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mayo 08, 2013

La "vidente" Browne dio por muerta a una chica ahora rescatada viva

El mundo de lo supuestamente paranormal ha sido responsable de un triste colofón a la historia de las tres jóvenes mujeres que el 4 de mayo fueron liberadas en Cleveland, Estados Unidos, después de una década o más de vivir secuestradas: Amanda Berry, Gina DeJesus y Michele Knight.

Anuncio del tour de Sylvia Browne por sus 50 años
embaucando a la gente.
En el recorrido por los recuerdos de la búsqueda de las mujeres cuando desaparecieron, se rescató el caso de la madre de Amanda Berry (la primera que consiguió huir y denunciar a sus captores y agresores).

Amanda había desaparecido en 2003 y tiempo después su madre, Louwanna Miller, fue al programa de televisión del presentador Montel Williams para promover la búsqueda de su hija. En el mismo programa estaba una mujer que durante años ha afirmado ser vidente y médium espiritual, Sylvia Browne.

Después de que Louwanna presentó las fotos de su hija e hizo la súplica para que el público ayudara en su búsqueda, habló con Sylvia Browne.

La transcripción de la conversación la tenemos gracias a Hemant Mehta:
Louwana Miller: ¿Puede decirme si la encontrarán alguna vez? ¿Está por ahí? 
Sylvia Browne: Ella... vamos, odio esto cuando están en el agua. Lo odio. No está viva, querida. Y te diré por qué, vamos de nuevo. Tu hija no era el tipo de persona que no te habría llamado. 
Pero Sylvia Browne no conocía qué tipo de persona era Amanda Berry, y como siempre ocurre con los "sensitivos", "psíquicos", "médiums", "videntes" y otros impostores sin corazón, no sabía nada del caso. Pero estaba haciendo su espectáculo, ganándose la vida fingiendo conocimientos de los que carece.

Según relata la cadena de televisión ABC, Louwanna Miller estalló en lágrimas ante la fraudulenta "revelación" de Sylvia Browne.

Louwanna creía firmemente en los "poderes" de Sylvia Browne y declaró a la prensa que creía "en un 98%" en lo que le había dicho la supuesta vidente. James Renner, en su libro sobre crímenes no resueltos en Cleveland, The Serial Killer's Apprentice: And 12 Other True Stories of Cleveland's Most Intriguing Unsolved Crimes, en el capítulo referido a los secuestros hoy resueltos, relata lo siguiente:
La madre de Mandy, Louwana Miller, murió el 2 de marzo de 2006. Los médicos dijeron que fue un fallo cardiaco. Su hija Beth dijo que murió con el corazón roto a causa de la desaparición de Mandy, y que se agravó por una reciente visita al programa Montel Williams donde una vidente le dijo que Mandy había sido asesinada. 
Sylvia Browne siguió y sigue afirmando que tiene capacidades sobrenaturales y sacándole dinero a personas ingenuas, desesperadas e inocentes como Louwana Miller.

La gente le reclama a Sylvia Browne en su perfil de Facebook

Y esta es la historia real que se repite una y otra vez, pese a que los videntes, para embaucar a su público, afirmen una y otra vez que pueden ayudar a la policía a resolver casos. Es mentira.

Un año antes, la misma Sylvia Browne había dicho también a los padres del adolescente desaparecido Shawn Hornbeck que su hijo había muerto. Incluso explicó dónde se encontraba el cuerpo según sus "visiones" que causaron aún más dolor a los desesperados padres. Hornbeck fue hallado vivo cuatro años después, también había sido secuestrado por un delincuente sexual.

Sylvia Browne sigue medrando en los medios estadounidenses, especialmente en programas influyentes y sensacionalistas como el de Larry King (el gran promotor del pánico a la telefonía móvil) y fue colaboradora fija de Montel Williams. Durante años ha dicho que aceptaría el reto del millón de dólares de la Fundación Educativa James Randi para demostrar sus poderes sobrenaturales, pero nunca ha hecho la prueba.

Probablemente no necesita el millón, cobrando 700 dólares por cada llamada telefónica de máximo 20 minutos para decirle mentiras a las personas que creen en ella.

Una muestra más del daño que pueden hacer las creencias que se promueven en todos los medios sin ninguna ética, sin ningún escrúpulo, sin ninguna intención de comprobar siquiera cuanto dicen "videntes" y "sensibles" como Anne Germain o Paloma Navarrete.

junio 27, 2010

Todoenuno de telebasura rosa y esotérica

La gira de Anne Germain, todo por la pasta.
Don Pedro Luis Criado, lector de este blog, me informa de que Telecinco, canal de la televisión española bastante esotérico recientemente fusionado con Cuatro, canal mucho más esotérico, prepara ni más ni menos que un programa de televisión que mezcla las dos formas de telebasura que han enriquecido a ambas televisoras al tiempo que embrutecen a sus espectadores y bajan a niveles subterráneos el diálogo mediático de nuestra sociedad: el famoseo y la superstición.

Así, 20 minutos nos informa que uno de los amos de la telebasura, Jordi González, pondrá a los famosos y famosoides que su canal depreda en diversos programas ante una presunta "médium" que, dotada de una tabla Ouija(marca registrada) hará que los presuntos famosos hablen con sus presuntos muertos, sistema que les servirá divinamente, suponemos, para seguir fungiendo de buitres de personajes occisos que en vida tuvieron cierta notoriedad, como Lola Flores, Paquirri, Carmina Ordóñez, Rocío Dúrcal y otros cadáveres capaces de ofrecer pingües beneficios.

La gran baza para este despropósito de la superstición rosa es Anne Germain, una conocida embustera británica que ha realizado programas similares en Italia y Portugal, según informa también la página web especializada VerTele. La productora que tuvo la genial idea de copiar la basura ajena es Plural Entertainment (oh, yeah!), del grupo Prisa.

Anne Germain es una profesional de la superstición con un amplio menú de opciones para sacarle los cuartos a los angloparlantes y, desde que inauguró su programa portugués este año, también lo puede esquilmar en el idioma de Camoes aunque allí, astutamente, no da sus precios. Será de esperarse que pronto nos vea la cara también en español.

Lo que no ha hecho nunca la tal Anne Germain es demostrar que realmente puede comunicarse con los espíritus, pero eso no preocupa a quienes la contratan, como resulta evidente.

Lo que sí es demostrable es que doña Anne Germain utiliza el bien conocido truco de la "lectura en frío" y la "pesca de datos", es decir, procedimientos bien estudiados que numerosos falsos médiums emplean para simular que hablan con los espíritus.



Si ve usted el vídeo promocional de la falsa bruja, por ejemplo, en el minuto 2:30 más o menos, la embustera en cuestión "recibe" de los "espíritus" un cumpleaños "en el mes de marzo", y añade: "alrededor del 5 o 6, pero también tengo que ir alrededor del 27 o 28 de marzo"... ¿Cuánto es "alrededor de"? ¿Un día o tres días? No lo dice. Uno podría preguntar por qué el espíritu no dice "nací el 5 de marzo a las 8 de la mañana"... ¿es que no lo sabe? ¿Por qué hacerse tonto? La respuesta es que no hay espíritu, claro. La personaja está diciendo vaguedades y va ampliando la perdigonada hasta que alguna de sus víctimas diga que su abuelo, un tío, una prima lejana o un amigo de la infancia nació en esa fecha. Y esto queda claro cuando 40 segundos después dice que "tiene" que ir a un cumpleaños en Abril, concretamente el día de los tontos (curioso), o sea el 1º de abril, April fool's day. Luego recibe el mensaje de que "las vacaciones saldrán según lo planeado". Y así puede seguir durante horas, con cosas aplicables a muchísimas personas, hasta que alguien caiga.

Sencillo, impresionante y sin espíritu alguno. Si alguien tiene un primo que nació el 28 de febrero, una hábil manipulación hará creer a la gente que ella "atinó" con la fecha. Más adelante sugiere que le habla una mujer que era mayor de edad y con la que algún asistente se relacionó entre los 7 y los 11 años de edad. Vamos, una experiencia rarísima que sólo un vidente puede descubrir, no algo que nos pase a todos con nuestras tías y las amigas de nuestros padres.

Y así se va engañando gente por el mundo, manipulando sus sentimientos, haciéndoles creer que están en contacto con seres queridos que ya han muerto, enviando mensajes más bien generalistas y bobos, como "está muy orgullosa de ti" y sin jamás dar un dato real como "dice que el candelabro de oro incrustado de diamantes lo enterró junto al olmo viejo de la hacienda de Pepiño", información que sí sería impresionante y desafiante.

Por supuesto, si los genios de Plural Entertainment (go, boys!) y los señores de los dineros en Telecinco y Cuatro quieren pasar a la historia (y de paso amasar una fortuna tan fabulosa que podrían contratar a Steve Jobs para que les fregara el baño, y a Bill Gates para que le ayudara), bastaría que permitieran que su "estrella mediúmnica" demostrara sus asombrosas capacidades bajo condiciones experimentales razonablemente controladas.

Pero no lo harán.

El mundo de la telebasura rosa y la telebasura esotérica, finalmente, siempre han estado más cerca de lo que uno podría creer. A nivel periodístico, en cuanto a acuciosidad, deontología, contraste de la información, respeto al público credibilidad y seriedad, finalmente, Íker Jiménez no es sino Jorge Javier Vázquez sin gafas. Y Lydia Lozano es Carmen Porter con algunos años más de experiencia en el oficio.

mayo 21, 2010

¿Paranormalidad para chirona?

Por una vez, partamos de la base de que los adivinos, videntes, profetas, vaticinadores, agoreros, augures y demás dicen la verdad.

Es decir, que pueden "ver" los acontecimientos del futuro con claridad.

Nada más y nada menos. Estos sujetos, estos Octavios Aceves, estos Antonios Vázquez Alba, estas Brujas Lolas, estas Aramises Fústeres, estos Rapeles, estos Efraínes Barrazas y otros miembros del mundo estrambótico y estrafalario conocen el futuro, lo ven con claridad suficiente y de modo tan preciso que merecen en justicia que se les pague por informarnos de sus videncias, visiones y sensibilidades.

Sin duda alguna.

Pues bien, todos deberían estar en la cárcel. Salvo los que viven en países con pena de muerte (como China, Estados Unidos y los páises víctimas de la sharia), que deberían haber sido ya ejecutados de conformidad con las leyes de tales países, aunque uno pueda lógicamente estar en desacuerdo con dicha forma de "castigo".

Me explico. Los videntes con gran frecuencia aseguran que "sabían" (e incluso que "predijeron") diversos desastres naturales y humanos. Por ejemplo, la delirante Ivana Adzija, pianista y "compositora profética" (dale, che) de la Patagonia argentina, asegura que "predijo" el ataque del 11 de septiembre contra las Torres Gemelas.

No dice que "sintió cosas raritas como si algo feo pudiera pasar", nonono, centrémonos, asegura que predijo, es decir "que dijo antes de que ocurriera" que iba a haber un ataque terrorista del fanatismo religioso el 11 de septiembre de 2001 en Nueva York, con casi tres mil víctimas inocentes.

Si lo "predijo", es que lo sabía.

Si lo sabía, como sólo podían saberlo Bin Laden y sus cómplices, y no dijo nada, si no avisó a la embajada de Estados Unidos, si no levantó la alarma, si no usó sus poderes para dar los nombres de los pilotos multiasesinos que se preparaban para esto, la "pianista profética" es cómplice de unos tres mil asesinatos.

De ser ciertas sus afirmaciones, mientras ella componía zarandajas y callaba, ayudaba criminalmente a poner el escenario para la muerte de muchísimos inocentes. Algo de una bajeza, de una inmoralidad y de una indecencia humana absolutamente colosales.

Y lo mismo va para el sujeto que se hace llaman Minik Zek Balam, de quien ya hemos hablado, y para el impresentable embustero tamaño XXXXXXL Antonio Vázquez Alba, que un día ante el espejo y en ceremonia solemnísima, se concedió a sí mismo el modesto título de "Brujo Mayor" de México, aunque ningún niño jamás aprendiera telepatía con los cursos que cobraba cuando era más joven pero no menos caradura. Ambos desvergonzados aseguran ante cualquiera que los quiera escuchar que él predijo el terremoto del 19 de septiembre de la ciudad de México, donde murieron entre 20 mil y 90 mil personas (nunca se supo). Vamos, que los supuestos profetoides son más letales que una cámara de gas de campo de concentración ambulante.

Como último ejemplo de autopostulado carne de presidio, el erróneamente hombrado Hugo Bonito se promovió un tiempo en su natal Argentina asegurando que había "predicho" el atentado del 11-M en Madrid utilizando un procedimiento al que le otorga el rimbombante nombre de "sistema técnico de fechas gemelas". Para que España pida su extradición y lo enchirone un par de décadas por haberse quedado tan tranquilo comiendo asados en Rosario en vez de levantar la alarma y hablar, así fuera a cobro revertido, a la embajada de España en Buenos Aires.

Si uno sabe que otra persona va a morir y uno no hace nada, sin duda alguna hay delito. Sin contar con que queda certificado que uno es bastante hijo de puta.

De hecho no es necesario ser vidente para ser un delincuentazo así. Basta ser, por ejemplo, un papafrita que recorra el mundo escribiendo libros y diciendo que es "experto en Nostradamus" y defensor de que el astuto francés sabía lo que iba a ocurrir, para hacerlo corresponsable. ¿Ahora me sales con que Nostradamus dijo que Hitler era un peligro? ¡Y por qué no avisaste en 1931 para mandarlo de bracero a Australia, pedazo de indolente!

Lo bueno es que todos estos soplapitos y caraduras mienten. Que si no...

Y es que no solemos detenernos a analizar racionalmente las implicaciones de las maravillas que nos relatan quienes de una u otra forma, por negocio, por entusiasmo, por tontería o por simples ganas de vivir sin trabajar, quieren que creamos. Se nos dice que un "vidente", "psíquico" o muerdecacas es "muy bueno" porque una vez hace veinte años "profetizó" algo y ello lo cualifica para cobrarnos por decirnos si debemos invertir en deuda de Bosnia o en el invento del insoportable mocoso del 5º F, si conviene llevarle flores a la rubia del estanco o a la morena de la oficina, si tenemos que cuidarnos el colon o las coronarias, si es preferible viajar a Francia o a Etiopía el próximo verano.

Si realmente estos personajes pudieran "ver el futuro", es de dudarse que habitaran en viviendas de mala muerte, y se sacaran la manduca diaria atendiendo a ciudadanos comunes con preguntas sencillas. Estarían asesorando a los ejércitos del mundo, a los políticos, a los científicos, indicándoles cómo serán los descubrimientos de dentro de diez, cien, mil años, informando cómo conseguir energía libre, gratuita y abundante, la curación de todas las enfermedades y el secreto de la felicidad. Y, por supuesto, cada médico estaría acompañado de uno de éstos para diagnosticar sin fallos por siempre jamás.

Pero en realidad se trata de vividores que un día dicen que "predijeron" algo (no tienen que demostrarlo) y aunque en los siguientes años sus predicciones resulten estrepitosamente inútiles, se anuncian para sacarle los billetes al personal.

Un profeta de verdad atinaría no un terremoto, sino todos, o al menos la gran mayoría. Y la gran mayoría de atentados. Y de tsunamis. Y de días de lluvia. Y de números de la lotería o de la ruleta de Montecarlo.

Igual, un verdadero "médium" sin duda podría comunicarse con, digamos, el espíritu descarnado de Homero y preguntarle cómo eran La Ilíada y La Odisea en versión original. O preguntarle a Lorca o al tlatoani azteca Cuauhtémoc o a Alejandro Magno dónde rayos están enterrados que nos traen locos.

Lo que se nos presenta como "milagros" o "maravillas" serían, pues, maravillas mucho más grandes y milagrosas incluso de lo que dicen los brujos, brujas y tarambanas que viven de esto. De hecho, tan maravillosas que más gente se daría cuenta de que son cosas increíbles, y eso es veneno puro para el negocio.



Por ejemplo, si un sujeto realmente pudiera levitar como el santón que vemos en este fotograma, sostenido apenas por el báculo con el que se apoya para caminar, todos los científicos del mundo se pondrían en fila para estudiarlo. ¿Por qué? Bueno, porque levitar no es sólo una demostración, según cuentan los santones indostanos que operan la caja registradora, de "superioridad espiritual", de "iluminación" y de "acercamiento al satori, al moksha, al bodhi, al dzogchen", no...

Para empezar, sólo hay dos formas de levitar. Una es ejerciendo una fuerza constante que contrarreste la atracción gravitacional de nuestro planeta. ¿Cuánta energía es ésa? Calcúlelo así: para contrarrestar unos breves instantes la atracción de la gravedad lo que solemos hacer es saltar. Si saltamos muchas veces, conseguimos estar en el aire unos momentos más, pero nos cansamos rápidamente. Un gurú suspendido en el aire está gastando un montón de energía, que tiene que salir de alguna parte, y cualquier médico, fisiólogo, biólogo molecular, químico, físico, cosmólogo, neurólogo o miembro de cualquiera de una pléyade de especialidades más estaría dispuesto a dar un riñón por estudiar de dónde sale esa fuerza, cómo replicar el fenómeno y otras miles de preguntas que el gurú suspendido plantearía no sobre el misticismo, sino sobre el universo en su absoluta totalidad.

La segunda forma de levitar es dejando de tener peso. Ojo, para no tener peso, hay que dejar de tener masa. El santón de la túnica color anuncio de refresco de naranja dejaría de tener masa, no sólo él, sino la túnica. Anular esa masa exigiría un proceso incluso más asombroso que el de la primera opción. En la primera, brujerilmente el joven barbas estaría tomando energía de "quiensabedónde" y utilizándola, dirigiéndola y aplicándola "quiensabecómo" para empujarse hacia arriba mientras la masa de todo el planeta lucha por astraerlo. En la segunda opción, el magazo estaría anulando una de las propiedades básicas de la materia, la masa. Si pudiéramos anular la masa de cualquier cosa, de cualquier objeto, podríamos, por ejemplo, acelerarlo hasta la velocidad de la luz y más allá, se rompería la limitación que impone la teoría de la relatividad, que no es una ocurrencia, es que cuando aceleramos cualquier objeto, su masa se incrementa de modo que si un trozo de materia alcanzara la velocidad de la luz, su masa sería infinita, es decir, ocuparía todo el universo. Si no hay masa, no hay problema.

Evidentemente, la búsqueda del bosón de Higgs para la cual se ha construido el LHC o Gran Colisionador de Hadrones adquiriría connotaciones aún más asombrosas. Según dicen los físicos de partículas, el bosón de Higgs es una partícula elemental teórica que estamos buscando porque según las ecuaciones es la responsable precisamente de que la materia, todas las demás partículas elementales, los átomos, las moléculas e incluso Alyssa Milano tengan masa. ¡El saddhu estaría creando ni más ni menos que materia sin bosones de Higgs, algo que pondría de cabeza totalmente el modelo estándar de la física que explica todo cuanto nos rodea!

Vamos, o es un milagrísimo o es un milagro aún mayor, o es el máximo milagro imaginable.

Lo bueno es que en este mundo hay personas que los vendedores de humo llaman "cabrones escépticos", o "escépticos de los cojones" como Ray Hyman, que demostró que los "experimentos" de percepción extrasensorial de J.B. Rhine eran fraudulentos, o James Randi, quien desenmascaró, entre otros muchos, al embustero Uri Geller y muchos otros por todo el mundo, como Basava Premanand, el racionalista hindú que en su juventud se aprendió los trucos de los swamis, gurús, saddhus y demás místicos cuenteros de su país natal, la India, y luego se dedicó a desenmascarar a estos caraduras que abusan de la ignorancia e ingenuidad de la gente para sacarles, lo hemos dicho muchas veces, las tres cosas que los mueven: dinero, poder y sexo.

En el caso del "levitante levitador" que aparece arriba, Premanand llegó para mostrarle a los aldeanos engañados el sencillo truco, y deslevitar al bufón anaranjado:


Un armazón metálico con una sillita donde reposa el gordo trasero del embustero, con todo el aparato oculto por su traje de farsante, o que diga, de iluminado de las tradiciones milenarias indostanas y al que se subía antes de que el público llegara al claro donde realizaba el acto. El escaso, escasísimo dinero de los aldeanos quedó a salvo. El vídeo completo está aquí, por cierto.

Después de todo, si bien es cierto que algo hay de delictivo en las estafitas, engaños, embustes, trolas y desvergonzadas exageraciones de los que viven de verle la cara al prójimo, sus delitos serían mucho mayores si realmente pudieran hacer lo que dicen. Y además tendrían un gran peligro ante esos señores que se llaman "científicos", y que viven precisamente de explorar misterios y poner las soluciones al alcance de todos. Porque ante la telepatía que venden cuatro atosigaos, la ciencia le ofrece teléfonos móviles a todos; ante la levitación del Maharishi nos entregan alas delta, parapentes y aviones, y están dispuestos a entender y socializar cualquier fenómeno milagroso real que encuentren.

Mejor así, delincuentes menores y no genocidas.

enero 29, 2004

El charlatán-esperpento

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Hay una variedad especialmente llamativa de videntes, síquicos, astrólogos, brujos y otro tipo de farsantes que se caracteriza no por la calidad o cantidad de sus trabajitos para anormales, sino por optar por un estilo estrafalario, extravagante, excesivo, caricaturesco y, en resumen, esperpéntico.

En México es famoso (y cobra en la televisión, que de cobrar se trata) Walter Mercado, supuesto astrólogo puertorriqueño que ha optado por un look que se ubica entre una cruel caricatura de una drag-queen vista por un furibundo homófobo y un remake tardío de María Félix en sus momentos más lamentables.

Como profeta, Mercado es un fracaso (cosa que no debería sorprendernos), pero su imagen es inolvidable: el pelo en crepé (o cardado) y teñido de un rubio anaranjado tipo Yosemite Sam, anillos y collares de oro a tutiplén, largos mantos de brocado en colores delicados (rojo Ferrari, morado "atardecer en el Caribe", dorado tipo reloj imitación de Rolex) que gusta de lucir desde una especie de trono de película mala de los años 60 y una cantidad de maquillaje que igual puede haber inspirado a Michael Jackson que a Marilyn Manson.

Añade a esta imagen sobrecogedora un tono al hablar cansino y seudoprofundo, tan afectado que a veces parece que está cantando cantos gregorianos con sabor a trópico salado, plagado de referencias que nada tienen que ver una con otra y que salpica diciendo "amor" más o menos cada 14 o 16 palabras.

Mercado es ejemplo ideal del charlatán-esperpento, cuyo antecedente inmediato fue Esteban Mayo, mexicano que a sus dotes de astrólogo añadía las de modisto de novias y vendedor de pollos fritos. Pero Esteban Mayo era un modelo de sencillez y buen gusto al lado de los charlatanes-esperpento de hoy en día.

España tiene también interesantes ejemplos de charlatanes-esperpento. Está el "brujo" Rappel, un desvergonzado que ha tomado de Walter Mercado las túnicas, pero adaptándolas a su cuerpo más bien rollizo y añadiéndoles más lentejuelas que si bailara en el Folies Bergere, cabello igualmente teñido aunque escaso, gafas engastadas en pedrería y, claro, joyas por kilo. Rappel también es comentarista de "asuntos del corazón", que son lo que domina la televisión española. Es famoso igualmente por haber atentado contra el buen gusto exhibiéndose en las pantallas caseras con un diminuto tanga, escena que con frecuencia repite la televisión española sin siquiera disculparse.

Del lado femenino hay algo llamado la "bruja" Aramís Fuster, mujer entrada en años y en carnes caracterizada por largos postizos en el cabello anaranjado furibundo, maquillaje desbordante aplicado con cuchara de albañil, escotes francamente omitibles y, por supuesto, gordos anillos de oro y otras joyas ostentosas. Esta mujer se dedica también a falsificar escandalitos ("montajes", que les llaman) relacionados con su vida amorosa para engordar la chequera en la prensa rosa. Y, claro, también ha exhibido sus adiposidades en televisión previo pago para shock de los inocentes espectadores.

El primo pobre de estos charlatanes-esperpento es un sujeto de pequeña estatura (no sólo moral, también es chaparro) llamado Paco Porras, que entre sus ocurrencias tiene la de adivinar el futuro viendo verduras y frutas que corta en pedazos en presencia de los incautos. Durante mucho tiempo se paseó por las emisiones televisuales con un ramito de perejil en una oreja. Suele reaparecer de cuando en cuando con peinados y cortes de pelo extravagantes.

Estas imágenes, pensaría uno que es ingenuo, no pueden ser tomadas en serio por nadie. Se prestan a la burla, al pitorreo, al cachondeo, a la befa, la mofa, el choteo y el escarnio, pero nada más.

Y sin embargo, no es así. Por el contrario, tienen más clientes de los que pueden atender, por lo que todos ellos, sin excepción, se han tecnologizado. No sólo esquilman ingenuos en sus "consultorios", particulares, sino que venden patrañas mediante sitios Web de cobro y números telefónicos de alto costo atendidos por operadores igualmente desvergonzados (o profundamente necesitados), sin contar con que cobran cada vez que asoman sus galas en la televisión para decir memeces.

Lo esperpéntico de estos personajes parece ejercer un influjo hipnótico en sus "clientes". Es decir, tiene su algo de mercadotecnia (o marketing), su algo de show-business, su algo de reclamo publicitario, su algo de circo que invita a participar.

En la intimidad de sus "consultorios", como lo han revelado algunos programas de cámara oculta, no se diferencian en nada de todos los demás charlatanes: dicen vaguedades disfrazadas de profecías, ofrecen curaciones milagrosas que atentan contra la inteligencia, hacen trabajos contra el mal de ojo y realizan rituales inútiles por los que cobran sin excepción.

Pero, en la vida pública, el charlatán-esperpento destaca porque ha superado completamente el miedo al ridículo que una persona normal siente si se ocupa de decir estupideces sin cesar en público, de divulgar mentiras evidentes y de sacarle dinero a personas de buena voluntad con engañifas y amenazas místicas.

El charlatán-esperpento. al parecer, ha descubierto que la opulencia caricaturesca de su vestido lo hace parecer más "extraterreno" y, consecuentemente, más místico y con mejores posibilidades de estar en contacto con "energías" extrañas que hacen que valga la pena darle dinero, admiración y atención. Y quizá algo más.