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octubre 31, 2004

El espeluznante caso de la demanda desaparecida

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En el forete del circo del SEIP, Pedro Amorós no consigue ponerle freno a su mitomanía, esa mitomanía que en tantos líos lo mete. Pero ahora no adorna más su currículum (cuando podría decir que le dieron el Nobel este año o alguna chirigota similar), sino que me usa de pretexto para regar su jardín de lirios y delirios.

Si usted, lector, no tiene mucho tiempo, le doy un resumen: dice Pedro que me denunció pero que no me denunció porque soy un "mexicanito" pobre y él no me podía sacar dinero, por lo que, dice, ahora se están juntando en gang todos los seudoinvestigadores "del misterio" para demandar a sus críticos aunque no tengan dinero.

(Quien encuentre la lógica en este batiburrillo de babosadas, por favor avise y explique, se agradecerá.)

Pero antes de entrar en tema, me interesa este caso como seguimiento de la entrada anterior sobre el horror a la crítica que tienen los habitantes de las cavernas del ocultismo fanaticón. Permítaseme un resumen de lo ocurrido.

El odio de los embusteros profesionales a la libre expresión de ideas y opiniones y su incapacidad para responder


En agosto escribí que un anuncio de cedés "curativos" de Amorós no sólo no curaba ni los callos, sino que su afirmación de que ciertas ondas sonoras del cedé no se podían copiar al copiar el cedé era una mentira gorda, rozagante y descarada. En lugar de responderme como corresponde a un investigadorazo miembro de instituciones internacionalmente respetadísimas, como fantasea ser, tapándome la bocota con demostraciones de curaciones realizadas con su cedé hipnótico o demostrando que efectivamente hay "ondas sonoras" que no se pueden copiar en su cedé del país de nuncajamás, Pedrito Amorós me amenazó con una denuncia por "calumnias", misma que NUNCA presentó.

Ante tal acusación propia de un habitante del mundo de la telebasura, pero especialmente bobo, procedí a demostrar que al menos tres afirmaciones adicionales de Amorós son falsas: que es "miembro" del SETI Institute, que ha sido asesor de la CNN y que también lo ha sido de la BBC. Para ello me puse en comunicación con estas tres instituciones, todo lo cual es fácilmente corroborable. Además, encontré un reportaje en El Mundo donde se argüía con pruebas que Pedro Amorós no era "ingeniero informático" como alucinaba (deje usted de eso, en el Segundo congreso internacional de TCI en México este cabecita hueca se dejó llamar "doctor", hágame usted el recabrón favor), y que nunca había asesorado a la Ten Thirteen Productions, la empresa que produjo Expedientes X.

Ante estos hechos basados en las respuestas de los responsables del SETI Institute, de la CNN, de la BBC, de la productora de Expedientes X y del Ministerio de Educación, Amorós no se ocupó en demostrar que sí era miembro y asesor de todo lo que decía (cuando bien podía dar el número de su título de "ingeniero informático" con el detalle que da a su inservible título de Master en Parapsicología Superior por la Academia Europea de las Artes y las Letras nº 18/1998 reg. 9832).

Para un "investigador parapsicológico" que al parecer tiene problemas para atarse solito los zapatos, esto es demasiado complicado. Mejor, en su invariable línea de conducta, Pedrúsculo vuelve a mentir diciendo que no existió mi investigación periodística, sino que todo se reducía a lo dicho en El Mundo por Javier Cavanilles y Paco Tormo, y revolcándose como un simpático Sus scrofa en su esquinita de lodo afirma que Javier Cavanilles "se había retractado" de todo lo publicado y ahora era "su amigo".

Ahora, claro, a Pedro y a sus lamebotas domesticados les llega la lumbre a los aparejos por el risible caso de la "nueva casa" con caras "misteriosas" en Bélmez, y por supuesto, en legítimo uso de nuestro derecho a opinar, a informar, a escribir y a carcajearnos de las más bastas y groseras mendacidades, lo hemos comentado. Y Pedro se enteró. ¿Qué hizo? ¿Se defendió demostrando con los documentos certeros el origen preternatural de tales caritas?, ¿ofreció datos, mostró mediciones, aportó estudios de laboratorios independientes?, ¿ofreció algún video que excluya la posibilidad de que esto sea un fraude?

Por supuesto que no. Es más, la mitad de esas palabras ni siquiera las entiende este agente de seguros metido a Coronel Tapioca. Lo que hace es inventar que ya me demandó y amenazar con que va a volver a hacerlo. (¿A hacer qué, embusterillo, a "volver a demandarme" o a "volver a no demandarme"?)

Lo que es evidente es que estos estrambóticos mentirosos no tienen forma de responder como gente pensante a las críticas en el terreno de los datos, las investigaciones y los hechos demostrables. Entonces, en la lógica de los tertulianos de los programas del corazón, lo único que se les ocurre es amenazar a sus adversarios fanfarronamente con tribunales, juicios y procesos que obviamente no son la forma de demostrar la verdad de una afirmación paranormaloide.

Ladran, Sancho. Avanzamos. (No, nunca lo dijo el Quijote, pero si non e vero, e bien trovato.)

Vamos al caso puntual de los nuevos embustes de Amorós.

Amenazas vanas y pavoneos para consumo de los adeptos a su protosecta


Dice Pedro Amorós en su forejo y con su inimitable paragramática y su vertiginosa paraortografía: "Ante los comentarios sobre el fotógrafo, Mauricio Schwarz sepáis que con el primero de sus artículitos interpuse una demanda por injurias . Este mexicanito rebotado de ARP y ante lo paranormal, ya no tiene ni donde caerse muerto y ¿para qué? no vale la pena seguir con ésto si al fin y al cabo al que le iba a tocar pagar los gastos era a mi aunque evidentemente ganase, puesto que no tiene ni para comprar el pan. Mi abogado me dijo, tras investigarle, que no vale la pena ..."

Vamos en orden:

1. Si soy fotógrafo, de ilustración editorial y a nivel internacional. Pero Amorós investiga pavorosamente mal (como siempre), pues no se enteró que además soy escritor con premios literarios en México y España, periodista Premio Nacional de Periodismo del Club de Periodistas de México en 1997 con más de un cuarto de siglo en la divulgación de la ciencia, el desenmascaramiento de investigadores falsificados y el comentario político, y para remate traductor trabajando para empresas de Europa, América y Asia. Digo, para informar a su pandillita con veracidad.

2. Pedro Amorós miente con esa falta de elegancia que le caracteriza al decir que "interpuso una demanda" contra mí. Jamás me fue notificada demanda alguna en mi contra, y eso que públicamente le invité a Pedro a ponerla, le pedí cortéstmente que lo hiciera y hasta le di las gracias por ponerla, si la ponía Y nada, desde el 10 de agosto se metió en un agujero de misterios fantasmales y allí estuvo pensando con qué nueva fábula iba a salir. Sigo esperando la denuncia, porque un juicio en forma sería un aviso utilísimo para otros vendedores de fantasías que hasta ahora gozan de una impunidad inaceptable en su mentir cotidiano y en sus amenazantes censuras contra la libertad esencial de opinión de quienes no les siguen el jueguito. Amorós sólo se interesa en lucirse ante sus seguidores, pero su amenazante "denuncia" es tan falsa como tantas cosas que lo rodean, y puedo decir sin lugar a dudas que Pedro Amorós miente como un bellaco al decir que Javier Cavanilles se retractó de lo que escribió en El Mundo y miente redondamente al decir que Cavanilles es "su amigo".

3. Lo de "mexicanito" me encanta. Si la forma de Amorós de desacreditar a alguen es su nacionalidad, revela su bajuna calaña, su xenofobia, ese tenue resplandor fascista y racista de todos los de su especie. Pero Pedro no debería apurarse (y debería leer más este blog) porque ya le explicaba yo aquí a otro chupaflautas que he recuperado la nacionalidad de mi abuelo, así que también soy "españolito".

4. Sé de la existencia de ARP desde hace quizá 15 años, pero nunca pertenecí ni he pertenecido a dicha organización, de modo que no me han rebotado de ella ni mucho menos.

5. Al parecer a Amorós lo está engañando su abogado. Yo vivo muy a gusto, gano bien, como sabroso, coopero con alguna ONG y ¡hasta tengo Vía Digital! Dicho de otro modo, el supuesto abogado de Amorós, "investigándome", es tan impresentable como Amorós "investigando" caritas duras en el piso. Ciertamente yo no facturo más de un millón de euros al año como en 2001 facturó la empresa del papá de Pedro donde éste trabaja (no vaya a creer nadie que trabaja de "ingeniero informático"), ni alcanzo las utilidades de más de 150 mil euros que declararon ese año (que explicaría por qué Pedro puede perder el tiempo haciendo supuestas investigaciones fregando pisos embutido en un chalequito). Incluso si el único interés en demandarme de Pedro Amorós es el dinero (igual que su único interés en la parapsicología parece ser el dinero y la egolatría), podría ganarme al menos con qué comprar una cacerola mejos jodida que la que usó para la burda foto promocional de la casa de las caras duras de Bélmez. Pedro debería dejar de decir mentiras: si quisiera dar a conocer una "verdad" y una supuesta honra mancillada por mis críticas y la libertad de expresión que me confiere la Constitución, el que yo fuera insolvente y hasta indigente no obstaría para que me denunciara en busca de la reparación moral que representaría una sentencia a favor. Dicho de otro modo, Pedro: no me ha denunciado porque perdería y además lo pondría en ridículo (otra vez más). En mis escritos no hay nada constitutivo de delito, lo que sí hay en la sugerencia de que yo he cometido una falta legal. Si consigo que vayamos a juicio, los dineros que cualquier tribunal obligue a Pedro Amorós a pagarme serán dedicados a la lucha contra la charlatanería, por ejemplo, para pagar una investigación real de las caras de Bélmez y explorar el otro gran misterio de Bélmez, el inmobiliario.

6. A Pedro y a sus lamesuelas les molesta nuestro estilo. Eso es anecdótico. Graves son las mentiras. Y Pedro nuevamente miente diciendo que "desarticuló una secta" en Crevillente, cuando Pedro y yo (y cada vez más personas) sabemos perfectamente que por su falta de entendederas y su encumbrada egolatría. lo que hizo en Crevillente fue tratar de sentirse importante revelando en canal 9 las investigaciones policiacas de las que se le había informado de manera confidencial, lo que entorpeció la captura de al menos uno de los líderes de dicha secta, según fuentes intachables. Ésa es la verdad de su tan cacareada "asesoría" al ayuntamiento de Crevillent.

7. Como sí tengo pan (y no, no lo saqué a crédito) con qué acompañarme un corderito que aguarda en el horno, aquí lo dejo. El otro corderito, que es este pobrecillo impostor de pocas luces, me lo seguiré almorzando en otro momento.