
La verdad es una babosada, cuando mucho una muestra más de la extraña pasión humana por los números redondos, que no significan en sí nada, pero nos gustan. Más o menos lo mismo que pasa con las canciones del verano.
Y como, además, sé que anunciar esto hará encabrificar a más de uno, me da mucho gusto anunciarlo.
Vuelvo al partidazo que está dando el Getafe contra la máquina del Bayern de Munich.