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diciembre 24, 2012

Cómo convertirse en charlatán

(El autor de esta entrada es el Dr. Erzard Ernst y fue publicada en su blog personal el 24 de diciembre bajo el título "How to become a charlatan". Le agradezco enormemente al Dr. Ernst que haya otorgado su permiso para que este blog la traduzca y difunda.)

Dr. Edzard Ernst
En estos tiempos austeros y difíciles, debe ser mi obligación, creo, alertar a mis conciudadanos a una posible fuente de ingresos adicionales a la cual se puede enchufar prácticamente cualquier persona: convertirse en un charlatán, y lo más probable es que sus dificultades económicas se conviertan en asunto del pasado. Para lograr este objetivo, yo (con una posición claramente irónica) sugiero una aproximación paso a paso bastante sencilla.
1. Encuentre una terapia atractiva y déle un nombre fantástico
¿Dije "sencilla"? Bueno, el primer paso no es tan fácil, después de todo. Resulta que la mayoría de las ideas realmente delirantes ya están ocupadas: velas en las orejas, homeopatía, masajes del aura, sanación energética, orinoterapia, quiropráctica, etc. Como verdadero charlatán, usted quiere su propia charlatanería. Así que tendrá que pensar en un nuevo concepto.

Algo verdaderamente descabellado sería ideal, como afirmar que la oreja es un mapa del cuerpo humano que le permite tratar todas las enfermedades haciendo algo curioso en áreas específicas de la oreja... huy, este territorio ya está ocupado por la brigada de la auriculoacupuntura. ¿Qué tal de postular que uno tiene poderes sobrenaturales que le permiten enviar "energía curativa" a los cuerpos de los pacientes para que puedan repararse a sí mismos? Tampoco sirve; los curanderos reiki le pueden acusar de plagio.

Pero usted entiende la idea esencial, estoy seguro, y podrá inventar algo. Cuando lo haga, déle un nombre memorable, el nombre puede llevar a su nueva empresa al triunfo o al fracaso.
2. Invente una historia fascinante
Habiendo identificado su tratamiento y darle un nombre fantástico, ahora necesita una buena historia para explicar cómo surgió todo. Esta tarea no es tan difícil e incluso puede ser divertida. Puede pensar en algo conmovedor como que con su intervención curó a su hermana pequeña moribunda a los 6 años de edad o que recibió la inspiración en sus sueños de una vieja tía que acababa de morir, o tal vez desea crear alguna conexión religiosa (¿alguna vez ha visitado Lourdes?). No hay límites a su imaginación, sólo asegúrese de que la historia sea apasionante: un día podrían hacer una película con ella.
3. Añada un poco de pseudociencia
Puede gustarle o no, pero vivimos en una época en la que no podemos excluir completamente a la ciencia de nuestras consideraciones. Como mínimo, recomiendo un poco de terminología con aspecto de ciencia. Como usted no quiere que lo descubran, elija algo que sólo unos pocos expertos entienden: la física cuántica, el entrelazamiento, la teoría del caos y la nanotecnología son todas excelentes opciones.

También puede dar un aspecto más convincente hacer alusión a la idea de que los mejores científicos adoran sus conceptos o que hay equipos enteros de universidades en lugares distantes que están trabajando para conocer los mecanismos subyacentes, o que el comité del Premio Nobel ha sido recientemente alertado, etc. Si le es posible, añada un poco de alta tecnología a su nueva invención, algún aparato nuevo y brillante con luces que destellen y pantallas digitales podría ser lo que necesita. El aparato puede estar por lo demás vacío... siempre y cuando tenga un aspecto impresionante, todo está bien.
4. No olvide una dosis de sabiduría antigua
Con toda esta ciencia (perdón, pseudociencia), no debe olvidar permanecer firmemente arraigado en la tradición. Su tratamiento debe estar basado en una sabiduría antigua que ha redescubrierto, modificado y perfeccionado. Recomiendo mencionar que algunas de las culturas más antiguas del planeta ya han sido conscientes de los pilares fundamentales sobre los que se sostiene actualmente su invento. Cualquier cosa que sea tan antigua ha pasado la prueba del tiempo, es decir, que su tratamiento es eficaz y seguro.
5. Afirme tener una panacea
Para maximizar sus ingresos, le conviene tener tantos clientes como sea posible. Por tanto, no sería inteligengte centrar sus esfuerzos en sólo una o dos afecciones. Comercialmente, es mucho mejor afirmar sin lugar a dudas que su tratamiento es una curación para todo, una panacea. No se preocupe de que tal afirmación sea inverosímil. En el ámbito de la charlatanería, ser extravagante es un comportamiento perfectamente aceptable, incluso común.
6. Lidiar con el "problema de la evidencia" y los desagradables escépticos
Es deprimente, lo sé, pero incluso el charlatán más excepcionalmente dotado acabará atrayendo a los dubitativos. Los escépticos tarde o temprano le pedirán pruebas; de hecho, están obsesionados por ellas. Pero no se asuste, esto no es en modo alguno tan amenazador como parece. La solución obvia es proporcionar testimonio tras testimonio.

Necesita un sitio web donde los clientes satisfechos informen de historias impresionantes sobre cómo su tratamiento les salvó la vida. En caso de que no conzca a ningún cliente así, invénteselos; en el reino de la charlatanería hay una antigua tradición consagrada de escribir sus propios testimonios. ¡Nadie podrá darse cuenta!
7. Demuestre que domina el arte de hacer trampa con las estadísticas
Algunos de los escépticos pueden no sentirse impresionados y, cuando empiecen a criticar su "evidencia", es posible que tenga que hacer un esfuerzo adicional. Ofrecer estadísticas es una excelente manera de mantenerlos a raya, al menos por un tiempo. El consenso general entre los charlatanes es que alrededor del 70% de sus pacientes experimentan un notable beneficio con cualquier placebo que se les arroje. Así que mi consejo es que lo mejore un poco y cite una serie de casos de por lo menos 5000 pacientes, de los cuales el 76,5% mostró mejoras significativas.

¿Qué? ¿No tiene una serie de casos así? ¡No seas tonto, sea creativo!
8. Gane puntos con la Grandes Farmacéuticas
Usted debe de estar consciente de quiénes son (serán) sus (futuros) clientes: son ricos, tuvieron una educación decente (evidentemente sin mucho éxito) y son de mediana edad, crédulos y profundamente alternativos. ¡Piense en el Príncipe Carlos! Una vez que haya empatizado con esta mentalidad, es obvio que se puede conectar de forma rentable con el complejo de persecución que ronda a estas personas.

Una forma sencilla de lograr esto es afirmar que las Grandes Farmacéuticas se han enterado de su innovación, están claramente aterrados ante la posibilidad de perder millones y, por tanto, están haciendo todo lo que pueden por suprimirla. Esto no sólo le dará credibilidad callejera con los lunáticos marginales de la sociedad, sino que también proporciona una explicación perfecta por la cual su revolucionario descubrimiento no se ha publicado en los principales journals médicos: los editores están todos en el bolsillo de las grandes farmacéuticas, de Por supuesto.
9. Pida dinero, mucho dinero
He dejado lo más importante para el final. Recuerde: ¡su objetivo es hacerse rico! Por lo tanto, cobre tarifas elevadas, incluso los extravagantemente elevadas. Si su tratamiento es un producto que puede vender (por ejemplo, a través de Internet, para escapar de los reguladores), véndalo muy caro, si se trata de una terapia manual, cobre fuertes tarifas por la consulta y reclame la exclusividad, si se trata de una técnica que se puede enseñar, empiece a capacitar a otros terapeutas cobrándoles grandes sumas y pida un porcentaje de franquicia de sus ganancias futuras.

Cobrar en exceso es su mejor oportunidad de hacerse famoso... o ¿alguna vez ha oído hablar de un charlatán que sea famoso por tener un precio razonable? También le librará de la gentuza a la que no quiere ver en su consultorio. ¡La gente pobre incluso podría estar enferma! No, usted no los quiere... usted desea a los "ricos sanos y muy preocupado" que pueden darse el lujo de ver a un médico de verdad si las cosas salieran mal. Pero lo más importante, las tarifas elevadas le harán mucho bien a su cuenta bancaria.


Ahora está listo. Sin embargo, para evitar que se tropiece con el primer obstáculo, aquí tiene algunas respuestas útiles a las preguntas que inevitablemente va a recibir de los escépticos, esta raza desagradable que nunca está contenta. Las respuestas no están diseñadas para convencerlos pero, si se expresan en público, garantizarán que la opinión general esté de su lado... y eso es lo que resulta de suma importancia en el reino de la charlatanería.

P: Su tratamiento puede causar un daño considerable, ¿considera que eso es algo responsable?

R: ¿Daño? ¿Usted sabe de qué está hablando? ¡Obviamente, no! Todos los años, cientos de miles de personas mueren a causa de los medicamentos que recibien de médicos ordinarios. ¡Eso es lo que yo llamo daño!

P: Los expertos dicen que su tratamiento no es biológicamente plausible, ¿cuál es su respuesta?

R: Hay muchas cosas que la ciencia todavía no comprende y muchas cosas que nunca comprenderá. En cualquier caso, hay otras formas del conocimiento, y la ciencia no es más que uno de ellos.

P: ¿Dónde están los ensayos controlados para respaldar su reclamo?

R: Los ensayos clínicos tienen un valor muy limitado, son demasiado pequeños, frecuentemente están sesgados y nunca representan la situación de la vida real. Es por ello que muchos expertos abogan ahora en favor de mejores formas de demostrar el valor de las intervenciones médicas.

P: El profesor Ernst dijo recientemente que su tratamiento no está comprobado, ¿es eso cierto?

R: Este hombre no es de fiar. ¡Está en el bolsillo de la industria farmacéutica! Claro que iba a decir eso, ¿no?

De todos modos, ¿sabía usted que sólo el 15% de las terapias convencionales están en realidad basadas en evidencias?

P: ¿Por qué es tan caro el tratamiento?

R: Los años de formación, un programa completo de investigación, auditorías constantes, el cumplimiento con los reglamentos y un gran equipo de colaboradores... ¿cree que todo esto es gratis? Personalmente, me gustaría atender a todos mis pacientes de forma gratuita (y a menudo lo hago), pero tengo responsabilidades para con los demás, ¿sabe usted?

diciembre 07, 2012

Una mujer secuestra a su hijo para impedir su tratamiento contra un cáncer

El pequeño inglés Neon Luca Roberts, de 7 años de edad, estaba recibiendo tratamiento médico por un cáncer cerebral. Se le había extirpado un tumor exitosamente el 25 de octubre y los médicos tenían previsto seguir un tratamiento de radioterapia para eliminar cualquier célula cancerosa restante y evitar al máximo la recurrencia del tumor.

Sally Leese (o Sally Roberts)
fotografía difundida por la policía de
Devon, Reino Unido.
Pero la madre de Neon Luca, Sally Leese, decidió que la radioterapia le "freiría el cerebro a su pequeño" y, en lo que ella consideró una valerosa decisión de madre coraje lanzada a salvar a su hijo, procedió a llevárselo del hospital de Bristol donde estaba siendo atendido y desaparecer con él el domingo 2 de diciembre. Su plan era tratarlo con "medicinas naturales" que ella considera "menos invasivas" y así garantizar, en su visión, el bienestar, la supervivencia y el futuro de su hijo.

En palabras de Sally Leese: "Tengo miedo de que le vayan a freír el cerebro a mi hijo cuando hay otras formas en que podríamos proceder. Siento que es muy innecesario y estoy segura de que cualquier madre que hubiera investigado como yo lo hice se sentiría igual." No es malvada, no es cruel, es víctima de una propaganda insidiosa que se desarrolla sin control en todo el mundo, depredando la ignorancia y el temor.

Alertados por el padre de Neon, quien está en proceso de divorcio de Sally, la policía y la juez Mary Hogg emprendieron la búsqueda de Neon y su madre. La juez Mary Hogg tomó la poco habitual decisión de permitir que se diera a conocer el nombre y las fotografías de Neon en un intento por salvarle la vida ya que, dijo, "Los médicos dicen que a menos de que el tratamiento comience la próxima semana, las perspectivas de supervivencia de Neon se reducirán drásticamente. He pedido la ayuda del público para buscar a este muy enfermo pequeño".

diciembre 05, 2012

Políticos, supersticiones y resoluciones

(Actualización 15 de diciembre: La X asamblea de Izquierda Unida aprobó la resolución de rechazo a la homeopatía y las terapias pseudocientíficas, lo que sin duda es una buena noticia y nos da ánimos para exigirle una resolución similar a todos los partidos del abanico español político, en particular los de izquierda. La votación habría sido más sorprendente y esperanzadora si hubiera sido sobre la resolución en concreto, pero se votó en paquete junto con otras resoluciones asumidas en comisión, lo que deja abiertas muchas preguntas. La otra noticia de contexto es que en la misma asamblea se ha aprobado una resolución contra las antenas de telefonía tan anticientífica, absurda e irracional como la homeopatía y las terapias pseudocientíficas. Hay mucho camino que andar para que los políticos entiendan que deben basar sus propuestas y decisiones en los mejores conocimientos reunidos por la humanidad en su historia, y no en supersticiones irracionales promovidas por miedo o por negocio.)
Una y otra vez hemos asistido a tristes espectáculos que demuestran que nuestros políticos, independientemente del partido en el que militen, de su nivel de sueldo e incluso de su eficiencia como administradores, son proclives a las más diversas formas de la charlatanería y a una desconfianza cuando no recelo y rechazo a la ciencia (como lo han demostrado demoliendo la estructura de investigación de España). Algunos incluso hemos tratado, sin mucha fortuna, de explicarles por qué están errando.

Todo mundo recuerda la "Powerbalance" de Leire Pajín, denunciada por este blog, aunque convenientemente suelen olvidar que esa denuncia incluía también al senador del PP Gustavo de Aristegui.


Menos ganas tienen de recordar algunos que el 11 de diciembre de 2007 el grupo de Izquierda Unida-Inciativa per Catalunya Els Verds presentó al Congreso de los Diputados una proposición no de ley para crear "un grupo de trabajo entre el Ministerio de Sanidad y Consumo y las Comunidades Autónomas para propiciar una reflexión conjunta que concluya con un informe, a efectos de una futura regulación de las terapias naturales en nuestro país". La proposición, aprobada irracionalmente por todos los partidos, llevó a un estudio que duró cuatro años y costó a saber cuánto dinero, todo para concluir una vez más, como siempre, que las pseudoterapias no funcionan.

Y aún más intensa es la amnesia cuando se recuerdan las andanzas de Gaspar Llamazares, diputado de Izquierda Unida, médico (al menos en el papel) y creyente en el "antiantenismo" que también ha hecho alguna proposición de ley promoviendo esta forma de pánico a despecho de toda la información y estudios científicos ya realizados en todo el mundo, y que además se ha subido al carro de los antivacunas proclamando que la vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH) es "insegura" y "tiene efectos adversos", pese a que todos los estudios científicos existentes demuestran que es segura y no tiene efectos adversos (aunque hay un debate respecto a su eficacia, oportunidad y si vale la pena gastar en ella para proteger contra el cáncer a "pocas" mujeres, pero ese debate no tiene nada que ver con esta falsedad) y presentando la correspondiente proposición no de ley para retirar la vacuna VPH de la sanidad pública el 28 de septiembre de 2012.


Es lamentable, ciertamente, que algunas de las más egregias tonterías anticientíficas, implausibles y conspiranoicas del alternativismo sean tomadas como bandera por la izquierda. Lo cual no hace nada mejor que una ministra de la ultraderecha como Fátima Báñez, que cobra –y no poco– por hacerse cargo de la política laboral del país, en vez de asumir su responsabilidad le encomiende la solución a la Virgen del Rocío.

Preocupados por esta situación, un grupo de militantes de Izquierda Unida encabezados por el psicólogo Eparquio Delgado, y que rescatan las mejores tradiciones críticas, científicas y de apoyo en los datos y hechos que caracterizaron a la izquierda en otros tiempos no tan lejanos, cuando asumía, hasta cierto punto, una visión materialista de la realidad, han emprendido un admirable esfuerzo por presentar ante la próxima asamblea de ese partido una Resolución de rechazo a la homeopatía y las terapias pseudocientíficas que en breve tiempo ha concitado el apoyo de muchos científicos, investigadores, docentes y divulgadores de la ciencia.

Ojalá Izquierda Unida trascienda nuestro pesimismo respecto de su compromiso con la irracionalidad y apruebe esta resolución. Y ojalá esta resolución fuera adoptada también por otros partidos, desde el PP hasta el PSOE, pasando por todas las agrupaciones imaginables, como un compromiso de normar sus acciones políticas basándose en los mejores datos disponibles y no en las ocurrencias y afiliaciones new age de algunos militantes, la demagogia que busca el voto de los alternativistas y la irracionalidad más patente.

En este blog expresamos estos buenos deseos sin ser muy optimistas al respecto, sobre todo cuando vemos a otros partidos que, interrogados directamente sobre el tema, prefieren echar balones fuera, fingir demencia, silbar mirando para otro lado y no militar del lado del conocimiento y la razón. Como pasó con los presuntamente ecologistas de Equo en Twitter cuando el promotor de la resolución les preguntó sobre el tema:


Vamos, que si para alguien son actividades excluyentes, mal vamos.
(Nota: Este post está orientado a España por la coyuntura de la propuesta ante la asamblea de Izquierda Unida, pero en modo alguno pretendemos olvidar que la superstición campa en todos los países, y algo hemos mencionado aquí del presidente boliviano Evo Morales, del actual presidente de México Enrique Peña Nieto y del historial de superstición de la clase política mexicana. Obviamente, sería ideal que la resolución propuesta, o alguna similar en contenidos, fuera adoptada por todos los partidos políticos de todos los países del mundo, y no sólo referida a las pseudomedicinas, sino a las pseudociencias y la superstición en general. Soñar no cuesta nada.)

diciembre 04, 2012

Apocalipsis y profecías fallidas en Bilbao

El supuesto fin del mundo, pero no tanto, que han estado anunciando los mercaderes del New Age durante los últimos años para el 21 de diciembre de este año es pretexto para hablar sobre profecías del fin del mundo y cómo desmerecen al compararse con la realidad.

Un día antes, el 20 de diciembre a las 19:00, en el salón de actos de la Biblioteca de Bidebarrieta (c/ Bidebarrieta, 4) en Bilbao estaremos dando dos charlas el físico y profesor de la Universidad de Oviedo Sergio L. Palacios y el autor de este blog rasposo y maleducadote. Sergio hablará de “Unas cuantas formas de destruir el mundo y hasta el Universo, pero con fundamento”, mientras que yo traeré, entre otras cosas, un mensaje de los mayas con el título “¿Que nosotros predijimos qué?: los mayas y los agorerores del desastre”, contando qué decían (y dicen) realmente los mayas.


Después de las charlas y el coloquio con el público, celebraremos una cena con la plena certeza de que no será la última, disfrutando de la buena gastronomía bilbaína.

La entrada a las conferencias es libre hasta completar el aforo, pero quien quiera asistir a la última cena tiene que apuntarse antes del 16 de diciembre. El festín, al que acudirán los conferenciantes, se celebrará hacia las 21.30 horas en el café Iruña (c/ Berastegui, 4) de Bilbao, y el número de comensales es limitado. Si quiere ir a la cena, siga las instrucciones de este enlace.

La jornada "El fin del mundo" está organizada por Bidebarrieta Kulturgunea, en colaboración con el Círculo Escéptico y el diario El Correo.