marzo 29, 2009

Provida y yo

Actualización: En febrero de 2011 las autoridades nuevamente han librado orden de arresto y auto de formal prisión contra el tremendo Jorge Serrano Limón por peculado de más de dos millones y medio de pesos. La indecencia como sino y vocación.
Mi relación con esa cosa llamada "provida" es ya larga. Provida es un ente con distintas máscaras y una sola personalidad verdadera en todo el mundo. Las máscaras pueden ser la "Asociación Provida de Madrid", "Provida España", el "Comité Nacional Provida" de México, la "Asociación Nacional Provida y Profamilia" de Brasil, "Pro-Vie Montreal" de Canadá, la "Red Pro Vida Chile", "Acción Provida" de Ecuador, "Prolife" de Estados Unidos. Pueden depender de la iglesia católica vaticana o de cualquiera de muchas denominaciones protestantes, el Consejo Rabínico Judío y algunos imames (aunque, curiosamente, el Islam en general admite el aborto por razones médicas). La personalidad es la del ultrafundamentalismo religioso teocrático violento.

Mi contacto personal más intenso y prolongado fue con el Comité Nacional Pro-Vida de México, un apéndice del Movimiento Familiar Cristiano, organización laica de militancia ultracatólica (cristofacha, le dirían algunos en España), y que según varios investigadores es uno de los membretes mediante los cuales la organización neonazi ultracatólica "El Yunque" penetró el Partido Acción Nacional hasta ser parte del gobierno derechista anterior y del actual, y tratar de controlar, al presidente panista Felipe Calderón. Al menos se sabe que el portavoz o vocero presidencial actual es miembro del grupo fascista.

Bueno, antes de que el mundo supiera que El Yunque existía siquiera y era el heredero del sinarquismo y el nazismo mexicano, y que tenía grupos armados que se entrenaban para "luchar contra el comunismo", era muy visible uno de los tentáculos de esta organización fascista paramilitar: el Comité Nacional Pro-Vida, cuyo presidente durante años y años fue Jorge Serrano Limón, repetidamente señalado por periodistas e historiadores como militante de El Yunque, precisamente.

Prometedores inicios en la violencia callejera

Jorge Serrano Limón se distinguió por sus actos violentos. En 1988, con un grupo de sus seguidores, se presentó en el Museo de Arte Moderno del Distrito Federal. Con pancartas y equipo de sonido exigieron que se cerrara una exposición recién inaugurada. Algunas personas les hicieron poco caso y trataron de entrar a ver la exposición, de modo que las huestes de Serrano Limón procedieron a empujar y bloquear físicamente a quienes querían entrar al museo. El motivo eran unos cuadros del pintor Rolando de la Rosa que se mezclaban las imágenes de la Virgen de Guadalupe y Marilyn Monroe, las de Cristo y Pedro Infante, y unas botas tejanas sobre la bandera mexicana. Las autoridades mexicanas encabezadas por el presidente Carlos Salinas de Gortari, que había accedido a la presidencia merced a un atronador fraude el año anterior, y para el cual hizo los primeros pactos con el PAN que acabarían entregándole el país a la ultraderecha, se rindieron ante el fascismo, cerraron la exposición (una bienal, nada menos), echaron al director del Museo de Arte Moderno y se pusieron a las órdenes de los "providos". Rolando de la Rosa perdió su empleo y hubo de salir de México. El grupo, fundado por el cardenal Ernesto Corripio Ahumada menos de un año antes, había triunfado en su bautismo de fuego.

Poco más tarde, el grupo se opuso a la representación de la obra de teatro El Concilio del Amor, publicada en 1894 por el dramaturgo alemán Oskar Panizza, y dirigida por la actriz Jesusa Rodríguez, que nunca ha ocultado su orgulloso lesbianismo. Esta obra sobre el surgimiento de la sífilis en Nápoles llegó a ser objeto de una agresión directa, cuando ultracatólicos fanáticos se subieron al escenario a golpear a los actores. Una serie de demandas judiciales de la actriz y directora lograron finalmente que los tribunales sustentaran su derecho a la libre expresión aunque no le gustara a los que prefieren el porno sangriento de los cristos torturados.

Ante el rechazo de algunos sectores a la violencia paramilitar fascista, Pro-Vida afinó su estrategia y optó por movilizaciones, presiones políticas, propaganda-basura y acciones concertadas para presionar a las mujeres que expresaran su interés en abortar. El condón, los homosexuales, el sexo premarital y el laicismo (formal, nunca de fondo) del sistema de gobierno mexicano fueron otros blancos frecuentes de las furias de Jorge Serrano Limón y su pandilla de talibanes, y alguna vez en distintos programas de televisión tuvimos roces breves pero intensos.

¿Quieres defender a Madonna?

Para 1993, Jorge Serrano Limón ya era toda una figura del neofascismo y yo, modestamente, era frecuente invitado a los programas de debate de Nino Canún en televisión, en el monopolio de Televisa, donde este presentador se entretenía enfrentándome (y a otros descreídos y herejes como Mario Méndez Acosta, Héctor Chavarría o Luis Ruiz Noguez) con contactados ovni, con el mal aliento y peor ética de Jaime Maussán, con profetillas y adivinos en situación de desamparo, tarotistas con las cartas desvaídas y visionarios del New Age que si se les cuestionaba algo patinaban más que las estrellas de Disney on Ice. Además, escribía yo en numerosas revitas mexicanas y en el diario Excélsior, donde siempre fui crítico feroz de las barbaridades del grupo de Serrano Limón, a veces con gran disgusto de mis directores y con frecuencia con llamadas airadas del episcopado.

Servidor en el debate
Debe haber sido septiembre de 1993 cuando Nino me llamó y me dijo que si yo quería defender la celebración del concierto de Madonna en México. Yo le dije que Madonna nunca me había gustado, y que si no venía, pues mejor para la música. Nino me explicó entonces que quien se oponía al concierto era el grupo fanático de Serrano Limón, con el pretexto de que Madonna iba "contra los valores". El asunto no era musical, pues, sino de libre expresión, teocracia y neofascismo. En ese momento decidí ser el defensor de Madonna por cuestión de principios.

Jorge Serrano Limón llegó con un par de señoras con la falda más larga de lo que marcaba la moda (lo que siempre revela o que son del Opus Dei, o son monjas disfrazadas de civiles) un tipo gordito e intrascendente y un cura agustino moreno, chaparrito, de gafas, que pese al alzacuello parecía demasiado buena persona para estar acompañado de tales bichos ponzoñosos. Serrano Limón me vio y me homenajeó con un mohín de desagrado.

El sacerdote agustino que
negó lo dicho por los fanáticos. 
En el primer asalto se hizo evidente que el cura agustino era, efectivamente, buena gente. Serrano Limón dedicó un rato a denunciar que la visita de Madonna traería la ruina moral del país, violaciones masivas, asesinatos a tutiplén, lluvias de azufre ardiendo, volcanes, diolores de muelas e inundaciones. Luego enumeró las consecuencias negativas de la visita.

En la pausa comercial, me acerqué al cura agustino, que se veía un tanto mosqueado por la vehemencia apocalíptica del fanático lo cual confirmaba que le habían mandado a cantar sin saberse las piezas. Entablé con él un breve intercambio sobre el Concilio Vaticano II, preguntándole si las conclusiones de esa reunión no eran que temas como éste entraban dentro de la libertad de conciencia de cada católico. Me dijo que sí. Le comentéque quizá debía decirlo, porque Serrano estaba afirmando que era pecado para los católicos, y no había tal.

Al volver de la publicidad, el cura pidió la palabra para aclarar que, desde el punto de vista de la iglesia, no se prohibía a los católicos ir al concierto de la sosa rubia de farmacia, y que yo (el barbón hereje del pelo largo) tenía razón. Serrano Limón puso los ojos en blanco y sus labios asumieron un color azul oscuro. Sólo le faltó empezar a hablar en latín con la voz de Darth Vader para que pareciera que estaba poseído por Lucifer.

Del berrinche al "autosuicidio" fulminante

Mis compañeros de lucha eran dos chavales del club de fans de Madonna más frikis que un pato con cresta de punk color de rosa. Pero el que debía traer el pelo color de rosa no era pato, sino un gordito simpático y despistado. Una chica venía con una chaqueta militar imitando a Madona o a máikelyacson. Estaba la cantante mexicana Cristal y algunos más. Sus cófrades ocupaban la mitad del estudio haciendo ruido, con una media de edad de 15. Recuerdo sólo a dos, una chica algo rolliza con el pelo rojo y vestida como Madonna en el vídeo de "Like a virgin" y un chaval del que sólo recuerdo que traía atado a la cabeza un sujetador blanco. No eran la créme de la créme de la intelectualidad, ciertamente, pero al menos eran honestos y jubilosos, lo que nunca se puede decir de los fanáticos amargados y obsesionados por lo que acontece en las camas de los demás (siempre he creído que es porque en las suyas no acontece nada).

Jorge Serrano Limón
Serrano Limón montó en cólera acusándome de "calumnia" cuando le recordé sus acciones de guerra en el MAM y en "El Hábito" que era el teatro-bar de Jesusa Rodríguez y su esposa Liliana Felipe, pero la historia no se reescribe con los cabreos de un chupacirios. Lo más bonito fue cuando, ya divertido ante su cabreo y ante el hecho de que el cura agustino ya militaba de nuestro lado (de hecho en el segundo corte publicitario se acercó a decirme que los agustinos ahora eran progresistas y liberales), le pregunté con toda sorna "Confiesen de una vez, ¿a qué le tienen miedo?" y sonreí con toda mi mala leche.

Paréntesis: Televisa, ese desconocido

Antes de coronar la anécdota, debo contar que la televisión en México no tiene nada que ver con la estadounidense o la española. Televisa es una empresa unipersonal que perteneció a su fundador, Emilio Azcárraga Vidaurreta, quien la heredó a su hijo Emilio Azcárraga Milmo ("El Tigre") y éste al actual dueño, Emilio Azcárraga Jean. Es un poder por sí mismo, siempre ha estado del lado del gobierno y siempre ha sido derechista y despreciativa con los pobres y los indios.

Azcárraga Milmo casi nunca hablaba en público, pero allá por 1991-92, en un rapto de honestidad o quizá con algunas copichuelas de más entre pecho y espalda, le espetó a unos reporteros, entre otras confesiones asombrosas: "Yo hago televisión para jodidos, México es una país de jodidos, y nunca cambiará" (no aclaró que Televisa mucho ha hecho para que así siga el país). El escándalo fue mayúsculo. Los cercanos al poder fingieron demencia, la izquierda dijo que ya lo sabía (¿y qué?), en la calle la gente se divirtió muchísimo al ver en pelota picada al emperador de la televisión, al dueño de la empresa llamada "la verdadera Secretaría de Educación Pública de México". En Televisa jamás se reprodujeron, comentaron ni aceptaron las sonoras declaraciones de "Don Emilio", por supuesto.

Añado dos cosas: que por entonces la ley prohibía que en los medios de comunicación se utilizaran "palabras soeces y altisonantes", entre las cuales "jodido" militaba con fervor, y que un artículo mío sobre las declaracioens de Emilio Azcárraga provocó mi salida de la página de opinión firmada de Diario de México. Los directivos temieron incurrir en la furia del Tigre y me bloquearon el artículo (firmado con mi nombre) exigiendo que lo cambiara. Me negué y les informé que mientras no publicaran ese artículo, no les escribiría ningún otro. Fue el adiós. Malpagado vaya y pase, pero censurado no.

El hara-kiri de falda larga

Vuelvo a la anécdota: Jorge Serrano Limón babeó verde, pero fue una de las damas de la falda excesivamente larga la que respondió diciendo que "como dijo el dueño de esta empresa, México es un país de jodidos, y estamos jodidos y ya no queremos estar jodidos, como dijo don Emilio..." y en ese tono se cantó un aria de varios minutos mientras el presentador Nino Canún cambiaba de color y veía su empleo en riesgo. Cuando la pájara terminó su actuación, Nino sudaba gotas como sandías y explicó al público que la había dejado hablar para que se viera que había libre expresión en la empresa (casi me lo creo) pero que ofrecía una disculpa al público por las palabrotas de la cristiana dama, entendiendo que además violentaban la ley vigente.

Nino me preguntaba angustiado después del programa por qué le hacían esto, si él era el único que les daba espacio en la televisión. Ordenó que le hicieran un videocassette con el jodido "momento jodido" para presentarse a las ocho de la mañana (eran más de las dos de la madrugada) en la oficina de El Tigre y explicarle la situación antes de que le llegara por otro lado y cesara a Canún sin dejarlo ni defenderse. (Años después, finalmente, Nino quedó fuera de Televisa, también por buena persona, a mí me contrataron dos años después para hacer radio en Televisa Radio [sí, también controlan radio] durante dos años y medio, pero al final nuestras diferencias fueron insuperables: ni yo me vendía ni ellos me soportaban.)

El concierto se hizo sin problema, y para mi sorpresa sí hubo gente que pagó por ver a Madonna. Después del numerito en televisión, alguna otra organización familiar cristiana dijo que la asistencia al concierto era "cosa de cada quién" y el asunto se desvaneció en la intrascendencia que originalmente tenía.

Doble violación y malversación de fondos

Dos veces más sabría yo de andanzas puntuales repugnantes del dirigente del Comité Nacional Provida. Primero, en 1999 participó en una operación para impedir que una niña de 13 años, embarazada a causa de una violación a los 12 y conocida por el nombre ficticio de "Paulina", ejerciera con sus padres su derecho aun aborto legal en el estado de Baja California. Miembros del clero, militantes del grupo de Serrano Limón y funcionarios del gobierno de ultraderecha del PAN de dicho estado maniobraron con toda bajeza, utilizando las mismas fotos, por cierto, que siempre usan los grupos provida, y amenazando con la excomunión y el infierno, a una familia de escasos recursos e insuficiente educación que se veía de pronto en los titulares. Finalmente, lograron que la madre de "Paulina", por miedo a que su hija se condenara a los infiernos, obligara a la menor a parir al hijo de su violador. En 2006, y sólo gracias a la intervención de organismos internacionales como Human Rights Watch y el Center for Reproductive Rights, el gobierno de Baja California fue condenado por obstruir el derecho a la niña y obligado a reparar el daño, eufemismo que significa que le arrojaron a Paulina dineros públicos sin reparar la destrucción de su vida en la que colaboraron con la segunda violación de la menor.

Por último, cuando la derecha tomó el poder en México con Vicente Fox, un gran amigo de Serrano Limón, el activista Luis Pazos, fundador del grupo de choque ultraderechista llamado "MURO, Movimiento Universitario de Renovadora Orientación" en la década de 1960 y también miembro de El Yunque, maniobró como diputado de modo irregular para que se le entregaran a Serrano Limón en el año 2003 más de 30 millones de pesos (2 millones 600 mil euros al tipo de entonces) para crear unos "Centros de Ayuda para la Mujer" (CAM). Este dinero lo eliminó Pazos de lo autorizado para la lucha contra el VIH-SIDA.

En 2005, la Secretaría de la Función Pública, presionada por diversas denuncias, multó a Jorge Serrano Limón por el desvío de esos recursos públicos (que al final fueron más de 34 millones de pesos, o 3 millones de euros), utilizando facturas falsas de empresas inexistentes y otras muy cristianas chapuzas para la adquisición de bienes para su uso y disfrute personal, entre ellos tangas (de verdad, muchas), un peluquín para su calvicie (luego optó por raparse), trajes, plumas Montblanc. e inversiones en bolsa. Las mujeres a las que convencieron de no abortar se quedaron sin ayuda (de 26 supuestos centros, 15 funcionaban bajo mínimos y 11 nunca existieron). El último recurso legal de Serrano Limón fue rechazado en 2006 y tuvo que pagar la multa, a más de ser inhabilitado durante 15 años.

En 2007, su último intento de llevar a sus huestes ante los diputados de la Asamblea Legislativa del DF controlada por el PRD (Partido de la Revolución Democrática, izquierda con carencias) con un pretexto antiabortista acabó en que un grupo de mujeres lo recibieron con una lluvia de tangas y ni siquiera los diputados del PAN lo quisieron recibir.

Hay pendientes acusaciones de malversación contra Jorge Serrano Limón por otros varios millones de pesos mexicanos y contra Luis Pazos por diversas irregularidades, pero ni su agrupación ni su iglesia los han condenado, reñido, mirado feo ni, mucho menos, excomulgado.

(Nota en 2012: bajo la presión del gobierno ultracatólico y de derecha del Partido Acción Nacional en la persona de Felipe Calderón, frecuentemente señalado como militante de otro grupo fascista católico, "El Yunque", en 2012 se anularon los cargos contra Serrano Limón y otros destacados panistas involucrados en la violencia fanática, como el propio Luis Pazos, que siguió en el gobierno hasta el final del período de Calderón.)

Todo un ejemplo de caridad y solidaridad el que me ha dado mi relación con "provida".