febrero 11, 2016

Malaria, buena voluntad e ignorancia: los peligros de Pàmies

Un lector me hace llegar el siguiente artículo de la página Vice, parte del conglomerado Vice Media LLC, con el engañoso título “Me detuvieron por utilizar una planta para tratar la malaria”. Me decía que en los comentarios se mencionaba este blog con relación a Josep Pàmies, pero yo no puedo ver los comentarios... no quisiera pensar que los han borrado.

Captura de pantalla de la entrevista de Vice.
Recomiendo que la lea para ubicarse, pero resumo: es una entrevista absolutamente acrítica y elegíaca a Francisco Javier Galindo, quien se presenta como "cooperante" profesional, y que un buen día se trasladó a Gambia "con un poco de voluntad y unas semillas de la planta Artemisia Annua". En la entrevista, "Xavi" dice que su amigo "agricultor" Josep Pàmies le dio unas semillas de Artemisia annua "que iban fenomenal para la malaria" y que provenían de "los laboratorios de la ONG ANAMED de Alemania".

Xavi decidió dejar "todo" y lanzarse a Gambia con dos mil o tres mil semillas que le dio Pàmies y empezó a administrarle a los gambienses "este tratamiento que francamente es espectacular". Advierte que ahora el tratamiento médico efectivo es gratuito para niños hasta los 5 años, pero hasta ahora "quien no tenía medicación por desgracia se moría". Cuenta: "sin darme cuenta en un mes he tratado a cien personas. Solía atender incluso a gente de Senegal". El "tratamiento" consta en "hervir agua con las hojas de la planta previamente secadas durante cinco minutos" y con eso hace un té milagroso: "No te puedo hablar del cien por cien porque sería demasiado, pero al menos si obtuvimos el noventa y tantos por ciento de casos que se curaron de malaria".

Aparecen los malvados, como el supuesto hospital de  Fulamanta "que solía recibir doscientas personas al día le bajaba la media a cien o a menos". Xavi arruinaba al hospital, así de bueno era. Y finalmente, el líder de los malvados: la directora de una multinacional farmacéutica sin nombre y que había trabajado con Xavi, amenazándolo: "que iba a tener muchísimos problemas por dar a conocer la Artemisa annua o la planta que va bien para la malaria. Me dijo que esto se tenía que curar con su medicamento porque es este medicamento el que lleva la artemisinina, el extracto de la planta."

El desastre se cierne como lo hace sobre Jimmy Stewart en Qué bello es vivir, el guión es perfecto: llegan al "hospital" de Galindo el ejército, sanidad y antidrogas, detienen a Xavi, destruyen su plantío de Artemisa annua, le decomisan las semillas que son "para la gente". Liberado, pasó unos meses en Gambia pero decidió retirarse por lo duro que era "no poder atender a tantísima gente que venía sin recursos". Pero está allí. Al menos para la foto.

Una verdadera tragedia. Pero no la de un cooperante que tiene el dinero necesario para mantenerse sin necesidad de trabajar, algo que siempre llama la atención a los que trabajamos para ponernos comida en la mesa, un cooperante que se siente de pronto médico movido por un conocido empresario agrícola y que hace usurpación de funciones, intrusismo e impostura. La tragedia es periodística, donde la entrevistadora (que al parecer se fue hasta la aldea de Muritabeh a entrevistar y fotografiar a Galindo) presenta una historia sesgada en la que omite muchísimas cosas de capital importancia, ya sea por ignorancia (en cuyo caso ha faltado a la exigencia profesional de informarse sobre el tema que va a tratar) o por complicidad.

Tan desinformada que no conoce los nombres de las localidades gambienses cercanas a Muritabeh (no existe "Fulamanta", sino la ciudad de Fula Bantang).

Tu YouYou en 1951 con su entonces mentor, el reconocido farmacólogo
Lou Zhicen (Imagen CC de Xinhua News vía Wikimedia commons
Dos puntos fundamentales dan por tierra con las pretensiones de Galindo y el entusiasmo de su publicista. Efectivamente, la artemisinina, obtenida de Artemisa annua es la más eficaz sustancia contra la malaria. Fue descubierta en la década de 1960 por la investigadora china Tu Youyou, a quien se le concedió por su descubrimiento nada menos que el Premio Nobel de Medicina o Fisiología de 2015. Se basó, como muchos farmacólogos, en la etnobotánica y el conocimiento empírico del pasado para buscar un principio activo. A veces funciona, a veces no.

Pero, descubrió pronto, la artemisinina no se puede obtener hirviendo las hojas de la planta... en su proceso de descubrimiento, la propia doctora Tu Youyou relata que hervir las plantas destruía la artemisinina, así que utilizó un método de remojo en agua fría (hoy sustituido por otros más eficaces, como la extracción con éter) para obtener la sustancia. Así que los tés hervidos de Galindo no tienen artemisinina. Lo cual no es tan difícil de averiguar, está hasta en Wikipedia (en inglés, claro).

Luego están dos situaciones de las que tampoco es tan difícil enterarse. La primera es que la malaria es, en la mayoría de los casos, una enfermedad benigna (aunque dolorosa y molesta) que desaparece a los 15 días. Sólo en algunos casos, especialmente cuando la infección es de Plasmodium falciparum, uno de los cuatro microorganismos que causan malaria, se desarrolla la malaria cerebral y la enfermedad avanza hasta causar la muerte. Por ponerlo en números, se calcula que hay 214 millones de casos nuevos de malaria al año en todo el mundo, causando 438.000 muertes. En simples números "sólo" muere el 0,2% de los infectados. Pero siendo tantos los afectados año tras año, el número de muertes es aterrador, sobre todo porque la gran mayoría de ellos (unos 306.000 según la OMS) son niños de menos de 5 años. Precisamente esos niños que tienen tratamiento gratuito incluso en Gambia.

Si Galindo, que evidentemente no sabe nada de medicina, infectología, epidemiología y biología, tiene un éxito del "noventa y tantos por ciento" está siendo menos eficaz que la media, ya que el 99,8% de los casos sobreviven a la malaria sin Xavi.

El parásito de la malaria, Plasmodium falciparum, en sangre humana.
(Imagen CC de Michael Zahniser, vía Wikimedia Commons)
Pero hay algo aún más grave: supongamos que algún bajo contenido de artemisinina en la pócima preparada por Galindo bajo las indicaciones de Josep Pàmies (un desenfrenado que hace giras para dar charlas pagadas donde vende sus productros, asegurando que puede curar el ébola, el cáncer y el SIDA sin haber nunca curado a nadie) tiene algún efecto en sus pobres víctimas gambienses. Lo que está haciendo Galindo es provocar la resistencia de los agentes patógenos a la artemisinina, además de que provoca una elevada tasa de recurrencia.

Desde 2006 (pero ni al supuesto salvador ni a su publicista les interesó averiguarlo), la Organización Mundial de la Salud pidió que se dejaran de administrar medicamentos con artemisinina como único ingrediente activo, mismos que producen muchas empresas, dado que la artemisinina no está patentada. ¿El motivo? Los conspiranoicos dirán que la OMS es una máquina de matar que tiene como motivación el servicio a las farmacéuticas. Por desgracia para ellos, los estudios en los que se basa son conocidos, contrastables y certeros... la monoterapia de artemisinina debilita, pero no mata al parásito de la malaria, y por tanto permite que los parásitos más resistentes a la sustancia se reproduzcan y sean nuevamente absorbidos y transmitidos por mosquitos anófeles. Esta recomendación se repitió en 2014.

Esto debería saberlo cualquiera que se ponga a jugar con la malaria. Que es lo que ha hecho Galindo.

Molécula de arteminisina. (Imagen D.P. vía Wikimedia Commons)
El tratamiento que se utiliza hoy (ése que le regalan a los niños de 0 a 5 años) es conocido como ACT, siglas de "terapia de combinación basada en la artemisinina", en la que se usan dos sustancias distintas, como la artemisinina u la mefloquina, o la dihidroartemisinina (un derivado de la artemisinina) y la piperaquina, con el fin de eliminar por completo al parásito. Los estudios que demuestran la eficacia de esta terapia son bastante contundentes, incluidos los que comparan la monoterapia de artemisinina con la ACT.

En resumidas cuentas, Galindo está administrando una pócima que no sirve, y que va en contra de las indicaciones científicas sobre el combate a la malaria. Pero él se siente muy bien en su papel de médico sin título, aunque el precio de su bienestar sea el interferir con las campañas en las que miles de personas, basadas en conocimientos y con las mejores herramientas de la ciencia están luchando día a día contra la malaria en todo el mundo.

Finalmente, la delirante acusación a una persona sin nombre de una supuesta multinacional farmacéutica (dicho como si eso por sí mismo fuera una condena) implica que la artemisinina y sus derivados, así como la ACT, son propiedad sólo de esa farmacéutica, que los vende vorazmente a los pobres africanos. La ACT de dihidroartemisinina y piperaquina es producida por GPSC (Guilin Pharmaceutical (Shanghai) Corporation de China), Holleykin, Genix Pharma, Sami Pharma, Sigma Tau y Holley Pharm, mientras que la combinación de artemisinina y piperaquina la producen Artepharm de China, Novartis y Sanofi-Aventis, que lo proporcionan al costo, no en el negocio que denuncian Galindo y su entrevistadora. ¿El precio, en dólares entre 0.9 y 1.40 para un tratamiento completo para un adulto y entre 0,30 y 0,40 para un niño. La cloroquina solía costar entre 10 y 15 céntimos de dólar por tratamiento.

Y, por cierto, científicos chinos están buscando mejorar la producción de artemisinina modificando genéticamente la Artemisa annua, es decir, creando plantas transgénicas que hagan aún menos costoso el tratamiento de la malaria. Supondré que eso no gustará a Galindo, a Pàmies y a sus animadores que son, esencialmente, enemigos de la medicina, del conocimiento, de la ciencia y de los hechos que demuestran que gracias a ello hoy vivimos el doble que nuestros bisabuelos.

Los tratamientos con ACT además están siendo financiados por diversas organizaciones, de modo que no tengan que pagarlos las víctimas. Hablamos de esfuerzos millonarios, integrales, basados en datos y no en fantasías naturistas de ignorancia que debería ser denunciada antes que elogiada. Hay organizaciones que estudian cercanamente y basándose en evidencias (y no en las recomendaciones de un usurpador médico) los resultados y avances de las terapias ACT. Son bastante mejor fuente y es lamentable que no se hayan consultado.

Sólo como colofón, una nota sobre ANAMED, la proveedora de las semillas de Pàmies cuyas siglas significan Acción para la Medicina Natural. Se trata de una organización alemana que promueve la "medicina natural" y que tiene la misma desvergüenza potencialmente asesina de Pàmies al asegurar que su producto estrella (sí, lo venden), la Artemisa annua puede curar la artitis, el asma, la biolerrosis, la diabetes, la epilepsia, las hemorroides, los problemas menstruales, el cáncer, el SIDA, el ébola y, claro, la malaria. La clásica panacea de la que se puede decir lo que sea porque no tiene que probarse, una planta mágica que podía sustituir a todo el conocimiento médico de la historia, y que tienen ellos en exclusiva porque los tontos científicos no se dan cuenta o no les importa.

Captura de pantalla a día de hoy de una de las páginas de ANAMED.
Lista de precios de ANAMED.
La buena intención no vale por sí misma. Probablemente la tiene el rico "cooperante", que además ya desde 2005 está en relación con Gambia vamos, que tampoco es cierto que un día se fuera a la aventura con tres mil semillas, es un viajero bien curtido sino que ha sido parte de la bien financiada ONG Amigos de Diabugu, otra población en el otro extremo de Gambia.

La ignorancia mata. Aunque esté vestida de buena voluntad. Y cuando detrás está el negocio de un embustero como Pàmies, el resultado puede ser desastroso para vidas inocentes. ¿Cuándo actuará la ley en defensa de sus víctimas?

(Nota: me he tratado de poner en contacto con la autora de la entrevista vía Twitter, pero ha sido imposible. Si hay alguna conversación posterior, ya lo publicaré aquí.)

febrero 08, 2016

¿Sin comida? ¡Sin vergüenza!

Y asoma la cara otro charlatán que dice -sin pruebas y pese a lo que sabemos- que vive sin comer hace años, "alimentándose" de aire. Y encima los medios le dan espacio a su desvergüenza. Víctor Truviano a repaso junto con otros promotores de esta idea mortal.

Más sobre el tema aquí, donde en 2010 contamos la historia de otro timador con el mismo cuento, Prahlad Jani.


febrero 02, 2016

No, nadie "patentó" el virus zika

La nueva conspiranoia con el virus zika. Un ejemplo de la ignorancia audaz y la credulidad extrema. No te dejes engañar.

octubre 28, 2015

Responde la Universitat de Barcelona (tarde y mal)

En manos de la naturaleza y no de la técnica y de la ciencia,siempre existe una esperanza. (Octavi Piulats)


A raíz de la carta abierta aquí publicada, que tuvo cierto eco y se convirtió incluso en una petición pública en Change.org, la Facultad de Filosofía de la Universitat de Barcelona me envió una respuesta el 27 de octubre por la tarde... cuando ya se habían iniciado las esperpénticas jornadas motivo de la protesta, en un correo de Ángels  Ibáñez que, sin embargo, viene firmado por el Dr. Octavio Piulat, el promotor de esta festividad. Esta misma carta le fue enviada a varias personas que, me consta, también elevaron su protesta ante la extravagante jornada de ocultismo que se lleva a cabo mientras tecleo estas letras.

El correo electrónico, al que respondo públicamente abajo, es la siguiente:
Ante los diversos correos críticos  respecto a la celebración de las Jornadas sobre Geoingenería Climática Medio Ambiente y Salud Pública en el aula Magna de la Facultad de Filosofía, queremos precisar lo siguiente: 
 Las Jornadas sobre Geoingeniería no han sido organizadas por la Facultad de Filosofía, sino por el Observatorio de Salud Ambiental  OSA y  Deconcentración International, una asociación social con sede en Frankfurt am Main. 
La facultad de Filosofía a diferencia de otras facultades, tiene dentro de sus funciones acoger  y dar marco en sus instalaciones a los debates sociales, científicos y filosóficos de actualidad dentro de nuestra sociedad y de la comunidad científica internacional. 
Este es precisamente el caso en torno a la Geoingenieria,(que no se puede reducir  en absoluto a los fenómenos de los chemtrail) termino con el que se define los diversas técnicas y actuaciones que se están llevando a cabo en diversos países y entre ellos España, para afrontar el cambio climático, pero que tienen una serie de hipotecas para la salud pública que están saliendo en estos momentos a la luz y que son objeto de debate nacional e internacional. 
Respecto a la idoneidad del científico estadounidense Dr. Marvin Herndon para tratar la temática de la Geoingeniería, ésta se halla fuera de toda duda. Licenciado en Física por la Universidad de California San Diego en 1970 y Doctor en química nuclear por la Universidad de Texas en 1974, ha editado recientemente  artículos científicos sobre los pros y contras de la Geoingeniería a nivel mundial  que han sido controvertidos, pero que al mismo tiempo han tenido gran apoyo de otros científicos. Precisamente por esta razón es interesante escuchar via skype sus tesis sobre esta temática que puede afectar a la salud pública. 
Por todo ello creemos apresurados  y desafortunados sus juicios apriorísticos sobre dichas Jornadas y les invitamos en todo caso, a participar en ellas para contrastar sus argumentos. 
 Dr. Octavi Piulats. Profesor de Filosofía  y Colaborador de las Jornadas sobre Geoingeniería


Si usted tiene la paciencia de volver a la carta original, verá que el principal punto, el primero, es la indignación por el uso de recursos públicos en la promoción de la superstición. Por supuesto, estos personajes, como los que creen en la conspiración de los reptilianos, tienen todo el derecho del mundo a reunirse en sus casas y pagando su electricidad y su hipoteca para intercambiar boberías. Pero cuando se usa un espacio público y universitario se debe tener una justificación que, dijimos y decimos, no existe.

Se nos dice que la facultad no organiza, y no dijimos que lo hiciera, pero sí usufructa el patrimonio público y lo pone al servicio de este despropósito cuando ciertamente no es el objetivo de una universidad. Nos aclara el doctor Piulats que los organizadores incluyen a cierto misterioso "Observatorio de Salud Ambiental, OSA" del que no existe al parecer rastro alguno en Internet (existe, sí, el Observatorio de Salud Ambiental de Bogotá, una oficina gubernamental que realiza una labor de verdad sobre el medio ambiente de la capital colombiana y que no se mete en estas chifladuras). Si averiguamos algo más, lo añadiremos. El otro organizador al que hace referencia es "Deconcentración (debe ser Deconcentration) International", rara organización con nombre en inglés pero radicada en Frankfurt y de la cual, adivinó usted, no hay rastros tampoco.


Ya que estamos en eso, quisiera señalar a los otros membretes que aparecen abajo del cartel: Terra SOStenible es una asociación de creyentes en los chemtrails que preside Josefina Fraile, la participante que omitió la respuesta del doctor Piulats. Y ambos son los promotores de la "Plataforma Cívica Guardacielos", que se dedica a promover la conspiranoia de los chemtrails. Quédese con esto, que volveremos a ello.


Nos dice además del doctor que la facultad debe promover "los debates sociales, científicos y filosóficos de actualidad dentro de nuestra sociedad y de la comunidad científica internacional". Suena bien. Pero en este terreno no hay debate alguno, como no lo hay respecto de la esfericidad de la Tierra, y organizar un despilfarro de recursos públicos con Sociedades de la Tierra Plana que hay en el mundo fingiendo que hay "un debate social, científico y filosófico de actualidad" sería absurdo. No hay debate sobre la evolución, sobre el SIDA, sobre las vacunas, sobre los transgénicos, sobre todo lo que concita los miedos de la ignorancia y de la creencia irracional.

Y ése es el tema. Insiste el doctor en que la "geoingeniería" (una disciplina imaginaria que no se estudia en ninguna universidad, ni tiene journals, ni es nada más que parloteo con palabras de sonido cientificoide para dar respetabilidad a ideas de las que no hay ninguna prueba real) "no se puede reducir en absoluto a los fenómenos de los chemtrail".

Pero su convocatoria, su propio cartel, reduce el ámbito exactamente a eso cuando habla (sin pruebas) de: "la dispersión química deliberada a la tropósfera, cada vez más frecuente y extensa". O sea, chemtrails...

Pero lo raro es que no nos explica qué otros fenómenos implica la creencia en la geoingeniería y que no mencionan en su cartel. O no es raro... porque en realidad se trata sólo de uno: la creencia de que el proyecto de estudio atmosférico HAARP de los Estados Unidos y otros similares tiene la capacidad de provocar, a voluntad, terremotos, tsunamis, tormentas, huracanes, la aparición de volcanes y otros muchos fenómenos... además de controlar las mentes de sus víctimas con un sistema de película de ciencia ficción serie Z.

Cada vez que hay un desastre natural, surgen desaforados sugiriendo que no son realmente naturales, sino que los provocó HAARP.


La conspiranoia de HAARP es, increíblemente, aún más absurda que la de los chemtrails. Si a eso se refiere el doctor, hemos pasado de la sartén al fuego.

Y, por supuesto, los dos organizadores que en realidad son el mismo, Tierra SOS-tenible y Guardacielos mantienen ambas creencias firmemente.

Es una pena que el doctor niegue, desde un puesto de filósofo, los múltiples datos que existen para desmontar las conspiraciones reunidas bajo el rubro de "geoingeniería". Si usted, lectora, lector, quiere saber sobre "chemtrails" y por qué son una paparrucha puede leer a:
Entre otros muchos. Y sobre HAARP, claro:
¿Algo más, doctor Piulats?

Debería haber más porque el doctor Octavio Piulats no es un filósofo que se dedique únicamente a creer en chemtrails y en HAARP, no. Es un destacado promotor de todo lo presuntamente alternativo y un denigrador de la ciencia y, sobre todo, de la medicina, así que su recomendación de Herndon como gran científico es casi una condena en sí (además de que no aborda las críticas que se le han hecho a Herndon desde el mundo académico por sus presuntos artículos serios sobre esta creencia conspiranoica).

El propio Piulats cuenta su historia y creencias (que a nivel personal son perfectamente válidas, como sería creer en hadas, pero que al llevarlas a ser parte de su labor académica son muy preocupantes): 
Fui desahuciado por los médicos con 7 años de edad, y sólo gracias al abandono de la medicina oficial y mi búsqueda de curaciones alternativas, he sido capaz –siguiendo un determinado régimen de vida- de tener una existencia casi normal.
Claro que esto sería toda una revolución en la ciencia médica si hubiera pruebas al respecto. El tipo de pruebas que se publican en las revistas o journals científicos y que, a diferencia de las especulaciones filosóficas y las anécdotas asombrosas, pueden ser verificadas por alguien independiente.

Sigue el doctor:
En Frankfurt estudio para Heilpraktiker o sea naturopatía, y en Bad Wörishofen me introduje en la hidroterapia y la curación Kneip.  Cuando me doctoré en Filosofía con una tesis en alemán sobre Hegel y el mundo antiguo, escribí para revistas naturistas españolas, desde Alemania, una serie de artículos de divulgación sobre el Naturismo.
En Alemania, durante algún tiempo, ejercí de naturópata, para la emigración española en aquel país, y tuve la oportunidad de probar muchos de los métodos que había visto y examinado en clínicas especializadas.
Ejercer "de naturópata", equivale a simular ser médico sin tener los estudios correspondientes y jugar con la salud de gente inocente. Pero lo más grave es que el propio Piulats, motu proprio, confiesa que usa su puesto como profesor de filosofía (que nada tiene que ver) para la promoción de sus creencias anticientíficas:
En los años noventa me convertí en Profesor Titular de Filosofía, Antropología y Cultura de la Universidad de Barcelona, lo que me permitió difundir los ideales de la ecología y la vida natural a amplias capas de la población intelectual catalana.
Y abunda, después de hablar de ejércitos que lucharán contra la ciencia:
En manos de la naturaleza y no de la técnica y de la ciencia, siempre existe una esperanza, y la vida natural se halla en vuestra manos, se halla cerca de vosotros y no significa dispendio económico, al contrario, es mucho menos sofisticada que los cientos de tomas de medicamentos.
Me perdonará, pues el doctor Piulats, si hallo increíble su defensa de nadie como "científico" pues, si tal persona fuera científico (es decir, se ajustara al método y prácticas rigurosas de búsqueda del conocimiento verificable), lo rechazaría, ya que es lo contrario de la ideología que el filósofo naturista defiende y de la que podemos enterarnos mucho más a fondo en su propio blog. Dejo como ejemplo su pieza de sensacionalismo y promoción del miedo a raíz del desastre de Fukushima, hablando como si fuera un experto en física y meteorología, y no un profesor de filosofía. Sus profecías, por cierto, no se hicieron realidad como no se hicieron las de otros agoreros del desastre.

Y cuando nos dice que los chemtrails y HAARP y otros temas producto de la fantasía paranoica son un tema "que puede afectar a la salud pública", no tiene ni las bases, ni la seriedad necesaria para valorarlo. Ni pruebas, por supuesto.

Por ello mismo, llamar "apresurados  y desafortunados", así como "apriorísticos" los juicios sobre las jornadas resulta inaceptable. Son juicios construidos a posteriori de un conocimiento que muchas personas han desarrollado durante años respecto de las teorías de la conspiración y las creencias marginales y peligrosas, y de someter las divagaciones de los conspiranoicos a comprobación ante los hechos de la realidad... a la que le da igual lo que usted crea.

Claro que si el doctor Piulats hubiera respondido antes y no el 27 de octubre, con los correspondientes billetes de avión y reservas de hotel (que seguramente tiene para sus demás invitados) habría sido un gusto para muchas personas participar en dichas jornadas. Pero la invitación, evidentemente, es un brindis al sol de quien no está dispuesto a enfrentar datos que pongan en duda sus creencias... y que pone al servicio de éstas los recursos, edificios, equipamiento, personal y prestigio de una institución pública que merece, sin duda alguna, más respeto.

Como lo merecen quienes protestaron por ese dispendio y han recibido este texto inane.

octubre 23, 2015

Carta abierta a la Universitat de Barcelona

Me llega este cartel donde se promueven unas jornadas sobre chemtrails disfrazadas de "geoingeniería climática", donde la Facultad de Filosofía de la Universitat de Barcelona le abre las puertas a algunos distinguidos conspiranoicos apoyados por dos de los profesores de la propia institución. 
He enviado esta carta a la facultad. Si usted quiere hacer lo mismo y comentar su punto de vista sobre esta malversación ya no sólo del dinero y los espacios públicos, sino de la inteligencia y la razón, puede hacerlo escribiendo a la dirección de correo electrónico de la secretaría de la misma, secretariagih@ub.edu, que está publicada en su página web.


Estimados señores,

Me dirijo a ustedes respetuosamente para pedir información sobre los motivos por los cuales la digna Facultad de Filosofía, y de Geografía e Historia, ha decidido permitir el uso de sus instalaciones, que son, claro, públicas, para la promoción de una de las más bastas e irracionales teorías de la conspiración, la de los "chemtrails", disfrazada bajo el pomposo nombre de "geoingeniería climática", algo que no existe.

El propio cartel hace la acusación básica de quienes promueven esta idea: "La dispersión química deliberada a la tropósfera, cada vez más frecuente y extensa ha pasado desapercibida a la literatura científica a lo largo de los años, como señala el científico Marvin Herndon".

Ciertamente la literatura científica no ha prestado atención a esta afirmación porque sabe, perfectamente, lo que es esta imaginaria "dispersión química en la tropósfera" (que diversos teóricos de la conspiración aseguran que tiene por objeto el control de la mente, el envenenamiento masivo, la provocación de fenómenos meteorológicos y otras propuestas igualmente extravagantes).

Se trata de "contrails", estelas de condensación de agua que se forman al paso de los aviones bajo determinadas condiciones de temperatura y humedad, debidamente estudiadas y expresadas en la llamada "tabla de Appleman", que muestra cuándo y cuándo no se formarán esas largas estelas de condensación.

Algunos científicos y divulgadores han aclarado los hechos en varias ocasiones, pero por desgracia, a diferencia de algunos como los invitados de fuera de la Universitat, no se dedican a esto de tiempo completo. Aclaraciones como ésta o esta otra del blog científico colectivo Naukas.

Marvin Herndon, presentado como "científico" tiene, efectivamente, un doctorado en química nuclear, pero se ha distinguido por su proposición de hipótesis descabelladas y que no se corresponden al conocimiento: ideas que niegan la tectónica de placas, la afirmación de que el núcleo de la Tierra está compuesto de silicuros de níquel y no de una aleación hierro-níquel como lo indican las evidencias de que disponemos y otras afirmaciones extravagantes que igualmente carecen de fundamento teórico y empírico. Sus afirmaciones sobre chemtrails no son diferentes.

Los otros ponentes son dos filósofos y una activista ambiental que, aunque se presenta como "investigadora" no tiene ningún trabajo al respecto. No parecen las personas más adecuadas para presentar el tema ante el público, y resulta preocupante la ausencia de meteorólogos profesionales, geoquímicos y estudiosos que podrían arrojar la luz del conocimiento y datos sólidos y contrastables sobre las afirmaciones de personas que no ofrecen pruebas científicas de sus afirmaciones.

Como ciudadano y como convencido de que la superstición ni es una forma de conocimiento ni es tarea de las universidades (¡y menos públicas!) difundirla acríticamente. Estas jornadas equivalen a las que podrían hacerse negando el cambio climático, promoviendo el creacionismo o el negacionismo del SIDA. Espero, y pido, que la facultad y la universidad reconsideren esta actividad y, en todo caso, promuevan otras en las que los recursos de los contribuyentes sirvan para divulgar ciencia, conocimiento y datos a la población y a los universitarios, y no para promover el miedo a una superstición que a algunos les resulta una profesión conveniente.

Atentamente,
Mauricio-José Schwarz

septiembre 13, 2015

Naukas 2015, las réplicas sísmicas


Terminó la maratón referenciada en la anterior entrada de este denostado blog.

Como parte de ella, ésta fue mi charla "Contra la rebeldía", como todos los años grabada y difundida gracias el esfuerzo de EITB:



Por supuesto, valen la pena todas las charlas, entrevistas y shows sobre los más disímbolos aspectos del conocimiento, anuncios de programas de televisión por venir como la segunda temporada de Órbita Laika o la campaña lanzada por el Planetario de Pamplona para que una de las nuevas estrellas con exoplanetas sea llamada Estrella Cervantes y sus planetas se bauticen como los inmortales personajes del novelista.

No quiero privilegiar a nadie, respeto, admiro y aprecio en lo personal a todos los compañeros de Naukas, pero quizá al lector le sirva como tentación especial la forma en que puede entender mejor el arte si conoce los materiales químicos y procedimientos con los que se crea una obra de arte, como lo ha mostrado por segundo año Deborah García Bello, química y amante del arte autora del blog Dimetilsulfuro... o la explicación de Sergio Pérez Acebrón, investigador del cáncer, sobre la necesidad -todavía- de usar animales en la investigación... la sólida visión de la psicología y la enfermedad mental de Eparquio Delgado... la defensa de la biotecnología en medicina del polémico JM Mulet... sexo en el espacio, nutrición basada en evidencias científicas, novedades en la física, conceptos matemáticos como no se los habían explicado nunca, simbiontes, física... en fin, el trabajo de todos los blogueros que conforman Naukas.

Todos los vídeos los puede ver aquí. Diez minutos por tema, divulgadores apasionados y convencidos cada vez más experimentados para contarle por qué el universo es como es no sólo a los adultos, sino fascinando a los niños en la sección Naukas Kids que sigue siendo una de las que más aumenta en asistentes año con año.

J.M. Mulet, Mauricio-José Schwarz y Eparquio Delgado
Y sí, también Naukas es oportunidad (para público y ponentes) de conocer y compartir ideas, charla, risas y hasta datos con los demás naukers, más allá del contacto por correo y redes sociales que tenemos todo el año. Que es también asunto social (insisto, en el que se incluye el público, aquí no hay distinciones al respecto) y eso ha contribuido a que el número de ponentes y asistentes crezca de modo impresionante durante los 5 años que se ha realizado Naukas, compartiendo una misma aventura de saber, y de disfrutar de saber más.

Como parte de la maratón, curiosamente, Enrique F. Borja, "Cuentos cuánticos" decidió usar como metáfora de la mecánica cuántica a una variable llamada "maguficidad" o "cualidad de magufo" (palabra censurada en la Wikipedia por los señores que censuran Wikipedia, ya sabe uste), donde el terrible Luis Alfonso Gámez, autor de Magonia, era la maguficidad cero (no se puede ser menos magufo) y el gran empresario del embuste y el trile periodístico Íker JiménezElizari representaba la maguficidad uno (es decir, que no se puede ser más magufo). Si éstos fueran dos estados de un suceso, para que colapsaran cuánticamente y obtuviéramos un resultado, deben ser medidos u observados, y la máquina de medición resultó ser un servidor...



... en una foto de su época de melena libre e irreverencia gráfica, mirando por una bola de cristal, lo que me valió la acusación de ser miembro de los illuminati, ya sabe usted el nivel de los lamesuelas con los que trata uno en el mundo de lo paranormal más anormal. Pero eso sí, sepa usted que la explicación está mucho mejor dada en la charla de Enrique, que finalmente es el que sabe de cuántica.

A estas alturas ya sabe usted, seguramente, que perderse Naukas 16 será un grave error. Prepárese para estar en Bilbao dentro de un año.

septiembre 08, 2015

Naukas 2015


Llamémoslo una maratón.

No es precisamente un congreso, no es una reunión profesional, es un acontecimiento de show sobre el conocimiento, la ciencia y la divulgación que cada año ocupa dos días en el Paraninfo de la Universidad del País Vasco, en Bilbao, y donde unos 70 u 80 divulgadores, la mayoría científicos profesionales, otros no, como quien esto escribe, cuentan cosas interesantes a niños, jóvenes y adultos sobre ciencia, pensamiento crítico, pseudociencias, comunicación, historia y novedades, todo en una ametralladora de presentaciones de 10 minutos cada una.

Estos divulgadores, y algunas decenas más, están unidos alrededor de un proyecto singular que es Naukas.com, un blog colectivo y masivo de, en palabras de sus creadores, ciencia, escepticismo y humor. 

He tenido la suerte de colaborar con el blog desde el principio y con charlas en todas las ediciones de Naukas (incluidas las dos primeras con el nombre original del blog: Amazings).

La televisión del País Vasco, EITB, se ocupa de grabar las maratones. Mis intervenciones están aquí: la de 2011, (la de 2012 está desaparecida) la de 2013 y la de 2014.

Y allí estaré nuevamente este viernes y sábado en Bilbao. Venga, es gratis y podrá disfrutar de la ciencia, el asombro y el
Entretenimiento surgidos de nuestro conocimiento del universo.

Aquí, el programa de Naukas 2015.

Allá nos vemos.

agosto 23, 2015

Josep Pámies: ¿hasta cuándo la impunidad?

Las irresponsables y delirantes afirmaciones de un empresario
agrícola que se cree médico.
Hace largo tiempo, el empresario agrícola Josep Pámies se ha empeñado en una carrera esquizofrénica como impostor que finge al mismo tiempo ser un rebelde contra "el sistema" (sea lo que sea "el sistema", depende de cada conspiranoico), un experto en química, un cualificadísimo nutricionista y un profesional de la atención a la salud.

Por supuesto, más allá de ser un negociante sin escrúpulos y al parecer con un grave problema mental que amerita la más profesional y urgente atención psiquiátrica, como se hace con quien se cree Napoleón, el señor Pámies no es nada de esto. Lo ignora todo, y le da igual.

En esta ocasión, el tal Pámies ha dado un paso hacia la delincuencia que debería preocuparnos a todos. Ha declarado (sin estudios, sin investigaciones, sin pruebas, sin nada más que sus febriles ocurrencias megalomaníacas), que la insulina que se produce desde 1978 utilizando un organismo genéticamente modificado (la bacteria E. coli) es causante de cáncer. Tiene la desvergüenza ignorante de llamarla "insulina transgénica" (que no lo es) y defiende el uso de insulinas de origen animal (de origen porcino y vacuno) que eran causantes de horribles efectos secundarios para los diabéticos precisamente por no ser molecularmente idénticas a la humana.

Esta afirmación destinada a aterrorizar a los diabéticos insulinodependientes se parece demasiado a gritar "fuego" en un teatro repleto de gente.

Y no hay fuego.

Hay sólo los delirios y las ocurrencias de un señor que se hace el simpático y el rebelde sin ningún respeto por los hechos, los datos y la realidad.

Y no es la primera vez que lo hace

Es hora de que la justicia revise lo que hace y dice el señor Pámies. No es asunto, como suele afirmar él, de libertad de expresión. La libre expresión tiene como uno de sus límites la mentira y la estafa. Engañar a alguien con falsedades para obtener su anuencia, dinero o bienes no es libre expresión, se llama timo.

Para que la justicia se ponga en acción, es necesario que ciudadanos preocupados por el desenfreno irresponsable y potencialmente homicida de Pámies contemos con una asesoría legal adecuada para presentar cargos ante las autoridades. Y que contemos con los medios económicos, a través de un esfuerzo de crowdfunding, para llevar adelante los procesos judiciales con la máxima atingencia y calidad de modo que se logre que de haber cualquier delito éste deje de ser impune y Pámies enfrente las consecuencias de sus campañas, sus falsedades, sus engaños y el negocio que tiene detrás de ellos.

Si quiere conocer más sobre la historia de este desaforado personaje, ha sido detallada ampliamente por JM Mulet, bioquímico de verdad con un doctorado de verdad y poca paciencia con los charlatanes, en entradas de sus blogs detallando las muchas facetas del delirio pseudoprofesional del horticultor, por ejemplo, Un pseudomédico llamado Josep PamiesEl cachondísimo destino de la Estevia rebaudiana o Chatarreros de miserias ajenas, por mencionar sólo unos cuantos. Si quiere usted saber de qué va el estrafalario campesino, lea a Mulet.

Resumiremos diciendo que el personaje creyó haber descubierto una especie de panacea o planta milagrosa (de ésas que la charlatanería de lo pseudonatural "descubre" una cada dos años y al final no sirven para nada, piense usted en el áloe vera o la uña de gato, entre otras moditas) que es la Stevia rebaudiana, que produce unos edulcorantes llamados glicósidos de esteviol. Estos edulcorantes no tienen ningún efecto en la diabetes (como no los tienen, digamos, el aspartamo o la sacarina), pero hay estudios que advierten que algunos pueden ser cancerígenos (como NO lo son, digamos, el aspartamo o la sacarina). Pero el señor Pámies decidió que la estevia curaba la diabetes. ¿Cómo lo sabe?, preguntará cualquier persona razonable. Pues no lo sabe. No tiene estudios, no tiene investigaciones, no tiene idea, sólo tiene algunos testimonios de creyentes pero, como usted sabe, también hay testimonios de gente que asegura haberse curado de todo género de males rezándole a Santa Eufrasia y no por ello es práctica médica ética recetar oraciones a dicho personaje como forma de tratamiento eficaz.

Esto no le importó, por supuesto, a Pámies. Recibido con honores por el mundo de lo alternativista y sus publicaciones (desde las más delirantes hasta la joya de lo irracional chic que es El Diario de Ignacio Escolar), se subió a todos los trenes de la antimedicina: hace campaña contra las vacunas (ahora que la OMS empieza a tomar cartas en el asunto contra los locos como Pámies que son corresponsables de la muerte de cada vez más niños), promueve la venta y consumo de un blanqueador industrial como medicamento con argumentos que evidentemente proceden de un desapego grave respecto de la realidad, a grado tal que asegura (sin pruebas, sin estudios, sin investigaciones) que dicho peligroso producto sirve para "curar el ébola", que hablar es gratis. Defiende las ocurrencias nunca probadas de Wilhelm Reich, afirma haber encontrado plantas "antirradiactivas" (cosa que le merecería un Nobel de ser cierto... pero no lo es) y otra larga ristra de chifladuras.

En el camino, Josep Pámies ha hecho frente común con otros alternativistas de la medicina o la pseudomedicina como la monja (o ya no tanto) Teresa Forcades, Juan Gérvas (quien afirma que el "conocimiento científico" es una falsedad, sin más) y otros chiflados entre los cuales destacan los grandes negociantes de la conspiranoia en España, como Miguel Celades Rex y numerosos políticos anticiencia como el Secretario General de Podemos en Gijón, que le dejó no hace mucho las instalaciones de un colegio público pagado por todos nosotros para que predicara su evangelio enloquecido. Es, como debe ser para obtener el aplauso de la ignorancia militante: antitransgénicos, primitivista, antimedicina, cienciófobo y victimista.

Es hora de decir un ¡ya basta! al intrusismo profesional de Josep Pámies. Él y los suyos son un peligro tan grande para la salud pública como el PP y su destrucción de lo que es una de las bases fundamentales de un estado de bienestar justo, equitativo, sano, progresista y humano. Es el mundo de la superstición tomando por asalto el conocimiento subido en el miedo y la ignorancia... y animado por la más absoluta falta de respeto a los hechos. Investigación, juicio y, en su caso, penas justas pero decididas. No es tanto pedir.

mayo 09, 2015

Activistas anticiencia amenazan a J.M. Mulet

El investigador y divulgador José Miguel Mulet está en Argentina presentando su libro Comer sin miedo. O intentándolo. Dado que Mulet divulga información sólida y fiable sobre aspectos de la biotecnología que han sido secuestrados por activistas desconocedores de los más elementales puntos de la ciencia, pero cada vez más agresivos, el investigador no sólo ha tenido que cancelar una charla que daba ayer 8 de mayo en la Universidad Nacional de Córdoba debido a las amenazas de los militantes violentos y ha sido escrachado por extremistas en la Feria del Libro de Buenos Aires, sino que, nos ha contado, ahora está siendo protegido por un escolta en prevención de mayores agresiones.
Actualización sábado 9 de mayo 21:00: El Dr. José Miguel Mulet escribió una carta abierta a los asistentes a la fallida charla explicando la cancelación por falta de garantías no sólo para él, sino para los organizadores y los asistentes. Esta fue la carta que se leyó en el acto, a la cual siguieron los acontecimientos que se detallan en el vídeo.
Federico Vergelli estuvo presente en la charla y grabó en vídeo los acontecimientos que se desarrollaron. Un testimonio elocuente que sugiere los extremos a los que se podía haber llegado si el ponente se hubiera presentado con su única arma, palabras, datos, hechos, estudios, ciencia.



Cuando un científico debe ser protegido por un guardaespaldas debido a que un grupo violento e irracional, sin más base que sus creencias y su activismo político quiere impedir que hable, es decir, cuando las palabras se responden con violencia, estamos hablando del regreso al medievo, de la cancelación de los más elementales valores de la Ilustración y de la imposición del fascismo.

La organizadora de los ataques en Córdoba es un personaje bien conocido en el mundo de la pseudoecología o el ecotalibanismo: Sofía Gatica, activista profesional, que en 2012 recibió el Premio Goldman de activismo ambiental, dotado con 175.000 dólares. Sus afirmacines son comunes en Argentina desde hace más de una década: acusa de todo tipo de atrocidades a los cultivos transgénicos y afirma que el glifosato (el pesticida más usado en todo el mundo para todo tipo de cultivos y que es de libre fabricación desde 2000) causa las más diversas y aterradoras enfermedades.

Pero no dan pruebas, nunca han dado pruebas. Confunden un problema económico y social de concentración de la propiedad de la tierra, explotación y prácticas reprobables de los grandes latifundistas con un problema relacionado con el tipo de cultivo y uno de los muchísimos productos que se utilizan para garantizar la productividad del campo y la calidad de sus cosechas.



Por supuesto, en España ha recibido el tratamiento de exaltación acrítica máximo para cualquier charlatán nacional y extranjero: ser entrevistada en "La contra" del diario La Vanguardia sin ningún interés informativo ni crítico, sólo promocional.

Todo ello sin un solo estudio que sustente sus afirmaciones. No los necesita. Tiene la violencia y la intimidación como armas.

Así amenazaba primero y celebraba después la mordaza censora que su organización impuso a la universidad y a José Miguel Mulet:





Norberto Gómez, asistente al acto, comentó:
"Vengo de la (fallida) conferencia del Dr JM Mulet, a propósito de su libro Comer sin miedo. La conferencia, que iba a llevarse a cabo en el pabellón Argentina de la UNC, fue suspendida por las amenazas de muerte que le efectuaron al Dr. Mulet. En el lento descenso al infierno al que nos llevan, los ecofascistas han ganado una batalla mas. ya no les alcanza con sus mentiras, sus remedos de ciencia, la continua siembra del miedo. Como se les ha permitido todo eso, hoy nos hacen descender un escalón mas. Hoy se permitieron acallar una voz, hoy negaron el disenso. hoy amenazaron de muerte al que piensa distinto... en mi universidad. Aunque estoy con pena, hoy han cruzado un límite. Hoy se han transformado en delincuentes. no tengo esperanzas de que los culpables lleguen a explicarle su conducta a un juez. no soy tan ingenuo. Pero sigo creyendo en las mismas cosas. Hoy, mas que nunca, cambiemos temor por conocimiento."
Actualización domingo 10 de mayo 12:30: JM Mulet ha escrito, en su blog Naukas "Tomates con genes" el relato de los escraches y ataques que ha recibido en Argentina (minoritarios, sin duda alguna, pero extremadamente ruidosos y escandalosos, y por tanto con gran capacidad de convocatoria hacia los medios), a los cuales responde con la mejor actitud: Si su arma es el miedo, la nuestra es la indiferencia.
Hace unos días, uno de los más reconocidos neurocientíficos europeos, el griego Nikos Logothetis, del Instituto Max Planck de Cibernética Biológica en Tübingen, Alemania, anunció que dejaría de trabajar haciendo investigación con primates debido al hostigamiento de grupos animalistas que en los últimos años han incluso filmado vídeos provocando a los animales de investigación para conseguir escenas que dieran la impresión de maltrato animal y denunciar al científico.

El trabajo de Logothetis no es trivial. Su labor ha permitido mejorar enormemente la capacidad diagnóstica de las imágenes de resonancia magnética o MRI, analizando los procesos cognitivos de primates con electrodos implantados en el cerebro. No hay otra forma, aún, de realizar esos experimentos. Pero tanto la Universidad de Tübingen como los colegas de Logothetis lo dejaron sin apoyo ante el hostigamiento de los activistas, y le obligaron a tomar la decisión de abandonar su trabajo.

Es el tipo de activismo que desprecia la verdad, los hechos y los datos, como el que lleva a cabo PETA (también conocido por falsear fotos y vídeos de presunto maltrato animal) o el de los animalistas italianos que brutalmente desearon la muerte de la joven Caterina Simonsen por el "delito" de decir que estaba viva gracias a la investigación con animales.

La anticiencia está en acción. Por estos días, un grupo enemigo de la investigación con animales presentará una moción ante el Parlamento Europeo con objeto de prohibir la experimentación animal en toda Europa.

Todos los temas de los que se tratan estos enfrentamientos son no sólo susceptibles de ser debatidos, sino que se pueden resolver mediante estudios, demostraciones, pruebas y evidencias. ¿Los transgénicos son peligrosos (los estudios dicen que no)? ¿El glifosato causa o ha causado problemas de salud más allá de los de la exposición de los aplicadores para los cuales hay, como con cualquier veneno, un protocolo de protección y buenas prácticas? ¿Se puede sustituir toda la investigación animal o tenemos que seguir al menos un tiempo utilizándola para salvar y mejorar vidas humanas? ¿Realmente la investigación en animales es una brutalidad cruel e irracional como afirman los activistas o está sujeta a normas éticas cada vez más estrictas y se está eliminando progresivamente? Todas esas preguntas tienen respuestas.

Pero nada se puede debatir, nada, ni hay información ni estudios ni respuestas aceptables cuando se trata con fundamentalistas irracionales, violentos y dispuestos a amenazar a quienes opinan distinto... envidiosos del imperio de Daesh/ISIS, del totalitarismo y de la manipulación demagógica que sustituye la democracia con el gobierno por turbamulta linchadora, el debate por el grito y el puñetazo y el diálogo por la furia descontrolada.

Lo que se juega es, simple y llanamente, el futuro del conocimiento. No es que una investigación se detenga o que un libro no se presente, que son los síntomas. El mal es que la barbarie se apodere de la toma de decisiones para impedir la libre investigación del universo, el libre flujo de información, el cuestionamiento, la crítica y la pluralidad. Sin eso ciertamente no es posible la ciencia, pero, mucho más grave, tampoco es posible una vida digna de ser vivida.

Ya basta.

abril 07, 2015

La batalla del libre pensamiento

Un ejercicio mínimo, minoritario y geográficamente muy localizado, de la libertad de pensar, de cuestionar, de abordar la realidad con una visión rigurosa y verificable es responsable de todo el avance del conocimiento, la sociedad, la moral y el arte en los últimos 400 años, más o menos.

Fotografía del campo ultraprofundo del telescopio espacial Hubble, mostrando miles de
galaxias casi en el borde del universo en el que vivimos y del que somos parte. 

La desaparición de la viruela, las telecomunicaciones, la electricidad, las imágenes del Hubble, el aumento en la calidad y cantidad de nuestras vidas, la comprensión de los materiales, el conocimiento de la herencia genética, la química, la cosmología, el conocimiento del mundo de lo más pequeño, la descripción del funcionamiento de la célula, de los animales y plantas, la capacidad de volar, la medicina, la democracia, las libertades, los derechos humanos inalienables... todo lo que es resultado de la Revolución Científica y de la Ilustración es producto de la libertad de pensar y de cuestionarlo todo.

Todo.

Cuestionar a los dioses, a las supersticiones, al dogma, a los monarcas, a los sacerdotes, a las creencias, a las costumbres, a las tradiciones, a las convicciones más profundas, a la forma de adquirir conocimiento... pensar libremente respecto de esto y más ha cambiado la vida de los seres humanos de modo profundo y, se puede argumentar de modo contundente, en general para mejor.

En sólo 400 años el conocimiento de la realidad del que disponemos ha avanzado más que en toda la historia anterior de nuestra especie.

Y al mismo tiempo ha avanzado nuestra moral. Acciones que en el pasado nos parecían perfectamente naturales, como el juicio por ordalía, hoy nos parecen injustas, bárbaras e insostenibles, y en muchas sociedades creamos leyes que pretenden ser más justas que las del pasado. Vemos con rechazo prácticas que no hace mucho (y hoy todavía en muchos lugares) eran consideradas normales, como la persecución de quienes tienen una sexualidad diversa o el sometimiento de la mujer. Al menos en gran medida.

Caroline Herschel, la primera científica
profesional de la historia, hermana
del más conocido astrónomo
William Herschel.
Pero esto no ha significado que todos los integrantes de nuestras sociedades, ni siquiera la mayoría, hayan practicado el libre pensamiento, el cuestionamiento, el pensamiento crítico. Han abrazado y adoptado los avances sociales, políticos, tecnológicos y científicos porque son claramente beneficiosos, pero ello no ha significado que se adopte la forma de pensar que llevó a ellos, que se abandonen dogmas, prejuicios, supersticiones y creencias irracionales viejas y nuevas. Esta "doble vida" trae consigo contradicciones profundas que nuestras sociedades y sus individuos deben resolver. El derecho a creer en religiones no implica, en algunas sociedades, el derecho a hacerle daño a otros en nombre de una religión. La creencia profesada en libros sagrados debe convivir con conocimientos que ponen en duda las palabras de esos mismos libros. El rechazo a prácticas como la vacunación debe eludir la abrumadora cantidad de evidencias que demuestra su eficacia y su inocuidad. El respeto a tradiciones como las referidas a la libertad de elección de la pareja o del matrimonio mismo, choca con frecuencia con una sociedad para la cual no están diseñadas.

El hecho mismo de que el libre pensamiento pudiera dar frutos es resultado de una historia de enfrentamientos y colisiones donde la peor parte la llevaron quienes trataban de pensar libremente, gente como Giordano Bruno o Galileo, Darwin, Oldenburg, los reformadores sociales, las mujeres que deseaban estudiar e investigar... una batalla donde la violencia generalmente la ejercieron contra sus adversarios únicamente las creencias irracionales.

Y esa batalla no ha terminado.

La superstición antitransgénicos ha llevado a la destrucción
de campos de estudio del arroz dorado, un cultivo destinado
a combatir, distribuido gratuitamente, la deficiencia de
vitamina A entre los niños asiáticos.
En la mayor parte del mundo, entre la mayoría de los más o menos 7 mil millones de seres humanos que habitan el planeta hoy, la libertad de creencias y de pensamiento no existe. La persecución religiosa existe igual en China contra los Falun Gong que en el Estado Islámico contra todos los no sunnis. Las supersticiones antiguas campan a sus anchas en África y América Latina, se redactan nuevas constituciones que le dan derechos a dioses antiguos como la Pachamama, las nuevas supersticiones se difunden aceleradamente por todo el mundo con ayuda de las redes sociales e Internet. Se crean nuevos tabús que no se diferencian en nada de los que uno puede encontrar en cualquier texto o tradición religiosa: incuestionables, intocables. Si romperlos no comporta en algunas sociedades castigos corporales es casi una excepción.


Una buena parte de las supersticiones actuales se orientan contra la ciencia, contra el conocimiento, contra precisamente la actividad humana, y sus resultados, que han mejorado la vida de quienes la rechazan. El ejemplo más acabado de la contradicción son quienes, en Internet, afirman que la ciencia sólo es una opinión que puede cambiar en cualquier momento y no es distinta de cualquier otra creencia... sin darse cuenta de que usan las ecuaciones de Maxwell y las de la física cuántica en sus máquinas, en la codificación de sus mensajes que se transmiten por fibra óptica y pueden retransmitirse por varios satélites hasta llegar a los servidores con los cuales se conectan otras personas por medios similares para recibir el mensaje: "la ciencia es sólo una opinión"... cuando la existencia misma del mensaje demuestra que no es así.

Preámbulo de la Declaración de los Derechos del Hombre y del
Ciudadano, documento revolucionario que dio origen a las
libertades y derechos de los que disfrutamos algunos en una
parte del planeta.
Para algunas personas, la Ilustración es un asunto de los libros de historia. Sus efectos sociales al derribar los sistemas monárquicos parecen asunto superado y hoy hay una intensa actividad en la postilustración, dedicada a derribar los sistemas surgidos después de la Revolución Francesa para alcanzar una sociedad mejor. Lo cual es sin duda una aspiración totalmente legítima. Pero esto no anula el hecho de que parte de esta posición implica el rechazo a todo el conocimiento y métodos de la razón... y sobre todo que a un lado de la desigualdad económica y social que debemos enfrentar y que exige soluciones sigue habiendo una desigualdad, un desfase profundo por el cual miles de millones de seres humanos aún no han siquiera alcanzado los ideales más básicos de la Ilustración, las libertades más elementales, los derechos más fundamentales... y en muchos casos ni siquiera están informados de estas ideas para poder juzgarlas independiente y libremente.

Para otras personas, la Ilustración es sólo asunto de la Europa y los Estados Unidos donde se desarrolló. Como si la brújula fuera asunto sólo de los chinos, el blues debiera ser exclusivo de los descendientes de esclavos en EE.UU., la pintura de Miguel Ángel no pudiera ser legítimamente disfrutada por no italianos, los números "arábigos" fueran patrimonio exclusivo de sus creadores de la India (no de los árabes que los tomaron como un avance para todos) o la poesía de Vallejo se debiera circunscribir a los peruanos. La cultura humana es universal, los avances de la sociedad y el pensamiento en un grupo no son patrimonio de ese grupo, y para creerlo uno debería tener las más terribles ideas nacionalistas excluyentes, racistas y misantrópicas. Los valores esenciales de la Ilustración tienen el mismo valor universal que toda otra obra del pensamiento y el rigor humanos. Y son el pensar libremente y el decir libremente lo que se piensa.

Cuando la libertad de pensar no está acompañada de la libertad de decir lo que se piensa, cuando las ideas quedan aisladas dentro de las estructuras nerviosas de quien las desarrolla, encarceladas en su cráneo, a efectos de la sociedad no existen. Son como un libro cuyo manuscrito se destruye sin haber tenido jamás un lector, igual que si nunca hubiera sido escrito. Las ideas que cambian la realidad son inevitablemente sociales. El flujo libre de las ideas, aún de las más peligrosas, la expresión libre de las opiniones y pensamientos, incluso los más repugnantes, es parte indispensable del proceso de resolver problemas, de diseñar opciones. La libertad individual es la condición esencial para conseguir la libertad social, política y económica.

Por ello, la Ilustración y la batalla por sus principios centrales sigue siendo, a todas luces, una batalla que estamos librando hoy, día tras día. A veces no nos damos cuenta, pero la educación, los medios de comunicación, las conversaciones mismas que tenemos virtualmente o en la realidad física, implican el enfrentamiento entre creencias y conocimientos, donde muchas veces las creencias se presentan a sí mismas como formas del conocimiento, con argumentos falaces y con sobresimplificaciones peligrosas. Son esfuerzos en favor de la Ilustración y contra el oscurantismo y todo lo que implica: sometimiento, miedo, ignorancia, opresión y resignación.

Pero también por su promesa. Si unas pocas personas ejerciendo el pensamiento libre lograron reorientar tan radicalmente toda la historia humana, queda por imaginar las enormes posibilidades que se abrirían ante nosotros si más gente, muchos más, la mayoría o la gran mayoría de los seres humanos tuvieran esa libertad de pensamiento y ese rigor que proporciona el pensamiento crítico y racional... Cualquier especulación al respecto, por conservadora que sea, es abrumadora.

Es responsabilidad de cada persona que adquiere un conocimiento el compartirlo con otros. Es responsabilidad de quien tiene soluciones ponerlas al alcance de toda su sociedad. Y por ello es responsabilidad de todos quienes están conscientes de que su vida, su bienestar y su libertad proceden de las ideas renovadoras de la Ilustración, del libre cuestionamiento y la aplicación de métodos rigurosos en el análisis y la investigación sobre los hechos, seguir luchando la batalla de la libertad de pensar. La alternativa, por supuesto, es el regreso a una barbarie que no necesitamos siquiera imaginarnos, porque nos golpea con frecuencia en las portadas de los diarios, en las publicaciones en línea, en las cabeceras de los informativos, incluso de los más tendenciosos e irracionales.

Nada de lo que se ha logrado en estos 400 años es inamovible, ni está garantizado para mañana. Su destrucción es posible, realmente posible con los medios que la irracionalidad tiene hoy a su alcance. Y estar conscientes de la fragilidad de estos logros es el primer paso para su defensa. No sólo por el conocimiento en sí por su valor intrínseco, sino por lo que hacemos, y lo que todavía podemos hacer, con ese conocimiento.

Porque lo que podemos hacer con la ignorancia y la esclavitud ya lo conocemos... y no es bueno.

marzo 01, 2015

¡No, por dios!

En estos días se publica ¡No por dios! (Ateísmo para principiantes).

Durante el mes de marzo presentaremos el libro en:
  • 9 Cádiz 19:30 QiQ, presenta Hat Dursselev
  • 11 Sevilla 20:00 Librería La Mercería, presenta Salvador Gutiérrez Solís
  • 13 Madrid 19:30 FNAC Castellana, presenta León Arsenal
  • 19 Gijón 19:30 Librería Central, presenta Cristina Macía
  • 24 A Coruña 20:00 Librería Lume, presenta Javier Pedreira, "Wicho"
  • 25 Santiago de Compostela 20:30 Librería Modus vivendi, presenta Uxío Novo 
  • 27 Bilbao, 19:30 Bar KZ, presenta Luis Alfonso Gámez
Y, en abril:
  • 16 Salamanca, 20:00, librería Letras Corsarias, presenta César Brito González
  • 23 Madrid Noche de los libros.

Comparto la nota de prensa de lanzamiento y la entrevista que la acompaña.
Parece que en las civilizaciones occidentales, el monoteísmo se ha aceptado sin que ninguno de nosotros pueda formularse ciertas preguntas. El dogma de fe se ha establecido como una ley única e inamovible a la que nadie puede enfrentar ningún tipo de espejo en el que la realidad se refleje para poder, de este modo, reflejar nuestra esencia.
Todo esto pretende el libro de Mauricio-José Schwarz. Plantear una serie de preguntas, establecer unas dudas razonables para que el propio lector se las responda. Por algo, el periodista y escritor mexicano está considerado como uno de los mejores divulgadores científicos en nuestro país. Por eso, tanta gente le sigue en redes sociales y en su canal de YouTube. 
Este volumen repasa algunos de los argumentos históricamente esenciales del ateísmo y el agosticismo desde una perspectiva del siglo XXI y orientados no a académicos, sino sobre todo a la gente común y corriente que, al definirse como atea, no creyente, agnóstica o hereje se siente aislada, bajo asedio y temerosa de decir lo que piensa y por qué lo piensa. No se trata de un manual para enseñar ateísmo, tarea por lo demás imposible. ¡No, por dios! es un acto de complicidad para el ateo que empieza a serlo o que se plantea serias dudas religiosas, una demostración de que en la opción de vivir sin dioses no hay sino ideas sólidas, razón y una firme moral -más firme que las de las religiones- asumiendo las responsabilidades que comporta la vida como única oportunidad de ser feliz y de hacer felices a otros. Y que ser ateo está bien.
-¿Eres ateo o agnóstico?

-Filosóficamente soy agnóstico, pero en la práctica soy ateo, es decir, no creo que existan deidades y la idea de la deidad no juega ningún papel en mi vida cotidiana.

-¿Qué significa eso?

- "Agnosticismo" es una palabra inventada por Thomas H. Huxley para denotar a quien establece que no puede probar que no exista una deidad, significa "no conocer". Ateísmo es la vida sin dioses, simplemente.

-Dicen que la fe es una forma de mantener la esperanza, ¿qué significa no tener fe?

- No tener fe significa que tu esperanza está basada en la realidad y no en la fantasía. No anula la esperanza. La idea de que se debe creer algo irracionalmente para poder prever un futuro mejor es intrínsecamente contradictoria, porque sabemos que sólo la razón nos ha ido dando futuros mejores. La fe es renunciar a pensar para creer lo que otra persona te dice que debes creer sin pedirle que lo pruebe; es una base demasiado endeble para cualquier posición ante la vida.

-Ser ateo es un país aconfesional, ¿qué mérito tiene?

- No se es ateo por alcanzar méritos, ciertamente. Pero habría primero que determinar si éste realmente es un país aconfesional cuando uno de los partidos mayoritarios, hoy en el gobierno, se rige por los principios de una religión y pretende legislar con base en ellos, como lo hizo Alberto Ruiz-Gallardón, o cuando los ministros en lugar de hacer su trabajo le encargan las soluciones a imágenes religiosas. En todo caso, el que se pueda ser abiertamente ateo sin demasiado miedo a sufrir represalias es mérito de la sociedad y de las culturas de la Ilustración. Aunque algunas hay todavía, pienso en varios lugares donde no me emplearían por no ser creyente, por ejemplo.

-Si Dios no existe, ¿qué es el Vaticano?

- El Vaticano es el centro neurálgico de una de tantas religiones que se han desarrollado en la historia. Como en muchos otros casos, su poder sobre sus creyentes se traduce en poder económico, político e individual. Yo siempre he tenido la impresión de que muchos en el Vaticano no creen en lo que predican, pero sí creen que es bueno que la gente crea... además de resultarles conveniente.

-¿Mantienes, como los marxistas, que la religión es el opio del pueblo?

- Es muy divertido, porque la cita de Marx siempre se malinterpreta. Con su contexto completo es: "La religión es el suspiro de la criatura oprimida, el sentimiento de un mundo sin corazón, así como el espíritu de una situación sin alma. Es el opio del pueblo". Es decir, aquí "opio" se considera como un bálsamo analgésico, como algo que hace olvidar el dolor, no como una droga estupefaciente, ya que no se le veía así a mediados del XIX. Aunque Marx hace una crítica de la religión en el siguiente párrafo, lo que dice en esta cita es otra cosa. Dicho eso, creo que la religión es mucho más que una visión simplista, llena distintas funciones en distintas personas, sociedades, épocas y culturas, independientemente de que el saldo sea abrumadoramente negativo. Me quedo mejor con la cita de George Bernard Shaw: "La felicidad basada en la credulidad es una cualidad barata y peligrosa."

-¿Este es un libro para rojos?

- En estos tiempos de pateo de la semántica, no sé si "rojo" signifique lo mismo para mí que para quienes me rodean. Si la izquierda es la lucha por la justicia social, la igualdad de oportunidades y la razón,  probablemente sí. Pero no creo que sea necesario ser "rojo" bajo ninguna definición para carecer de creencia en las deidades. De hecho, en una parte de la izquierda se padece de una invasión de neorreligionismo new age, de rechazo a la razón y la ciencia tales, que hay motivos para preocuparse y para asegurar que ese sector, al menos, es tan irracional y dogmático como cualquier habitante del Vaticano. En todo caso, el libro analiza las implicaciones del ateísmo como crítica a las creencias religiosas y, por ende, a las posiciones sociales que se desprenden de esas creencias, y que son rechazables cuando la ciencia y la razón las contradicen.

enero 17, 2015

La ignorancia envenena...

Los pánicos alimenticios se están convirtiendo en una verdadera plaga. Los conspiranoicos y sus amigos han decidido, al parecer, que todo lo que comemos nos hace daño, nos envenena, nos está matando y es parte de un horrible complot que nadie sabe para qué es, igual es para reducir la población (en cuyo caso es un fracaso enorme, cada vez somos más) o para enfermarnos (en cuyo caso también es un fracaso enorme, gracias a la prevención hoy el mundo en general es más sano que hace un siglo) o vaya usted a saber para qué.

El caso es que junto a los fritos de maíz que se queman (cosa nada asombrosa si pensamos en que tienen un alto contenido calórico, y el que no lo tenga claro que vea una explosión de harina de trigo, por ejemplo) y el queso que no se derrite y los supuestos "cinco venenos blancos" (mito que el blog Gominolas de petróleo ha desmontado de modo brillante), la carne, los embutidos, los refrescos y demás, últimamente ha estado rondando la red un vídeo sobre la cera que recubre a las manzanas y la tremenda conclusión de que "ellos" nos están envenenando.

Por esta ocasión, decidimos responder al vídeo con un vídeo y éste es el resultado:


diciembre 04, 2014

Hospital homeopático, otra vergüenza mexicana

(Nota bene: De ninguna manera se debe dejar de lado la tragedia que está viviendo México desde hace especialmente ocho años, secuestrado por la violencia y con gobiernos que sólo saben reaccionar mediante la represión ante un conflicto social que demandaría sensibilidad y voluntad política. El conflicto actual se debe a la gota que ha derramado el vaso de decenas de miles de muertos y de un nivel de criminalidad agobiante: el bárbaro y aún impune asesinato de 43 jóvenes de la Normal de Ayotzinapa, Guerrero, según todos los indicios mediante la connivencia de bandas de narcotraficantes, de una policía en descomposición profunda y de un gobernante municipal de un partido que dejó de ser de izquierda para convertirse en pozo de corrupción y clientelismo. Lo que hoy comentamos es un tema relacionado con la pseudomedicina, lacerante, que no es ni de lejos lo más importante, pero del que hay poca información en España, desde donde escribo.)


Ha corrido por las redes, comentada con la mala leche evidente, la noticia de que el presidente Enrique Peña Nieto ha inaugurado un alucinante "Hospital Nacional Homeopático" en un México de miseria, pobreza y cobertura notoriamente insuficiente de los servicios de salud.

No es que este esperpento sea exclusivo de México, aclaremos. España luce como un baldón pseudomédico el Hospital de San José aunque se trata de una fundación privada que tiene la desfachatez de asegurar que "ayuda a personas con cáncer", truculenta afirmación de la que no existe una sola prueba sólida, ya no diga usted un estudio clínico debidamente validado por la comunidad médica, mientras que la institución mexicana, su construcción y manutención, incluidos los sueldos de los que se fingen médicos en su interior, se paga con los escasos dineros de los mexicanos, que a duras penas alcanzan para hacer el preceptivo nuevo lote de multimillonarios súbitos en cada sexenio (que es la eternidad agobiante que dura una legislatura en el país de Benito Juárez, hágame usted el favor).


Como muchas personas me han preguntado de qué se trata este monumental despropósito, hay que contar la vergonzosa historia de la homeopatía oficial en México.

El poder político y económico

A fines de los 80 y principios de los 90, quien esto escribe tenía la columna editorial "A contracorriente" en Diario de México (historia que ya conté aquí) y pertenecía a un grupo de editorialistas que todos los miércoles desayunábamos en el mítico Hotel Reforma del Distrito Federal con algún político o diplomático relevante. Les dábamos así la oportunidad de hablar no con reporteros de infantería sino, teóricamente, con formadores de opinión, y hacerlo directamente y sin esquema de rueda de prensa, en una conversación abierta... donde nosotros pagábamos el desayuno. Es decir, era nuestro terreno, no espacio de cooptación para el político. (Lo que funcionó muy bien unos años, luego algún listo decidió que podía sacarle dinero al gobierno por sus servicios y el grupo se fue al garete.) Allí conocí a Cuauhtémoc Cárdenas, allí fue en 1989 el agregado de prensa de la Embajada de Cuba a tratar de justificar ante nosotros el fusilamiento de Arnaldo Ochoa; allí conocimos a Ernesto Zedillo, burócrata insignificante al que el destino convirtió en presidente de México, y que a los veinte días de su toma de posesión hundió al país en la más atroz de sus endémicas crisis económicas, como narré en mi libro Crónica del desconcierto.

Y allí estuvo dos veces Óscar Joffre Vázquez, cuando era director del Instituto Politécnico Nacional. Dos de los periodistas del grupo, Mario Méndez Acosta y yo, le preguntamos por qué motivo imaginable el dignísimo IPN, núcleo de las ingenierías y la innovación tecnológica del país, mantenía incrustada entre sus escuelas la espuria Escuela Nacional de Medicina y Homeopatía. Joffre echó las manos al cielo demostrando su impotencia y dijo que la escuela tenía demasiado apoyo político y económico por parte de sus creyentes, y que cualquier cuestionamiento que se le hiciera era inútil y atraía consecuencias. Por supuesto, la validez científica, los hechos, los datos, los estudios y la realidad no jugaban ningún papel en el debate. La escuela existe y chupa presupuesto porque "los señores" del poder así lo disponen. Y punto.

Algo de historia

La homeopatía llegó a México en 1849, cuando todavía Louis Pasteur y Robert Koch no fundaban la medicina moderna al constatar (constatar, demostrar fehacientemente, algo que la homeopatía no hace sobre ninguna de sus afirmaciones) la teoría de los gérmenes patógenos.

Es decir, era una de las muchas terapias especulativas y no basadas en ninguna evidencia sólida, sino en el "amimefuncionismo" de sus pacientes. El éxito de la homeopatía, lo hemos comentado, es que era menos agresiva que la más extendida medicina precientífica que se practicaba en Europa, y que dependía de sangrías, uso de sustancias como el mercurio en dosis que hoy sabemos que son muy perjudiciales, lavativas y otras prácticas que con frecuencia mataban al paciente. La homeopatía no hacía nada: daba granulitos de azúcar con agua y por tanto interfería menos en los casos en que el paciente se podía curar solo.

No se sabía entonces que sus principios eran descabellados, así que naturalmente se le adoptó como otras terapias de la época. El negocio se amplió en 1867 con la primera farmacia homeopática y el Instituto Homeopático Mexicano, y en 1893 el dictador Porfirio Díaz fundó el Hospital Nacional Homeopático, de propiedad y financiamiento privados.

Para entonces ya algunos médicos habían señalado que las dosis infinitesimales a las que la homeopatía les atribuía poderes terapéuticos asombrosos eran insostenibles y absurdas, y ciertamente inútiles. Entre ellos Oliver Wendell Holmes, Sr., que en 1842 detalló en un libro todas las críticas que la homeopatía sigue sin responder, llamando a esta disciplina "una masa amorfa de ingenuidad perversa, erudición de oropel, credulidad imbécil y hábil tergiversación".

Ya empezaba a ser conocido el hecho de que la homeopatía fingía resultados que no podía sustentar cuando en 1895 el dictador le dio reconocimiento oficial en un decreto que permitió la fundación de la Escuela Nacional de Medicina Homeopática, la misma que hoy malversa fondos públicos en el IPN, que empezó malversando fondos del ministerio de Gobernación en 1896. José Vasconcelos, como rector de la UNAM, pretendió que formara parte de esta casa de estudios, algo que apenas duró hasta 1925.

Por esos años hubo un intento de racionalidad y rechazo a la patraña homeopática hasta que en 1926 la UNAM decidió no dar títulos universitarios a los homeópatas de la Escuela Libre de Homeopatía. En 1933, la Cámara de Diputados intentó excluir a la homeopatía de la lista de profesiones legítimas, pero la presión económica y política, nuevamente, impidieron la reforma. No se ha vuelto a intentar nada que cuestione a los homeópatas o les exija al menos el consenso médico, la verificación independiente y la explicación citológica y química que se requiere para cualquier práctica terapéutica.

Mientras tanto, en el mundo real, en 1936 el presidente Lázaro Cárdenas hizo realidad un proyecto para integrar y estructurar la enseñanza técnica en México al crear el Insituto Politécnico Nacional, proyecto de brillantes científicos entre los cuales destacaba el ingeniero y astrónomo Luis Enrique Erro. Por presiones del entorno presidencial, la Escuela de Medicina Homeopática se incorporó a la recién creada universidad técnica, y allí se enquistó hasta hoy.

Hablamos de una escuela donde se enseña medicina y homeopatía, que es como enseñar física y brujería en la misma institución, donde a los alumnos se les enseña una clase de microbiología y parasitología la teoría de los gérmenes de Pasteur y en la siguiente clase, de "Bases doctrinarias de la homeopatía" tienen a un tipo contando que los gérmenes no provocan enfermedades, sino que todas son producto de los miasmas; donde los alumnos tienen clases de bioquímica médica donde aprenden cómo actúan los principios activos de los medicamentos y a continuación les dan otra clase de presunta "Farmacodinamia homeopática" donde les enseñan que la magia homeopática funciona en ausencia total de principio activo.

Un total despropósito al que se añaden especialidades fantasiosas de posgrado como "Terapéutica Homeopática" o Acupuntura Humana".



Los egresados de esa esquizofrénica institución son los que suelen practicar en el hospital en cuestión, que en 1944 consiguió aferrarse a los presupuestos públicos como una de las instituciones con las que se fundó la Secretaría de Salubridad y Asistencia. El hospital que inauguró Peña Nieto, por tanto, no es "nuevo", sino que es una renovación costosa e inútil del que ya existía. Andrés Tonini, luchador mexicano contra la tontería, nos cuenta la historia más detalladamente aquí.

Por supuesto, y esto hay que aclararlo, todos los supuestos "principios" de la homeopatía se derrumban cuando conviene a quienes venden esta patraña. Baste decir que ni en este hospital ni en ningún otro se aplica anestesia en dosis homeopáticas. A la hora de atreverse a meterle escalpelo a un paciente, las "leyes" de los infinitesimales, los similares y los miasmas salen por la ventana y entran el propofol y otros anestésicos de la medicina basada en evidencias (que los homeópatas llaman con desprecio "alópata"). Y si ningún homeópata se operaría él o a sus hijos con anestesia homeopática, es sólo otro motivo para cuestionar la eficacia de estos rituales del siglo XVIII y de las falacias sobre las que se sustentan y con las que tienen el descaro de afirmar con todo descaro que pueden curar el cáncer... y hasta el ébola.