marzo 31, 2008

Magia negra en la India, lo divertido y lo trágico

La "magia negra" es una de las cosas cuya existencia sugieren y promueven los señores que conforman la industria del misterio de segunda mano, aunque tratando de no ser demasiado escandalosos porque la "magia negra" es la hija descarriada de la "parapsicología", el "ocultismo" y la "extrañología". Si es cierto, como insisten en afirmar estos tipos, que hay "energías indetectables buenas y malas", si hay "poderes" y gente aue "puede ver el futuro", la "magia" existe y la "magia negra" también.

No olvidemos que algunos de los abreparaguas más famosos, como el himbestigador Miguel Blanco, incluso llegan a asegurar abiertamente la existencia de estos "poderes oscuros". Así, Miguelito insiste cansinamente en que es "el único blanco que ha visto un diablo en Haití y ha vivido para contarlo" (suponemos que cree ser el único apellidado "Blanco" al que le han hecho esta jugarreta, porque con unos billetes de por medio, diariamente algún houngan le hace el show en Haití a otros blancos con cara de pardillos). Huy, el vudú es real, huy, existe la magia negra.

En el pasado me ha tocado que algunos brujos más bien de sexta división me lancen algunas de sus maldiciones más acongojantes, lo cual no ha impedido que yo me lo siga pasando bastante bien. Pero en esos casos se puede aducir, no sin razón, que personajes como "La Paca" son brujos tan lamentables que sus maldiciones probablemente no valen. Lo ideal sería que se pudiera realizar una comprobación con un brujo de nivel Champions.

Eso es lo que consiguió hacer Sanal Edamaruku, presidente de la Asociación Racionalista de la India, organización fundada en 1949 para furia de santones, magos, gurús, creyentes que gustan de asar viudas vivas en las piras funerarias de sus maridos y otras personas así de espirituales que, nos dicen, abundan en esos parajes. En un debate sobre "magia negra" le llevaron ni más ni menos que al "jefe de jefes" del magiotráfico indostano, Pandit Surinder Sharma, un "mago tántrico" considerado más poderoso que Hugh Hefner, supuestamente para hablar de magia tántrica y ciencia. Pero cuando Pandit se lanzó por peteneras tipo la bruja Lola y aseguró que con sus poderes mágicos podía matar en tres minutos a cualquier persona, el malvado escéptico, el racionalista de los jocones y detractor insumiso Sanal Edamaruku decidió que se jugaba la vida y retó públicamente a Pandit a matarlo en directo.

Pandit Surinder Sharma hizo todas las babosadas que nos sabemos de todos los brujoides del planeta, indostanos o no, tántricos o no. Recitaba encantamientos de "Om lingalingalinalinga, kilikili...." (de verdad), le puso la mano en la cabeza a su presunta víctima, le tomó la mano, siguió tartajeando imbecilidades, y el tal Sanal no sólo no se moría, sino que a ratos le ganaba la risa ante los desfiguros del mago tántrico. Pasaron los tres minutos, y Pandit pidió tiempo de compensación. Pasaron diez, pasaron veinte, y el señor Edamaruku seguía no sólo incómodamente vivo, sino que además parecía estársela pasando bomba. Pandit sentenció que Sanal tenía la protección de "un dios muy poderoso", pero éste explicó que difícilmente: "Soy ateo".

Ante este contratiempo, un compungido "mago poderosísimo ante el que se inclinan las fuerzas de la naturaleza con su sabiduría oriental milenaria" (jojó) cambió la jugada como suele hacerlo este tipo de cretinos y prometió deshacerse de Sanal y su ofensivo ateísmo con "un embrujo que no falla", para lo cual necesitaba trabajar a la luz de la luna. Se pospone la transmisión y vuelve en la noche mientras Pandit hace una fogata de boy scout, chamusca algo que parece una pluma de pavorreal y se embarca en otra interpretación de "grandes éxitos de la glosolalia" recitando boludeces mientras le atiza al racionalista con la pluma chamuscada.

El señor Sanal Edamaruku, defensor de la razón ante la estupidez y la ignorancia de la que viven los misteriotraficantes, sigue sumamente vivo. Y don Pandit, se lo puedo asegurar, por desgracia no perderá su negocio, ni a sus creyentes.

Pero esto que parece un simple divertimento en el que un tío inteligente pone en ridículo a un listo, tiene una dimensión distinta en la India. El pasado viernes, se difundió en televisión la paliza que unos aldeanos creyentes le propinaron a Sunita Devi, una mujer de 50 años de edad acusada de practicar la brujería en la aldea de Gumaria, estado de Bihar, y provocar las desgracias de sus vecinos. El número de personas vilmente linchadas o apaleadas cada año bajo acusación de brujería es "incontable" según el cable de la AFP que dio a conocer el caso y que relata dos casos más, uno el lunes pasado en Chattisgarh, donde una mujer fue sacada arrastrando de su casa, apaleada, quemada con un hierro candente y finalmente quemada en una pira, y el otro del mes pasado, en Bengala occidental, donde una mujer fue asesinada a hachazos por sus hijos que la creyeron practicante de la magia negra porque algunos miembros de la familia enfermaron.

No se preocupe usted, que nada de esto lo considerarán asunto suyo los cuentotraficantes, como no sienten ninguna responsabilidad por las muertes y sufrimiento a manos de los curanderos a los que les dan tiempo de aire en radio y televisión para que engorden sus cuentas bancarias.

Dicho lo cual, le dejo las tres partes del enfrentamiento entre un señor que no cree sin pruebas y un "mago tántrico" superfuerte de la magia negra más uyuyuyante. El vídeo está en hindi, los "lamalamalinga" de Pandit no se sabe en qué idioma vienen, y las risas de Sanal son en todos los idiomas humanos.





marzo 14, 2008

Adiós al "doctor" Sánchezdragó

De despedida de su salario en Telemadrid la noche del jueves, el "doctor" Fernando Sánchez Dragó, palafrenero de Federico Jiménez Losantos, soltó varias de las afirmaciones a las que nos tiene acostumbrados, como cuando firmó un manifiesto que afirmaba que el SIDA no existe, que tiene cojones. Convencido de que España se hundirá en el mar en cosa de semanas, se va a África, dice, aunque fuentes altamente confidenciales de este blog de bigotes de alacrán han informado que diversos sectores de los más dispares países africanos consideran que ya tienen bastante con el SIDA, el ébola, los dictadores achuchados por Occidente (como el presidente de Camerún, que vive en París salvo los días de fiesta nacional camerunense), el expolio de sus tierras y riquezas, y las guerras que alimentan a los traficantes de armas, como para encima tener que cargar con el esperpéntico plumífero de la derechona, que habla con espíritus como confesó a la superrevista Más allá y, pacabarladejorobar, amigo y promotor del estremecedor Alejandro Jodorowsky.

La política no es asunto central de este blog (que sin embargo no es apolítico, que deja muy claro con quién no se sienta a la mesa, entre ellos Sánchez Dragó y otros hijos del neoliberalismo misántropo), salvo cuando se expresa en charlatanería, en este caso la charlatanería seudomédica curanderosa "alternativa" y falsaria, a cargo de gente como Sánchez Dragó, que en la noche de su despedida (primera vez que me da una alegría, he de admitirlo) comenzó su informativo escorado a estribor promoviendo otro disparate "alternativo", en este caso el hongo llamado Ganodermus lucidum, u hongo "reishi" en trasliteración del japonés. Sánchez Dragó aclara que no es un alucinógeno, como si ello le importara, presume de que "lo consume diariamente" desde hace un montón de años, y afirma (con esa certeza del anticientífico y el fanátíco) que a tal parásito saprófito (el hongo, no el presentador televisual) debe su bienestar a su provecta edad, además de presentarlo sin ninguna vergüenza como "panacea" (una medicina alquímica capaz de curar todos los males, es decir, todos, no alguno o varios, sino todos, cosa que puede creer porque puede creer cualquier burrada si le conviene) y cantar sus falsas (o al menos indemostradas) glorias.

El problema es que la otra vez que llamó nuestra atención fue por decir que cometía la burrada de tragarse varios miligramos al día de melatonina y le atribuyó a dicha hormona su aspecto juvenil (jejé), su amable disposición (jojó)y su plena lucidez (jujú). ¿En qué quedamos, fue la melatonina, fueron los hongos o es que tiene participación en herbolarium.es?

Afirmando que el parásito en cuestión (el hongo, no el locutor) ayuda "al sistema inmune", afirmación que se hace de todas las pócimas y hierbajos inútiles, y que ayuda a la "sanación" de "muchas" afecciones (¿no que era una "panacea", veletilla?) salió con la soberana burrada de que el hongo que usted se meta por la cara debe ser de origen japonés, porque los hongos que se pueden conseguir nacidos fuera de ese país son "industriales" y casi no tienen "el principio activo" del que, por supuesto, no nos informa cuál es, su fórmula, su composición y sus mecanismos de acción, sus agonistas y antagonistas y todo eso que se la sopla a los vendemotos pero que es indispensable para saber si una persona puede o no consumir cualquier sustancia, natural o inventada ayer, da igual, pues no hay dos enfermos iguales, y nadie debe consumir nada basado en la afirmación de un escritorcillo de que "a él le hace bien". Que Sánchez Dragó se meta diez whiskies diarios no implica que sean la mejor dieta para su bebé, en serio.

Porque el sedicente doctor en medicina Sánchezdragó patina también como sedicente doctor en botánica con especialidad en micología (estudio de los hongos, no de los micos, no sean malpensados), porque el parásito de este cuento (el hongo, no el sedicente bidoctor) es altamente común en los bosques de toda América, África, Europa y Asia, y no precisamente porque los socios del bidoctor Sánchezdragó tengan granjas de micocultura (bueno, ya), sino porque tal hongo ocurre naturalmente en los árboles (como parásito) o en la tierra (la variedad que sostenía el locutor como floripondio de declamador sin maestro era variedad de tierra, que los que saben explican que Ganoderma lucidum no es una especie, sino un conjunto de probablemente docenas o cientos de especies, cosa que ignoran los medicuentos chinos y sus anunciantes).

Por supuesto, si uno acude a la literatura médica, resulta que nada de lo que dice la seudomedicina china y el seudobidoctor madrileño sobre este hongo está clínicamente demostrado. Esto importa porque una de las cosas que afirman los que comercian con este hongo es que tiene propiedades "antitumorales" y así lo han enchufado en Wikipedia (sección "Usos medicinales" con una traducción lamentable. Y resulta que a la hora de estudiarlo no muestra tales virtudes (que serían de agradecer, de verdad). Y aunque los que promueven el producto hablan de "estudios" muy diversos, resulta que tales "estudios" nunca tienen nombre de investigador, ni fecha de publicación en una revista médica, ni institución de realización ni nada que no sea saliva y cara dura. Vya, que son tan sólidos como el traje nuevo del emperador.

Lo que ya no supimos fue si el Ministerio de Sanidad continuó las investigaciones sobre el intrusismo médico del escritor en cuarto menguante por su promoción de la melatonina, o al menos si se comprobó que su tinte para el cabello no es un riesgo para el medio ambiente. Como fuere, invitamos a Sánchez Dragó a no ir a joderle la vida a los pobres africanos sirviendo de portavoz de los ricos africanos (que es como hace en España para vivir) y emprenda mejor una aventura adecuada a la alta estima en que se tiene a sí mismo, digamos, dándole 20 veces la vuelta al mundo a remo y sin tocar puerto.

Se invita a los lectores de este blog de rock tardío a una colecta para comprarle a Fernando unas cajas de whisky y animarlo a este emprendimiento tan cuco y audaz.

marzo 12, 2008

Jodorowsky no nos escribe...

Y si no deja plata, pues tampoco.
Anda de nuevo por España en las habituales labores comerciales (como si tuviera de otras) don Alejandro Jodorowsky, ese "hartista" que cuando recibe críticas manda a su familia y a sus adeptos a cubrir de ofensas a los críticos, pero sin que nunca ofrezcan éstos ningún argumento, prueba, demostración o evidencia de que el crítico (o sea, el autor de este blog de ínfima categoría) ha mentido, ha faltado a la verdad o ha actuado de modo incorrecto al publicar las vergüenzas de un charlatanazo como el ex-cineasta francochileno. Si usted no sabe de qué va esta onda, léase primero la entrada de este blog de ligas menores referida a Jodorowsky y su monumental embuste llamado "psicomagia" para que vea la calidad del percal.

Decía yo que el exactor, excineasta y tarotista Alejandro Jodorowsky se ha pasado de nuevo por España y no ha tenido tiempo (se entiende, ojo, no es reproche) para mandarme un email y explicarme los desfiguros de su hijo y las furias fanáticointegristas de los miembros de la semisecta que dirige. Por supuesto, tal actividad le redituaría pocos euros a Alejandro, y éste no da puntada sin hilo.

Y esto viene a cuento porque en entrevista a El País, Jodorowsky suelta sus barrabasadas habituales, con objeto de vender su libro, cómodequeno. Y en el proceso gusta de pintarse con esa pátina de artista pobre e incomprendido que siempre anheló, pero el asunto no le funciona. Olvidando que "Jodo" como le dicen los que saben, se hace la picha un lío con la cronología de sus andares, los hechos son que Alejandro cometió en 1968 la aburridísima película Fando y Lis, basada más o menos en una obra de Fernando Arrabal (ambos son conocidos surrealistas fallidos, como lo corrobora el actor, novelista y director Stewart Home, al que solo menciono para ver qué dicen los que escribieron dudando de que yo supiera distinguir entre el surrealismo verdadero como corriente artística y el surrealismo farsante, falto de imaginación y facilón de Jodorowsky copiándole performances a Dalí, lo que sí no entiendo es por qué Stewart afirma que el apodo de Jodorowsky es "Chuckles", "Risitas"). No pasaron ni dos años cuando dirigió y protagonizó El Topo, una película delirante e inane tan mala que la quiso aderezar presumiendo que en la escena de la violación del personaje interpretado por Mara Lorenzo, Jodorowsky violó realmente a la actriz, cosa que habla muy bien del actorcillo, supone uno, que un delito mayor contra la libertad y la dignidad humana como es una asquerosa violación está "bien" si el delincuente es "un genio", supongo que creen él y sus adeptos. ¿O será otra mentira del susodicho?

Lo que dice Jodorowsky a El País mientras se mete por la cara un almuerzo de 56 euros que él no paga, lleva a la reportera a escribir: "Dirigió películas como El Topo o La Montaña Sagrada y se arruinó...", con lo que el incauto lector puede concluir que el creador tomó su escasa fortuna y la empeñó en dos proyectos que lo dejaron en la calle.

Pues no, si Jodorowsky se arruinó, no fue por sus películas, seguro, en las que siempre le sacó billetes al gobierno mexicano (el gobierno que financió durante décadas el peor cine del mundo con presupuesto oficial) y a sus amigos y conocidos, que para eso es elegante Alejandro. Fando y Lis (rebautizada por los agudos mexicanos a los que le resultó difícil engañar como "Fango y chis", o lodo y meados, en buen romance) la hizo producida por Juan López Moctezuma, Moshe Rosemberg, Samuel Rosemberg y Roberto Viskin, y en El Topo los productores fueron los mismos salvo Samuel Rosemberg. Era 1970, los Beatles acababan de separarse después del desastre de Apple, donde una ristra de vividores les sacaron dinero a los famosos músicos para "financiar" proyectos tan malos como los de Alejandro. Pero John Lennon seguía interesado en promover el "arte" según lo entendían las vanguardias psicodislépticas y, animado por su esposa Yoko cuya visión artística nunca ha sido muy de fiar, compró los derechos mundiales de exhibición de El Topo forrándole bonitamente los bolsillos al presunto arruinado. Aún más, George Harrison, John Lennon y Yoko Ono, a través de Allen Klein, financiaron en gran medida La montaña sagrada además de encargarse de su distribución a través de la productora de Klein, ahora llamada Abkco, que actualmente tiene los derechos de esas tres películas que sigue presentando como "joyas underground" en festivales, y "salas de arte" cada semana en todo el mundo, vendiéndolas en DVD y haciendo merchandising friki a mayor gloria de la cuenta bancaria de Jodorowsky. ¿Arruinado? Sólo moralmente, pensaría uno que es malpensado, como cuando afirma "curar el hipo" agarrándole los testículos al paciente (nunca ha dicho cómo se cura a las mujeres con hipo, ¿será violándolas?), o recomendando a los "enfermitos" con los que se ceba que defequen en la tumba de sus abuelos, con lo que el más enfermo parece el falsificado "doctor" Jodorowsky.

Los datos sobre las andanzas financieras de las películas están, en parte, en la entrada de Jodorowsky en Wilkipedia, entrada cuya pureza guardan sus adeptos, por ejemplo borrando los enlaces a mi entrada sobre el "genio" agarrahuevos/cagatumbas cada vez que algún hereje o víctima la pone (utilizando la supuesta libertad de Wikipedia)para equilibrar la hemorragia de autobombo que es la susodicha entrada de Wikipedia, con 17 enlaces externos a sitios que ensalzan los estrafalarios delirios del "psicomago" y ni una crítica, desacuerdo, opinión divergente o pensamiento que no se ajuste al autoritarismo fascistoide de la secta jodorowskiana, cosa que a mí, no sé por qué, no llega a asombrarme ni extrañarme. En resumen, o Jodo y sus compinches mienten en la página de Wikipedia, o le pareció taróticamente psicomágico mentirle y verle la cara a la reportera Patricia Ortega Dolz (aprovechando que en español hay pocas críticas a su historial de embustes, lo que dificulta investigar lo más jugoso para entrevistarlo) y, por intermedio de ella, a todos los clientes potenciales de sus productos que leen El País.

Alejandro está vendiendo su nuevo libro, publicado en Editorial Siruela, cobrando las presentaciones de sus tres películas, los DVD, las entrevistas (así sea con los 56 euros del almuercito de interés social que se tragó), las participaciones en los medios y todo cuanto implique poco trabajo y mucho rendimiento, incluido el engaño "psicomágico" con el que sigue atormentando a sus seguidores haciéndoles creer que "cura" cosas que no cura (algunas ni existen), que no se ha demostrado que cure y que, para remate, suena mucho como una tortura para satisfacer las tendencias alejandrinas evidentes en su cine de caca, sexo y sangre sin historia, más que otra cosa. Porque decir que la enfermedad se produce por una "pérdida de la belleza espiritual" no es más que un disparate altanero destinado a culpar a la gente de sus enfermedades, que no significa realmente nada y que nada explica a quien tiene SIDA, esquizofrenia, cáncer, diabetes, aorte bifurcada o diverticulitis. Pero como suena profundo, los ingenuos, ricos y pobres, ponen dinero de verdad sobre la fantasía interesada. La misma historia de siempre.

Si Alejandro considera que falto a la verdad, que no me mande a su hijo, ni a Adán ni a ningún otro, ni a los contertulios de sus miércoles de egotrip en París. ¿Será que la tendencia a ocultarse detrás de otros no se cura con psicomagia?

marzo 01, 2008

Ovnis, osteópatas y otras ondas

Antes de que alguien crea que este blog se ha especializado de pronto sólo en las pseudomedicinas y sus mamarrachescos practicantes, les contaré que he pasado unos días estudiando unas fotos de un "ovni" captadas en Cantabria a principios de año. Bueno, loque hice fue ver las fotos y sus datos, emitir una hipótesis que parecía razonable y suficiente para explicar las fotos y los datos aportados por quien tomó la foto y luego durante varios días busqué datos adicionales para ver si confirmaban o no mi hipótesis. De modo provisional, todo parece indicar que el ovni es algo bastante pedestre, aunque en la foto, interpretada según los cánones de los soplapitos, lo que se ve es raro de cojones (como se dice en lenguaje técnico) y da para enrollarle los calcetines a los rarólogos y hacer un programita de radio o televisión.

Prometo próximamente sacar la segunda parte del cuento de la hipnosis y relatarle a usted este caso (si el dueño de las fotos me da permiso de publicarlas, ya sabe usted que uno se ajusta a las leyes a diferencia de los pistoleros valerosos de la misteriología. Pero por esta vez tengo que volver sobre la pseudomedicina porque sigue desarrollándose el caso del simulador, sentenciado intruso en la medicina y millonario caradurísima José Manuel López y Pérez-Cabada, alias Coté, a quien le dedicamos ya dos entradas: Medicina falsa, fraudes reales y Megalomanía, "medicina alternativa" y dinero a montones. Mi entrada a quirófano, por fortuna lejos de las pezuñas de los "alternativos", retrasó esta entrada, donde trataré de resumir cuanto Vicente Prieto me ha seguido enviando y que se ha publicado fundamentalmente en La voz de Galicia a lo largo de estos días. Yo sólo ordeno y transmito la información, sin colgarme medallitas, y la interpreto según lo que sé, que no muchas personas saben en virtud del gran monopolio que tienen los charlatanes sobre los medios de comunicación.

Porque, vea usted, un fraude con docenas de víctimas, más de cuatro millones de euros de beneficios malhabidos y donde el abogado defensor sea un ex juez echado de la carrera judicial por prevaricación, sería noticia a nivel nacional en casi cualquier país, pero no en el de Jiménez, Fúster, Sierra, Alfaro, Benítez, Rappel, Cardeñosa y Paco Porras, donde los diarios "serios" venden DVDs de chorradas mágicas, las televisiones se forran con montones de mamarrachos que "echan" las cartas (incluido, me entero ahora, uno de los "confiabilísimos testigos" con los que Íker Jiménez vende año sí año no su embuste de Ochate).

Antes de retomar donde dejamos el tema, me llega mientras escribo, literalmente, un correo de Fernando Javier Pagador López que encontró en un sitio dedicado a la República Española llamado "El canto del Búho" el siguiente cartel, que demuestra que en los mundos de la inteligencia y la libertad no se acaba de inventar la preocupación por lo que los charlatanes le hacen a sus prójimos:



El cartel, nos dicen, es obra de Luís Bagaría, que mucho nos honra engalanando este blog para hablar de uno de esos mismos charlatanes depredadores del bolsillo ajeno.

Para cuando nos dimos cuenta, el juez ferrolano que actuó en defensa de la salud de las víctimas del falso médico "Coté" ya le había intervenido cuatro millones (de euros), 13 pisos y otras propiedades. La llamada "Operación Zen" de la policía iba mucho más allá de su preocupación inicial, el blanqueado de capitales por la forma en que Coté depositaba fraccionadamente sus inmensas y presuntamente ilegítimas ganancias en metálico riguroso para no ser reportado al Banco de España. El pseudomédico procedió entonces a contratar como su abogado ni más ni menos que a Javier Gómez de Liaño, exmagistrado de la Audiencia Nacional y condenado por el delito de prevaricación, mientras que los afectados empezaron a reunirse, a contarse sus historias y a darse cuenta de la magnitud colosal del engaño al que se les había sometido. Gómez de Liaño se apresuró a pedir la excarcelación de su cliente, y en el escrito correspondiente hizo una de esas afirmaciones que pintan de cuerpo entero a la medicina charlatanesca, indicando que el acto médico debe entenderse "en un sentido amplio". Claro, habría que ver si alguien sin título de ingeniero le construye su casa al exmagistrado Gómez de Liaño y, al caerse ésta, alguien le sale con la embajada de que el hecho ingenieril debe entenderse "en un sentido amplio", a ver con qué melodía nos deleitaría el letrado. La solicitud de excarcelación fue denegada por el juez a petición de la fiscala y de la nueva asociación de víctimas del supuesto "osteópata", considerando además que había riesgo de fuga.

Un aspecto curioso de lo que se ha venido sabiendo es que, con sus falsos títulos y su muy genuina labia, "Coté" al parecer embaucó también a varios médicos presentándose como "especialista" en algún curanderismo un poco menos peligroso, como la acupuntura, que se utiliza al igual que otros muchos placebos en casos de dolores crónicos de los que la ciencia sabe poco (pero más que los embaucadores), como la fibromialgia. Tal fue el caso de la coruñesa Mercedes Méndez-Trelles, enviada a las garras de Coté por su médico, que finalmente le dijo que no volviera con el embustero cuando se enteró de que le realizó "infiltraciones" (es decir, le inyectaba en las articulaciones alguna sustancia de fórmula tan desconocida como la del Bio-Bac/Renovén) en 30 ocasiones, esquilmándole 500 euros en cada una de ellas. Total, que el "profesor doctor" (como ponía con todo descaro en su papelería), "neurocirujano" y demás delirios de los títulos multitudinarios que se autootorgó al estilo de Pedro Amorós, "diagnosticaba" afecciones que ni siquiera existían y luego las "trataba" incluso realizando cirugías en un quirófano instalado en la cocina del piso donde desplumaba inocentes.

Interesante es la historia de este presunto delincuente reincidente, un chaval deslumbrado (como tantos) por el exotismo de "oriente para consumo de pazguatos" que empieza en las artes marciales chinas, después instala un gimnasio y, al separarse de su socio, se convierte de la noche a la mañana en "experto" en medicina china. Si usted no lo sabe, se lo decimos, para presentarse como experto, practicante, maestro y especialista en "medicina" china no se necesita absolutamente nada, porque la "medicina china" no existe (la medicina es sólo una, como no hay ingeniería estadounidense, matemàticas alemanas ni biología sólo de Dinamarca), no ha demostrado nunca servir para nada y simplemente se le tolera, entre otras cosas, porque alivia la presión sobre una medicina social depauperada y porque, tontamente, los políticos no quieren molestar a aquéllos de sus electores creyentes en tales embustes.

Pero Coté sí era brillante en sus relaciones con la gente: era atento, simpático, comprensivo, todo falsificado como una foto de fantasmas. Por supuesto, decía que tenía relación con la Clínica Mayo de los Estados Unidos, hacía el paripé de hablar por teléfono en inglés y decía que era pobre y no tenía pasta. Así, la gente acudía a él en hordas, de toda España, porque se decía que era "muy bueno". Pero de lo que no se sabe hasta hoy es que haya curado a alguien mientras lo ordeñaba. Por el contrario, por ejemplo, a un joven paciente lo inyectaba ocho veces en cada sesión de tortura, después de tenerlo hasta nueve horas haciendo antesala... para lo cual lo amenazó con que se quedaría en silla de ruedas si no se dejaba salvar por el megadoctor.

Por cierto, si usted o alguien que usted conoce es víctima de este personaje lamentable, puede comunicarse con otras víctimas en la dirección de correo victimas.cote@terra.es, y lo digo sobre todo porque las víctimas están por toda España (se habla al menos de Valencia, Andalucía, Canarias y Asturias), pero pueden ser además víctimas del silencio mediático que rodea el caso. La asociación muy probablemente se personará como acusación particular en el juicio al seudomédico.

¿Qué son, si no víctimas, quienes se sometían a las "terapias" de José Manuel López y Pérez-Cabada, "Coté"? Inyecciones de sustancias desconocidas, "cirugías" en un fregadero... es de locos, pero... ¿no es igualmente de locos la promoción de la melatonina a cargo de un escritor bien cocido, las afirmaciones de "operaciones usando un cuchillo de cocina" que celebra cierto bien cebado personaje de la televisión, las "curas del cáncer conversando" y del SIDA "con vitaminas" que promueve continuamente una cara revista antimédica y anticientífica que en su número de junio de 2002 anunciaba un artículo sobre cáncer firmado por el delirante José Manuel López y Pérez-Cabada y anunciándolo como "colaborador y asesor de la revista desde hace un año", dando datos además de su consultorio y dirección de correo electrónico para engordarle el caldo sin importar nada? ¿Cuál es la diferencia entre los "cirujanos psíquicos" a los que ha hecho famosos la literatura misteriológica y el tal "Coté"? Desde aquí no se ve ninguna, salvo que éste está en la cárcel y la mayoría de los demás están gozando de total impunidad.

Como suele decirse, seguiremos informando, que esto va para largo. Entretanto, recuerde lo que todos deben hacer: "Huid de los charlatanes. No les interesa vuestra salud, sino vuestro bolsillo".

febrero 22, 2008

El doctor Sánchez Dragó

Actualización de mediodía
Bueno, esto es más bien una "preactualización", ya que mientras ayer yo me afanaba en encontrar datos sobre la pócima milagrosa del doctor Sánchez Dragó, resultaba que ya el Ministerio de Sanidad estaba investigando al escritor por promover la melatonina. Ojalá esta investigación no se haga solamente por motivos ideológicos y políticos, porque este tipo de barrabasadas no se le deben tolerar a nadie, sea del signo ideológico que sea, amigo o adversario.

Los ciudadanos que pagan Telemadrid estarán contentos, sobre todo si gustan de chapotear en las escasas aguas del misterio reciclado. No sólo tienen "El otro lado de la realidad", donde Javier Sierra demuestra lo que sabe, que es poco, y las retransmisiones de "En busca del misterio", el programísima de Fernando Jiménez del Oso y Juan José Benítez de hace 18 años (1990) donde reciclan los que ya para entonces eran añejos embustes y trolas al por mayor. Pero nada es eso junto al nuevo Txumari Alfaro de la letra impresa, el Paco Porras del PP, el hombre al que Falange Auténtica le parece demasiado progresista, Fernando Sánchez Dragó. Esta afirmación no es gratuita ni pretende ser ofensiva, el presentador se pinta solito en su página Web (me encanta cuando se refiere a sí mismo en tercera persona, conmueve cuánto se admira a sí mismo), especialmente en sus "Webs amigas", donde lucen su palmito todo tipo de expresiones de la charlatanería médica, seudooriental y fascistoide incluida la peligrosa "sicomagia" del actor en desgracia Alejandro Jodorowsky, la página de Javier "yo también quiero" Sierra, la de Falange Auténtica (que le resulta demasiado progre a Fernandón, véalo usted mismo), y su promoción de sitios de "salud oriental" en los que sigue fingiéndose médico con selecciones de fantástica bobería: "este producto cura los eccemas y la mayor parte de las enfermedades de la piel, revitaliza el pelo y las uñas, y mejora palpablemente la condición de quienes padecen enfermedades degenerativas teóricamente incurables, como el cáncer, la diabetes, la esclerosis múltiple y el sida"... ¡Casi ná, dotor!

El escritor está contratado por la televisión de Esperanza Aguirre para, presuntamente, mantener la beca que la derechona española parece haberle concedido, será por servicios prestados o será sólo por no callar gratis, que todo puede ser. O lo contratan simplemente porque es un gran comunicador, que todo puede ser, pero no hay duda de que todo ex-izquierdista que se pase a las filas de la derecha más cavernaria después de Reagan y Franco recibe similares canonjías, prebendas y sahumerios, lo hemos visto en no pocos casos y en no pocos países. El caso es que, sin explicarle a los madrileños que ponen la pasta ni siquiera que este hombre está a la derecha de Falange, lo pusieron en un presunto informativo o noticiero donde finge dar noticias mientras suministra dosis abundantes de propaganda y autobombo entre sus sufridos televidentes.

En estos días, Fernando Sánchez Dragó optó por lanzarse a una sentida promoción de la "melatonina", esa sustancia que se presumió mágica en Estados Unidos en los años 90, desplazando al milagro anterior, el beta caroteno, que a su vez desplazaba a la fibra alimenticia como panacea. Como todos los proyanquis de pueblo, Fernández Dragó llega tarde y mal a contar como verdad lo que dijeron los estadounidenses, que siempre fue mentira y de lo que ahora ya hasta los estadounidenses se dieron cuenta.

Básicamente, Sánchez Dragó dijo que le debe su salud al consumo de melatonina (sin saber, tampoco, si los responsables podrían ser otras sustancias que también consume, como el whisky, porque estudios científicos no mostró ninguno), la recomendó vivamente (e irresponsablemente, como buen charlatán), recetó pontifical la posología correspondiente a personas de distinta edad sin hacer excepciones por efectos secundarios, y apenas terminó de fingirse médico hizo el comentario bobo0 de que la dificultad de acceso (¿cuál?) a la homeopatía, el naturismo y otras, según él, "medicinas alternativas" era "liberticida", es decir, que el impedir que la gente compre como medicinas ciertas sustancias que pueden no servir o ser dañinas implica coartar su libertad, que sería mala cosa, sin duda.

Vamos a pasar rápidamente por la melatonina para luego aclararle a Fernando por qué su afirmación es una estupidez sin paliativos y de una cobardía que cabrea.

La melatonina

La melatonina es una hormona que secreta la glándula pineal o epífisis, glándula que, quizá con ánimo de faltarle al respeto a Sánchez Dragó, no está en el entrecejo, a menos que usted tenga el entrecejo a medio camino entre las orejas, es decir, esta entre ambos hemisferios, detrás del pons del tallo cerebral, en el centro profundo del cerebro humano, como lo muestra esta gráfica (que está en el dominio público, no como las imágenes que se roban los ocultólogos en desgracia).


Hacia 1990, esta hormona llamó la atención de los científicos al tratarse de una de las hormonas que se producen abundantemente en la infancia pero esta producción va reduciéndose a medida que pasan los años, y por ser uno de los muchos elementos que confluyen para mantener el ritmo circadiano (cercano al día) de la actividad de nuestro cuerpo, lo que incluye los ciclos de temperatura y sueño-vigilia. Es decir, la melatonina tenía que ver con el sueño, descubrimiento importante, pero que no significaba ni mucho menos que hubiera una relación directa melatonina-sueño. Luego aparecieron estudios que revelaban que la melatonina parecía proteger a las ratas de ciertas formas de radiación ionizante (radiación que puede causar cáncer provocando mutaciones, a diferencia de las radiaciones como las microondas de los móviles, las ondas de radio y la luz, que no pueden causar cáncer). En ciertos casos, la melatonina puede conservar las defensas de un ser vivo, mostraron algunos estudios aislados, mientras que, según otros, tenía prometedoras capacidades antioxidantes.

Esto, en términos de la investigación científica, representa enormes avenidas de estudio que merecen atención ante de meterse una dosis por la cara, supone uno. Por desgracia, esto no le valía a quienes necesitaban una nueva sustancia milagrosa, panacea, maravilla, que generara grandes cantidades de dinero sin desperdiciar el dinero en esas cosas llamadas "investigaciones", sobre todo ante el riesgo de que las investigaciones demuestren que, a largo plazo, tomar más melatonina de la que produce el cuerpo puede no ser buena idea, puede no servir para nada y puede ser incómodo, malo o hasta mortal.

Esto es normal en el mundo de la investigación: las sustancias se empiezan a investigar cuando muestran resultados muy prometedores, y las investigaciones subsecuentes tienden a bajar los ánimos a estados más reales, y a veces a cerrarle el camino a la sustancia, por eso la mayoría de las sustancias que empiezan a estudiarse nunca se convierten en medicamentos. En el caso de la melatonina, los de la prisa fueron concretamente los doctores Walter Pierpaoli y William Regelson, que hicieron un experimento en el que aparentemente la melatonina rejuvenecía a ratones ancianos y sin más se ejecutaron a marchas forzadas el libro El milagro de la melatonina donde irresponsablemente afirmaban que esta hormona "invierte el proceso del envejecimiento, combate la enfermedad y estimula la actividad sexual". Tropezaron con un reportero de la revista Newsweek dispuesto al entusiasmo instantáneo y acabaron promoviendo su milagrillo en la portada de la revista, con lo que ganaron un platal.

Que no es poco.

Pero, ¿es cierto?

Pues no. Ya en 1996, un año después del libro en cuestión, estudios de la Escuela de Medicina de Harvard a cargo de Steven M. Reppert y David R. Weaver demostraron que el experimento de los dos millonarios súbitos tenía graves errores... como el de la "fusión fría" de Pons y Fleishmann, pues. Pero el que hubiera dudas no impidió que vinieran en tropel los esperadísimos libros "yo también quiero", ese fenómeno que sigue a los éxitos editoriales, como La cena secreta de Javier Sierra o Claves ocultas del Código Da Vinci de Enrique de Vicente son libros "yo también quiero" de la novela de Dan Brown El código Da Vinci. Así, aparecieron de inmediato Melatonina: el medicamento maravilloso natural de su cuerpo, de Russell Reiter y Jo Robinson, La magia de la melatonina, de un tal "Dr. Duarte", Melatonina: la pildora para dormir de la naturaleza de Ray Sahelian y muchos, muchos más.

¿Y qué pasó? Pues que mientras el mundillo de lo "alternativo" se apropió a todo trapo de la melatonina a sabiendas de que los problemas de sueño son de las cosas que les meten clientes a montón (como la diabetes, el cáncer y el SIDA) y empezaron a realizar afirmaciones cuando menos delirantes y cuando más delictivas y fraudulentas acerca de este producto, exagerando sobre las exageraciones de estos libros, ninguno de los cuales era un estudio científico, por lo demás, hablando de eterna juventud, más potencia sexual, recuperación del pelo (sí, la melatonina es "otro crecepelo"), y mil cosas más, incluida la cura del cáncer y el SIDA.

Así, hemos llegado a locuras tales como las del sitio Web de comercio electrónico SuperHormones, que afirma que es "segura y carece de efectos segundarios" (será secundarios, como sea), en todo caso no es así, entre los posibles efectos secundarios del uso de la melatonina tenemos pesadillas, disrupción de los ciclos circadianos por sobredosis, somnolencia, calambres estomacales, mareos, dolores de cabeza, irritabilidad, menor líbido (es decir, menos deseo sexual), crecimiento de los pechos en los hombres y disminución del recuento de esperma (menos soldaditos para procrear, pues).

Mientras tanto, en las páginas del ocultismo médico o seudomedicina se le proclama como cura para todo y algo más, como una maravilla sin duda alguna y como algo "reprimido por la ciencia oficial"... la misma ciencia que lo descubrió, porque claro que nada de esto lo descubrieron los "investigadores" en medicina alternativa que no existen ni mucho menos lo descubrió en su laboratorio el "doctor" Sánchez Dragó.

¿Qué pasa? Pues que las investigaciones serias como las antes señaladas por científicos que no tienen informativos de derecha han seguido después del embuste melatoninero de los 90, y se ha visto que esta hormona además juega un papel en el momento de liberación de las hormonas femeninas y la frecuencia y duración de los ciclos menstruales, por ejemplo, pero sin saberse exactamente cómo, mientras que aún no se han estudiado los posibles daños a largo plazo ni mucho menos las dosis adecuadas... las píldoras en general son de 3 mg (tres miligramos) porque son cómodas de producir, no porque haya estudios que validen que son la dosis adecuada. Un estudio del M.I.T. del investigador Richard Wurtman citado en Scientific American, por ejemplo, indica que para ayudar a dormir bastan fracciones de un miligramo, y en la tele un señor que no sabe de nada le dice que se tome varios miligramos al día... ¿A quién creerle?

Lo que sí se sabe, y lo cuenta el Centro Médico de la Universidad de Maryland es que no se debe tomar conjuntamente con antidepresivos, antipsicóticos, benzodiazepinas, medicinas para la tensión sanguínea (o presión arterial), anticoagulantes y antitrombóticos, interleukina-2, antiinflamatorios no esteroideos, esteroides e inmunodepresores.

Un metaestudio (análisis de una serie de estudios sobre temas comunes) de la Agencia para la Investigación y Calidad de la Atención a la Salud del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos realizado en 2004 aclara bastante el panorama, estableciendo que esta sustancia no es efectiva en el tratamiento de desórdenes del sueño primarios o secundarios usada corto plazo, que parece ser segura si se usa durante breves períodos, y que parece que sí tiene relación con el ciclo de sueño y de temperatura. O sea, tenemos la suerte de que parece no ser veneno (ahora, si uno la toma tantos años como Fernando Sánchez Dragó dice haberlo hecho, el peligro es acabar como ese señor, arrastrado, pagado de sí mismo, whisky en mano y tiñéndose el pelo para creerse joven).

Nada de esto conforma, sin embargo, el megamilagro de la melatonina, que resultó no ser la sustancia maravillosa, pero llenó -y llena- bolsillos.

Ahora vemos a ver qué "libertad" defiende el presentador de televisión.

Libertad de ser engañado y estafado

Una y otra vez, los defensores del ocultismo, del "misterio", de la anticiencia, de la antiinteligencia y de lo "alternativo" acuden, cuando se les agotan los otros mantras que se aprenden tenazmente, a la afirmación de que toda crítica a sus creencias, afirmaciones, embustes, estupideces, niñerías o simples proposiciones descabelladas y extravagantes es un ataque a la "libertad" que tiene la gente de creer en pendejadas, en tonterías o en mentiras.

Tal "libertad" no es tal. Se trata simplemente de una coartada para defender la libertad de los más desvergonzados de engañar a la gente a su alrededor para sacar tajada. Mentir se convierte así en una actividad que no puede estar sujeta a cuestionamiento, ni implica ninguna responsabilidad para el mentiroso, porque si alguien cree en la mentira, lo hace "libremente". Así, si le roban a punta de pistola, pues usted es muy libre de dar el dinero o de dejar que le metan un tiro sin que nadie interfiera, que es la libertad que proclama este personaje.

En una sociedad medianamente civilizada que se protege de los vivillos y defraudadores, hay obstáculos a la libertad de engañar y algunas (insuficientes) protecciones al derecho a saber y a decidir con base en datos. Si usted emplea la melatonina siguiendo las "indicaciones" del "doctor" Sánchez Dragó pero resulta que está tomando un anticoagulante y a resultas de ello sufre una hemorragia de consideración, es de una desfachatez monumental que Sánchez Dragó le salga con la batea de babas de que "usted lo hizo libremente". Lo que hizo usted fue ser víctima de un desvergonzado que habla de lo que no sabe con aires de profesora solterona y resabiada que no quiere asumir las consecuencias de sus palabras. Punto.

La ignorancia no es libre, la ignorancia, promovida por la bruja de turno o por el escritor arrogante y pedante de la semana, es una forma de esclavitud. Si alguien actúa sin datos bastantes porque se le oculta información, no es "libre", y el que oculta sí es moralmente despreciable y, en algunos casos, penalmente responsable. Estar en los medios de comunicación debería implicar, pues, una ética un poco menos famélica que la que exhiben algunos.

Usted tiene derecho, derecho absoluto, lo sepa o no, a tener todos los datos antes de tomar una determinación, derecho a que no le mientan, derecho a exigir información confiable, contrastada, completa y clara. En este caso, si después de leer varios estudios serios, de pedir la opinión de su médico y de asesorarse con gente confiable usted decide tomar melatonina, es libre de hacerlo, por supuesto. Pero si lo hace sólo ateniéndose a los sonoros rebuznos de un tipo cuya credibilidad depende de que sale en televisión con su gato, por más que chillen los ocultistas alternativos y la derecha interesada, usted no está siendo libre, está siendo esclavo de la desinformación. Y esto vale tanto en política como en medicina, en fotos de fantasmas y en avistamientos ovni, que aquí y en otros lugares ya se ha documentado hasta la saciedad la indisposición de las grandes divas del ocultismo televisual y radiofónico a revelar datos que les puedan dañar los ingresos.

Facilitar la entrada de la homeopatía y otras supuestas autoproclamadas "medicinas alternativas" a la sanidad (y darles acceso al dinero de todos para llevárselo) sin exigirles el mismo rigor que se le exige a la medicina de verdad, sería una absoluta irresponsabilidad que sólo personajes de la ínfima talla moral de Sánchez Dragó podrían aplaudir, porque en el nombre de una "libertad" que no lo es, se conculcan los derechos humanos reales y se depreda el fondo común que son los presupuestos del estado. Como si no fuera suficiente que lleven tantos años manteniendo vagos como Fernando Sánchez Dragó.

Por cierto, la melatonina "natural" obtenida de glándulas pineales de corderos y vacas puede transmitir algunos virus. Si insiste en usarla, es mejor la sintética. Qué cosas, ¿no?

Ahora, Fernando Sánchez Dragó asegura que el martes próximo llevará a su programa a médicos y demás personas que sí saben qué pasa con la melatonina a que defiendan su visión. ¿Mencionará los datos que damos aquí y que están disponibles en Internet, admitiendo su falsedad y embuste, traerá a personas que lo hagan o a compadres? Veremos, como dijo Homero.