abril 07, 2015

La batalla del libre pensamiento

Un ejercicio mínimo, minoritario y geográficamente muy localizado, de la libertad de pensar, de cuestionar, de abordar la realidad con una visión rigurosa y verificable es responsable de todo el avance del conocimiento, la sociedad, la moral y el arte en los últimos 400 años, más o menos.

Fotografía del campo ultraprofundo del telescopio espacial Hubble, mostrando miles de
galaxias casi en el borde del universo en el que vivimos y del que somos parte. 

La desaparición de la viruela, las telecomunicaciones, la electricidad, las imágenes del Hubble, el aumento en la calidad y cantidad de nuestras vidas, la comprensión de los materiales, el conocimiento de la herencia genética, la química, la cosmología, el conocimiento del mundo de lo más pequeño, la descripción del funcionamiento de la célula, de los animales y plantas, la capacidad de volar, la medicina, la democracia, las libertades, los derechos humanos inalienables... todo lo que es resultado de la Revolución Científica y de la Ilustración es producto de la libertad de pensar y de cuestionarlo todo.

Todo.

Cuestionar a los dioses, a las supersticiones, al dogma, a los monarcas, a los sacerdotes, a las creencias, a las costumbres, a las tradiciones, a las convicciones más profundas, a la forma de adquirir conocimiento... pensar libremente respecto de esto y más ha cambiado la vida de los seres humanos de modo profundo y, se puede argumentar de modo contundente, en general para mejor.

En sólo 400 años el conocimiento de la realidad del que disponemos ha avanzado más que en toda la historia anterior de nuestra especie.

Y al mismo tiempo ha avanzado nuestra moral. Acciones que en el pasado nos parecían perfectamente naturales, como el juicio por ordalía, hoy nos parecen injustas, bárbaras e insostenibles, y en muchas sociedades creamos leyes que pretenden ser más justas que las del pasado. Vemos con rechazo prácticas que no hace mucho (y hoy todavía en muchos lugares) eran consideradas normales, como la persecución de quienes tienen una sexualidad diversa o el sometimiento de la mujer. Al menos en gran medida.

Caroline Herschel, la primera científica
profesional de la historia, hermana
del más conocido astrónomo
William Herschel.
Pero esto no ha significado que todos los integrantes de nuestras sociedades, ni siquiera la mayoría, hayan practicado el libre pensamiento, el cuestionamiento, el pensamiento crítico. Han abrazado y adoptado los avances sociales, políticos, tecnológicos y científicos porque son claramente beneficiosos, pero ello no ha significado que se adopte la forma de pensar que llevó a ellos, que se abandonen dogmas, prejuicios, supersticiones y creencias irracionales viejas y nuevas. Esta "doble vida" trae consigo contradicciones profundas que nuestras sociedades y sus individuos deben resolver. El derecho a creer en religiones no implica, en algunas sociedades, el derecho a hacerle daño a otros en nombre de una religión. La creencia profesada en libros sagrados debe convivir con conocimientos que ponen en duda las palabras de esos mismos libros. El rechazo a prácticas como la vacunación debe eludir la abrumadora cantidad de evidencias que demuestra su eficacia y su inocuidad. El respeto a tradiciones como las referidas a la libertad de elección de la pareja o del matrimonio mismo, choca con frecuencia con una sociedad para la cual no están diseñadas.

El hecho mismo de que el libre pensamiento pudiera dar frutos es resultado de una historia de enfrentamientos y colisiones donde la peor parte la llevaron quienes trataban de pensar libremente, gente como Giordano Bruno o Galileo, Darwin, Oldenburg, los reformadores sociales, las mujeres que deseaban estudiar e investigar... una batalla donde la violencia generalmente la ejercieron contra sus adversarios únicamente las creencias irracionales.

Y esa batalla no ha terminado.

La superstición antitransgénicos ha llevado a la destrucción
de campos de estudio del arroz dorado, un cultivo destinado
a combatir, distribuido gratuitamente, la deficiencia de
vitamina A entre los niños asiáticos.
En la mayor parte del mundo, entre la mayoría de los más o menos 7 mil millones de seres humanos que habitan el planeta hoy, la libertad de creencias y de pensamiento no existe. La persecución religiosa existe igual en China contra los Falun Gong que en el Estado Islámico contra todos los no sunnis. Las supersticiones antiguas campan a sus anchas en África y América Latina, se redactan nuevas constituciones que le dan derechos a dioses antiguos como la Pachamama, las nuevas supersticiones se difunden aceleradamente por todo el mundo con ayuda de las redes sociales e Internet. Se crean nuevos tabús que no se diferencian en nada de los que uno puede encontrar en cualquier texto o tradición religiosa: incuestionables, intocables. Si romperlos no comporta en algunas sociedades castigos corporales es casi una excepción.


Una buena parte de las supersticiones actuales se orientan contra la ciencia, contra el conocimiento, contra precisamente la actividad humana, y sus resultados, que han mejorado la vida de quienes la rechazan. El ejemplo más acabado de la contradicción son quienes, en Internet, afirman que la ciencia sólo es una opinión que puede cambiar en cualquier momento y no es distinta de cualquier otra creencia... sin darse cuenta de que usan las ecuaciones de Maxwell y las de la física cuántica en sus máquinas, en la codificación de sus mensajes que se transmiten por fibra óptica y pueden retransmitirse por varios satélites hasta llegar a los servidores con los cuales se conectan otras personas por medios similares para recibir el mensaje: "la ciencia es sólo una opinión"... cuando la existencia misma del mensaje demuestra que no es así.

Preámbulo de la Declaración de los Derechos del Hombre y del
Ciudadano, documento revolucionario que dio origen a las
libertades y derechos de los que disfrutamos algunos en una
parte del planeta.
Para algunas personas, la Ilustración es un asunto de los libros de historia. Sus efectos sociales al derribar los sistemas monárquicos parecen asunto superado y hoy hay una intensa actividad en la postilustración, dedicada a derribar los sistemas surgidos después de la Revolución Francesa para alcanzar una sociedad mejor. Lo cual es sin duda una aspiración totalmente legítima. Pero esto no anula el hecho de que parte de esta posición implica el rechazo a todo el conocimiento y métodos de la razón... y sobre todo que a un lado de la desigualdad económica y social que debemos enfrentar y que exige soluciones sigue habiendo una desigualdad, un desfase profundo por el cual miles de millones de seres humanos aún no han siquiera alcanzado los ideales más básicos de la Ilustración, las libertades más elementales, los derechos más fundamentales... y en muchos casos ni siquiera están informados de estas ideas para poder juzgarlas independiente y libremente.

Para otras personas, la Ilustración es sólo asunto de la Europa y los Estados Unidos donde se desarrolló. Como si la brújula fuera asunto sólo de los chinos, el blues debiera ser exclusivo de los descendientes de esclavos en EE.UU., la pintura de Miguel Ángel no pudiera ser legítimamente disfrutada por no italianos, los números "arábigos" fueran patrimonio exclusivo de sus creadores de la India (no de los árabes que los tomaron como un avance para todos) o la poesía de Vallejo se debiera circunscribir a los peruanos. La cultura humana es universal, los avances de la sociedad y el pensamiento en un grupo no son patrimonio de ese grupo, y para creerlo uno debería tener las más terribles ideas nacionalistas excluyentes, racistas y misantrópicas. Los valores esenciales de la Ilustración tienen el mismo valor universal que toda otra obra del pensamiento y el rigor humanos. Y son el pensar libremente y el decir libremente lo que se piensa.

Cuando la libertad de pensar no está acompañada de la libertad de decir lo que se piensa, cuando las ideas quedan aisladas dentro de las estructuras nerviosas de quien las desarrolla, encarceladas en su cráneo, a efectos de la sociedad no existen. Son como un libro cuyo manuscrito se destruye sin haber tenido jamás un lector, igual que si nunca hubiera sido escrito. Las ideas que cambian la realidad son inevitablemente sociales. El flujo libre de las ideas, aún de las más peligrosas, la expresión libre de las opiniones y pensamientos, incluso los más repugnantes, es parte indispensable del proceso de resolver problemas, de diseñar opciones. La libertad individual es la condición esencial para conseguir la libertad social, política y económica.

Por ello, la Ilustración y la batalla por sus principios centrales sigue siendo, a todas luces, una batalla que estamos librando hoy, día tras día. A veces no nos damos cuenta, pero la educación, los medios de comunicación, las conversaciones mismas que tenemos virtualmente o en la realidad física, implican el enfrentamiento entre creencias y conocimientos, donde muchas veces las creencias se presentan a sí mismas como formas del conocimiento, con argumentos falaces y con sobresimplificaciones peligrosas. Son esfuerzos en favor de la Ilustración y contra el oscurantismo y todo lo que implica: sometimiento, miedo, ignorancia, opresión y resignación.

Pero también por su promesa. Si unas pocas personas ejerciendo el pensamiento libre lograron reorientar tan radicalmente toda la historia humana, queda por imaginar las enormes posibilidades que se abrirían ante nosotros si más gente, muchos más, la mayoría o la gran mayoría de los seres humanos tuvieran esa libertad de pensamiento y ese rigor que proporciona el pensamiento crítico y racional... Cualquier especulación al respecto, por conservadora que sea, es abrumadora.

Es responsabilidad de cada persona que adquiere un conocimiento el compartirlo con otros. Es responsabilidad de quien tiene soluciones ponerlas al alcance de toda su sociedad. Y por ello es responsabilidad de todos quienes están conscientes de que su vida, su bienestar y su libertad proceden de las ideas renovadoras de la Ilustración, del libre cuestionamiento y la aplicación de métodos rigurosos en el análisis y la investigación sobre los hechos, seguir luchando la batalla de la libertad de pensar. La alternativa, por supuesto, es el regreso a una barbarie que no necesitamos siquiera imaginarnos, porque nos golpea con frecuencia en las portadas de los diarios, en las publicaciones en línea, en las cabeceras de los informativos, incluso de los más tendenciosos e irracionales.

Nada de lo que se ha logrado en estos 400 años es inamovible, ni está garantizado para mañana. Su destrucción es posible, realmente posible con los medios que la irracionalidad tiene hoy a su alcance. Y estar conscientes de la fragilidad de estos logros es el primer paso para su defensa. No sólo por el conocimiento en sí por su valor intrínseco, sino por lo que hacemos, y lo que todavía podemos hacer, con ese conocimiento.

Porque lo que podemos hacer con la ignorancia y la esclavitud ya lo conocemos... y no es bueno.

marzo 01, 2015

¡No, por dios!

En estos días se publica ¡No por dios! (Ateísmo para principiantes).

Durante el mes de marzo presentaremos el libro en:
  • 9 Cádiz 19:30 QiQ, presenta Hat Dursselev
  • 11 Sevilla 20:00 Librería La Mercería, presenta Salvador Gutiérrez Solís
  • 13 Madrid 19:30 FNAC Castellana, presenta León Arsenal
  • 19 Gijón 19:30 Librería Central, presenta Cristina Macía
  • 24 A Coruña 20:00 Librería Lume, presenta Javier Pedreira, "Wicho"
  • 25 Santiago de Compostela 20:30 Librería Modus vivendi, presenta Uxío Novo 
  • 27 Bilbao, 19:30 Bar KZ, presenta Luis Alfonso Gámez
Y, en abril:
  • 16 Salamanca, 20:00, librería Letras Corsarias, presenta César Brito González
  • 23 Madrid Noche de los libros.

Comparto la nota de prensa de lanzamiento y la entrevista que la acompaña.
Parece que en las civilizaciones occidentales, el monoteísmo se ha aceptado sin que ninguno de nosotros pueda formularse ciertas preguntas. El dogma de fe se ha establecido como una ley única e inamovible a la que nadie puede enfrentar ningún tipo de espejo en el que la realidad se refleje para poder, de este modo, reflejar nuestra esencia.
Todo esto pretende el libro de Mauricio-José Schwarz. Plantear una serie de preguntas, establecer unas dudas razonables para que el propio lector se las responda. Por algo, el periodista y escritor mexicano está considerado como uno de los mejores divulgadores científicos en nuestro país. Por eso, tanta gente le sigue en redes sociales y en su canal de YouTube. 
Este volumen repasa algunos de los argumentos históricamente esenciales del ateísmo y el agosticismo desde una perspectiva del siglo XXI y orientados no a académicos, sino sobre todo a la gente común y corriente que, al definirse como atea, no creyente, agnóstica o hereje se siente aislada, bajo asedio y temerosa de decir lo que piensa y por qué lo piensa. No se trata de un manual para enseñar ateísmo, tarea por lo demás imposible. ¡No, por dios! es un acto de complicidad para el ateo que empieza a serlo o que se plantea serias dudas religiosas, una demostración de que en la opción de vivir sin dioses no hay sino ideas sólidas, razón y una firme moral -más firme que las de las religiones- asumiendo las responsabilidades que comporta la vida como única oportunidad de ser feliz y de hacer felices a otros. Y que ser ateo está bien.
-¿Eres ateo o agnóstico?

-Filosóficamente soy agnóstico, pero en la práctica soy ateo, es decir, no creo que existan deidades y la idea de la deidad no juega ningún papel en mi vida cotidiana.

-¿Qué significa eso?

- "Agnosticismo" es una palabra inventada por Thomas H. Huxley para denotar a quien establece que no puede probar que no exista una deidad, significa "no conocer". Ateísmo es la vida sin dioses, simplemente.

-Dicen que la fe es una forma de mantener la esperanza, ¿qué significa no tener fe?

- No tener fe significa que tu esperanza está basada en la realidad y no en la fantasía. No anula la esperanza. La idea de que se debe creer algo irracionalmente para poder prever un futuro mejor es intrínsecamente contradictoria, porque sabemos que sólo la razón nos ha ido dando futuros mejores. La fe es renunciar a pensar para creer lo que otra persona te dice que debes creer sin pedirle que lo pruebe; es una base demasiado endeble para cualquier posición ante la vida.

-Ser ateo es un país aconfesional, ¿qué mérito tiene?

- No se es ateo por alcanzar méritos, ciertamente. Pero habría primero que determinar si éste realmente es un país aconfesional cuando uno de los partidos mayoritarios, hoy en el gobierno, se rige por los principios de una religión y pretende legislar con base en ellos, como lo hizo Alberto Ruiz-Gallardón, o cuando los ministros en lugar de hacer su trabajo le encargan las soluciones a imágenes religiosas. En todo caso, el que se pueda ser abiertamente ateo sin demasiado miedo a sufrir represalias es mérito de la sociedad y de las culturas de la Ilustración. Aunque algunas hay todavía, pienso en varios lugares donde no me emplearían por no ser creyente, por ejemplo.

-Si Dios no existe, ¿qué es el Vaticano?

- El Vaticano es el centro neurálgico de una de tantas religiones que se han desarrollado en la historia. Como en muchos otros casos, su poder sobre sus creyentes se traduce en poder económico, político e individual. Yo siempre he tenido la impresión de que muchos en el Vaticano no creen en lo que predican, pero sí creen que es bueno que la gente crea... además de resultarles conveniente.

-¿Mantienes, como los marxistas, que la religión es el opio del pueblo?

- Es muy divertido, porque la cita de Marx siempre se malinterpreta. Con su contexto completo es: "La religión es el suspiro de la criatura oprimida, el sentimiento de un mundo sin corazón, así como el espíritu de una situación sin alma. Es el opio del pueblo". Es decir, aquí "opio" se considera como un bálsamo analgésico, como algo que hace olvidar el dolor, no como una droga estupefaciente, ya que no se le veía así a mediados del XIX. Aunque Marx hace una crítica de la religión en el siguiente párrafo, lo que dice en esta cita es otra cosa. Dicho eso, creo que la religión es mucho más que una visión simplista, llena distintas funciones en distintas personas, sociedades, épocas y culturas, independientemente de que el saldo sea abrumadoramente negativo. Me quedo mejor con la cita de George Bernard Shaw: "La felicidad basada en la credulidad es una cualidad barata y peligrosa."

-¿Este es un libro para rojos?

- En estos tiempos de pateo de la semántica, no sé si "rojo" signifique lo mismo para mí que para quienes me rodean. Si la izquierda es la lucha por la justicia social, la igualdad de oportunidades y la razón,  probablemente sí. Pero no creo que sea necesario ser "rojo" bajo ninguna definición para carecer de creencia en las deidades. De hecho, en una parte de la izquierda se padece de una invasión de neorreligionismo new age, de rechazo a la razón y la ciencia tales, que hay motivos para preocuparse y para asegurar que ese sector, al menos, es tan irracional y dogmático como cualquier habitante del Vaticano. En todo caso, el libro analiza las implicaciones del ateísmo como crítica a las creencias religiosas y, por ende, a las posiciones sociales que se desprenden de esas creencias, y que son rechazables cuando la ciencia y la razón las contradicen.

enero 17, 2015

La ignorancia envenena...

Los pánicos alimenticios se están convirtiendo en una verdadera plaga. Los conspiranoicos y sus amigos han decidido, al parecer, que todo lo que comemos nos hace daño, nos envenena, nos está matando y es parte de un horrible complot que nadie sabe para qué es, igual es para reducir la población (en cuyo caso es un fracaso enorme, cada vez somos más) o para enfermarnos (en cuyo caso también es un fracaso enorme, gracias a la prevención hoy el mundo en general es más sano que hace un siglo) o vaya usted a saber para qué.

El caso es que junto a los fritos de maíz que se queman (cosa nada asombrosa si pensamos en que tienen un alto contenido calórico, y el que no lo tenga claro que vea una explosión de harina de trigo, por ejemplo) y el queso que no se derrite y los supuestos "cinco venenos blancos" (mito que el blog Gominolas de petróleo ha desmontado de modo brillante), la carne, los embutidos, los refrescos y demás, últimamente ha estado rondando la red un vídeo sobre la cera que recubre a las manzanas y la tremenda conclusión de que "ellos" nos están envenenando.

Por esta ocasión, decidimos responder al vídeo con un vídeo y éste es el resultado:


diciembre 04, 2014

Hospital homeopático, otra vergüenza mexicana

(Nota bene: De ninguna manera se debe dejar de lado la tragedia que está viviendo México desde hace especialmente ocho años, secuestrado por la violencia y con gobiernos que sólo saben reaccionar mediante la represión ante un conflicto social que demandaría sensibilidad y voluntad política. El conflicto actual se debe a la gota que ha derramado el vaso de decenas de miles de muertos y de un nivel de criminalidad agobiante: el bárbaro y aún impune asesinato de 43 jóvenes de la Normal de Ayotzinapa, Guerrero, según todos los indicios mediante la connivencia de bandas de narcotraficantes, de una policía en descomposición profunda y de un gobernante municipal de un partido que dejó de ser de izquierda para convertirse en pozo de corrupción y clientelismo. Lo que hoy comentamos es un tema relacionado con la pseudomedicina, lacerante, que no es ni de lejos lo más importante, pero del que hay poca información en España, desde donde escribo.)


Ha corrido por las redes, comentada con la mala leche evidente, la noticia de que el presidente Enrique Peña Nieto ha inaugurado un alucinante "Hospital Nacional Homeopático" en un México de miseria, pobreza y cobertura notoriamente insuficiente de los servicios de salud.

No es que este esperpento sea exclusivo de México, aclaremos. España luce como un baldón pseudomédico el Hospital de San José aunque se trata de una fundación privada que tiene la desfachatez de asegurar que "ayuda a personas con cáncer", truculenta afirmación de la que no existe una sola prueba sólida, ya no diga usted un estudio clínico debidamente validado por la comunidad médica, mientras que la institución mexicana, su construcción y manutención, incluidos los sueldos de los que se fingen médicos en su interior, se paga con los escasos dineros de los mexicanos, que a duras penas alcanzan para hacer el preceptivo nuevo lote de multimillonarios súbitos en cada sexenio (que es la eternidad agobiante que dura una legislatura en el país de Benito Juárez, hágame usted el favor).


Como muchas personas me han preguntado de qué se trata este monumental despropósito, hay que contar la vergonzosa historia de la homeopatía oficial en México.

El poder político y económico

A fines de los 80 y principios de los 90, quien esto escribe tenía la columna editorial "A contracorriente" en Diario de México (historia que ya conté aquí) y pertenecía a un grupo de editorialistas que todos los miércoles desayunábamos en el mítico Hotel Reforma del Distrito Federal con algún político o diplomático relevante. Les dábamos así la oportunidad de hablar no con reporteros de infantería sino, teóricamente, con formadores de opinión, y hacerlo directamente y sin esquema de rueda de prensa, en una conversación abierta... donde nosotros pagábamos el desayuno. Es decir, era nuestro terreno, no espacio de cooptación para el político. (Lo que funcionó muy bien unos años, luego algún listo decidió que podía sacarle dinero al gobierno por sus servicios y el grupo se fue al garete.) Allí conocí a Cuauhtémoc Cárdenas, allí fue en 1989 el agregado de prensa de la Embajada de Cuba a tratar de justificar ante nosotros el fusilamiento de Arnaldo Ochoa; allí conocimos a Ernesto Zedillo, burócrata insignificante al que el destino convirtió en presidente de México, y que a los veinte días de su toma de posesión hundió al país en la más atroz de sus endémicas crisis económicas, como narré en mi libro Crónica del desconcierto.

Y allí estuvo dos veces Óscar Joffre Vázquez, cuando era director del Instituto Politécnico Nacional. Dos de los periodistas del grupo, Mario Méndez Acosta y yo, le preguntamos por qué motivo imaginable el dignísimo IPN, núcleo de las ingenierías y la innovación tecnológica del país, mantenía incrustada entre sus escuelas la espuria Escuela Nacional de Medicina y Homeopatía. Joffre echó las manos al cielo demostrando su impotencia y dijo que la escuela tenía demasiado apoyo político y económico por parte de sus creyentes, y que cualquier cuestionamiento que se le hiciera era inútil y atraía consecuencias. Por supuesto, la validez científica, los hechos, los datos, los estudios y la realidad no jugaban ningún papel en el debate. La escuela existe y chupa presupuesto porque "los señores" del poder así lo disponen. Y punto.

Algo de historia

La homeopatía llegó a México en 1849, cuando todavía Louis Pasteur y Robert Koch no fundaban la medicina moderna al constatar (constatar, demostrar fehacientemente, algo que la homeopatía no hace sobre ninguna de sus afirmaciones) la teoría de los gérmenes patógenos.

Es decir, era una de las muchas terapias especulativas y no basadas en ninguna evidencia sólida, sino en el "amimefuncionismo" de sus pacientes. El éxito de la homeopatía, lo hemos comentado, es que era menos agresiva que la más extendida medicina precientífica que se practicaba en Europa, y que dependía de sangrías, uso de sustancias como el mercurio en dosis que hoy sabemos que son muy perjudiciales, lavativas y otras prácticas que con frecuencia mataban al paciente. La homeopatía no hacía nada: daba granulitos de azúcar con agua y por tanto interfería menos en los casos en que el paciente se podía curar solo.

No se sabía entonces que sus principios eran descabellados, así que naturalmente se le adoptó como otras terapias de la época. El negocio se amplió en 1867 con la primera farmacia homeopática y el Instituto Homeopático Mexicano, y en 1893 el dictador Porfirio Díaz fundó el Hospital Nacional Homeopático, de propiedad y financiamiento privados.

Para entonces ya algunos médicos habían señalado que las dosis infinitesimales a las que la homeopatía les atribuía poderes terapéuticos asombrosos eran insostenibles y absurdas, y ciertamente inútiles. Entre ellos Oliver Wendell Holmes, Sr., que en 1842 detalló en un libro todas las críticas que la homeopatía sigue sin responder, llamando a esta disciplina "una masa amorfa de ingenuidad perversa, erudición de oropel, credulidad imbécil y hábil tergiversación".

Ya empezaba a ser conocido el hecho de que la homeopatía fingía resultados que no podía sustentar cuando en 1895 el dictador le dio reconocimiento oficial en un decreto que permitió la fundación de la Escuela Nacional de Medicina Homeopática, la misma que hoy malversa fondos públicos en el IPN, que empezó malversando fondos del ministerio de Gobernación en 1896. José Vasconcelos, como rector de la UNAM, pretendió que formara parte de esta casa de estudios, algo que apenas duró hasta 1925.

Por esos años hubo un intento de racionalidad y rechazo a la patraña homeopática hasta que en 1926 la UNAM decidió no dar títulos universitarios a los homeópatas de la Escuela Libre de Homeopatía. En 1933, la Cámara de Diputados intentó excluir a la homeopatía de la lista de profesiones legítimas, pero la presión económica y política, nuevamente, impidieron la reforma. No se ha vuelto a intentar nada que cuestione a los homeópatas o les exija al menos el consenso médico, la verificación independiente y la explicación citológica y química que se requiere para cualquier práctica terapéutica.

Mientras tanto, en el mundo real, en 1936 el presidente Lázaro Cárdenas hizo realidad un proyecto para integrar y estructurar la enseñanza técnica en México al crear el Insituto Politécnico Nacional, proyecto de brillantes científicos entre los cuales destacaba el ingeniero y astrónomo Luis Enrique Erro. Por presiones del entorno presidencial, la Escuela de Medicina Homeopática se incorporó a la recién creada universidad técnica, y allí se enquistó hasta hoy.

Hablamos de una escuela donde se enseña medicina y homeopatía, que es como enseñar física y brujería en la misma institución, donde a los alumnos se les enseña una clase de microbiología y parasitología la teoría de los gérmenes de Pasteur y en la siguiente clase, de "Bases doctrinarias de la homeopatía" tienen a un tipo contando que los gérmenes no provocan enfermedades, sino que todas son producto de los miasmas; donde los alumnos tienen clases de bioquímica médica donde aprenden cómo actúan los principios activos de los medicamentos y a continuación les dan otra clase de presunta "Farmacodinamia homeopática" donde les enseñan que la magia homeopática funciona en ausencia total de principio activo.

Un total despropósito al que se añaden especialidades fantasiosas de posgrado como "Terapéutica Homeopática" o Acupuntura Humana".



Los egresados de esa esquizofrénica institución son los que suelen practicar en el hospital en cuestión, que en 1944 consiguió aferrarse a los presupuestos públicos como una de las instituciones con las que se fundó la Secretaría de Salubridad y Asistencia. El hospital que inauguró Peña Nieto, por tanto, no es "nuevo", sino que es una renovación costosa e inútil del que ya existía. Andrés Tonini, luchador mexicano contra la tontería, nos cuenta la historia más detalladamente aquí.

Por supuesto, y esto hay que aclararlo, todos los supuestos "principios" de la homeopatía se derrumban cuando conviene a quienes venden esta patraña. Baste decir que ni en este hospital ni en ningún otro se aplica anestesia en dosis homeopáticas. A la hora de atreverse a meterle escalpelo a un paciente, las "leyes" de los infinitesimales, los similares y los miasmas salen por la ventana y entran el propofol y otros anestésicos de la medicina basada en evidencias (que los homeópatas llaman con desprecio "alópata"). Y si ningún homeópata se operaría él o a sus hijos con anestesia homeopática, es sólo otro motivo para cuestionar la eficacia de estos rituales del siglo XVIII y de las falacias sobre las que se sustentan y con las que tienen el descaro de afirmar con todo descaro que pueden curar el cáncer... y hasta el ébola.


diciembre 01, 2014

¿Qué pasó? y feliz navidad

He pasado los últimos meses con muchísimo trabajo al que se añadió el terminar casi urgentemente un libro que se espera que se publique en febrero en España: ¡No, por dios! (Ateísmo para principiantes) sobre el tema de la serie de vídeos "El rey va desnudo". E inmediatamente a continuación una editorial me ha pedido otro libro en el que ya estoy trabajando.

Pero no, no les estoy dando el gusto de abandonar este blog. No hoy.

Entretanto, éste es el vídeo que acabo de publicar en la serie para desearles a todos una feliz navidad.



septiembre 30, 2014

La fragilidad del progreso

Por cuarto año consecutivo, los amigos de Naukas (antes Amazings) me honraron permitiéndome participar en la actividad de divulgación científica más importante de España, junto a otros 60 ponentes, en el Paraninfo de la Universidad del País Vasco, en Bilbao. Durante dos días vertiginosos pasaron por el escenario científicos y divulgadores, jóvenes y no tanto, hablando de los más diversos temas, desde nanomateriales hasta conceptualización de la ciencia, desde la misión Rosetta que está siguiendo hoy al cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko hasta el envejecimiento, desde el bosón de Higgs hasta las evidencias sobre el Big Bang, en fin... Y todo a teatro lleno, con 500 personas demostrando que la ciencia interesa si se comunica con efectividad, pasión y claridad.

Se pueden ver todas las charlas de Naukas 2014 aquí.

La experiencia se enriquece para uno como ponente, además, por la interacción entre ponentes, por el libre flujo de las ideas y la multiplicidad de intereses que se puede compartir con ellos.

En esta ocasión, hablé de "La fragilidad del progreso".


septiembre 08, 2014

Las caras cambian cuando le ven la cara

¡Los cuadros que tengo en mi casa se mueven!

Al paso de sólo unos minutos, en un fenómeno que pondría a Íker Jiménez a cobrar convulsamente y me metería a Clara Tahoces a hacer psicofonías en la mesa de centro de la sala de estar a medianoche varios meses, he podido constatar este fenómeno que es tan misterioso, paranormal, escalofriante, erisipelante y uyuyuyante como el que está formando parte del "Refrito número doce del cuento de las Caras de Bélmez®" que Íker Jiménez le est á obsequiando a sus seguidores aprovechando que no saben cuántas veces en el pasado ha quedado en ridículo refriteando la misma historia. Público nuevo al que le puede contar lo que quiere, como quiere, omitiendo, recortando, interpretando y fantaseando con total libertad, que nadie, ni sus jefes, le exige rigor alguno.

Bueno, el caso es que a falta de monigotes mal pintados en la pared, servidor tiene en casa algunos óleos que ha podido obtener gracias a la generosidad de pintores amigos. Quise ver si realmente una imagen puede cambiar (más de lo que cambiaría una malpintada en la pared simplemente por las humedades, la difusión en el hormigón del pigmento usado para trazarlas, la luz, las reacciones químicas de los materiales de los muros y cosas así).

Me acerqué sigilosamente para sorprender al cuadro y le tomé una foto. Sólo cinco minutos después volví a deslizarme subrepticiamente en la sala y tomé una segunda fotografía... ¡la mujer del cuadro, que fingía estar dormida, se había movido!

He aquí la prueba:




¡La mano crece como si estuviera tratando de parar un golpe que se le aproxima brutalmente! ¡La mujer se gira hacia la izquierda como buscando alivio a un horror indescriptible que pone los pelos de punta! ¡Retrae la pierna como huyendo de los demonios del averno! (Siento no tener la facilidad descriptiva y adjetival de Carmen Porter, pero más o menos va así la cosa.)

Si usted cree que (además de los obvios casos de repintado) que los monigotes de Bélmez se mueven, tiene que creer que este cuadro también.

Que no es tan difícil. Cambia usted el ángulo de la toma, cambia la inclinación del objetivo respecto del plano de la imagen y si posible cambia un telefoto por un angular (en mi caso imposible, las fotos son de smartphone) y puede hacer el acojonante y "demostrativo" morphing en casa con una app de Mac que cuesta 1,79 €.

Así, la historia de las "Caras de Bélmez®" de 1971 más cutre que la aparición de una virgen en un sándwich de queso, más falsa que un ovni colgado de un hilo, más impresentable que Sandro Rey, vuelve a ser pasto de los misteriólogos y los ingenuos que creen que no son unos embusteros, y vuelven a pasarle como misterio y milagro unos monigotes pésimamente dibujados, con varios métodos, en la pared de una casa de Bélmez de la Moraleda, en la Sierra de Jaén.

Antes fue la cara de Franco, luego Íker le dio el photoshopazo del siglo a la foto de un guardia civil invirtiéndole el bigote para concluir que era "realmente" el monigote llamado "La pava", luego hubo unas "nuevas caras" que al final sólo sirvieron para que un misteriólogo delirante demandara, fracasando con todo éxito a Javier Cavanilles, por desmontar una de las subhistorias de esta fea danza, luego misteriotouroperadores que llevaban ingenuos en autocar a la "casa de las caras". La familia dueña de la casa registró la marca "Caras de Bélmez®", sacó dinero durante años y una ristra de alcaldes sacaron ventaja llegando a tirar cientos de miles de euros de ayudas europeas y dinero público en un "Centro de interpretación de las caras" que es la versión cani, pobre y decimonónica del Museo de la Creación y el fallido parque de diversiones de Von Däniken.

La enésima reinvención de este cuento, pues, con toda la tecnología, márketing y recursos técnicos dedicados a embaucar al público, sigue siendo tan cutre como en 1971. Total, la gente no se acuerda. Y dentro de diez años, cuando esto se olvide y haya nuevo público, Íker Jiménez, que ha ordeñado de modo muy rentable los monigotes pintados en la pared desde su temprana aedolescencia (nació después que las caras) reinventará el misterio para nuevos públicos.

¡Cuidado con los cuadros que tiene en su casa! ¡Esté muy atento a ver si se mueven!

agosto 08, 2014

Querer no es poder

La imagen es recurrente en la autoayuda, la magia y la política: el deseo intenso, sincero, profundo por lograr algo es lo único que se necesita para que se haga realidad.

En Peter Pan, "podemos volar" se convierte en la clave mágica que, repetida con todo el corazón, hace que los niños del cuento puedan volar.

El secreto y otros libros basan todo su discurso en que el deseo humano, por sí mismo, sin necesidad de convertirse en acción, sin esfuerzo, trabajo y el riesgo de fracasar, puede lograr que el lector consiga cuanto anhela su corazón.

"Los obstáculos", repiten los gurús (y no sólo los gurús), sólo están en nuestra cabeza, en nuestro espíritu, en nuestra actitud incorrecta ante el mundo. (Se sigue, por cierto, que todo cuanto nos pasa es culpa nuestra, no hay un contexto externo digno de ser tenido en cuenta.)

El esclavo, en esta concepción del mundo, lo es porque no quiere ser libre. O no lo quiere con la suficiente intensidad o sinceridad o profundidad. Lo cual es una comodidad increíble para el esclavista.

Algunos grupos esotéricos, religiosos o de "control mental" llegan a prometer a sus cliente que si paga  el número suficiente de sesiones de indoctrinación, obviedades y zarandajas, podrá hacer aparecer una plaza para dejar el auto a la hora pico en el centro de una bulliciosa ciudad porque habrá aprendido a creerlo como debe hacerlo.

Recientemente, un  partido de nuevo cuño ha reivindicado el deseo (que en la neolengua de los políticos se llama "voluntad política") como mecanismo de cambiar el mundo. Entre otros varios ejemplos, uno de sus líderes explicaba que la edad de jubilación se fijaba sólo en términos de "voluntad política" y que los anteriores gobiernos no han ofrecido la jubilación a los 60 años (tremendo caramelo, sobre todo para quienes tienen trabajos poco gratificantes, agotadores y peligrosos) porque no han querido, mientas que la formación que él capitanea sí estaba decidida a decretar la jubilación a los 60. Cuando se le preguntó cómo se manejaría el tema económicamente, cuánto costaría y quién lo pagaría, su respuesta fue que eso no importaba porque "los técnicos" sabrían cómo hacerlo si ellos en el gobierno lo legislaban así. Lo cual es un poco como legislar que las abejas no pueden volar sobre una ciudad, como se ha hecho en  la ciudad de Kirkland, Illinois, al parecer con escaso éxito.

¿Por qué no se curan el ébola, la malaria, el cáncer, el sida, la diabetes, el hambre, la pobreza y la injusticia, entre otros males? No es que haya limitaciones físicas, realidades tozudas, escasez de recursos, imposibilidades materiales... es que los gobiernos, los ricos, los poderosos "no quieren".

(Por supuesto que hay cosas que no se hacen porque no conviene o no se quiere, pero ésas son identificables y demandables, en su contexto y con los datos pertinentes. No se trata de exculpar a nadie que tenga responsabilidades, pero sí de no distribuir culpas colectivas por pereza de entender que el mundo es complejo.)

Por ejemplo, en cuanto se aplicó u suero experimental a dos estadounidenses infectados de ébola como medida desesperada (y criticable y criticada por los riesgos), los conspiranoicos saltaron diciendo que la gente estaba muriendo enÁfrica porque los malvados de siempre "no querían" salvarlos.

La realidad, por supuesto, no es así, y es exquisitamente compleja, como lo saben quienes saben o quieren informarse, como nos lo cuenta Andrés Rodríguez-Seijo brillantemente en su blog Ciencias y cosas.

"Baba Raúl Cañizares", presunto santero
(Foto CC de Jeff Goodman vía Wikimedia Commons)
La magia (y la religión como una de las formas más sofisticadas de la magia) tiene precisamente como una de sus características que pretende que la voluntad humana (como la voluntad superior o "iluminada" del chamán) baste para efectuar cambios trascendentes y relevantes en el universo. El pensamiento mágico, en su estremecedora simpleza, pretende que las relaciones causales que conocemos y cuya operación podemos confirmar cotidianamente, son ilusorias y caprichosas. De ahí su rechazo a la ciencia y al pensamiento materialista y naturalista. Para mantener la ilusión y el negocio, en proporciones variables, debe creer que querer es poder.

La tozuda realidad nos dice que no es así, por supuesto. Para volar hay que querer volar (aunque todos conocemos a personas que no quieren volar y abordan los aviones pálidos, desencajados y con la boca seca como estopa... Y vuelan). Pero además de querer hay que observar como Leonardo, experimentar, romperse algún hueso, desarrollar el motor a explosión y ser expertos en bicicletas. Al menos así lo hicieron los hermanos Wright.

Cuando creemos en las soluciones fáciles que nos ofrecen los que aseguran que querer es poder estamos renunciando parcialmente a nuestra madurez, a nuestra razón, a nuestro conocimiento del mundo, como los niños de Peter Pan que creen que para volar basta querer hacerlo. Aunque nuestra racionalidad nos diga que si saltamos por esa ventana, nuestro futuro está abajo, no surcando el viento.

Ya serán los gurús, los chamanes, los de la autoayuda y los demagogos los que, mientras caemos, con nuestro dinero se compren un billete de avión para volar con certeza.

junio 19, 2014

Divulgar, informar, enseñar...

Éste fue el primer taller que impartí para el Centro Regional de Formación del Profesorado de Castilla-La Mancha el 1º de abril con el título "Divulgar, informar, enseñar... herramientas para comunicar ciencia con efectividad". El segundo taller puede verse aquí.


junio 13, 2014

Conspiranoia para principiantes

Cuando uno ve las grandes teorías conspiratorias de maestros como Rafapuaj, Chalades Rex, David Iij o Alex Cojones, se nota que han leído al menos un libro (mal) para armar alguna explicación psicodisléptica y aterradora correlacionando asuntos que tienen tan poco que ver como el color de la ropa interior de Lady Gaga con las ansias imperiales de Vladimir Putin (igual sí tienen que ver, cuidao, cosa de himbestigarlo).

Pero todo tiene su inicio, y si usted quiere algún día cobrar como cobran estos amos del embuste, el escamoteo y el tirimbolocho, puede empezar con lo más sencillo: la fecha culpable.

Tome usted un hecho cualquiera de cierta relevancia. Digamos, la abdicación del rey de España, asunto en realidad tan irrelevante como la ropa interior de Lady Gaga pero que algunos ven peor que las ansias imperiales de Vladimir Putin. ¿Cuándo lo anunció? El 2 de junio. Ni siquiera tiene usted que tener más información, basta ese dato para arrojar la duda más escandalosa y la sombra más oscura sobre toda la situación mediante preguntas cuidadosamente planteadas y siempre con el ceño fruncido, tono de denuncia y mirada de complicidad con el fulano al que le quiere vender el caballo muerto para que lo monte en una carrera asegurándole que va a ganar.

Paso 1: la fecha macabra

¿Por qué el 2 de junio? ¿Cuáles son los motivos siniestros que llevaron a la elección de esa fecha fatídica? (Aquí ya estará dándose cuenta, astuto que es usted, que los adjetivos juegan un papel esencial.) ¿Por qué no el 1 o el 3 de junio sino precisamente el 2? ¿Por qué no el 4 de febrero o el 12 de agosto? ¿Qué significado tiene esta curiosa fecha y qué nos dice del control que ejercen malévolamente sobre la sociedad humana los amos ocultos, los superiores desconocidos, la sórdida élite del poder en la sombra? ¿Y por qué en el 2014? ¿Por qué no en 2013 o en 2012 o en cualquier otro año desde que ese señor es rey? ¿Y por qué no esperar un año o dos? ¿Tendrá esto que ver con el hecho de que para el día de su abdicacion habían transcurrido exactamente (lo de "exactamente" es muy importante, impresiona un kilo) 14.072 días desde su coronación? ¿Y no resulta llamativo (no, pero no lo diga) que eso sean también precisamente 337.728 horas o 2010 semanas? ¿Ve usted? (Para este ejercicio, es utilísimo un sitio web que calcule fechas, como éste, sin que lo sepan sus lectores, que lo admirarán enormemente por su claramente superior capacidad matemática.)

Hasta aquí, cualquier lector atento lo habrá notado, no hemos dado ni una sola respuesta, ni nada de información. No hemos siquiera demostrado que haya algo extraño siniestro o preocupante en la fecha. Y, sin embargo, hemos sembrado la duda en nuestro público, que es de lo que se trata.

Paso 2: la correlación aciaga

Ya estará usted viendo que parte clave del asunto está en tener a mano un buen diccionario de sinónimos como el que acompaña a todas sus emisiones a gente como Íker Jiménez y su banda. No sabemos si haya un diccionario oficial de sinónimos del ikerjimenismo, pero cualquiera es bueno, mientras le informe a usted que "macabro" es también aciago, fúnebre, funesto, luctuoso, lúgubre, mortal, siniestro, sombrío, tétrico, triste, cadavérico, truculento, lóbrego, sórdido, tenebroso, mortuorio, necrológico y demás. Un buen himbestigador de las inquietantas y tantas conspiraciones que nos rodean debe usarlos todos con la habilidad con la que un chef de cuatro estrellas Michelin blande un cuchillo para picar perejil.

Barack Obama
(Foto D.P. SSG Sean K. Harp, vía
Wikimedia Commons)
Sigamos con la abdicación, no porque importe sino para no cambiar de ejemplo, que eso confunde y usted tiene que darle a su público simplismo puro.

¿Qué más ocurrió el 2 de junio? Google es tu amigo. Google es tu mejor amigo. Es mejor amigo que el que te presta 500 euros. Googléalo. Eliges una noticia del 2 de junio o de una fecha cercana que sea relevante para el rejuego del poder. El 3 de junio, el presidente de EE.UU. Barack Obama llegó a Polonia en una larga visita a Europa aprovechando el 70 aniversario del Día D, el desembarco en Normandía. Poco antes hubo elecciones europeas. Poco después empezaba el Mundial de Fútbol de Brasil, El punto es dar algún motivo, el que sea, para poner en duda la fecha. Todavía no tienes que dar respuestas, bastan las preguntas: ¿Qué estremecedora relación hay entre la visita de Obama y la abdicación del rey? ¿Exigió Estados Unidos la abdicación recordando cómo España apoyó oficiosamente los esfuerzos de guerra del Eje? ¿No es significativo que la abdicación haya ocurrido exactamente (ojo) 9 días después de unas sorprendentes elecciones europeas donde "coincidentalmente" el Frente Nacional fue el triunfador en Francia? (Los conspiranoicos nunca aceptan la coincidencia como explicación, por eso siempre ponen "coincidencia" y sus derivados entre comillas.)

Paso 3: la cortina de humo

Si encontramos algo relevante que pasó antes, podemos postularlo como causa de la abdicación, mientras que si pasó unos días después, podemos afirmar que fue consecuencia de la abdicación. Pero si nos exigen que expliquemos alguna de las correlaciones que hemos sugerido sin comprometernos a nada hasta el momento, siempre está la "cortina de humo".

Veamos. La gente cree que cuando ocurre una acontecimiento relevante, el vulgo, las chusmas, la perrada, se olvida hasta de mear para ocuparse únicamente de ese acontecimiento relevante. Es facilísimo demostrar que esto no es cierto y que la gente atiende a varias cosas a la vez, y es difícil que deje de atender a lo importante (salvo por un brevísimo período de tiempo) por lo atrayente. Pero eso mismo lo tendemos a olvidar respecto de los demás, así que siempre podemos invocar la teoría de "la cortina de humo". Es decir, que un determinado acontecimiento ha sido diseñado y escenificado por "los señores que gobiernan desde las tinieblas" para restar atención a otro que es más importante.

Lo bonito de la teoría de la cortina de humo es que puede formar largas cadenas de aparente causación que ni usted ni ningún conspiteórico del mundo tiene por qué demostrar que sea cierta o siquiera plausible. Gracias a ello, el oficio ha florecido sin que nadie ofrezca una mínima prueba de ninguna de las conspiraciones que tenemos en el mercado y que son un montón. Veamos el ejemplo final de esta introducción a la conspisoplapitería.

"La abdicación del rey es una cortina de humo para que no se preste atención a la visita de Obama. La visita de Obama es una cortina de humo para quitar la atención sobre el conflicto de Ucrania. El falso conflicto de Ucrania es una cortina de humo para que la gente no preste atención a las protestas del Tercer Mundo. Las protestas del Tercer Mundo son una cortina de humo para distraer del avance del islamismo internacional. El islamismo internacional es una cortina de humo para distraernos del problema de los transgénicos, el debate de los transgénicos es una cortina de humo para que nadie preste atención al nuevo rey..." (siga usted el ejercicio, use el Mundial de Fútbol y al Club Bilderberg, aunque no sepa qué es, no importa).

Próximamente, nuestro curso para conspichiflados intermedios.

mayo 11, 2014

Cómo nos engañan - Charla en el IES Montevil

El 28 de abril tuve el gusto de estar en el Instituto de Educación Secundaria Montevil hablando con un grupo de un centenar de alumnos gracias a la invitación del profesor Francisco Palencia y con el entusiasmo del director, que siendo químico consiguió que por fin pudiéramos hacer una dilución homeopática con cianuro, además de lejía y otras sustancias en botecitos con calaveras de "veneno" y advertencias.

Todos los alumnos, por cierto, consumieron gominolas con una gota de la dilución 30CH y pudieron constatar que no, la potencia de los componentes no aumenta con la dilución como nos quieren hacer creer los homeópatas.

Además de eso, demostramos el efecto Forer haciendo una certera evaluación de la personalidad de 12 de ellos, hablamos de fantasmas, de círculos de las cosechas, de fallos de la percepción, el juicio, el razonamiento y la memoria, de espectro electromagnético y de temas varios. Gracias a los profesores por la invitación y a los muchachos por su paciencia y buena disposición. Y gracias por permitirme difundir el vídeo de la charla.

abril 30, 2014

Los jóvenes, el pensamiento mágico y la pseudociencia

A través del blog colectivo Naukas en el que tengo el gusto de colaborar ocasionalmente, El Centro Regional de Formación del Profesorado de Castilla-La Mancha me honró invitándome a presentar, en un ciclo en el que estuvieron muchos otros colaboradores de Naukas, dos talleres para los profesores de esa comunidad. El primero fue "Divulgar, informar, enseñar... herramientas para comunicar ciencia con efectividad", el 1º de abril, y el segundo, que se hizo apenas ayer 29 de abril, fue "Los jóvenes, el pensamiento mágico y la pseudociencia. Enseñar pensamiento crítico". El taller tiene la peculiaridad de hacerse por telepresencia, uniendo las diapositivas, la webcam y el chat con los participantes para poder interactuar pese a la distancia.

Gracias al centro y al responsable de los talleres José María Rodríguez, puedo compartir con los lectores de este blog de los demonios el vídeo del taller de ayer, espero pronto poder tener también el del primero.



marzo 20, 2014

Desidia y vacunas: Sanidad no da nombres

Recientemente, el Ministerio de Sanidad tomó la determinación de cambiar la forma de aplicación de la vacuna de la varicela en España. Primero, bloqueó su distribución y después confirmó limitar su aplicación, en el calendario vacunal, a niños mayores de 12 años, cuando organizaciones especializadas como los Centros de Control de Enfermedades de los EE.UU. recomiendan la vacunación entre los 12-15 meses con un refuerzo a los 4-6 años.

Bebé con varicela. La "benignidad" de la enfermedad
no significa que no sea molesta, dolorosa y peligrosa.
(Foto GFDL de ILJR, vía Wikimedia Commons)
Diversas voces de la comunidad médica ejemplificadas en el pediatra Josep María Corominas advirtieron que era un error: "Es una grave decisión, sin ningún argumento científico que lo avale, que deja sin protección a millones de niños españoles menores de 12 años frente al virus VVZ (varicela-zoster). Además, incumple la normativa del Comité Asesor de Vacunas (CAV) de la Asociación Española de Pediatría (AEP), acorde con la European Medicines Agency (EMA)", declaró.

Ante la discrepancia respecto de la decisión del Ministerio de Sanidad, que invocó la opinión de sus expertos, escribí al Ministerio preguntando quiénes eran los responsables de esta decisión.

Dado que su respuesta fue, cuando menos, poco satisfactoria, esperaba yo hacer el seguimiento de la misma más adelante cuando se dio el lamentable caso del fallecimiento de una niña de Burgos por una poco frecuente, pero no imposible, complicación de la varicela, potenciada por una acción gubernamental concertada hasta donde se sabe: la del gobierno del PP, que le ha hecho imposible el acceso a las vacunas, y la del gobierno vasco cuya sanidad le negó una ambulancia para que fuera atendida de las complicaciones de la enfermedad.

Escribí al Ministerio de Sanidad del 8 de febrero de 2014:
Por la presente me dirijo a ustedes para solicitar información sobre los responsables del calendario vacunal aplicable en España. 
La señora Ministra de Sanidad declaró recientemente, ante la oposición de algunos expertos, que la retirada de la vacuna de la varicela del mercado de salud español y la configuración del calendario vacunal actual se debían a la recomendación profesional de un grupo de epidemiólogos. Estos profesionales al servicio del Ministerio serían pues quienes tendrían la información para sustentar las decisiones que ha tomado el Ministerio al respecto de las inmunizaciones de los niños españoles. 
De la manera más respetuosa solicito al Ministerio, como periodista dedicado principalmente a temas de ciencia y salud, de conformidad con lo dispuesto en el párrafo 1 del artículo 29 de la Constitución Española, que me proporcione los nombres y calificaciones profesionales de estos médicos a efectos de poder sustentar las decisiones tomadas con los datos científicos de los que disponen. 
Desafortunadamente, la respuesta fue insuficiente y además enviada con un colofón de confidencialidad (pese a que señalé que la pregunta la hacía como periodista) que impide que la copie a la letra, así que resumo el batiburrillo burocrático que me enviaron:
  1. Se acordó un calendario común de vacunación para todas las comunidades autónomas algún día impreciso en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud.
  2. Cierta Comisión de Salud Pública, formada por personas desconocidas, propuso el calendario de vacunación que dicho Consejo Interterritorial aprobó según su propia recomendación en una resolución publicada en el BOE de 6 de agosto de 2013.
  3. Hay una Ponencia de Programas y Registro de Vacunaciones que está formada por personal técnico de las comunidades y el gobierno central que no dicen quiénes son pero aseguran que tienen amplia experiencia.
  4. Finalmente, me dan la URL donde están todos los acuerdos del Consejo.
El virus de la varicela y del herpes zóster.
(Foto DP CDC/Dr. Erskine Palmer/B.G. Partin,
vía Wikimedia Commons)
Dicho de otro modo, la decisión de retirar la vacuna se tomó debido a la recomendación de unos expertos que no podemos saber quiénes son para poderles preguntar, al menos, en qué se basan y compararlo con lo que dicen otros médicos, inmunólogos, epidemiólogos, pediatras y virólogos de otros países en los cuales la vacunación sigue los lineamientos de edad de la UNESCO y la OMS: Australia 18 meses, Brasil 12-14 meses, Chipre 13-18 meses, Alemania 11-14 meses, etc.

Al escribir estas líneas, se está realizando una campaña de vacunación urgente entre niños que podrían ser susceptibles de haberse contagiado de la pequeña fallecida en Burgos, porque la varicela es una infección altamente contagiosa. Y lo es siempre. Se trata de una afección infantil provocada por el Herpesvirus humano 3 (HHV-3) o virus varicela-zóster (VVZ). Es relativamente benigna aunque en algunos casos puede provocar complicaciones como la encefalitis o la neumonía.

Herpes zóster en el rostro por infección en el nervio trigémino.
(Foto CC de Sarindam7, vía Wikimedia Commons)
Quien ha sufrido la varicela, queda para siempre con el virus latente en su sistema nervioso. En el 10-20% de ellos, reaparece en la edad adulta provocando el herpes zóster, también conocido como culebrilla, una dolorosísima erupción con ampollas que puede presentarse en diversas áreas del cuerpo y tener efectos secundarios diversos que pueden incluir la ceguera. Se calcula que esta infección la pueden padecer hasta 2 personas de cada 1.000.

La varicela raras veces es mortal. Un estudio, sin embargo, reporta que entre 1995 y 2007, gracias a la vacuna monodosis, la mortalidad por varicela en EE.UU. bajó de 0,41 por millón a 0,05 por millón, un 88%. Esto quiere decir que en 2007, en ese país, murieron unos 13 niños, una cifra sin duda pequeña pero que se convierte en monstruosa cuando entre ellos está uno de nuestros hijos.

Por esto, las preguntas sobre las decisiones del gobierno merecen mejores respuestas. Quizá, sin duda, tengan buenísimas razones para las decisiones que han tomado y que su análisis de riesgo-beneficio sea tal que la muerte de algunos niños sea tristemente aceptable porque la opción sería peor. Son decisiones que deben de tomarse y son sin duda difíciles.

Pero es razonable preguntarse si esa muerte, así como otras que se puedan producir, más los efectos secundarios y secuelas, casos de herpes zóster y otros problemas, son razonablemente inevitables, y para ello sería indispensable que comparecieran públicamente los expertos multicitados del Ministerio de Sanidad.

Pero si no sabemos eso, no podemos descartar que los cambios en el calendario vacunal no esten condicionados además por la creciente virulencia del movimiento antivacunas, que sigue provocando muerte, dolor y secuelas de por vida principalmente entre niños cuyos padres le han creído a figuras relevantes que dedican grandes esfuerzos a denigrar el innegable, demostrable y contundente valor de las vacunas para evitar enfermedades, salvar vidas y evitar consecuencias aterradoras como la parálisis respiratoria que provoca la poliomielitis.

En España, desde la monja pseudoterapeuta Teresa Forcades hasta el muy impugnado Dr. Juan Gérvas, pasando por políticos como Gaspar Llamazares (que explota su credibilidad por haber obtenido en un pasado lejano una licenciatura en medicina, que nunca ejerció) y quienes están al frente del Ministerio de Sanidad, existe un gran esfuerzo por minimizar la importancia de las vacunas y exagerar (o directamente fantasear sin bases) los riesgos que pueden tener. Ya lo hemos contado aquí, aquí, aquí.