octubre 29, 2008

Amarillismo, calumnia y censura: Epílogo

Si quiere la versión larga de esta historia, que en realidad no debía ser para tanto, revise nuestras anteriores entradas: El amarillismo paranormal y El amarillismo himbestiga, y falla.

La historia corta es ésta: el sitio Web paranormalista Mundo parpsicológico informó de la identificación de una víctima fallecida en un accidente hace 20 años y que fue convertida en "misterio" forzadísimo por los profesionales del misterio. Para "ilustrar" su recortaje (de "recortar", es un copia-pega de El Correo Gallego) publicó una foto del rostro desfigurado por el atropellamiento. Por una casualidad (la entrada de un colaborador de ese sitio Web a una lista de correos para promover su parapsicologidad) vi el sitio y la foto, y se me ocurrió una buena acción incomprensible para los "eggspertos" del misterio. Como el director de ese sitio Web y demás negocios de la marca padece un grave delirio paranoico según el cual lo persigo insaciablemente, y los médicos no han podido ayudarle, pedí, por medio de este blog, que sus lectores le solicitaran que quitara la foto antes de que la vieran los familiares de la víctima, ya que lo lógico sería que les sentara muy mal. La meditada y muy humana respuesta de dicho director, Pablo Moreira, se puede resumir así: "No la quito porque me caes mal, eres un malvado escéptico detractor y no voy a hacer lo que te salga del forro, pues esta foto la he explotado durante años sin que pase nada. Que la vea la familia, pero ya, que le echen ojo a la miniatura de portada o a la foto enorme del artículo y, si por algún casual o por ser muy delicaditos viniera a ser que les molesta, pues ya veré si la quito, y todos los que escriben a favor de quitarla son Mauricio con varios nicks".

La respuesta de Pablo, sin embargo, fue rápidamente borrada de su propio sitio Web, era la número 11 que, como se ve en esta captura de pantalla, pasó a mejor vida. No así la foto, que allí siguió. Esta captura (como todas las que hay aquí, realizada por alguien que nunca participó con comentarios ni está registrado como cliente en Mundo parapsicológico, pero siguió los acontecimientos un pelín indignado y decidido a documentar lo posible) demuestra además cuántos comentarios más se ha ido llevando por delante la tijera de la paracensura parapsicológica de Mundo parapsicológico, que no gusta de las opiniones disidentes y menos las que puedan hablar mal de las personas a las que Pablo odian con dedicación. A fecha de hoy han borrado del 8 al 15 y del 17 al 22, más lo que se acumule (chac chac, dijo la tijera).


¿Qué pasó? Lo que no debía haber pasado: el hermano de la víctima vio la foto (lo que a mí tontamente se me ocurrió querer evitar), se molestó, se identificó como periodista de EFE y exigió que se quitara la foto. Moderadamente, con gran comprensión humana y sensibilidad al dolor ajeno, Pablo Moreira aseguró que ese correo electrónico provenía de los herejes incrédulos de la iglesia parapsicológica, a los que llama "secta detractora" sin conocer el significado de ninguna de ambas palabras (su relación con el diccionario es mohína, distante y guerrera) y situándome a mí al mando de quienes "se hicieron pasar" por el hermano de la víctima. Demostrando lo mal que investigan estos autoproclamados expertos, se fió de una telefonista de EFE que le dijo que el firmante del correo no trabajaba en la agencia. Bueno, o eso dijo porque de la telefonista no dio ni el nombre, igual se imaginó la conversación. Con eso (que no es nada) Pablo excretó la siguiente empanada de despropósitos:


Esto, como se ve, curiosamente se puso en la sección de Mundo parapsicológico llamada "Área escéptica", que es donde los cófrades de los Moreira, los Amorós y demás babean contra los odiados escépticos. Vale, supongamos que, convencido como estaba Pablo Moreira de que era objeto de persecución por las brujas de Salem, tenía cierta razón en enchufar allí su berrinchito.

Yo le respondí simplemente que se equivocaba que el autor del correo sí era hermano de la víctima, que yo pierdo bien poco el tiempo con su cibertruño asombrológico, y que estaba metiendo las cuatro.

Al día siguiente, tanto la turulata acusación como todos los comentarios que habían sobrevivido a la tijera desaparecieron sin explicación alguna (chac chac, comentó la tijera). A cambio, apareció una aclaración de Pablo Moreira diciendo que había "investigado" (jojó) y "descubierto" (¡ooooh!) que el autor del correo electrónico era la persona que lo firmaba (¡asombroso!) y que por eso habían quitado la foto, pero de todos modos los "detractores" suplantan identidades (¿pruebas?, no moleste, hombre) y que la culpa de todo la tenía la inocente telefonista de EFE que no sabía, la muy boba, que José Ignacio Ortega trabajaba en la corresponsalía de Moscú (nótese que la "total incompetencia" que le atribuyen "queda latente", que es parecido a "queda patente", pero no es lo mismo). Vaya, que el desmoñe se elevó a la cuarta potencia tratando de salir de una situación que no habría ocurrido de haber menos arrogancia, menos paranoia y menos tontería. Al final, en su desmadre mental habla de un email que los lectores ya no pueden consultar (chac chac, dijo la tijera) y además esta majadería se pone, de nuevo y sin venir a cuento, en el "Área escéptica", porque Mundo parapsicológico lo vale.

El problema fue que los lectores del sitio Web, en vez de aplaudir enfurecidos hasta sangrarse las manos por el buen hacer de Mundo parapsicológico, hicieron comentarios más o menos así:



Los primeros cinco comentarios, indignos de los altos lectores del sitio Web duraron poco (chac chac), como se ve aquí:



Y como los que siguieron tampoco eran muy halagüeños, se optó por finalmente borrarlos todos y cerrar la posibilidad de comentar sobre esta noticia (esto es de circo viniendo de alguien que dice que algunos "malvadotes" nos ocupamos de "manipular" las cosas para ponerlos en ridículo, como si hiciera falta):



A modo de resumen final, las dimensiones que ha alcanzado todo este asunto son ciclópeamente alucinantes y revelan, con claridad, algunos de los bastante desusados y singulares procesos mentales de quienes viven no en la realidad, sino inmersos en el mundo de los amigos del misterio, un "mundo parapsicológico" donde campan fantasmas, acechan extraterrestres, actúan magos, se mueven tablas Ouija®, se desarrollan continuamente conspiraciones horrendas, hechizan los brujos, nos espían los telépatas, ven nuestro futuro los adivinos y habitan docenas de monstruos variados... tal es el espacio de fantasías delirantes en el que habitan mentalmente estos personajes. Viven atenazados por el temor a los "detractores" (que no es sino expresión de su incapacidad para argumentar correctamente y de modo convincente y razonable ninguna de sus descabelladas afirmaciones), con la convicción de que no hay buena fe, decencia, razón, sensibilidad ni motivaciones humanas en nada que hagan "los enemigos", sino que existe detrás de todo una "realidad oculta" que quieren desvelar con su espada mágica aunque lo único que pase es que ellos mismos se pinchen un pie o se corten un dedo con tan peligroso instrumento.

Más allá de esta enseñanza (nada novedosa) sobre las entelarañadas mentes de los rarólogos y cuentotraficantes y su desprecio al público lector, queda la tristeza de no haber sabido llegar a ellos para evitarle un dolor adicional a unas personas inocentes de toda parapsicología barata, por rentable que sea.

octubre 28, 2008

El amarillismo himbestiga, y falla

Actualización 29 de octubre: La fotografía se quitó el 28 de octubre, cuando ya la había visto la familia a la que quisimos ahorrarle el disgusto. Varios de los enlaces de esta entrada están rotos por la reescritura continua de los hechos a cargo de Mundo parapsicológico. La historia final y lo que nos han ayudado a rescatar en forma de capturas de pantalla, pueden verse en la entrada Amarillismo, calumnia y censura: Epílogo que sinceramente espero sea el último sobre este penoso tema.

Para obtener los antecedentes de este asunto, vea la entrada El amarillismo paranormal.

En resumen, los misteriólogos durante 20 años "interpretaron" con su habitual agudeza un trágico atropellamiento ferroviaro para afirmar que la víctima era "un extraterrestre", "un viajero en el tiempo" o "un disminuido psíquico fugado de una institución" más o menos siniestra. Por fin, hace unos días se identificó a la víctima como Oscar Ortega Vasalo, joven estudiante que por entonces preparaba oposiciones y que estaba de vacaciones cuando sufrió el fatal accidente. Durante estos 20 años, los promotores de pseudomisterios reprodujeron hasta el delirio dos fotografías forenses cuya procedencia nunca explicaron: una del rostro de la víctima y otra de su tronco seccionado por las ruedas del tren.

Diarios como El Correo Gallego publicaron estas fotos en Internet al anunciar la identificación de la víctima, pero los lectores pidieron que se retiraran por sensibilidad humana y decencia. El diario gallego lo hizo sin más.

Pero el sitio de comercio electrónico esotérico Mundo parapsicológico reproducía la nota de El Correo Gallego sobre la identificación y la foto del rostro de la víctima, en portada y en interiores. Como quizás el jefe de la marca "Mundo parapsicológico" no había tenido en consideración el cambio de calidad, de semántica de la imagen, de implicaciones de la foto que reproducía periódicamente, pedí a sus lectores y colaboradores que le transmitieran mi atenta solicitud de suprimir esas fotos, simplemente para evitarle un disgusto adicional a la familia Ortega-Vasalo.

No la retiraron pese a las solicitudes de sus propios lectores (a los que acusaron de ser yo), lo cual me pareció una indecencia, Pablo Moreira dio explicaciones con la habitual lógica del comerciante de misterios (comentario Nº 11), lo lamenté y adiós... No sé si Pablo pensaría lo mismo si en la foto apareciera tristemente desfigurado un hijo, hermano o padre... en fin.

No hubo adiós. Ayer, Pablo Moreira publica que recibió un correo de José Ignacio Ortega Vasalo, que se presentaba como hermano menor de Oscar Ortega y corresponsal de la Agencia EFE en Moscú, exigiendo la retirada inmediata de la foto. El mensaje concluye, en nombre de la familia de Oscar Ortega, que "no nos temblará el pulso a la hora de exigir responsabilidades a los que intenten aprovecharse de la desgracia de mi hermano". (Haga clic en la imagen para ver la captura de pantalla, misma que usamos porque las cosas cambian mucho y muy rápido en el sitio Web Mundo parapsicológico, que suele reescribir la historia sobre la marcha para cubrirse las culpables espaldas, y seguramente lo hará en este caso).


A esto, con su inigualable facilidad para la exageración poco meditada, Pablo Moreira lo llama "amenazas", porque lo hace sonar importante. Pero no, "amenazas" son cuando un anónimo me escribe diciendo que me van a romper las piernas por desvelar las marranadas a las que es afecto tal o cual gurú, por ejemplo. Hacer cumplir la ley no es una amenaza, por supuesto, es una forma precisamente de conminar a una persona a actuar legalmente antes de tener que conseguir que un juez lo obligue a hacerlo.

En este contexto, la afirmación de Pablo Moreira de que "si usted es quien dice ser, no tendré inconveniente en retirar la fotografía, si resulta que no es corresponsal ni se le conoce por EFE continuaré con la foto" es cuando menos de una bajeza (no bajería, Pablo, los diccionarios no muerden) colosal. ¿Qué tiene que ver todo eso con el hecho de que es de mal gusto y ofensivo mantener esa foto allí, y en los varios sitios donde la explota Mundo parapsicológico? Esa lógica pablística sí que es un misterio.

Metido en esa tobogán de insensibilidad, tontería y petulancia, Moreira afirma que esa persona no es el hermano de Oscar Ortega porque no es corresponsal de EFE, según su rápida "himbestigación" con una telefonista de EFE a la que ni siquiera le pidió el nombre (ese "método paracientífico" es fácil, aunque no sirva para un carallo), ésta le aseguró que había consultado "todas las bases de datos" de EFE (como todas las telefonistas del mundo, que tienen acceso a todas las bases de datos de sus empresas, claro que sí) y certificaba que en esa agencia "no le conocemos de nada".

Armado con eso que apenas sería una pista menor para un periodista de verdad o un barrendero sin título, Pablo Moreira afirma que el remitente es "una persona haciendose (sin acento) pasar por hermano de Oscar Ortega", y asegura que quienes "se hacen pasar" por el hermano de Oscar son "los detractores". Tanta certeza asombra, porque "detractor" es una palabra que tomó al abordaje Pedro Amorós para nombrar a los herejes, a los que no les creemos sus deliriros sin pruebas y además tenemos la enorme desfachatez de decirlo. Como tenemos nombre y rostro, supongo que lo que está haciendo Pablito es acusar a varios, en especial el único al que nombra (yo) de cometer el delito de suplantación de la personalidad. Si sabe que he cometido ese delito, debe denunciarme ante las autoridades, claro. Si no lo sabe, está acusándome falsamente de un delito, con lo cual me está calumniando. Es la táctica habitual de los francotiradores del misterio que no tienen empacho en soltar cualquier mentira para salvar su negocio, generalmente a sabiendas que al causar más compasión que enojo, uno no suele entablar querellas contra ellos.

Desde hace tiempo Mundo parapsicológico tiene el delirio paranoicómico de que toda persona que escribe críticamente en los comentarios de su Web son "Mauricio Jose Schwartz", ya que no han podido digerir que mi nombre lleva un guión y una tilde, pero no una "t": Mauricio-José Schwarz, o "enviadas por mí" (cuando ni mi perro me hace mucho caso). Ahora no quería yo argumentar contra la empresa, sólo pedí atentamente la retirada de esa foto, precisamente por el profundo cambio que sufrió en cuanto a su significado al identificarse la víctima. Dejaba súbitamente de ser lo que fue durante más de veinte años: una malhabida foto forense de un desconocido con la que se las daban de "investigadores" unas docenas de cabezas huecas que a duras penas leyeron la pieza amarillista original de Íker Jiménez y pasaba a ser, para algunas personas, su ser querido, la persona que durante veinte años esperaron que apareciera vivo, en una actitud muy humana y bien conocida en el caso de personas desaparecidas cuyas familias así se dan fuerzas para seguir adelante. Para ellos, que nada tienen que ver con el mundo del negocio paranormal, apenas ha comenzado el duelo, no hace veinte años. Esto no le entra en la cabeza a Pablo Moreira ni a ninguno de sus colaboradores. Es lamentable.

En todo caso, que sepa Mundo parapsicológico (con lo bien que hubieran quedado si dicen "Huy, perdón" y quitan la foto) es que José Ignacio Ortega Vasalo sí existe, sí es hermano de Oscar Ortega y sí es parte de la corresponsalía de EFE en Moscú, cosa que me han confirmado compañeros periodistas que lo conocen y se han puesto en contacto con él telefónicamente, no la telefonista de EFE. Bastaba buscar en Google, pues, donde se pueden encontrar literalmente cientos de notas de EFE firmadas "Ignacio Ortega", casi todas en Moscú, como ésta, ésta, ésta, ésta, ésta y ésta.

Esta "hazaña periodística" de un simple barrendero sin título como soy yo no está al alcance, por lo visto, de los superhimbestigadores profesionales del misterio, grandes amigos y mejores "eggspertos" de la penuria moral, que de nuevo comenten un lamentable error por no querer ocuparse de la ética y la mínima decencia humana.

Política y ocultismo

Hace tres años, este blog contaba los devaneos ocultista-delictivos de algunos miembros de la política mexicana, en especial la historia de la familia presidencial Salinas y "La Paca" (ver nota 1) y los delirios ocultistas de la familia Fox, y lo volví a hacer cuando Enrique de Vicente afirmó tener "documentos" demostrando que Uri Geller había "descubierto petróleo" para el gobierno mexicano de José López Portillo, alias "El Perro" o "López Porpillo".

Elba Esther Gordillo. (Foto D.P. Noticias e
información de la Presidencia de México,
vía Wikimedia Commons)
Vicente Prieto, del Círculo Escéptico, llama mi atención sobre un reciente libro, Los brujos del poder, donde el periodista mexicano de investigación (de verdad) José Gil Olmos, especialista en política y en cosas que sí "ponen los pelos de punta" y no edificios abandonados filmados en falso infrarrojo, ha desentrañado con acuciosidad algunos aspectos de esta dramática y peligrosísima relación del ocultismo y el poder político, en este caso en México, país gobernado con mano de hierro por el mismo grupo político, social y económico desde 1927, bajo la marca electoral de dos partidos en apariencia distintos y en la práctica cómplices.

Gil Olmos relata así el uso que hizo el político del PAN (derecha religiosa cada vez más extrema) Francisco Javier Barrio Terrazas de la magia negra, magia blanca, santería y brujería para consolidar su poder y anular a sus adversarios. (Barrio Terrazas es el personaje que como Presidente Municipal de Ciudad Juárez y como Gobernador del Estado de Chihuahua al que pertenece Juárez, se rehusó a investigar los asesinatos de mujeres en esa ciudad, asesinatos que han sido en su momento usados como carroña por el infaltable Íker Jiménez y la delirante antisemita Isabel Pisano, en un memorable capítulo de "Cuarto Milenio" donde encima de numerosas mentiras convirtieron a las mujeres muertas en "niñas" siguiendo la regla de oro de la paidonecrofilia que semana a semana exhibe Jiménez.)

La historia investigada por Gil Olmos llega a uno de los más siniestros personajes de la política mexicana de los últimos veinte años, Elba Esther Gordillo, de la que afirma que, para conocer al presidente Salinas y poderlo "servir mejor" (es decir, adularlo, darle coba y llenarlo de zalamerías para obtener poder a cambio), mandó a hacer la carta astral del mandatario, y así “saber exactamente lo que se necesitaba y calmar sus ánimos, había que diagnosticarle su aura, sus fijaciones, todo lo que le gustaba y disgustaba. Para eso se tomaron fotos… para ver sus demonios, vicios y debilidades”.

Elba Esther, conocida como "la maestra" ya que fundó su poder en el manejo autoritario del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, con gala de matones y asuntos sucios en grandes cantidades, llegó, según el periodista, a viajar a África siguiendo una ruta que incluyó Marruecos y Nigeria, donde un brujo con gran visión comercial le cobró la bicoca de 45 mil dólares por un ritual que incluyó matar un león, despellejarlo, untar a la peligrosa mujer con la sangre, testículos y vísceras del animal, vestirla con la piel y dibujar signos místicos con las garras del pobre felino. Algo realmente impresionante, sobre todo para un tiranuelo ignorante y falto de escrúpulos y compasión, que así "recibió", supone, la fuerza del león.

Elba Esther Gordillo, colocada al frente del sindicato de profesores por Salinas de Gortari y que siguió allí durante los seis años funestos de Ernesto "el hombrecito" Zedillo, fue un factor esencial para la transición fingida del gobierno del PRI al del PAN, de hecho, Elba se hizo gran amiga de Marha Sahagún, portavoz y amante del presidente, y que se convirtió en su esposa a poco de que éste asumiera el poder. La falsa sindicalista sigue en el poder ahora con el segundo presidente del PAN, Felipe "FeliPillo" Calderón Hinojosa.

La historia de los Fox que conté en este blog es ampliada por Gil Olmos con numerosos datos que se centran, sobre todo, en Marha Sahagún o, como ella insiste en llamarse, Martha de Fox. Y es que, según el libro, esta fervorosa católica y ex-tesorera en Guanajuato ni más ni menos que de la orden "Los Legionarios de Cristo", fundada por el acusado de pederastia Marcial Maciel, recurrió a brujos, chamanes y santeros para que hicieran hechizos que le permitieran casarse con Fox y volverse "primera dama" (juáaaa) instantánea. Para ello, dice, Sahagún encargó a un santero cubano llamado "Padre Campos" la elaboración de una pócima (caramba y zamba la cosa, que diría Violeta Parra) "que suministraba al presidente mezclada en el zumo, el café o el agua". Prosigue: "Otro de los trabajos encargados por Marta consistió en poner sobre las fotos de sus enemigos una tarántula viva, la cual era ensartada a la imagen y quemada junto con ésta".

Antes de eso vino el asunto, ya relatado por este blog, de los "maya galácticos", la brujoasesora de Martha Sahagún y demás.

Gil Olmos recuerda que el exgobernador de Tamaulipas Manuel Cavazos Lerma siempre traía una pirámide bajo su sombrero para alentar la energía positiva, y que otros políticos mexicanos han tenido de "asesores" a brujos del pueblo de Catemaco, estado de Veracruz, que tomó por asalto para hacer una especie de festival anual de EsoteriExpo el risible pero peligroso Antonio Vázquez Alba, rollizo charlatán que falla predicciones a puñados y pese a ello se hace llamar "brujo mayor de México".

Ciertamente, esto no es privativo de México (ojalá el resto del mundo estuviera libre de esta plaga brujeril), sino que en todos los países existe una cierta proclividad de los políticos (raras veces destacados por su lógica, formación científica y racionalidad) de acudir a posibles fuerzas preternaturales. Como dijo el jefe de la aldea de Astérix, Abraracurcix, en el memorable episodio El adivino: "Gobernar es prever". Reagan y la astróloga Joan Quigley (que no acierta nada), Hillary Clinton y Jean Houston (médium newagera) y otros casos deberían ponernos en guardia sobre el tipo de "consejos místicoesotéricos" que puedan estar recibiendo nuestros gobernantes, a cargo de ocultistas que son tan "inocuos" como un misíl aire-tierra.

Nota 1:
Durante el ocaso del lamentable mandato de Carlos Salinas de Gortari, mandato cuyos seis años resultaron costosísimos y absolutamente desastrosos para México, fue asesinado el candidato presidencial del Partido Revolucionario Institucional (PRI), sucesor nombrado a dedo por Salinas, Luis Donaldo Colosio. Poco después, moría acribillado José Francisco Ruiz Massieu, secretario general del PRI y excuñado del presidente.

Del asesinato de Colosio nunca se supo nada, hubo un acusado, un "loquito que actuaba solo" y nadie investigó más allá, salvo para suponer que el crimen había sido ordenado por Salinas, el que más tenía que perder con ese escándalo. Nunca se siguieron las mejores prácticas de investigación que preguntan, ante todo, a quién benefició el delito.

Sobre el otro caso, la historia se convirtió en un gran guiñol. Un diputado federal presuntamente implicado en el asesinato del secretario del PRI, Manuel Muñoz Rocha, desapareció inmediatamente después del asesinato de Ruiz Massieu, bajo sospecha de haber participado en él por algún motivo poco claro. En una acción delirante, meses después el fiscal del caso contrató a una de cuyas brujas de cabecera de los hermanos Salinas, Francisca Zetina Chávez, "La Paca", para encontrar el cuerpo de Muñoz Rocha. Ella "vio" de modo muy "vidente" que Muñoz Rocha estaba enterrado en una finca del hermano del presidente, Raúl Salinas (conocido como el "Señor 7%" por las comisiones que pedía, se dice, por cada una de sus gestiones). El fiscal y la bruja poco después excavaron la finca en medio de un circo mediático y encontraron el cadáver. Desafortunadamente, el servicio forense demostró que el cuerpo no era de Muñoz Rocha (de quien nunca más se supo nada, como en el corrido de "Camelia la tejana"), sino que resultó ser del suegro de La Paca, misma que había robado el cadáver para enterrarlo en la finca y tratar de hacerlo pasar por el cuerpo del diputado para inculpar a Raúl Salinas. Hacerlo pasar por otro era una tontería monumental, pues no correspondía con la edad ni la estatura ni el peso del diputado, y menos en el tiempo desde el fallecimiento de uno y la desaparición del otro, ni el ya de por sí sospechoso hecho de que el cadáver del suegro de la bruja había sido sometido a una necropsia, cosa que raramente hacen los asesinos con sus víctimas.

La Paca, como ya he relatado, me sometió, junto con otros periodistas, a su infalible "Triple Maldición Karmática" por meterme a opinar sobre el esperpéntico caso, sin efectos perceptibles, por cierto. Sin embargo, la mujer sigue inexplicablemente en la cárcel cuando sólo se le acusó de exhumación y entierro clandestinos. Ella afirma que la mantienen encerrada los políticos implicados en esta historia delirante. Y lo más raro es que le creo, sin aceptar inocencia alguna de su parte, porque once años por un delito así son un exceso absurdo que no se sostiene jurídicamente, y entendible sólo en el estado autoritario y corrupto hasta la médula que sigue siendo México.

octubre 23, 2008

El amarillismo paranormal

Actualización 29 de octubre: La fotografía se quitó el 28 de octubre, cuando ya la había visto la familia a la que quisimos ahorrarle el disgusto. Varios de los enlaces de esta entrada están rotos por la reescritura continua de los hechos a cargo de Mundo parapsicológico. La historia final y lo que nos han ayudado a rescatar en forma de capturas de pantalla, pueden verse en la entrada Amarillismo, calumnia y censura: Epílogo que sinceramente espero sea el último sobre este penoso tema.
Actualización 28 de octubre, 14:15: La nueva metida de pata de Pablo Moreira y su empresa ha ameritado nueva entrada. La historia continúa aquí, no se la pierda.
Actualización 27 de octubre, 1:30: Algunos otros lectores del sitio Mundo parapsicológico pidieron en sus comentarios, me parece que con buenas maneras y sensatas razones, que se eliminara la foto en cuestión. Hoy domingo regreso de A Coruña, a donde fui a ver ganar al Sporting de Gijón, y me encuentro una respuesta del capo di tutti capi del cotarro Mundo parapsicológico, Pablo "para ganar más dinero" Moreira, que dice que "la fotografía no se retirará de la página web y seguirá en primera plana hasta que se actualice el área de noticias". Añade su meditada y conspiranoica sospecha de que "todos vosotros no sois mas que Mauricio camuflado en nicks", me llama Mauricito con inusitada cuanto rosa ternura, y descuenta el posible desagrado de la familia con dos rollos de cloaca lógica. El primero: "Del mismo modo podría pedir que se retirasen las miles de fotografías de cadáveres con nombre y apellidos que circulan en la red", lo cual es cierto. Pero como este blog se dedica al tema del misterio, sólo denunciamos la necrofilia, paidonecrofilia y demás mentiras del mundo del misterio, y el que otros delincan no da derecho a delinquir. Tampoco comentamos acá todas las chorradas de Rajoy, los despropósitos del "cine de autor" ni la técnica dibujística de Sin City, temas igual de válidos. El segundo argumento para que le valga sombrilla lo que pueda sentir la familia (posibilidad que, recuerdo, bastó para que El Correo Gallego retirara las dos fotos de su edición digital) es: "He dado órdenes expresas al director de Mundo Parapsicológico para que no retire la fotografía a pesar de las peticiones pues es una fotografía que ha identificado al caso durante muchos años". Vaya, que business is business y si hemos actuado mal en el pasado no hay motivo para de pronto y sin previo aviso actuar con alguna decencia... Bueno, yo les dí el beneficio de la duda, que conste.

Por cierto, veo que en breves minutos entró la tijera censora del parafranquismo parapsicológico y se borró alegremente un comentario de alguien que le explicaba a Pablo que para ellos era muy fácil revisar la IP de quienes dejan comentarios (además de que les piden que se registren como usuarios, asunto indispensable para la venta de publicidad, o sea, para ganar más dinero, y yo no me registraría allí para hacerles el caldo gordo). Es decir, que se puede probar fácilmente si su velada cuanto bobalicona insidia es cierta o no. Eso ya no moló y chac, chac, el comentario desapareció.

Ahora habrá que ver si la familia de Óscar Ortega decide ejercer el derecho que le asiste como legataria de la propia imagen y dignidad de Óscar Ortega para exigir el pago de los derechos de dicha foto. Yo, como fotógrafo, tengo firmadas autorizaciones legales de uso de su imagen de todas, absolutamente todas mis modelos, pues usar una foto sin tener derecho (sobre la foto o sobre la imagen de las personas que en ella aparecen) es ilegal, aunque esto preocupe poco en un mundillo en el que robar fotos es cosa de diario. Otra raya de indecencia e ilegalidad en el tigre del misterio...
Actualización 24 de octubre 22:00: Las fotos siguen allí, aunque ya alguno de los lectores de Mundo parapsicológico (que algunos llaman "Inmundo parasitológico") ha solicitado en los comentarios a la nota, firmando con su nombre, que se retiren del sitio las fotos del rostro destrozado de la víctima. Mientras tanto, un anónimo reprimido sale con uno de esos argumentos que fuera del mundete misteriológico causan risas: resulta que sí se puede lastimar a la familia Ortega-Vasalo manteniendo esas fotos dramáticas porque yo (que nada tengo que ver salvo como periodista), entre otras muchas cosas y como fotógrafo, hago fotografía de desnudo de figura femenina para libros y exposiciones, asunto que hace que tipos como éste o Amorós se sientan necesitados de aplicarse látigo, ayuno y cilicio, y señalarme como "indecente". Ni Rouco, pues.
Actualización 24 de octubre 14:45: Las fotos ofensivas siguen en el sitio de Mundo Parapsicológico, empresa que, por cierto, el pasado 5 de mayo, al cumplirse 20 años de la tragedia, no tuvo empacho en reducirle la edad a la víctima para seguir la estela necropedofílica de "Cuarto Milenio", esa triste convicción carroñera de que la sangre, el dolor, la muerte y la tragedia venden más si implican a menores de edad. Para este sitio Web, así, la víctima era, de pronto, "el niño de Boisaca".

Hace unos días se reveló que se había identificado a la víctima de un atropellamiento ferroviario ocurrida hace más de 20 años, el 5 de mayo de 1988. Este lamentable accidente sería uno más a no ser porque sobre él cayeron los "amigos del misterio" y los "himbestigadores paranormales" para inventar que la víctima era igual "un viajero en el tiempo" (ocurrencia del infaltable Íker Jiménez Elizari) que "un extraterrestre". El asunto lo resume de modo excelente Luis Alfonso Gámez en Magonia. El que llamaron, con esa vocación de asombro baboso "El Caminante de Boisaca" era el joven Óscar Ortega.

Al menos un medio del mundo de lo supuestamente paranormal, Mundo parapsicológico, empresa de comercio electrónico propiedad de los hermanos Pablo y Valentín Moreira, cercanos cófrades del SEIP y grupos así de serios y creíbles, y gente siempre ocupada en "ganar más dinero", según cita de Pablo, se ha hecho eco de este descubrimiento de la antropología forense científica, no paranormal, no parapsicológica.

Desgraciadamente, Mundo parapsicológico optó por poner en su página de inicio la fotografía del rostro desfigurado de la víctima, misma foto que vuelve a reproducir en su interior, a media pantalla de tamaño, en el artículo que reproduce tomado de El Correo Gallego.

Dado que Miguel Ángel Segura entró hoy como participante a la lista "Foro de Dios" (forodedios@yahoogroups.com), y aparece como colaborador de la empresa de los Moreira, le envié el siguiente mensaje, que por desgracia ya no recibió porque se desuscribió de inmediato en cuanto se le preguntó por una rara afirmación suya de que la tabla Ouija® inventada en 1890 se remontaba al "antiguo Egipto", falfia común en el mundo del "misterio" donde todo se le atribuye a los egipcios para darse pompa y circunstancia. Le envié el mensaje a la dirección que publica en el sitio Web de los Moreira, pero don Miguel Ángel Segura respondió rápidamente que no es colaborador de la empresa, que ésta sólo le persta espacio de servidor y que se lava las manos, todo sin contestar a los efluvios egipciacos de la Ouija® ni prestarse a trasladar esta petición a los encargados de Mundo Parapsicológico.

Así que, por favor, alguno de los que leen este blog solamente para cabrearse y acordarse de mi mamá y de lo malvados que son los "escépticos", y cosas así, a ver si tienen la mínima calidad humana necesaria para hacerle llegar a Pablo Moreira and Company la súplica que le hice a Miguel Ángel Segura, que no se dejó conmover, y ahorrarle disgustos a una familia que no lo merece:

Aprovecho la presencia de Miguel Ángel Segura para solicitar atentamente al equipo de Mundo Parapsicológico que retire de su portada la fotografía del rostro del cadáver de Óscar Ortega, y del interior la enorme reproducción de la misma.

Entiendo que "para ganar más dinero", vieja consigna de los Moreira, el amarillismo es fundamental, pero después de veinte años de explotar el trágico fallecimiento de esta persona para sus embustes y desenfrenados delirios de misterios inventados, y dado que la maldita ciencia finalmente logró identificar a la víctima de cuyos restos se han alimentado como buitres muchos misteriólogos de ocasión, esa fotografía es una ofensa para la familia que hoy tiene que atestiguar que fue su familiar sobre el que se cebaron los "investigadores" . Incluso El Correo Gallego del que copiaron la nota ya retiró de Internet las fotos que con
exquisito mal gusto había puesto en la nota referente a la identificación del que llamaron a efectos de márketing "El Caminante de Boisaca".

Ni pido que ofrezcan una disculpa por veinte años de carroñerismo misteriológico, sólo un poquito de sensibilidad para unos inocentes que hoy finalmente recuperan a un miembro de su familia, cosa que algunos también defendemos para otras víctimas denostadas por otros buitres.

Gracias anticipadas,

Mauricio-José Schwarz

Ojalá haya suerte y alguien en la compañía en cuestión se conmueva un poco y actúe con decencia por una vez.

octubre 21, 2008

Modus gellerandi

Un embaucador casi olvidado por los medios detecta que un famosísimo deportista es bobo de solemnidad. Se organiza para "encontrárselo" accidentalmente, conocerlo, impresionar el escaso neuronaje del joven deportista con un truco absolutamente desprestigiado con el que tuvo éxito treinta años atrás, lo enreda con la palabrería habitual de la autoayuda, el "tú puedes" y demás, sabiendo que el muchacho está cerca de un importante éxito deportivo. El muchacho gana una confrontación y el viejo y avezado embaucador convoca a todos los medios para informarles que el éxito se le debe a él. Obtiene una gran cantidad de publicidad gratuita y a posibles víctimas a las cuales sacarles el dinero que crean que realmente este engañabobos puede provocar triunfos en el deporte de élite por medio de rollitos de libro de a dos euros.

Esto podría ser lo que ocurrió en la peculiar historia que ha unido al viejo embustero doblacucharas Uri Geller y al joven, atolondrado, brillante y antipático piloto de Fórmula 1, Lewis Hamilton, según informan los despistados medios que han caído en el garlito de Geller.

¿Cómo doblaba Geller las cucharas? Con las manos, y sobran los vídeos que lo demuestran. Éste me encanta porque no acude aninguno de los "trucos" que algunos lumbreras trataban de hallar, como una hebilla especial para apoyarse y bobadas así. Simplemente dobla las cucharas cuando todo mundo mira para otro lado. Los magos le llaman "misdirection": dirigir la atención del público lejos de donde debería estar. Éste es uno de los vídeos que con amenazas ha tratado de sacar de YouTube el seudoparanormalero.



¿Encontró Geller petróleo para el gobierno mexicano? No, e incluso recientemente un geólogo de Petróleos Mexicanos se lo confirmó a este blog (diga lo que diga Enrique de Vicente hablando de documentos imaginarios). A Geller le dieron pasaporte mexicano por hazañas un tanto más horizontales con la entonces "primera dama" (juáaaaa) de México, Carmen Romano de López Portillo.

¿Alguna vez ha dicho la verdad Geller? Probablemente, pero nunca se ha podido registrar el caso.

¿A los medios les importa que se trata de un pillastre desprestigiado, de un mentiroso patológico, de un gigoló desvergonzado?

Pues por lo visto no. Los medios, como en el caso del ovni inglés del que se informó hace un par de días están más interesados en sorprender que en informar. Lástima.