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enero 17, 2015

La ignorancia envenena...

Los pánicos alimenticios se están convirtiendo en una verdadera plaga. Los conspiranoicos y sus amigos han decidido, al parecer, que todo lo que comemos nos hace daño, nos envenena, nos está matando y es parte de un horrible complot que nadie sabe para qué es, igual es para reducir la población (en cuyo caso es un fracaso enorme, cada vez somos más) o para enfermarnos (en cuyo caso también es un fracaso enorme, gracias a la prevención hoy el mundo en general es más sano que hace un siglo) o vaya usted a saber para qué.

El caso es que junto a los fritos de maíz que se queman (cosa nada asombrosa si pensamos en que tienen un alto contenido calórico, y el que no lo tenga claro que vea una explosión de harina de trigo, por ejemplo) y el queso que no se derrite y los supuestos "cinco venenos blancos" (mito que el blog Gominolas de petróleo ha desmontado de modo brillante), la carne, los embutidos, los refrescos y demás, últimamente ha estado rondando la red un vídeo sobre la cera que recubre a las manzanas y la tremenda conclusión de que "ellos" nos están envenenando.

Por esta ocasión, decidimos responder al vídeo con un vídeo y éste es el resultado:


junio 13, 2014

Conspiranoia para principiantes

Cuando uno ve las grandes teorías conspiratorias de maestros como Rafapuaj, Chalades Rex, David Iij o Alex Cojones, se nota que han leído al menos un libro (mal) para armar alguna explicación psicodisléptica y aterradora correlacionando asuntos que tienen tan poco que ver como el color de la ropa interior de Lady Gaga con las ansias imperiales de Vladimir Putin (igual sí tienen que ver, cuidao, cosa de himbestigarlo).

Pero todo tiene su inicio, y si usted quiere algún día cobrar como cobran estos amos del embuste, el escamoteo y el tirimbolocho, puede empezar con lo más sencillo: la fecha culpable.

Tome usted un hecho cualquiera de cierta relevancia. Digamos, la abdicación del rey de España, asunto en realidad tan irrelevante como la ropa interior de Lady Gaga pero que algunos ven peor que las ansias imperiales de Vladimir Putin. ¿Cuándo lo anunció? El 2 de junio. Ni siquiera tiene usted que tener más información, basta ese dato para arrojar la duda más escandalosa y la sombra más oscura sobre toda la situación mediante preguntas cuidadosamente planteadas y siempre con el ceño fruncido, tono de denuncia y mirada de complicidad con el fulano al que le quiere vender el caballo muerto para que lo monte en una carrera asegurándole que va a ganar.

Paso 1: la fecha macabra

¿Por qué el 2 de junio? ¿Cuáles son los motivos siniestros que llevaron a la elección de esa fecha fatídica? (Aquí ya estará dándose cuenta, astuto que es usted, que los adjetivos juegan un papel esencial.) ¿Por qué no el 1 o el 3 de junio sino precisamente el 2? ¿Por qué no el 4 de febrero o el 12 de agosto? ¿Qué significado tiene esta curiosa fecha y qué nos dice del control que ejercen malévolamente sobre la sociedad humana los amos ocultos, los superiores desconocidos, la sórdida élite del poder en la sombra? ¿Y por qué en el 2014? ¿Por qué no en 2013 o en 2012 o en cualquier otro año desde que ese señor es rey? ¿Y por qué no esperar un año o dos? ¿Tendrá esto que ver con el hecho de que para el día de su abdicacion habían transcurrido exactamente (lo de "exactamente" es muy importante, impresiona un kilo) 14.072 días desde su coronación? ¿Y no resulta llamativo (no, pero no lo diga) que eso sean también precisamente 337.728 horas o 2010 semanas? ¿Ve usted? (Para este ejercicio, es utilísimo un sitio web que calcule fechas, como éste, sin que lo sepan sus lectores, que lo admirarán enormemente por su claramente superior capacidad matemática.)

Hasta aquí, cualquier lector atento lo habrá notado, no hemos dado ni una sola respuesta, ni nada de información. No hemos siquiera demostrado que haya algo extraño siniestro o preocupante en la fecha. Y, sin embargo, hemos sembrado la duda en nuestro público, que es de lo que se trata.

Paso 2: la correlación aciaga

Ya estará usted viendo que parte clave del asunto está en tener a mano un buen diccionario de sinónimos como el que acompaña a todas sus emisiones a gente como Íker Jiménez y su banda. No sabemos si haya un diccionario oficial de sinónimos del ikerjimenismo, pero cualquiera es bueno, mientras le informe a usted que "macabro" es también aciago, fúnebre, funesto, luctuoso, lúgubre, mortal, siniestro, sombrío, tétrico, triste, cadavérico, truculento, lóbrego, sórdido, tenebroso, mortuorio, necrológico y demás. Un buen himbestigador de las inquietantas y tantas conspiraciones que nos rodean debe usarlos todos con la habilidad con la que un chef de cuatro estrellas Michelin blande un cuchillo para picar perejil.

Barack Obama
(Foto D.P. SSG Sean K. Harp, vía
Wikimedia Commons)
Sigamos con la abdicación, no porque importe sino para no cambiar de ejemplo, que eso confunde y usted tiene que darle a su público simplismo puro.

¿Qué más ocurrió el 2 de junio? Google es tu amigo. Google es tu mejor amigo. Es mejor amigo que el que te presta 500 euros. Googléalo. Eliges una noticia del 2 de junio o de una fecha cercana que sea relevante para el rejuego del poder. El 3 de junio, el presidente de EE.UU. Barack Obama llegó a Polonia en una larga visita a Europa aprovechando el 70 aniversario del Día D, el desembarco en Normandía. Poco antes hubo elecciones europeas. Poco después empezaba el Mundial de Fútbol de Brasil, El punto es dar algún motivo, el que sea, para poner en duda la fecha. Todavía no tienes que dar respuestas, bastan las preguntas: ¿Qué estremecedora relación hay entre la visita de Obama y la abdicación del rey? ¿Exigió Estados Unidos la abdicación recordando cómo España apoyó oficiosamente los esfuerzos de guerra del Eje? ¿No es significativo que la abdicación haya ocurrido exactamente (ojo) 9 días después de unas sorprendentes elecciones europeas donde "coincidentalmente" el Frente Nacional fue el triunfador en Francia? (Los conspiranoicos nunca aceptan la coincidencia como explicación, por eso siempre ponen "coincidencia" y sus derivados entre comillas.)

Paso 3: la cortina de humo

Si encontramos algo relevante que pasó antes, podemos postularlo como causa de la abdicación, mientras que si pasó unos días después, podemos afirmar que fue consecuencia de la abdicación. Pero si nos exigen que expliquemos alguna de las correlaciones que hemos sugerido sin comprometernos a nada hasta el momento, siempre está la "cortina de humo".

Veamos. La gente cree que cuando ocurre una acontecimiento relevante, el vulgo, las chusmas, la perrada, se olvida hasta de mear para ocuparse únicamente de ese acontecimiento relevante. Es facilísimo demostrar que esto no es cierto y que la gente atiende a varias cosas a la vez, y es difícil que deje de atender a lo importante (salvo por un brevísimo período de tiempo) por lo atrayente. Pero eso mismo lo tendemos a olvidar respecto de los demás, así que siempre podemos invocar la teoría de "la cortina de humo". Es decir, que un determinado acontecimiento ha sido diseñado y escenificado por "los señores que gobiernan desde las tinieblas" para restar atención a otro que es más importante.

Lo bonito de la teoría de la cortina de humo es que puede formar largas cadenas de aparente causación que ni usted ni ningún conspiteórico del mundo tiene por qué demostrar que sea cierta o siquiera plausible. Gracias a ello, el oficio ha florecido sin que nadie ofrezca una mínima prueba de ninguna de las conspiraciones que tenemos en el mercado y que son un montón. Veamos el ejemplo final de esta introducción a la conspisoplapitería.

"La abdicación del rey es una cortina de humo para que no se preste atención a la visita de Obama. La visita de Obama es una cortina de humo para quitar la atención sobre el conflicto de Ucrania. El falso conflicto de Ucrania es una cortina de humo para que la gente no preste atención a las protestas del Tercer Mundo. Las protestas del Tercer Mundo son una cortina de humo para distraer del avance del islamismo internacional. El islamismo internacional es una cortina de humo para distraernos del problema de los transgénicos, el debate de los transgénicos es una cortina de humo para que nadie preste atención al nuevo rey..." (siga usted el ejercicio, use el Mundial de Fútbol y al Club Bilderberg, aunque no sepa qué es, no importa).

Próximamente, nuestro curso para conspichiflados intermedios.

diciembre 17, 2013

El Nobel Richard Roberts: "Se me citó incorrectamente"

"Se me citó incorrectamente", dice Sir Richard
J. Roberts, biólogo molecular y Premio Nobel
de Química 1993. (Foto CC de Paloma
Baytelman vía Wikimedia Commons) 
Usted seguramente ha leído, porque está emplastado por toda la red, que un Premio Nobel de Fisiología o Medicina, el Dr. Richard Roberts, ha realizado algunas afirmaciones terribles, como que las farmacéuticas "bloquean los medicamentos que curan" e incluso, delictivamente "bloquean su distribución",  que producen "medicamentos cronificadores" que provocan que sus víctimas sufran enfermedades toda la vida, que la investigación es súbitamente "desviada" para hacer medicinas que "hacen crónica la enfermedad".

Una terrible acusación que sustentaría la visión conspiranoica, sostenida por personajes como la monja Teresa Forcades, los delirantes empresarios del miedo, los anticientíficos del New Age y los misteriólogos que viven de fingir que encuentran terribles y malignas verdades en cada esquina.

Pero el Dr. Richard Roberts asegura que no dijo eso.

Sólo que en estos seis años nadie le informó de cuanto se le atribuía en los medios hispanoparlantes para que hiciera las aclaraciones que considerara pertinentes.

De hecho, no fue posible encontrar entrevistas en inglés (él es británico y trabaja en los EE.UU.) donde ampliara o reiterara esas afirmaciones, aunque es fácil encontrar otras cosas que ha dicho, como que la investigación para las curaciones debe ser producto de la inversión pública porque es absurdo suponer que las farmacéuticas van a investigar algo que no les deje rentabilidad financiera, como empresas que son. Y lo más rentable es tratar enfermedades crónicas que requieren atención toda la vida. Lo cual puede ser poco amable, pero no tiene los niveles delictivos que la conspirósfera le ha atribuido.

Así que nos pusimos en contacto con él para preguntarle sobre sus declaraciones.

Y lo primero que nos dijo es: "Se me citó incorrectamente, y probablemente de modo deliberado, por lo que parece".

Algunas de las literalmente miles de reproducciones, reinterpretaciones y redistorsiones que
han aparecido a lo largo de los años  de las supuestas declaraciones que "La Contra" atribuyó
al Dr. Richard Roberts en julio de 2007. (Haga clic para verlo a mayor tamaño.)

La fuente original de las multicitadas supuestas declaraciones del Dr. Roberts es el periódico La Vanguardia del 27 de julio de 2007, en la sección "La contra", conocida por su desapego de la realidad y su promoción de las pseudociencias. En ella, el redactor Lluís Amiguet le atribuye citas como: "...de repente, (la investigación) es desviada hacia el descubrimiento de medicinas que no curan del todo, sino que hacen crónica la enfermedad y le hacen experimentar una mejoría que desaparece cuando deja de tomar el medicamento” y también "...es habitual que las farmacéuticas estén interesadas en líneas de investigación no para curar sino sólo para cronificar dolencias con medicamentos cronificadores mucho más rentables que los que curan del todo".  (Las negritas de todas las citas son añadidas).

Si hubiera científicos trabajando en sustancias que provoquen que una enfermedad se vuelva crónica, si hubiera tales medicamentos "cronificadores" pregúntese, pensando en la forma en que funcionan los tribunales de los EE.UU., el mayor mercado del mundo: ¿por qué no hay demandas por esta barbaridad de campo de concentración como sí las hay contra otras acciones reprochables, generalmente mucho más inocentes, de empresas de todas las actividades económicas imaginables, no sólo de las farmacéuticas grandes y pequeñas?

(Un ejemplo son los laboratorios homeopáticos como Boiron, que el año pasado se vio obligado a pagar 12 millones de dólares para resolver una demanda colectiva de gente que se consideraba defraudada por haber pagado como medicamentos unas píldoras de azúcar con la marca Oscillococcinum, además de detener sus prácticas de publicidad engañosa, anunciando en sus paquetes que sus pócimas no han sido evaluadas por la agencia de medicamentos y alimentos (FDA) y explicar las diluciones que hace y por las cuales se puede afirmar que la homeopatía es 100% agua, un cambio que le costará otros 7 millones de dólares.)

Las farmacéuticas invierten en los productos que dejan más dinero a sus accionistas, algo que no es sorprendente en sí. Es una realidad que conocen muy bien quienes padecen enfermedades raras y que dependen de la inversión pública y la solidaridad social para costear las investigaciones sobre sus dolencias. Pero de allí a tener como política la creación de sustancias que provoquen que las enfermedades se vuelvan crónicas, como psicópatas desalmados de caricatura media un gran trecho.

"Lo que sí dije," nos escribe el Dr. Roberts en los mensajes que intercambiamos por correo electrónico en los últimos meses, "es que las compañías farmacéuticas tienen poco interés en gastar mucho para encontrar curas de algunas enfermedades porque una vez que se encuentra una cura eso limita enormemente el potencial de mercado. Prefieren encontrar medicamentos que sean efectivos contra enfermedades crónicas que los pacientes tendrán que seguir tomando durante muchos años, idealmente el resto de sus vidas".

Algo que, por otra parte, el Dr. Roberts ha señalado en numerosas ocasiones. Quienes padecen hipertensión, por ejemplo, deben tomar, por siempre, "antagonistas de los receptores de angiotensina II" y "bloqueadores de los canales de calcio" para prolongar su vida y evitar problemas cardiacos asociados a la hipertensión (que por cierto, carece de síntomas). Eso es muy distinto a que esos medicamentos mágica y malvadamente "conviertan en crónica" la hipertensión arterial.

El Dr. Roberts explica qué es lo que le molesta: "El único problema que tengo con eso es que las compañías farmacéuticas no deberían fingir que están interesadas en curaciones, porque no lo están. Hasta donde sé, es infrecuente que financien investigaciones que busquen curaciones. Eso es distinto que decir que estén intentando hacer crónicas las enfermedades, que no es verdad. Del mismo modo, aunque habitualmente no hacen investigaciones que conduzcan a una curación, hay una enorme cantidad de investigaciones que se hacen en hospitales y entornos clínicos que sí buscan curaciones. En los Estados Unidos, los National Institutes of Health gastan muchos miles de millones de dólares al año haciendo precisamente eso".

El científico, que trabaja en la empresa New England Biolabs (dedicada a suministrar reactivos biológicas para la investigación en las ciencias de la vida, incluida la farmacéutica) aclara: "No dije que las farmacéuticas detuvieran investigaciones prometedoras que llevaran a curaciones. Más bien que no tienen incentivo para hacer ese tipo de investigaciones en primer lugar". Y cita: "El único caso que conozco en que las farmacéuticas trataron de desacreditar una investigación se refiere a la Helicobacter pylori, que causa úlceras y por cuyo descubrimiento Marshall y Warren recibieron el Premio Nobel. Sus hallazgos fueron cuestionados constantemente en los primeros momentos por las farmacéuticas, que preferían vender antiácidos" (Nota 1).

El Dr. Roberts aclara que las compañías farmacéuticas: "No son poco éticas en lo que hacen, dado que fabrican productos que la población en general necesita: antibióticos, analgésicos, agentes anticáncer, etc. Donde se extralimitan es cuando afirman estar buscando curaciones. Ése no es habitualmente su modelo de negocios, excepto en casos como el de los antibióticos. Y hasta hace poco tiempo no habían estado gastando demasiado dinero buscando nuevos antibióticos porque los márgenes de beneficios son muy bajos".

Ante ese panorama, el Dr. Roberts recuerda que las curaciones que no buscan las farmacéuticas, como la del VIH, están siendo investigadas en "la esfera académica". Abunda: "La búsqueda de curaciones casi con certeza se hace mejor a través de la medicina académica y sólo se transfiere a las empresas cuando hay un modelo de negocios que tiene sentido".

Quizá, entonces, antes que promover el pánico a la industria biomédica, los conspiranoicos harían bien en promover lo único que hace avanzar a la medicina: la inversión pública abundante en ciencia, en laboratorios, en estudios clínicos, en investigación básica y aplicada como la que se ha decapitado en España en los últimos años, precisamente dejándolo todo en manos de empresas privadas que no pueden ni quieren asumir las responsabilidades sociales que pertenecen a los gobiernos.

Pero quizás informar correctamente de las críticas y los problemas reales tampoco es rentable para quienes viven –y bien– del sensacionalismo, la incertidumbre y el miedo.
_________________
Nota 1: Lo que relata el Dr. Roberts ocurrió poco después de que, en 1982, Barry J. Marshall y J. Robin Warren descubrieron que las úlceras estomacales no eran producto del "estrés" y otras ideas vagas, sino que las causaba la infección con la bacteria que llamaron Helicobacter pylori. Pese a los intentos de las farmacéuticas, pese al enorme valor que tenía por entonces el mercado de los antiácidos, y pese a que las farmacéuticas estaban bajo menos regulaciones que en la actualidad, se impusieron los hechos, los datos científicos, no las afirmaciones conspiranoicas promovidas con la fuerza de las farmacéuticas, y hoy la mayoría de las úlceras son curables con un sencillo tratamiento que mezcla medicamentos inhibidores de la bomba de protones, que reducen la producción de ácido en el estómago, y dos antibióticos que combaten la bacteria. Ambos científicos fueron premiados con el Nobel en 2005 por este descubrimiento. El caso también podría interpretarse como una demostración de que los hechos científicos no pueden ocultarse aún cuando se tenga un gran poder, precisamente lo opuesto a lo que afirman los conspiranoicos médicos.

septiembre 05, 2013

Magia, miedo, anticiencia y forcadismo

Nuevamente llega la temporada de los negocios de la charlatanería, en esta ocasión uno disfrazado de "Homenaje a la Tierra" en sustitución de las antiguas bacanales engañosamente llamadas "Congresos de ciencia y espíritu". Por 25 euros diarios, u 89 euros por cuatro días, puede usted asistir a un verdadero buffet libre de barbaridades anticientíficas y conspiranoicas, a desfiguros de indígenas reales o falsificados, de representantes de religiones diversas (desde lamas budistas hasta sikhs) y a una multitud de europeos fingiéndose representantes de las más diversas tradiciones culturales no europeas, porque mola usar turbante o sombreritos cretinos, y de espiritualidad recauchutada para el gusto del público pagante en dinero contante y sonante.



Pero en medio de todo esto que es más o menos previsible y más o menos igual siempre, nos encontramos metidos a Arcadi Oliveres, al nacionalismo catalán y al "ritual catalán del 11-S", asunto que llama la atención más allá de lo que suelen ser estos cónclaves de la antiinteligencia para mayor gloria de un puñadito de empresarios del misticismo.

El aquelarrito está por supuesto adornado con "conferencistas" especializados en hablar de cosas que no existen, como la "energía libre" (sí, máquinas de movimiento perpetuo, uno de los más viejos timos de la humanidad, a cargo de un "himbestigador" que NO ha conseguido esta entelequia), o la "hologeometrogenética" que tampoco existe y que explia un señor que dice que puede "reprogramar el ADN" cuando es de dudarse que conozca siquiera la estructura química de esta molécula y la forma en que codifica proteínas, además de paranoicos profesionales que creen que vivimos en la Matrix porque cuando vieron la película no entendieron que era una fantasía.

Pseudomedicinas las habrá de lo más diversas (unidas sólo por su rechazo a la ciencia como fuente de conocimiento médico), incluyendo al ínclito y peligroso Josep Pámies, a gente que quiere sanar a otros (pago sin factura de por medio, estilo Bárcenas) con el zen,  el tantra, la sinergética (que tampoco existe), el reiki, el shiatsu, el toque terapéutico, cantos y bailes regionales (de verdad), la acupuntura y en general con cualquier cosa que suene exótica y que no tenga nada que ver con 500 años de conocimientos sobre el cuerpo humano y sus desarreglos y afecciones, porque así los clientes se sienten espirituales aunque se mueran, y sin dar ninguna prueba (ni una) de que sean capaces de curar ni una uña encarnada. Y eso cuando no niegan simplemente que las enfermedades existan, aunque estén matando congéneres por millones.

Todo ello salpimentado de espiritualistas diversos, cada uno con su ocurrencia, cada uno con su libro, cada uno con su marca registrada, cada uno con su clientela que le permite vivir del cuento sin tener que probar que sus afirmaciones tengan relación alguna con la realidad, más allá de endulzarle la oreja al que le adelgazan la billetera.

Ciertamente, estas actividades son para un público muy especial, un público víctima de un sistema educativo y unos medios que le fallan miserablemente, dejándolo demasiado desinformado y desprevenido como para alertarse a la irracionalidad que permea todos estos saraos y a las contradicciones que florecen entre todos los que pasan por allí... o bien para fanáticos un tanto desligados de la realidad, habitantes de cierto marginalismo lunático que sí son capaces de creer al mismo tiempo en conceptos claramente opuestos (como teorías de la enfermedad completamente contradictorias entre sí, todas ofertadas como verdad sin prueba alguna) y que comparten un odio feroz contra el conocimiento científico.

Pero, ¿qué hace allí Arcadi Oliveres con una charla poco relacionada (al menos en apariencia) con todo ese ágape del oscurantismo, bajo el título "Economía y proyecto de nación"?

Arcadi Oliveres y Teresa Forcades en el diario virtual
NacióDigital
La socia principal de Oliveres y lideresa independentista, Teresa Forcades, ya ha participado en estos conciliábulos presentándole al público sus teorías conspiranoicas que, por cierto, han demostrado ser falsas. Pero ahora parecería que su asociación y complicidad con los organizadores de tal pachanga místicopeyotesca se ha desarrollado intensamente. La feria de la sinrazón y la tontería, con su correspondiente taquilla, están instalados desde hoy a la vera de su monasterio, en Monserrat, anunciándose como una especie de preparación de la Diada, llamada "ritual catalán del 11-S", según afirma la web noticiosa Diálogo Libre.

Y es que durante el 11-S, a convocatoria de la monja Forcades y Arcadi Oliveres, con el apoyo abierto de Iniciativa per Catalunya Verds,  parte de la cadena humana prevista para ese día por los independentistas se dedicará a rodear el edificio de La Caixa, en lo que parece un intento de medir la verdadera capacidad de convocatoria del hábito religioso de Teresa Forcades y la influencia que puede tener el intervencionismo eclesiástico en los futuros acontecimientos de Cataluña.

Que mire usted, que usted puede ser nacionalista de bandera, escudo, himno y uniforme, y uno modestamente puede disentir de su nacionalismo y de todos los demás por tener la curiosa idea de que progreso es borrar fronteras y no levantarlas, derogar pasaportes y no instaurar nuevos, buscar puntos de unión entre los que luchan por los avances sociales y políticos del mundo en vez de dividir a los trabajadores diferenciándolos por su accidental e involuntaria circunstancia geográfica y cultural ("tú no eres de mi nación porque naciste al otro lado de esta línea imaginaria que he puesto" no suena como el mejor cimiento de la solidaridad de trabajadores, ciudadanos y víctimas de la crisis, qué quiere que le diga), y el tema puede ser debatido todo el tiempo que usted quiera (o simplemente rechazado con un berrinche como ha hecho alguno que no ha sido capaz de ver la luna y ha creído que atacando al que la señala desaparecen los hechos, que vaya chasco se ha llevado). Todo eso es finalmente asunto de ideología y visión de la historia, sin duda, no de la objetividad del conocimiento. Vamos, que uno puede demostrarle a usted que el nacionalismo es irracional y señalarle que sentirse superior porque habla cierto idioma o nació en ciertas coordenadas y no en otras es de un nivel bastante triste, y usted puede ofenderse, y nada más.

Pero cuando la política cae en las garras de religiosos y, peor aún, de religiosos aliados a charlatanes de tres al cuarto que viven de negar la inteligencia y el conocimiento humanos (aunque se anuncien en Internet y cobren en euros y no en puntos kármicos, que tontos no son tanto), de embusteros y delirantes que se dedican a ver qué sacan, el asunto es de preocuparse. Sobre todo cuando el disparador es precisamente un elemento que concita pasiones desbordantes: el nacionalismo, ese hermano de la religión y padre de miles de atrocidades, cada una con su canción, de Deutschland über Alles a Que viva España y de America the Beautiful a la que a usted se le ocurra.

Los militantes del mundo del "misterio" y del "espíritu", los pregoneros de pseudociencias y embustes ahora empeñados en hacerle al Rasputín buscando el oído del fanático y el probable poderoso del mañana, parecen decididos a hacerse de espacios de poder político en la escalada irracional de los nacionalismos. Ya lo hicieron así en su momento Trofim Lysenko en la URSS de Stalin, López Rega y Octavio Aceves en Argentina, Antonio Velasco Piña y Kadoma Yon Sing en el México del neoliberalismo, y muchos otros. Esto ya fue claro cuando aterrizaron con la inolvidable "Comisión de espiritualidad" en la Acampada Sol del 15M, con los resultados que todos conocemos, donde igual le biodanzaba que le aseguraba que lo tenían controlado a usted mediante cosas feas como los chemtrails y la guerra psicotrónica quetecagas, que a ellos no les afecta porque son más guapos e inteligentes que usted y por eso les tiene que pagar y admirarlos.

Habrá que decirlo de nuevo: las creencias (religiosas, espirituales, charlatanescas, supersticiosas, bobas o simplemente extravagantes) no tienen nada qué hacer en la vida civil de ningún grupo humano, cuyos asuntos deben administrarse de acuerdo al conocimiento más sólido, más certero, más avanzado del que disponemos en cada momento. La opción es renunciar al pensamiento ilustrado y ponernos en manos de listos y chiflados que quieren reeditarnos la Edad Media para sus propios fines, sea con pases mágicos o con cofias almidonadas.

Y el precio de tal cosa siempre es alto.

marzo 03, 2013

Carta al defensor del lector de El País

Nota  del 3 de enero de 2014: La página web del entramado Silversalud ha desaparecido de Internet, pero puede consultarse como estaba el 2 de junio de 2013 en el Internet Archive.

Apreciable señor Delclós,

El pasado 1º de marzo se publicó en la sección de moda de El País un artículo bajo el encabezado "¿Dormir con el móvil en la mesilla de noche? No, no, no." firmado por Natalia Martín Cantero. 

El artículo de El País con la correspondiente
fotografía conspiranoica.
En dicho artículo se da pábulo a una serie de datos falsos, amarillistas, sensacionalistas y anticientíficos referidos a la radiación electromagnética no ionizante. Su fuente principal es Fernando Pérez, de la empresa Geosanix, y sus citas proceden de diversos organismos no científicos que viven de promover el llamado "pánico electromagnético".

El señor Fernando Pérez no es médico, ni científico. Es presidente de Geosánix y también vicepresidente de la Fundación para la Salud Medioambiental, ambos parte de una amplia red de la empresa Silversalud, que crea organizaciones, fundaciones y empresas para dar la impresión de que hay una amplia oposición a las radiaciones electromagnéticas no ionizantes como lo admiten en su sitio Web
http://www.silversalud.com/es_ES/Fundacionesyempresas.aspx
aunque anteriormente tenían un organigrama mucho más amplio:
https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEieDO6QGxS0YRrxMU9tzhyphenhyphenu6AhM0I0WFC1rb4c6rpvTDsAduJT5GDlDUQzHoMfJeEvAz-_Nx1t1LKoV0MtWaywo8crtBOfgQ-rF8MOxVwFCrEzC6CoYX0_WxQhSRnCpu1JVmhQ1/s1600/Screen+Shot+2011-10-10+at+11.11.07+PM.png

El señor Pérez dice que está "formado en Salud geoambiental por el Instituto Forschungskreis für Geobiologie", o sea, el "Grupo de Investigación sobre Geobiología", un pequeño negocio iniciado por el médico alemán Ernst Hartmann, para la difusión no de la medicina, sino de la radiestesia (zahorismo o ritual mágico para encontrar cosas con un palito o un péndulo), feng-shui, radiónica y otras patrañas. No es una universidad, y lo más que imparte son pequeños seminarios de zahorismo a distancia por entre 100 y 350 euros:
http://www.geobiologie.de/

Todo esto lo puede averiguar cualquier periodista que contraste las fuentes de las que está tomando información para determinar si son fiables, válidas y adecuadas.

Pero lo más importante es que todas las afirmaciones sensacionalistas de Geosánix-Silversalud van contra lo que la ciencia, la física, la medicina, la epidemiología, la oncología y otras disciplinas saben.

Lo remitiría a los siguientes blogs científicos que citan abundantes fuentes:
http://blog.evolutionibus.info/2011/10/14/alguien-miente-sobre-las-antenas/
http://medikuntzakoikasleak.com/2011/10/10/las-ondas-del-mal-y-la-humildad-del-cientifico/
http://brucknerite.net/2011/10/%C2%BFescuelas-sin-wifi.html"
http://blogs.elcorreo.com/magonia/2011/10/11/el-origen-del-panico-electromagnetico-sigan-el-dinero/
http://www.migui.com/opinion/desmontando-a-la-fundacion-para-la-salud-geoambiental.html
http://www.migui.com/opinion/las-redes-wi-fi-danan-a-los-arboles-y-el-amor-en-el-mundo-%C2%BFpor-que-no.html
http://amazings.es/2011/10/11/inaki-ucar-y-juilan-palacios-los-moviles-matan-cuando-llega-la-factura-amazings2011/
y a mi modesto blog en el que abordé este tema como perdiodista:
http://charlatanes.blogspot.com.es/2011/10/el-negocio-del-miedo-electromagnetico.html

Por todo esto, creo que se puede esperar de El País no sólo que mantenga en el futuro una actitud más crítica ante los promotores de diversos tipos de pánico anticientífico, especialmente en temas de salud (antivacunas, negacionistas del SIDA, vendedores de curaciones alternativas no contrastadas científicamente, neoliberales de la salud pública), sino que ofrezca a su público en el mismo espacio y lugar una contrarréplica de verdaderos científicos y expertos en el tema que puedan dar información sólida, contrastable y verificada, que es de lo que se trata la ciencia. Esto especialmente para quienes por leer el diario en papel no tuvieron acceso a la muy estimulante reacción de los lectores en los comentarios de este lamentable artículo de pseudociencia y conspiranoia, y que puedan haberse convencido de adquirir alguno de los igualmente cuestionables productos que ofrece Geosánix para "protegerse" de este peligro indemostrado:
http://tienda.geosanix.com/

julio 25, 2012

El precio de no vacunar

Muertes por año según datos de 2002 de la Organización Mundial de Salud:
607.202 Sarampión
351.668 Envenenamiento accidental
293.750 Tos ferina
264.907 Leucemia
213.619 Tétanos
71.435 Cáncer uterino
66.002 Cáncer de la piel (melanoma)

Uno pensaría que si las enfermedades prevenibles mediante vacunación como el sarampión, la tos ferina, o el tétanos provocan más muertes al año que el cáncer de útero o el cáncer de la piel, nadie se opondría a que se evitaran esas muertes.

Mujer italiana
con viruela.
(Foto D.P.  CDC/ Carl Flint,
vía Wikimedia Commons)
Uno pensaría que la sola erradicación absoluta de la viruela sería un argumento lo bastante contundente sobre los beneficios de la vacunación.

La viruela mató, sólo en el siglo XX (hasta 1977, fecha de su erradicación) a entre 300 y 500 millones de personas. Más que todas las atroces guerras y acciones de exterminio organizadas por los seres humanos (campos de concentración, gulags, hambrunas ideológicas, revolución cultural, campos de la muerte en Camboya, etc.) en ese atroz siglo. El 80% de los niños contagiados morían.

La viruela era además la causante de alrededor de un tercio de todos los casos de ceguera en el mundo. Un esfuerzo mundial de vacunación la erradicó salvando unos dos millones de vidas al año.

Uno pensaría que la erradicación de la poliomielitis en los países opulentos sería un argumento irrebatible en favor de la vacunación.

marzo 10, 2012

¿Realidad? No si tienes creencias... aún contradictorias


  • Bin Laden murió antes de que los EE.UU. dijeran que lo asesinaron
  • Bin Laden sigue vivo
  • Amy Winehouse fue víctima de un asesinato ritual de los Illuminati
  • Sabemos qué va a pasar exactamente el 21 de diciembre de 2012 (ya pasó en 1954)
  • No discuta con fanáticos, en serio

Poster of Alexander Crystal Seer
Imagen de D.P. vía
Wikimedia
Commons
Quien mantiene una creencia firme, a la que le ha comprometido su pasión, su vida, su emocionalidad, no la va a abandonar simplemente porque se demuestre que es falsa. Es más, no la va a abandonar ni siquiera cuando descubre que tiene otras creencias distintas que al mismo tiempo son contradictorias con las primeras creencias.

En varias ocasiones hemos hecho el experimento (en la televisión mexicana en 1996 y en este blog en 2005) de anotar las predicciones de todos los que se apuntan cada cambio de año a decirnos lo que va a pasar. En ambas ocasiones demostramos contundentemente que, fuera de las predicciones más vagas y obvias (morirá un actor de cine, habrá terremotos y cosas así que pasan todos los años), los autoproclamados profetas no aciertan una. En ninguna de esas ocasiones conseguimos que nadie decidiera dejar de creer en las predicciones de los más estrafalarios, curiosos y desvergonzados personajes del planeta.

Hay un fenómeno que la psicología experimental conoce como "disonancia cognitiva", la incomodidad que sentimos cuando tenemos al mismo tiempo dos pensamientos, creencias o "cogniciones" diferentes. Una persona que defiende la pena de muerte y al mismo tiempo es un devoto cristiano que considera que "no matarás" es el quinto mandamiento de dios, palabra de la propia divinidad creadora, puede sentir incomodidad o tensión cuando se le hace ver esa contradicción, y trata de resolverla ya sea buscando más creencias de un lado que inclinen la balanza, reduciendo la importandia de la creeencia que genera el conflicto o cambiar y adaptar la creencia en conflicto para que se ajuste a las demás. Por ejemplo, esa persona puede recordar que en la Biblia ese mismo dios ordena diversas masacreas y él mismo ahoga a toda la humanidad en un diluvio, y puede decidir que "no matarás" se matiza con "no matarás inocentes, sólo pecadores, herejes y malvados". Así, resulta que matar a quien uno considera malvado ya no viola el mandamiento de la ley divina.

Pero muchas veces las personas pueden mantener creencias contradictorias sin siquiera saberlo. Así, los que creen en las "medicinas alternativas", en general y colectivamente, no se dan cuenta de que creen en teorías de la enfermedad incompatibles y en sistemas de curación que se contradicen de tal modo que si uno es real los demás no pueden serlo.