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septiembre 02, 2012

Respondo a un correo electrónico

Nota: Recibí este correo hoy, al parecer referido a la entrada sobre Triodos Bank y la secta antroposófica de Rudolf Steiner. En todo caso, es un ejemplo de los correos que suelo recibir, de las opiniones que este blog produce en muchas personas emocionalmente comprometidas con creencias irracionales pero tiene la particularidad de que no está movido por la furia casi asesina que ha caracterizado a otros como los defensores del Bio-Bac (que sigue sin curar a nadie), de Osho y de Jodorowsky, y por tanto da más espacio para el diálogo y el intercambio de ideas más sereno. Lo reproduzco porque el intercambio me parece relevante, manteniendo la confidencialidad de la corresponsal (salvo que solicite lo contrario).

On 9/2/12 9:55 AM, Xxxxxx wrote:
> La verdad es que el tema del que hablas en tu blog es bastante
> controvertido porque no solo hablas de opiniones, sino de lo que son
> para muchos sus creencias más profundas y las pautas que dirigen su vida
> cotidiana y su camino personal.
Hola, Xxxxxx,

Me obligas a adivinar a qué tema te refieres, considerando que he tratado cientos de asuntos en estos ocho años y medio.
> Entiendo perfectamente tu crítica hacia las personas que aprovechan la
> debilidad y, a veces, la ignorancia de la gente para sacar provecho; a
> mi esto también me parece vergonzoso.
Generalmente quienes comentan esto hacen excepción con su creencia, y las pautas que dirigen su vida y su camino personal. Pero precisamente es eso lo que cada persona tiene que aprender a cuestionar y ver objetivamente y con actitud crítica. Como humanos, solemos ser muy críticos con otros que hacen lo mismo que nosotros, pues.
> Sin embargo te tengo que reconocer que el tono general de tu blog me
> parece bastante exagerado, me parece que abusas de la crítica y a veces
> utilizas un tono ofensivo, sarcástico y cínico para hablar de temas que
> para muchas personas han significado mucho en su vida personal.
No creo que sea exagerado. Los temas que toco son temas que a muchas de sus víctimas les han costado la vida, la salud, la libertad, la familia, etc. Desde fuera puede parecer que las creencias no son dañinas en sí, pero basta entrar un poco en el delirante mundo de lo irracional para ver los daños que producen en las personas las creencias que se difunden sin evidencias, sea el tarot, la homeopatía, el islam, el miedo al fin del mundo o los ovnis.

Cuando alguien habla de "abusar de la crítica" precisamente suele querer decir que está muy bien ser críticos pero no con lo que a esa persona en particular le gusta o lo que cree. Pero es imposible "abusar de la crítica". ¿Qué quiere decir eso? ¿Que para no abusar sólo debemos criticar la mentira, el engaño, el abuso, la irracionalidad el 93% de los casos y en el 7% restante vamos a aceptarlos sin chistar? ¿Que podemos criticar a un tipo que manipula a la gente diciendo que tiene sueños reveladores pero cuando dice que consulta en directo el registro akáshico ya no se puede criticar? ¿Con qué criterio?

Así no se puede funcionar y además resulta poco riguroso e injusto con nosotros mismos. La crítica debe ser la misma y con los mismos requisitos hacia cualquier afirmación: ¿es plausible?, ¿tiene evidencias?, ¿afirma ser la verdad absoluta?, ¿es paranoica y dice que todos lo que no la aceptan son malévolos, inferiores, no iluminados, herejes, infieles, malas personas y seres despreciables?, ¿se basa en interpretaciones fantasiosas?, ¿muestra rechazo, odio y furia cuando se le pide que demuestre alguna de sus afirmaciones? La misma actitud y posición crítica se aplica a las leyes de la hidráulica y a las creencias de cualquier secta. Si la hidráulica depende de evidencias y no de argumentos ni de gurús, y además funciona y puede ser verificada independientemente de las creencias, y la secta resulta que no tiene evidencias, si tiene gurú y además no funciona, lo absurdo es atacar a quien sólo usó las mismas herramientas y la misma vara de medir para analizar todas las afirmaciones.

Veo, dime si me equivoco, la idea de que no debería ser sarcástico con algunas creencias idiotas porque "para muchas personas han significado mucho en su vida personal". Casi me pides que "respete" las creencias sólo porque tienen un significado importante para sus creyentes. El argumento es frecuente, sí. Pero inaplicable. Te doy un ejemplo.

Para muchas personas en África, por ejemplo, significa mucho la creencia de que el clítoris de las mujeres, si no se corta, les crecerá hasta la rodilla y les imposibilitará casarse, tener hijos y ser felices. Para ellas significa muchísimo la idea de poderles dar a sus hijas las mejores oportunidades para el futuro realizándoles una pequeña intervención quirúrgica que las salvará del horror: la ablación del clítoris. ¿Esa creencia merece algún respeto o debe estar exenta de críticas sólo porque significa tanto para quienes la creen? No. Ni esa creencia ni ninguna otra. El valor que una persona le dé subjetivamente a sus creencias irracionales no tiene por qué normar mi forma de actuar, de hablar, mi crítica y mi difusión de los datos de la realidad (por ejemplo, que no es verdad que el clítoris de las mujeres les crezca hasta las rodillas si no se corta en la niñez).

Así el hecho de que la gente pueda tener creencias que subjetivamente le resulten muy importantes no es relevante. Es tan respetable -o no- como que a mí me parezcan creencias ridículas, absurdas, que merecen ser enfrentadas con datos, y evidencias, sarcasmo y cinismo. Salvo que mi subjetividad sarcástica y cínica es ligeramente distinta: se sustenta en datos y evidencias. Que un sujeto que se cree sobrehumano diga que los indios americanos son evolutivamente inferiores a los arios no es algo que pueda aspirar a ser tomado en serio y sin sarcasmo, que es una imbecilidad monumental demostrable y no hay vuelta de hoja.
> Llegas a conclusiones inflexibles ridiculizando el trabajo de algunas
> personas basándote exclusivamente en tu propia visión del tema, así que

> me da la sensación que en esos casos están haciendo lo mismo que

> criticas. Además, le cedes toda tu credibilidad al sistema impuesto, que

> parece que no llegas a cuestionar nunca, precisamente en este momento en
> el que nos están demostrando día a día que llevan toda la vida

> engañándonos. Criticas fuertemente las medicinas alternativas, y parece

> que no eres consciente de las barbaridades de la medicina convencional y

> la crueldad de las empresas farmacéuticas. Eso no lo criticas, pero es
> una verdadera y vergonzosa realidad.
¿Conclusiones inflexibles? No, no es verdad. Si mañana me demuestras con hechos, datos, evidencias, estudios bien realizados y contrastados, con una metodología correcta que nos ha visitado un extraterrestre y tenemos muestras de tejidos que nos dicen que ciertamente es vida que no existe en nuestro planeta, o que se puede hablar con los muertos, que la homeopatía cura, que se puede levitar, que los preparados biodinámicos de Steiner sirven para mejorar los cultivos y evitar las plagas, que las hostias se convierten en carne humana o cualquiera de todas las irracionalidades sobrenaturales que he comentado en este blog o en otros lugares, de inmediato y sin excusas proclamaré a los cuatro vientos que sí hay datos y que esa creencia ha dejado de serlo para ser un hecho probado, asombroso y digno de estudio. Pero no antes.

Otro error que cometes, espero que no te moleste, es que no pareces haber leído con atención cuanto escribo. No me baso "exclusivamente en mi propia visión del tema", que sería bastante bobo porque yo sólo soy periodista científico, es decir que informo sobre ciencia y por tanto algo conozco de ciencia, pero en modo alguno eso me convierte en científico. Yo me baso en lo que la ciencia, los científicos, la evidencia, los datos, los hechos y nuestro conocimiento del universo saben. Es un poco distinto. Así como hemos visto que hay opiniones que no son respetables (como la de la clitoridectomía), no todas las afirmaciones son opiniones. "Los aviones vuelan" es una afirmación no opinable, porque es real. Muy distinta de "los niños pueden convertirse en clarividentes", que es una mentira.

No sé de dónde sacas que le cedo mi credibilidad al "sistema impuesto" del que hablas. No es así, pero tu comentario es una conclusión aventurada muy común y lo recibo con frecuencia (deberías haber leído la entrada "Quizá este blog no es para usted" y quizá te habrías ahorrado este correo, e incluso la lectura de las entradas que han ofendido tu visión religiosa o tus creencias, porque no es mi intención ofender al creyente, ni convencerlo, como digo allí). El caso es que no puedo criticar todo lo criticable del mundo en este blog, así que me remito a la charlatanería más o menos paranormal. En otros espacios comento otro tipo de asuntos, pero seguramente siempre se me podrá criticar por omitir una u otra cosa. Eso por supuesto es una falacia, el que no critique a un ladrón en concreto no invalidad el que denuncie a otro.

No es razonable que concluyas que por criticar a las pseudomedicinas defiendo las prácticas comerciales de las grandes farmacéuticas. Creo que hay una grave confusión entre los productos de las farmacéuticas (que funcionan y salvan vidas) y sus prácticas comerciales. Yo entiendo la diferencia. Muchas personas caen en una crítica facilona que rechaza los productos porque los hace una empresa desagradable. Sería como afirmar que los aviones de Boeing no vuelan porque esa empresa construya armamento. O pedir que prescindamos de las vacunas corriendo el riesgo de matar a miles de niños porque las farmacéuticas son negocios capitalistas. Son dos cosas independientes en general (criticables cuando el negocio se impone a la ciencia, claro). Hay que saber diferenciar, matizar y profundizar en los asuntos complejos de lo que nos parece obvio a primera vista.

No hay nada sin defectos, y nunca, en ningún momento de este blog ni de mi vida he dicho que la medicina o la farmacología o el capitalismo sean perfectos. Simplemente son nuestra mejor oportunidad para vivir más tiempo y con más calidad de vida. Hay mucho que mejorar en estas disciplinas, por supuesto, pero tirarlas a la basura en su totalidad para entregarse a la superstición de salvamundos que también cobran lo suyo (como Boiron o Weleda o los profesionales de todas las vudumedicinas) no es "rebeldía", es estupidez.
> Mi conclusión general es que tienes opiniones demasiado radicales y 
> cerradas, y que la sabiduría se alcanza, principalmente, dando una 

> oportunidad a todas la teorías, sin dar ni un si ni un no rotundo a 

> ninguna de ellas. La crítica exagerada solo puede tener una 

> consecuencia: la ignorancia ignorada.
Si yo estoy completamente dispuesto a cambiar de opinión y hacerlo público si se me dan pruebas, evidencias, hechos y estudios, y tú sin embargo no estás dispuesta a poner en cuestión tus creencias (insisto, creo que hablas de la secta antroposófica y las tonterías sin fin de Steiner, pero no lo sé porque no lo dices), ¿yo soy radical y cerrado? A mí es sencillísimo convencerme, a los creyentes que se basan en la emocionalidada, la irracionalidad y el rechazo del conocimiento es imposible hacerles cambiar su visión del mundo.

Para darle "oportunidad" a una hipótesis (que no teoría, son cosas distintas en el mundo del conocimiento) debe partir al menos de un hecho de la realidad. No es lógico darle calidad de "teoría" a cualquier ocurrencia. Supongamos que yo digo que los espíritus me dicen que diabetes se cura dejándose morder por una serpiente mamba negra porque su veneno es buena medicina. ¿Le darías una oportunidad llamándolo "teoría" y jugándote la vida de alguien o la tuya propia? Difícilmente, porque sabes, gracias al conocimiento de verdad, que la mamba negra es una de las serpientes más venenosas del mundo y su veneno mata en casi el 100% de las ocasiones entre 15 minutos y 3 horas después de la mordida.

Así que, si no podemos darle la oportunidad a "todas las teorías" y sí podemos darle un "sí" o un "no" rotundo a muchas de ellas basados en nuestros conocimientos previos y en lo que sabemos que funciona, porque no andamos a ciegas en el mundo, necesitamos un criterio de verdad, ¿no te parece?

Y eso contradice tu conclusión general. Quizá la sabiduría, o al menos el conocimiento razonablemente certero, se alcanzan partiendo de las mejores bases que tengamos en cada caso y no en una visión que iguale la basura con el alimento. La crítica tenaz, constante, rigurosa y sin excepciones, que a ti te parece exagerada, por tanto, sólo ha tenido una consecuencia a lo largo de la historia humana: el conocimiento.
> Con esto te animo a que sigas con tu blog, pero que, si estás palabras 
> te han llegado de alguna manera y te han hecho pensar, te plantees una 
> visión más global de las cosas, que contemples cada aspecto de la vida 
> desde todos los prismas y que no radicalices tanto, en aras de acercarte 
> aún más a la verdad.
Te agradezco tu ánimo. Tus palabras me han llegado, probablemente no del modo en que quisieras, y por supuesto que me han hecho pensar. Por ello comparto este diálogo en mi blog, por supuesto sin dar tu nombre (si quieres que lo dé, dímelo y con gusto lo señalaré)

A lo sí que me llevan tus palabras es a confirmar que la idealización de las "visiones globales" o la idea de que hay que verlo todo "desde todos los prismas" dándole igual valor a todos son graves errores que están eternizando barbaridades, mentiras y fuentes de sufrimiento para muchos seres humanos, y todo con la mejor de las intenciones por parte de los creyentes, no de modo malévolo y cruel (cosa que no se puede decir de los mesías, que saben perfectamente cómo engañan a sus víctimas). Por cierto, te agradezco que hayas omitido la falacia de ataque personal que presupone que estoy recibiendo dinero de las farmacéuticas, de Monsanto, de las operadoras de telefonía móvil, de la CIA, del Mossad, de las petroleras y de los criadores de hamsters, que también es muy frecuente entre quienes se enfurecen al ver cuestionadas sus creencias y no tener argumentos para defenderlas.

Por último, es importante tener claro que "la verdad" no existe. Es una abstracción filosófica usada por los promotores de creencias varias (todos tienen "la verdad", pero la de cada uno es distinta a la de los otros, cosa que siempre me ha llamado mucho la atención). Lo que en realidad ha hecho avanzar a los seres humanos son los conocimientos certeros, los datos que son verdaderos. "La verdad" es como "el bien" o "la justicia", son abstracciones útiles para la poesía y la metáfora pero sin olvidar que lo importante es conocer datos verdaderos, hacer las acciones buenas y buscar una mayor justicia constantemente.

Saludos,
Mauricio

diciembre 21, 2011

El ocultismo y la verificación independiente

Uno de los más grandes logros de la historia del conocimiento humano fue el desarrollo de procedimientos adecuados y contrastables para determinar la veracidad o certeza de una afirmación.

Locomotora de vapor
(fotografía © Mauricio-José Schwarz)
Tomemos, por ejemplo, la afirmación: "el agua hierve a 100 ºC a una presión atmosférica de 760 mmHg" (que es, por definición, la presión al nivel del mar en nuestro planeta). Cualquiera que tenga agua, fuego, un barómetro y un termómetro puede constatar esta afirmación. No necesita haber sido tocado por fuerzas preternaturales, no necesita ser un iluminado, no necesita haber pasado por un proceso de "limpieza espiritual" y, por supuesto, no necesita creer en absolutamente nada. Le bastan las definiciones de "agua", "hervir", "100 ºC" y "760 mmHg", así como algunos aparatos para medir objetivamente los acontecimientos para hacer un experimento y constatar que la afirmación es verdadera. Como verdaderas son sus implicaciones: a menor presión atmosférica, el agua hierve a menor temperatura y viceversa, de un modo predecible que nos permite conocer las leyes que describen el comportamiento del agua, la presión y la temperatura. Y esto, a su vez, le ha permitido al ser humano logros tan relevantes como hervir agua para hacer vapor y usar el vapor para crear máquinas asombrosas que, entre otras cosas, facilitaron los viajes, reduciendo el mundo y disparando la revolución industrial.

Cualquier otra persona en cualquier lugar del mundo puede verificar esa afirmación de modo independiente, sin que importe su color, género, preferencia de equipo de fútbol, estatura o capacidad para bailar el tango. Gracias a que distintas personas confirmaron que esto era así, podemos aceptar como certero que "el agua hierve a 100 ºC a una presión atmosférica de 760 mmHg" y se pudo investigar por qué y qué significaba eso.


Sir Francis Bacon
pionero del método científico
(Wikimedia Commons)
Este procedimiento se conoce como "verificación independiente" de las afirmaciones. La aparición de este concepto en el pensamiento humano alteró de modo radical la aproximación de nuestra especie a la realidad. La idea, que ya había sido propuesto por la filosofía en distintos momentos, generalmente con poca suerte, floreció en el siglo XVI de la mano de Francis Bacon, Galileo, Copérnico, Leonardo Da Vinci y otros personajes que empezaron a valorar y estudiar las afirmaciones del pasado, y que empezaron a hacer experimentos y utilizar la verificación independiente para asegurarse de que los resultados eran fiables. El resultado fue la revolución científica.

Antes de esto, las afirmaciones se valoraban según quién las decía (principio de autoridad) y según la lógica o aparente razón que las sustentaba, e incluso la elegancia, el buen decir, la simpatía, la gramática y la floritura del que hacía la afirmación, o incluso dependiendo de qué tan violento, atrabiliario y bien armado estuviera el que hacía la afirmación, de modo que podían imponerse verdades por decreto so pena de que se molestara alguien con poder y nos separara la cabeza del cuerpo, nos asara o cosa similar.

Por ejemplo, Aristóteles afirmó que los seres vivos podían surgir espontáneamente de la materia. Así, decía, los ratones provenían del heno sucio. Creía que el heno sucio se transmutaba y metamorfoseaba para convertirse en ratones, o simplemente que por ser heno sucio tenía la capacidad de sacar ratones literalmente de la nada.

Aristóteles
(Wikimedia Commons)
Y como lo dijo Aristóteles, esta afirmación (y muchas otras afirmaciones erróneas), se consideró verdad durante cientos de años en los cuales no resultaba buena idea decir que Aristóteles estaba equivocado en este punto, o en su afirmación de que las moscas tienen cuatro patas o las mujeres tienen menos dientes que los hombres o los objetos caen más rápido según su peso. Nadie consideraba necesario hacer un experimento, por ejemplo, reuniendo heno sucio sin ratones en un recinto hermético a ver si aparecían ratones. Ni siquiera se proponía públicamente contarle las patas a las moscas o los dientes a las mujeres y los hombres.

Seguramente algunos curiosos contaron las patas de las moscas, pero no sabemos qué pueden haber pensado, quizá creyeron que estaban ante una forma de moscas distinta de la conocida por el filósofo griego, o que esa mosca no era realmente una mosca, o bien que la vista les engañaba. Y alguno seguramente pensó que el viejo Aristóteles había metido la pata hasta el lóbulo de la oreja, pero prefirió no mencionar el detalle por apego a su vida, su integridad física y sus propiedades, o simplemente para mantener buenas relaciones con la sociedad a su alrededor que no estaba por la labor de dudar de la autoridad de Aristóteles.

La aparición de la visión científica permitió someter a cuestionamiento todas las afirmaciones sobre la realidad, diseñar experimentos (como el de Pasteur, que finalmente demostró que la generación espontánea no ocurría) y, sobre todo, permitir que muchas personas corroboraran (o refutaran) las más diversas afirmaciones. Así, cuando en el terreno del conocimiento científico se cuela una afirmación falsa, la confirmación independiente permite tarde o temprano extirparla y demostrar su falsedad, sean los rayos N, el fósil falsificado del hombre de Piltdown o la fusión fría.

El problema es que esa misma visión, esa confirmación independiente de las afirmaciones, esa apertura de los datos, métodos y procedimientos que exige lo que llamamos "método científico" ha permitido descubrir fraudes también en el terreno del ocultismo, desde los procedimientos de lectura en frío usados por supuestos médiums o videntes para dar la apariencia de que tienen ciertos datos hasta las afirmaciones de zahorismo, telepatía y otros elementos fundamentales para las creencias del ocultismo.

Los dueños y promotores
de las presuntamente
paranormales "Caras
de Bélmez@" nunca
han permitido que se
sometan a verificación
independiente.
(Fotografía: César Tort,
Wikimedia Commons)
Y es que los promotores del ocultismo (aquí meta usted todo lo que llaman "paranormal", "parapsicológico", "sobrenatural", "misterioso", "alternativo", "conspiraciones", "astroarqueología" y otras docenas de temas que se amontonan en revistas, congresos y programas de radio y televisión de los rarólogos) no verifican, se conforman con lo que les cuentan siempre y cuando sea emocionante, o provoque miedo, o "suene lógico". Les fascina lo que se les ocurre o se imaginan (o, por contra, lo que "no se les ocurre" como se hizo o que "no pueden imaginarse" cómo ocurrió, como si sus ocurrencias y limitada imaginación fueran la medida del universo) y salvo excepciones, no han demostrado interés en someter a estudio serio y real lo que se les ocurre o se imaginan. En los pocos casos en que ha habido apertura a la verificación independiente de sus acciones o afirmaciones, el resultado ha sido patético.

Lo que nos piden es que creamos cuanto nos cuentan sin comprobarlo, sin verificación independiente. Igual aceptar que pseudoterapias como la homeopatía pueden curarlo todo (hasta el cáncer, dicen con toda desvergüenza) pero sin estudios de cuántas personas con qué tipos de cáncer en qué etapas fueron tratadas y "se curaron", sólo porque alguien dice que otras personas se curaron y hay que creerle. O que los fantasmas graban voces en los aparatos de los creyentes, pero esto lo tiene usted que creer porque no hay modo de verificar independientemente que las grabaciones no sean accidentes, errores, malinterpretaciones, pareidolias o, simplemente, fraudes (porque esto nunca les pasa a los ingenieros de sonido profesionales que graban en estudios, en conciertos o que recopilan los sonidos de la naturaleza, sólo les pasa a los creyentes). O que hay "energías potentísimas" en los círculos de las cosechas que afirman son creados por naves extraterrestres... pero sin forma de que cualquiera llegue y mida esas misteriosas "energías" como puede medir la temperatura, la presión atmosférica, el voltaje eléctrico o la intensidad de la luz.

El ocultismo rechaza la verificación independiente porque sus practicantes sospechan, con buen motivo, que tal verificación podría lastimar sus profundas y sinceras creencias, o sus bien montados negocios. El camino del conocimiento también sirve para detectar la ignorancia y las fantasías.