septiembre 09, 2011

Los logros de la investigación paranormal

"Sacando cuentas no me alcanza con la vida", decía una vieja canción del genial Sergio Esquivel. Y es que de cuando en cuando vale la pena sacar cuentas y hacer un resumen sumatorio de los logros obtenidos por alguna disciplina hasta el momento. Por ejemplo, la ingeniería aeronáutica partió de las observaciones históricas sobre el vuelo, como las de Leonardo Da Vinci, se consolidó con los trabajos, entre otros, de un rico heredero diletante de la ciencia (Alberto Santos Dumont) y dos mecánicos de bicicletas (los hermanos Wilbur y Orville Wright) y hoy mueve a millones de personas diariamente por todo el mundo con una asombrosa seguridad. No está mal.

La llamada "investigación paranormal" tiene ya algunos años de trabajo serio. Y por trabajo serio me refiero al intento de científicos más o menos rigurosos que pretenden desentrañar los que, dicen, son algunos misterios que ameritan atención, aunque también tiene muchísimos años de trabajo chapucero, mal hecho e insostenible pero que entusiasma muchísimo a los "aficionados al misterio". Quizá comenzó con Michel Faraday, cuando en 1853 publicó una carta en The Times en Londres explicando un dispositivo que le permitió demostrar que las "mesas bailarinas" no eran movidas por espíritus, sino por quienes les ponían las manos encima, ya fuera voluntariamente o mediante el efecto ideomotor. Más o menos por entonces, Michel Chevreul hizo experimentos sobre péndulos adivinatorios, zahorismo (encontrar agua con una varita) y mesas bailarinas demostrando que no había "fuerzas externas" misteriosas y asombrosas, sino movimientos inconscientes. Otros consideran que la investigación paranormal comenzó en 1882 con la fundación de la Sociedad para la Investigación Psíquica en Londres, por varios científicos.

Sin importar cuándo haya comenzado con precisión, y sin siquiera tratar de definir qué es "lo paranormal", pues ningún autoproclamado "experto en lo paranormal" ha podido explicar nunca qué diferencia a un hecho "normal" de uno "paranormal", nos quedaremos con algunas disciplinas que están dentro de ese gran saco llamado "lo paranormal".

Espiritismo
El principio de la paranormalidad moderna está en las mesas bailarinas y los distintos médiums que decían comunicarse con los muertos. El objetivo del estudio del espiritismo es, por supuesto demostrar que cuando las personas mueren su personalidad sobrevive de algún modo no físico pero pueden comunicarse con los vivos mediante medios físicos (visuales, auditivos, moviendo cosas, en fin, una asombrosa variedad de actividades). Ya si demostraran eso, podrían tratar de descubrir cómo se llevan a cabo esas asombrosas comunicaciones.

Desde los primeros estudios en médiums a mediados del siglo XIX hasta hoy, el espiritismo nos ha dejado los siguientes conocimientos sobre el tema, pruebas de la comunicación con muertos, demostraciones de la supervivencia de la personalidad, hipótesis verificadas y logros reproducibles:


Percepción extrasensorial (PES)
La "percepción extrasensorial", PES (o ESP por sus siglas en inglés, que a muchos les entusiasman enormemente) es un concepto que engloba la telepatía, la precognición, la visión o audición a distancia y la telekinesis, y que fue estudiado a fondo desde 1920 aunque su más famoso científico haya sido J.B. Rhine, que en la década de 1930 hizo experimentos en la Universidad de Duke en Estados Unidos que entusiasmaron mucho a los creyentes, aunque después nadie haya podido obtener resultados similares y la revisión de sus experimentos ha demostrado poco rigor metodológico y malas matemáticas en la interpretación de los resultados.

Más allá de demostraciones de cabaret como las de Uri Geller y trucos de ilusionismo asombrosos, el estudio de la PES nos ha dejado los siguientes conocimientos sobre el tema, pruebas de la existencia de telepatía, precognición, etc.; demostraciones de la percepción extrasensorial, hipótesis verificadas y logros reproducibles:


Criptozoología
La criptozoología es uno de los más divertidos espacios de la paranormalidad, porque se dedica al estudio de animales cuya existencia no ha sido probada y a los que llama "críptidos". Por supuesto, estudiar un animal que no se ha demostrado que exista es un poco raro, pero según los criptozoólogos, el mundo está lleno de animales que la ciencia desconoce. Y no se refieren, digamos, a las especies que los biólogos creen que hay además de las más de un millón setecientas mil ya descritas. Los biólogos dicen que debe haber entre 5 y 30 millones de especies de seres vivos en nuestro planeta, pero lo que entusiasma a los criptozoólogos son más bien los seres de leyenda, como el pie grande o bigfoot, el yeti, el monstruo del lago Ness, el hombre polilla, el chupacabras o el mokèlé-mbèmbé un supuesto dinosaurio que vive en el Congo.

Desde la década de 1950 en la que nació, la criptozoología y sus entusiastas practicantes han probado la existencia de la siguiente asombrosa cantidad de críptidos:


Ufología
Desde que en 1947 Kenneth Arnold describió haber visto unos objetos en forma de bumerán (o búmeran) que se movían como platillos lanzados sobre la superficie del agua (y que un reportero inepto convirtió en "platillos volantes", a partir de lo cual los objetos que la gente veía pasaron a ser circulares en su vasta mayoría), muchísimas personas se han dedicado al estudio de la ufología, del inglés UFO que son las siglas de objeto volador no identificado (en América Latina se habla también de ovnilogía), con objeto de estudiar esos avistamientos, generalmente bajo la creencia de que son naves extraterrestres tripuladas por seres inteligentes que nos visitan para algo.

Desde entonces, la ufología ha descubierto la siguiente cantidad de fenómenos aéreos no alienígenas que causan los avistamientos, además de recopilar los siguientes conocimientos sobre el tema, esta cantidad de pruebas de la existencia de los alienígenas, de sus visitas y de sus civilizaciones maravillosas, los contactos con seres humanos, demostraciones del funcionamiento de sus naves que desafían las leyes del universo, y logros reproducibles:


Podríamos seguir con la astroarqueología de Erich Von Däniken, las historias del "triángulo de las Bermudas", diversas formas de la adivinación como el tarot, los logros (inexistentes) de gurús como Osho® o Jodorowsky, pseudomedicinas o muchos otros asuntos que en este blog hemos lavado, secado y planchado con primor y dedicación durante más de siete años, pero la idea es más o menos ésa: que en todos los años de venta del misterio, de investigaciones serias o no, de toneladas de libros vendidos a cambio de dinero bueno y duramente ganado, de programas de radio cansinos, de programas de televisión que transfunden dinero público a las arcas de unos encantadores de serpientes, de sesiones de videncia y mediumnidad, y de miles de actividades adicionales de esquilma del prójimo, el mundo de "lo paranormal" no le ha servido a la humanidad para nada. Para absolutamente nada.

Por supuesto, el truco de ellos es que usted no se entere, y el truco nuestro debería ser precisamente el difundir que de todo eso que nos han contado, tan emocionante y maravilloso que sería, a la hora de sacar cuentas el resultado es, simplemente,

agosto 10, 2011

Bombas contra la ciencia

La lucha del fanatismo contra el conocimiento, la ciencia, la inteligencia y la racionalidad no se circunscribe a la palabra. Como en el caso de Ted Kazcinsky (el Unabomber), los ecoterroristas europeos y estadounidenses y otros grupos, emplean la violencia asesina. El ejemplo más reciente ha sido el envío de un paquete bomba el 9 de agosto a un profesor de la Escuela de Graduados en Ingeniería y Ciencia del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey, que ha herido a su destinatario y al director de la escuela.

En un México convulso por el narcotráfico y la "guerra al narcotráfico" que está perdiendo el espurio presidente Calderón y pagando su derrota con la vida de decenas de miles de civiles inocentes, un paquete bomba parecería un flashback terrible a los tiempos de iluminados como la Facción del Ejército Rojo en Alemania, la ETA más cobarde e irracional u otros grupos de asesinos con coartada política.

Ahora la coartada es la anticiencia, la idea plenamente autoritaria de que el conocimiento se puede suprimir aterrorizando –o matando– a los que lo generan o estudian. Es la conclusión del prohibicionismo que promueven diversos grupos como solución a lo que consideran graves problemas, una forma de represión extrema.

El "Manifiesto" lanzado por el grupo autonombrado "Individualidades Tendiendo a lo Salvaje" como llamamiento de "liberación de la Tierra" (también reproducido aquí) es una colección de delirios que parece beber en las más distintas fuentes, desde la conspiranoia patológica de negociantes del miedo como Rafapal, Daniel Estulín y Manuel Celades (y sus líderes angloparlantes como David Icke o Alex Johnson) hasta los posicionamientos más radicales de los animalistas, los ecologistas extremos, las viejas teorías de la violencia de la izquierda sesentera y el jipismo sanguinario de Charles Manson. Todo mezclado con la absoluta falta de rigor propia de estos enfoques, pero eso sí, cuidadosísimamente adherido a la correción política del lenguaje que gusta a quienes confunden el género gramatical con algo sexual.

No sé si el manifiesto permanecerá en ese sitio mucho tiempo. Por si no, reproduzco algunos fragmentos para la reflexión.

Lxs cientificxs dicen que crean nanotubos de carbono por ejemplo, para hacerle la vida mas cómoda a la humanidad, pero la verdadera razón por la que la mayoría ellxs(f) hacen esto, es porque sienten un fuerte compromiso emocional con la rama en la que se desarrollan, es decir, no lo hacen para que la humanidad viva “mejor” como siempre lo han manifestado, sino por una vaga realización personal y psicológica, así que, con esto, llegamos a una conclusión rápida e irrefutable, la mayoría de lxs cientificxs basan sus investigaciones en sus retorcidas necesidades psicológicas, en sus actividades sustitutorias.
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La creación de nanorobots o nanociborgsestá a la orden del día. No solo para destruir sus enemigxs programando éstos para que cuando estén dentro del cuerpo de algún contrincante humano (o no) se programen y se autodestruyan dentro del cerebro (o en cualquier otro órgano), sino para evitar ataques con armas biológicas, explosivas, químicas, nucleares y radiactivas y también para que el equipamiento militar sea mucho mas ligero y por supuesto, entre otras cosas.
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Las empresas como el estado mexicano de la mano de la inversión extranjera, son las que impulsan a la domesticación de la Naturaleza Humana Salvaje y que empujan a la destrucción de la Naturaleza Salvaje como tal, obedeciendo sumisamente, la enferma idea del progreso de la Civilización.
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Vivimos en la era digital, el sistema siempre ésta en constante dinamismo y no se ha quedado en que todo el mundo se enajene por la televisión o los vicios que contrae la vida civilizada, sino que además, ha compuesto una red computacional gigantesca para la súperproducción diaria de más autómatas que le sirvan ciegamente para mantener el orden predominante.
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El artefacto estaba destinado al coordinador del mencionado arriba, CEDETEC, al Dr. Armando Herrera Corral, pero parece ser que de este atentado hemos afectado a dos tecnonerds de un solo tiro, pues el Director del Doctorado en Ciencias de la Ingenieríay especialista en construcción de robots, Alejandro Aceves López, quedo también herido a causa de la explosión de nuestro paquete-bomba que además, dejo daños materiales dentro de uno de los edificios internos del Tec.
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Si nos catalogan como terroristas, están en lo cierto, pues nuestro objetivo es mutilar e incluso matar a estos cientificxs, investigadorxs, catedraticxs y demás escoria que están reduciendo a la Tierra en mero desperdicio urbanizado.
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La Naturaleza es el bien, la Civilización es el mal...

Solidaridad y cariño con las víctimas de estos hijos del new age, la ignorancia organizada, el odio disfrazado de amor a la naturaleza y el miedo convertido en negocio de unos vivos sin escrúpulos.

agosto 08, 2011

¿Alguna vez tuve creencias religiosas?

Entre otras formas de interacción por Internet, tengo una cuenta de Formspring donde cualquiera puede preguntarme lo que quiera, y donde respondo, por supuesto, lo que yo quiero (puede usted verla y hacer preguntas, si quiere, aquí, aunque no me comprometo a responder todo, obviamente).

Una pregunta que me han hecho hoy me evocó una respuesta tremendamente larga que quiero compartir con quienes no leen mi Formspring.

La pregunta (anónima, por cierto) era: "¿Alguna vez tuviste creencias religiosas?"

Mi respuesta:

Ya lo he relatado: no. Nunca. De niño vivía frente a una iglesia, y teniendo una madre y una familia extendida fervorosísimamente católicas hasta rozar el fanatismo, era obvio que yo quería ser parte de eso. Me cruzaba la calle y me metía al moderno edificio (allí sigue) y veía que la gente hablaba con los muñecos de yeso y madera y parecía que se lo pasaba bien, se mecían, cerraban los ojos, murmuraban plegarias, se arrobaban, salían de confesarse con la convicción de que si en ese momento les caía un meteorito irían directo al cielo, en fin... que habría sido genial creer. Y yo cerraba los ojos y le hablaba a dios y me sentía infantilmente imbécil porque todo el asunto parecía ridículo. Quería creer, pero no podía. ¿Cómo los monigotes de yeso y madera eran tan poderosos y a mi alrededor el mundo era tan tremendamente mejorable? De cuando en cuando, si uno se despertaba temprano, podía ver despegues de cohetes espaciales desde Cabo Cañaveral (si yo tenía 7 años estamos hablando de cápsulas Mercury), y si se quedaba despierto hasta tarde podía ver Twilight Zone, Outer Limits y One Step Beyond (o sea, La dimensión desconocida y Rumbo a lo desconocido y Un paso al más allá). Sonaban más emocionantes que lo que me contaban en la iglesia, y la misa en latín era más aburrida que lamer una sandía.

Mi madre se acercó al Opus Dei, asunto de gente de plata que nosotros no éramos, gracias a una gran amiga suya que además era medio prestanombres de la iglesia (aún estaban vigentes las leyes de Reforma que destruyó Salinas), y allá me ves en las casas del Opus, haciendo excursionismo a Pico de Águila con el Opus, rezando el Angelus y tal, y escuchando por las tardes historias de horror pío destinadas a instaurar en nosotros, sobre todo, el miedo a su dios y sobre todo el miedo a no creer en él. Y a mí me seguía sonando todo a cuento, no le veía lógica. Y afuera había cápsulas Gemini, e historias sobre misterios espaciales y relatos de dinosaurios y Star Trek...

Llegó mi primera comunión de suerte (a los 12 años o así) porque los cuentos de las monjas en el catecismo eran todavía más fantásticos que los de Edgar Allan Poe que yo ya leía y me costaba no hacerles preguntas que, ya lo sabía entonces, me iban a ganar pocos concursos de popularidad. Seguía queriendo creer para sentirme más cerca de mi madre y mi familia, pero siempre una vocecita dentro de mí decía que todas esas historias eran indistinguibles de las de Walt Disney y que mi familia se engañaba cuando depositaba sus esperanzas en esos muñecos yacentes de Ecce Homos sangrantes, exhibidos en cajas de cristal, como esperando que llegara el CSI. Luego estaban los amigos judíos de las escuelas de ricos donde el tesón de mi madre me puso a estudiar, siempre en calidad del pobre del grupo, que tampoco parecían tener una relación muy sana con la realidad por cuanto a la religión, especialmente los más ortodoxos, cuyos padres se construían una choza en sus lujosos jardines para pasar como parias la Pascua y consideraban que había comida impura no por cosas de enfermedad, sino por no ser preparada según un ritual determinado. Todo me sonaba muy raro. Y por allí el token musulmán o protestante, claro.

Pasado por mis primeras vivencias políticas (el 68 de refilón a los 13 años) y debates que exigían razonar, pasando la secundaria con profesores magníficos como Serralde, el abogado indígena que nos daba civismo y nos agitaba con ideas de justicia, Güicho, el de biología que se mataba porque entendiéramos que esto de la vida era un asunto asombroso o el profe Francisco Souza, que nos enseñó tres cursos de física en un año, más la lectura de montones de libros que en mi familia se consideraban una forma de "tirar el dinero", entre ellos La Biblia, a los 16 años corté de plano con una iglesia que no me había convencido nunca. La desazón entre mi familia fue tan terrible que creo que continúa, pero debo reconocer que nunca me sentí parte de ellos, y ellos, recíprocamente, tampoco me vieron nunca con buenos ojos, entre otras cosas, de manera muy relevante, porque nunca me tomé en serio su religión.

julio 13, 2011

El Ministerio de Sanidad oficializará la superstición


Actualización, 15 de julio: Ante el despropósito narrado en esta entrada, los imbéciles profesionales que ejercitan el machismo contra las mujeres que ocupan puestos de responsabilidad, máxime si son de izquierda, han emprendido la previsible campaña en contra de Leire Pajín en lo personal, incluso acusándola de haber introducido esta legislación por sus creencias o su falta de rigor y criterio científico. Si bien es la Ministra Pajín quien puede -y debe- detener este absurdo independientemente de sus creencias personales, a las que tiene todo el derecho del mundo, es necesario dejar constancia que este esperpento monumental nació el 11 de diciembre de 2007, cuando el grupo de Izquierda Unida-Inciativa per Catalunya Les Verts ("the usual suspects", que diría el Capitán Renault en Casablanca), presentó al Congreso de los Diputados una proposición no de ley para crear "un grupo de trabajo entre el Ministerio de Sanidad y Consumo y las Comunidades Autónomas para propiciar una reflexión conjunta que concluya con un informe, a efectos de una futura regulación de las terapias naturales en nuestro país". Tal proposición para gastar dinero en brujería fue aprobada por los proponentes y los representantes del PSOE, el PP y CiU, demostrando que la superstición es independiente de la ideología (lo que de por sí da miedo). Dicho grupo "de trabajo" (nombre generoso cuanto impreciso) empezó a funcionar (es un decir) en febrero de 2008, mucho antes de que Leire Pajín asumiera el cargo de Ministra de Sanidad.
La Ministra de Sanidad española, Leire Pajín, que llegó a ocupar ese alto puesto portando en la muñeca ni más ni menos que una timopulsera "Power Balance", anunció hoy 13 de julio que en septiembre se dará una lista "definitiva" de las "terapias naturales" que serán reconocidas y reguladas por el Sistema Nacional de Salud, según informa El País.

Anunció que entre ellas estará la quiropráctica, con la absurda coartada de que está "reconocida en la legislación de todos los países europeos excepto en Grecia, Luxemburgo y España".

Esto quiere decir que en todos los países europeos menos esos tres, unos señores fingen curar todas las enfermedades (todas) manipulando brutalmente la columna vertebral de sus víctimas para liberarlos de misteriosas "subluxaciones" que según su peculiar e irracional creencia son la fuente de todas las enfermedades (todas) sin temor a ser detenidos por intrusismo profesional, estafa, fraude, delitos contra la salud, engaño y pretensa magia, entre otras cosas. Cierto que más de un masajista en crisis se autonombra "quiropráctico", pero la disciplina real a la que nos referimos es una barbaridad mágica monumental como puede usted ver aquí, que afirma que toda la medicina científica, sí toda, está equivocada.

Que es lo mismo que afirman, para el caso, todas las "terapias naturales" que no son ni terapias ni naturales, porque ninguna de ellas puede dar pruebas científicas sólidas, reproducibles y adecuadas ni de sus teorías de la enfermedad, ni de su marco conceptual general ni mucho menos de la eficacia de sus intervenciones.

Es decir, que si el Ministerio de Sanidad indica a alguna persona que es correcto, adecuado para su salud, beneficioso y recomendable que vaya con un quiropráctico, homeópata, acupunturista, iridólogo, magnetoterapeuta u otro pseudomédico similar, estará engañando a esa persona, desvergonzadamente y sin duda alguna. Todas esas son prácticas que al ser sometidas a estudios rigurosos como los que le exigimos a todos los procedimientos médicos y a todos los medicamentos que se autorizan, resulta que no tienen una efectividad mayor que la de un placebo.

Además, casos concretos como la quiropráctica se han demostrado como un grave peligro para la salud por sus irracionales manipulaciones de cuello que dejan con frecuencia a los pacientes tetrapléjicos o les causan la muerte.
Actualización: El documento de trabajo perpetrado por el grupo que analizó el tema es verdaderamente aterrador. Llamo la atención sobre la página 14, donde se llega a hacer una afirmación tan inconmensurablemente absurda que parece salida de las páginas de las revistas de platívolos y fantasmas: "En términos generales, pocas terapias naturales han demostrado su eficacia en situaciones clínicas concretas mediante la aplicación de métodos científicos. Sin embargo, esta ausencia de demostración de su eficacia no debe ser considerada como sinónimo de ineficacia". Dicha tal barbaridad, no les preocupa afirmar, líneas abajo, que "los niveles actuales de evidencia pueden ser valorados como suficientes para justificar su utilización en determinadas situaciones clínicas". Traducido: no hay evidencia, y esa ausencia absoluta de evidencia es suficiente para jugarnos la vida de los pacientes. Esa tontería se repite ad lettera en la página 63 a modo de "conclusión", y que se lo crea el más tonto.
Incluso, en el colmo de la exhibición de ignorancia, comentan un supuesto estudio sobre el "oscillococcinum" que dice usar la homeopatía y que, simplemente, no existe
Léalo usted, y horrorícese del lamentablemente bajo nivel de quienes han decidido entregarle la salud de los españoles a brujos diversos, por parte de un "grupo de trabajo" que parece no haber hecho sino un trabajo de Googleo sin ningún criterio, al grado de colocar estudios serios de revistas médicas prestigiosas junto a artículos de revistas chapuceras de homeopatía y otras pseudodisciplinas que sólo existen para autopromoverse y no tienen ningún reconocimiento científico, médico ni académico.
La preocupación por esta nueva acción de gobierno a la altura del "Centro de interpretación de las caras de Bélmez@" se ve acompañada de muchas preguntas que esperamos que la Ministra de Sanidad responda claramente antes de hacer como Stalin con Trofim Lysenko, y decretar como ciencia lo que no sólo no es ciencia, sino que es anticiencia, como medicina lo que es antimedicina y engaño supersticioso.

  1. ¿Quiénes son, señora ministra, los expertos de Sanidad y Educación y de la Agencia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias y de las comunidades autónomas que están "analizando" cada una de estas prácticas para "garantizar su seguridad y eficiencia". Nombres, puestos, cargos, estudios, conflictos de intereses... merecemos saberlo todo.
  2. ¿Entendemos que si su Ministerio "garantiza su seguridad y eficiencia" las víctimas de los curanderos podrán demandar a su ministerio y a los propios interesados cuando se ponga en riesgo su seguridad (como por ejemplo, dándoles inservibles pildoritas de azúcar sin principio activo alguno en vez de darles un medicamento probado y autorizado) o cuando los tratamientos no tengan eficacia alguna (como los de los quiroprácticos que afirman curar la poliomielitis y dicen a sus pacientes víctimas que el virus de la polio no existe porque las enfermedades las causa la "inteligencia innata" que ellos controlan mágicamente)?
  3. ¿Significa esto que el ya exigido presupuesto sanitario de España se someterá a una sangría adicional pagando los falsos servicios y los falsos tratamientos de estos personajes en lugar de contratar más médicos y más personal sanitario cuyos conocimientos sí están validados por la evidencia científica?
  4. Y hay más. 
Señora Pajín, la salud de una colectividad debería ser espacio de la razón crítica y cuestionadora, la ciencia, el conocimiento y las pruebas sólidas, no de la charlatanería, el seguidismo bobo a las supersticiones de otros ni a las concesiones políticas que pueda hacer un organismo internacional como la OMS, que "acepta" muchas tonterías supuestamente tradicionales para no herir los delicados sentimientos de uno u otro político de tan altos vuelos científicos como Berlusconi o Evo Morales. Esto se trata de pruebas y estudios bien hechos, con todos los controles y exigencias normales, razonables y cautos para no jugar tontamente con la salud de todos.

julio 03, 2011

Sugerencias al alcalde y sus 768.457,43€

Inquieto y triste queda uno cuando una escuela se convierte en un museo al espiritismo cutre, como contamos en la anterior entrada de este blog.

También es cierto que se queda uno con la idea de que no es demasiado útil exhibir el despropósito de los sucesivos alcaldes de Bélmez de la Moraleda, María Rodríguez y ahora Pedro Justicia (movidos por la SEIP, el club de chifladitos de Pedro Amorós), al decidir instalar en la población un "Centro de interpretación de las Caras de Bélmez®".

Porque es verdad que, como ya decíamos en 2004, Bélmez de la Moraleda y en general la zona de la Sierra Mágina donde está enclavado tienen una situación económica lamentable y desde que se inventaron la chapuza de las Caras de Bélmez® en 1971, las personas que visitan la localidad ya sea por ingenuidad, por ver qué sacan, por diversión, por mala uva, por lo que sea, han sido una fuente de ingresos, así escasa, donde no abundan.

¿Qué podrían hacer don Pedro Justicia y la corporación municipal que dignamente preside con los 768.457,43€ que hasta el día de hoy parecen empeñados en tirar en una bobada pseudomisteriosa?

Se me ocurre algo.

Funde usted, señor alcalde, un museo sobre la credulidad, la superstición y sus antídotos demostrando que Bélmez puede reaccionar con inteligencia y apresurarse a llegar al presente.

En vez de poner un puñadito de fotos del pseudomisterio de las caras mal pintadas en el suelo (fotos que todos podemos ver en Internet, en toda su cutredad), instale una exhibición sobre cómo investiga la ciencia, un apartado de método científico (observacion, hipótesis, prueba... nada demasiado fancy) y sus mejores descubrimientos; añádale la historia de las Caras de Bélmez® y las mil tonterías que se han dicho sobre ellas, junto con los estudios que revelan que fueron pintadas.

En vez de una sala donde se pongan ruiditos que algunos creen que son voces o directamente voces falsificadas por paranormalólogos necesitados de fama, enséñele a los visitantes cómo se han desmontado fraudes bastante menos bastos y marcarregistrados, pídale alguna donación a algún coleccionista de Houdini y muestre fotos del mago desenmascarando espiritistas tan escuchimizados como los que han ganando bastante (quizá más que el pueblo) como Luis Mariano Fernández e Íker Jiménez, que se han vendido una pila de ejemplares de su libro Tumbas sin nombre desde 2003 sin jamás ofrecer una agradecida donación de parte de sus beneficios a Bélmez de la Moraleda. Muestre el trabajo de los magos franceses Kassagi y Gerard Majax, que pusieron en ridículo a Uri Geller. Pídale una donación de fotos a Circlemakers y deslumbre al visitante con el fraude de los "círculos de las cosechas", las mil bobadas que se dijeron sobre ellos y la desazón de los rarólogos al descubrir que su origen fue una broma y su resultado un negocio que igual le hace un jeroglífico misterioso que le pone a Hello Kitty en un sembrado.

Organice, en la sala de conferencias, ciclos amables al estilo de Enigmas y Birras o Escépticos en el Pub o Beers for Science o similares, haga conferencias y jornadas en colaboración con la Universidad de Jaén; invite a astrónomos aficionados a aprovechar la poca contaminación lumínica de los alrededores del pueblo para hacer concentraciones divertidas en eclipses o lluvias de estrellas anuales como las Perseidas; organice unas jornadas de "introducción a los misterios del planeta" con excursiones geológicas y presentaciones sobre los dinosaurios de Jaén.

Y eso sin contar lo que puede hacer respecto de la historia de Bélmez desde el siglo XIII, la microhistoria de sus habitantes en estos 800 años, su paisaje, fauna, flora, gastronomía, peculiaridades más allá de las trolas que se tragaron unos pobres que en la década de 1970 se creían parapsicólogos o algo similar, ofreciendo en cambio conocimiento, inquietud por saber, ciencia y una mirada cuestionadora ante supuestos misterios que no lo son.

Vamos, que oportunidades no le faltan (muchas más que éstas que se me han ocurrido a vuelapluma) para hacer con ese dinero que le ha dado la Unión Europea algo divertido, inteligente y valioso para atraer visitantes a su localidad, un proyecto que ponga a Bélmez en el mapa como espacio del pensamiento que desvela misterios y no del oscurantismo medieval momificado que mira algo, decide que es "un misterio" y se dedica a contemplarlo babeante por toda la eternidad. Eduque y motive a los visitantes en ese espacio, convertido en lugar de la razón contra la tontería tardofranquista de unas caras misteriosas (entre las que estuvo la de Franco, no lo olvide). Y los turistas irán a ver las caras bobas y se llevarán mucho consigo.

Todavía está a tiempo, señor alcalde, de no pasar a la posteridad como uno más de los participantes en un circo disparatado, sino como un hombre del siglo XXI, que buena falta hace.