Enlaces

noviembre 28, 2004

El mentiroso, la alcaldesa y las caras duras

Actualización por la noche: Este chascarrillo se publicó hoy en Valencia, proviene de la pluma de Andrés y lo reproducimos con su permiso. Supongo que con el poco sentido del humor que caracteriza al paranormalerío, no les va a hacer gracia, pero qué le vamos a hacer.


Las dudas arrojadas sobre el asuntillo inmobiliario-turístico-comercial-esotericón referido a las "caras" de Bélmez (las nuevas, las viejas y las del porvenir), la pachanga supuestamente "investigadora" de la "Sociedad Española para la Investigación Parapsicológica" y el fantasioso e insostenible currículum de su presidente vitalicio Pedro Amorós han salido a la luz a nivel del público en general gracias a un par de artículos de Javier Cavanilles que aparecen en El Mundo hoy 28 de noviembre: Las nuevas caras de Bélmez fueron falsificadas por unos 'cazafantasmas' en complicidad con el ayuntamiento y otro en el que la alcaldesa de Bélmez se reafirma como creyente en lo paranormal La alcaldesa de Bélmez avala la veracidad del fenómeno (ambos artículos también se pueden leer aquí).

Javier Cavanilles es el periodista al que Amorós alucina que "denunció" y del que obtuvo "una rectificación pública" en algún momento dado por el artículo publicado el 22 de abril de 2002, también en El Mundo, revelando las falsedades del currículum de Amorós. O eso le gusta contar a Amorós en los foros de la SEIP donde se las da de gallo mayor de un gallinero depauperado, aunque por supuesto se trata únicamente otra alucinación del personaje, tan proclive a dejarse llevar por su feraz y feroz imaginación, pobrecillo.

Evidentemente, no hubo tal denuncia contra Javier Cavanilles ni mucho menos éste se retractó de los resultados de su investigación periodística. Al contrario, en esta nueva aproximación se reafirma en lo dicho hace dos años y amplía su investigación confirmando también lo dicho por distintos blogs y sitios Web de promoción del pensamiento crítico y libre, incluidos nosotros, en el seguimiento de las mentiras y engaños de Pedro Amorós y a la desvergüenza que parece rodear la resurrección del caso Bélmez desde principios de octubre.

Es así como se ponen en tela de juicio, justamente, con serenidad y datos, las afirmaciones descabelladas y extravagantes de quienes dicen "investigar" fenómenos que en su nebulosa mental consideran "misteriosos". A ver qué dicen al respecto Amorós y su club.

Esperemos que lo averiguado por Cavanilles, así como el Dossier Bélmez y lo dicho por los defensores del pensamiento crítico y de la verdad contra las mentiras paranormalistas destinadas a embaucar al público tenga ahora eco en otros medios.