucho más lógico, claro).

Estos angelitos, a cualquier persona normal le harían preguntarse si hay otras pinturas renacentistas que tengan las mismas asombrosas características o ésta es excepcional. Y si la pregunta se le hace a la gente correcta, la respuesta que se obtiene es clara y contundente: hay cientos y cientos de pinturas renacentistas se encuentran vórtices de nubes rodeados de angelitos que representan simbólicamente una puerta al reino de los cielos. Y, en la leyenda cristiana, la anunciación o aviso a María de que será la madre del redentor procede precisamente de los cielos, del propio demiurgo.

Simbolismo, pues. Los que le venden a usted espejitos y misterios de puesto callejero no creen que los artistas tengan esa cosa llamada "imaginación", o que acudan a "símbolos, metáforas, parábolas, representaciones icónicas", sino que aferran a su convicción de que cualquier cosa que una persona haya escrito o pintado es indubitablemente una representación precisa y confiable de la realidad.

Pero no. Así, el buen Diego Cuoghi nos pasea por la siguiente colección de anunciaciones y otras pinturas con vórtices de nubes rodeados de angelitos que no son ovnis, naves extraterrestres ni nada que le cuente a usted el dueto de cantamañanas en cuestión:



De izquierda a derecha y de arriba a abajo, trabajos de Luca Signorelli, Gustave Doré (que se dejó ir con todo), Coreggio, un autor no identificado (lo siento), Lorenzo Lotto y otro autor no identificado cuyos angelitos azules son alucinantes en serio.

(De nuevo, para ver tooooodas las fotos, más grandes y con explicaciones más detalladas, visite el sitio web de arte y ovnis de Diego Cuoghi. Hay versiones, hasta donde sé, en italiano, inglés, portugés y francés.)

Mira papá, un satélite de 1959


No voy a recorrer en detalle cuadro por cuadro de los mencionados porque acabaría haciendo picadillo el trabajo de Diego, y no se trata de eso, pero resulta absolutamente indispensable pasar rápidamente por la "Exaltación de la eucaristía" de Ventura Salimbeni, que visto con ganas de armar alharaca puede darle gas a más de un orate.



En este cuadro, los más afectos al consumo de psicodislépticos pueden ver una especie de retrato del "Sputnik I", el primer satélite que puso en órbita la Unión Soviética el 4 de octubre de 1957. Según estos personajes, se trata de una esfera brillante (con su reflejote amarillo) con dos antenas de las que se agarran el padre y el hijo celestiales, y hasta con la lente de una "cámara espacial" en el cuadrante inferior izquierdo.

¡Guau, qué heavy, qué grueso, qué duro, qué convincente!

Para empezar, cualquiera puede ver que la pintura y el "Sputnik I" son idénticos:


Bueno, idénticos salvo porque el Sputnik tiene cuatro antenas tangenciales, es plateado y no tiene "cámaras espaciales", mientras que la pintura en cuestión muestra al "globo de la creación", el mundo en versión libre, con el sol arriba a la derecha donde es de día y la luna abajo a la izquierda (no una cámara espacial, la luna), y las dos personas de la deidad cristiana sostienen sobre su creación dos cetros. Si uno se acerca lo suficiente, verá que el cetro que lleva el hijo, Cristo, a la izquierda de la pintura (a la derecha del padre) tiene en el extremo superior una pequeña cruz roja representando su sacrificio, misma que tampoco tenía el Sputnik. Por cierto, las "líneas raras" que se ven en el globo son una "T" invertida que solía usarse para representar al mundo, tal como lo sostenían en la mano los emperadores que se retrataban sintiéndose inmortales.

"Pero, por favor", dirá el creyente fiel, leal y contumaz, "¿por qué no hay cientos de pinturas similares?"

Pues las hay, aunque no las conozcan los héroes del silencio neuronal. A menos que usted crea que en éstas dos el padre y el hijo no traen cetros, sino que le arrancaron las antenas al Sputnik:



Y que en éstas pasa algo similar.



¿Será eso o es que los expertísimos no tienen idea de lo que dicen?

La última y nos vamos


Los elementos que para los ufólogos son cuando menos "indicios" de que "en el pasado" hubo "ovnis" (es decir, naves extraterrestres en forma de platos soperos) son, todos, representaciones comunes en el arte religioso: nubes en forma de sombreros cardenalicios, la luna y el sol representados al modo pagano o, las representaciones de las "nubes luminosas" de varios evangelios apócrifos (como la de la pintura de la virgen con el número 5), y la "anunciación de los pastores" que relata Lucas evangelista en el capítulo 2, versículos 8:11, donde la gloria de dios "los envolvía con su luz". Si a eso uno añade que es práctica común en el medievo y el renacimiento represantar a los ángeles como medio humanos-medio nube, o de plano como nubes:



... el misterio desaparece. Igual que desaparece al ver el "Tapiz de Bayeaux" cuando se hace un pequeño cálculo y se determina que la luz asombrosa, misteriosa y acojonatarugos que se ilustra en él debe haber sido la aparición del cometa Halley.

En resumen: saber lo que uno está viendo hace fácil identificarlo, y sólo la ignorancia genera "ovnis" donde no hay nada raro, nada misterioso, nada para vender y nada para quitarle a usted el tiempo y convencerlo de la grandeza de estos tarambanas.

Por supuesto, ser ignorante no es nada "malo". Todos lo somos en alguna medida y respecto de muchas cosas, y todos lo aceptamos (bueno, menos el bobo de guardia del ocultismo español, Bruno Cardeñosa). Nadie lo sabe todo ni lo pretende, por mucho que los especialistas en desplumar congéneres ataquen a los descreídos como este brusco servidor acusándolos de que "creen que tienen la verdad agarrada de las gónadas" o alguna burrada similar. En realidad, antes que creer que uno tiene la verdad, lo que comete a ojos de estos personajes es el enorme pecado de dudar que ellos la tengan, o que siquiera sepan de qué rayos están hablando.

Pero hay dos cosas inaceptables.

La primera es que siendo un ignorantazo de tomo y lomo sin ningunas ganas de aprender nada que no sea cómo esquilmar al prójimo, usted tenga la infinita desvergüenza, caradura y arrogancia de presentarse como "experto" en algo, como "investigador" merecedor de respeto. Es el caso de gente como Íker Jiménez, Javier Sierra y la corte de impúdicos mentirosos que se dedica a hacerles el caldo gordo (incluido el programador de páginas Web Guillermo León, al que Carmen Porter vende como "experto informático" y "experto en análisis de fotografías" pese a que el tipo tuvo el cinismo de dar por "auténticas" las fotos de las niñas fantasmas de Ávila con las que su patrón estuvo embaucando a la gente durante año y medio, y no olvidemos que ninguno de los dos ofreció disculpas a sus víctimas).

La segunda es que es una total desfachatez y una falta de escrúpulos monumental abusar de la ignorancia de otros respecto de cierto tema para engatusarlos, venderles libros absolutamente imbéciles, asegurarles que existen misterios que sólo están en su mente, promover la idea de conspiraciones atroces y secretas (mientras a la luz del día ocurren verdaderas atrocidades en el mundo real que demandan nuestra atención y pasión), conducirlos a que odien la ciencia, la medicina y el pensamiento racional... todo, como el título de la película, por un puñado de dólares.

En todo caso, si se trata de poner dinero, que sea para pagarle un cursillo de historia del arte a los dos insignes "expertos".

septiembre 05, 2006

Verano charlatanesco

El verano me dejó poco tiempo para actualizar el blog, y no porque no hubiera de qué hablar, sino porque uno trabaja, a diferencia de los soplaflautas que refritean patochadas seudoparanormales tres días a la semana, cobran como si hicieran algo por sus congéneres y luego se van de vacaciones dos meses a descansar de la dura tarea de reírse de sus víctimas.

Pero en fin, va un resumen de algunas cosillas de las últimas semanas.

Encuentro de la ECSO


El 9 y 10 de septiembre se celebrará el encuentro anual del Consejo Europeo de Organizaciones Escépticas (ECSO) en Alfaz del Pi (Alicante), organizado por el Círculo Escéptico la nueva bestia negra de los chirimboleros profesionales y sus sujetavelas.

Por cosas del trabajo, yo no podré ir, pero seguramente en los blogs de Luis Alfonso Gámez y de Fernando L. Frías (Yamato) se encontrarán las crónicas sobre el encuentro.

El ECSO es una organización fundada en 1994 con la idea (repelente para todo embustero que defienda su derecho a sacarle a otros dinero y admiración a cambio de espejitos) de defender el pensamiento crítico, investigar las afirmaciones extravagantes del paranormalaje y promover políticas públicas alejadas de la superstición. Para ello se han unido 14 asociaciones, se han afiliado otras dos y participan once más. Esto da a los farsantes la oportunidad de insultar de modo babeante y tonto a personas de al menos 24 nacionalidades (hay países con más de una organización, lo que aumenta horriblemente la confusión de los cabecitas de oráculo).

Alerta ovni


Pues la alerta ovni anunciada en Gijón no ocurrió del todo, principalmente por falta de participantes entusiasmadísimos con la idea de mirar al cielo para ver cosas que no saben identificar y poder así celebrar que han visto "una nave extraterrestre".

Lo que sí se hizo fue un programa de radio, al que yo no llegué porque como las festividades se anunciaban para toda la noche, y empezaban a instalar el tenderete a las 9 de la noche, pensé que llegar a las 11 de la noche era razonable. Para nada. Ya se iban todos, siendo todos Pablo, su delegado en Asturias y seis chavalillos que me miraban como si fuera yo el hermano malvado del Anticristo y cuchicheaban entre sí.

Pero el margallate publicitario montado al respecto de la alerta ovni que no ocurrió (ya ni pregunte usted si hubo ovnis), sirvió al menos para que la gente de Pablo Moreira llamara la atención de su más admirado personaje, del hombre a emular, de ese Íker Jiménez Elizari que todos quieren ser. Así, ahora resulta que en el regreso triunfal de las niñas fantasmas del cement... digo, de Íker y Carmen a las pantallas caseras, en su emisión del próximo 17 de septiembre (salvo que ocurra alguna cuestión paranormal) se va a cobrar con un reportaje sobre cierta "investigación" que, sin saber investigar (según confesión propia que me hizo David), han hecho los del GAIPO en la Casa Cuartel de Gijón.

Si el GAIPO recibe pago por el trabajo, será claro que sí tienen intereses monetarios, pese a declaración en contrario. Si no, serán los únicos que no le saquen raja a este nuevo misterio que, si uno atiende a lo que se comenta en su propia página Web, tiene de misterioso más bien poco: las sicofonías de rigor y unos papeles raros que sus lectores ya identificaron desgraciando la intriga...

Este programa les ha sido traído por las palabras misterio "Mata" y "Poago"...

Esa historia, para después. Pero señalo que David sí cumplió su compromiso de incluir un enlace a este blog en la sección de enlaces de su página. Vaya hasta abajo, después del enlace a "Amigos de Ochate", y verá el banner de este blog. Si llega al anuncio comercial (¿será gratis?) de la megatienda "mágica" "Swami", de Gijón y Oviedo, se ha pasado.

Los caras encuentran más caras


Coincidiendo con el 35 aniversario del día que se "descubrieron" las primeras caras de Bélmez, para júbilo de quienes en lo sucesivo han ordeñado el tema aparecieron "nuevas caras"... o más bien "nuevas nuevas caras", porque las "nuevas caras" a secas son las de la "nueva casa" de donde salieron las muestras de cemento que sugieren que al menos las "nuevas" fueron hechas a lápiz (o al carboncillo). En cambio, las "nuevas nuevas caras" todavía son de origen desconocido para los que no las hicieron, aunque es de suponerse que esta vez se guardarán mucho de andar haciendo los análisis en los que los embarque Jimenitos (quien, por cierto, no los pagó).

Eso sí, pese a todo, el monopolio sobre las caras, las casas, las monedas que aparecen y las apariciones televisuales sigue siendo del SEIP, que es una forma abreviada de decir "Pedro Amorós Sogorb".

Por cierto, viene a toda velocidad la sentencia de la jueza en el juicio civil (no penal) que promovió contra Javier Cavanilles. Y a estas alturas ya a todo mundo le resulta claro que la jueza los va a mandar a paseo, una vez que le paguen las onerosas costas de la defensa de Cavanilles, del diario El Mundo y de Pedro J. Ramírez, todos ellos demandados civilmente (no penalmente) por Pedro Amorós (no por el SEIP).

¿Recurrirán la sentencia?