mayo 20, 2007

Uri Reloaded

En marzo de este año, la empresa británica "Explorologist, Limited" se dedicó a enviarle mensajes a la empreas YouTube exigiéndole que retirara de sus archivos una serie de videos cuyo copyright, afirmaba el abogado, le pertenecían a la empresa. YouTube retiró dichos videos del aire.

Todos los vídeos que molestaban a Explorologist, Ltd. mostraban al famoso ilusionista israelí Uri Geller en situaciones tales que revelaban una y otra y otra y otra vez que sus "asombrosas hazañas" doblando cucharas y llaves se conseguían utilizando trucos de magia de escenario, es decir, doblándolos con las manotas y no con los "megapoderes psíquico-parapsico-paranormales" que Uri afirma tener y que han sido ampliamente utilizados por otros soplaflautas como Íker Jiménez, Javier Sierra, Josep Guijarro y Enrique de Vicente para engañar a la gente con afirmaciones delirantes.

(Por cierto, Enrique de Vicente, ya hace casi un año que te mandé una carta pidiéndote pruebas de las mentirotas que vomitaste sobre Geller y México en el programa de tu cómplice Íker Jiménez, ¿todavía no has tenido tiempo de responder a mi atento correo? Lo sabía, claro. Pasas a formar parte, con tu desmelenada desvergüenza y tu infinito desprecio por el público, de "La persistencia de la memoria" [véase la columna derecha de este blog], que demuestra la bajeza de los miembros de tu manadita.)

No tardaron en saberse dos cositas relevantes: a) que "Explorologist, Ltd." es una empresa propiedad de Uri Geller y b) que, siguiendo la tradición establecida por Uri desde que le desplumó el primer sheckel a un incauto en Israel, la empresa mentía, y no era propietaria de los derechos correspondientes. Por ello, la organización pionera de la libertad en la red, la Electronic Frontier Foundation, ha decidido el pasado día 9 demandar a Uri Geller por utilizar de modo falaz, mentiroso, engañoso y doblacucharas la tremenda ley de copyright DMCA para que usted y otras personas no tuvieran acceso a este vídeo (a ver cuánto dura):



Lo peor es que, aunque fueran propietarios del copyright del video, o de parte del mismo, existe una doctrina de "uso justo" de material con copyright que permite prever que otra vez Geller, siguiendo su tradición (misma que ha sido retomada por insignes tarambanas como Pedro Amorós y su demanda a la pimienta verde), perderá en el tribunal. La doctrina del "uso justo" permite que se citen trozos de un libro o película en las reseñas y críticas, que se citen frases para comentarlas y que se muestren materiales para informar al público, siempre y cuando no se ofrezcan en venta ni se obtenga con ellos lucro indebido o se le obstaculicen a otro sus derechos.

Esto es parte de una vieja persecución emprendida por Uri Geller contra Brian Sapient, de la Rational Response Squad, RRS (Escuadrón de Respuesta Racional), organización antiestupidez que utiliza técnicas full-contact de enfretnamiento con los ímprobos de la paranormalez, los esohistéricos y demás parásitos de la credulidad ajena, con lo cual tienen nuestra simpatía declarada. Máxime cuando las "agencias" que citan diarios españoles como El País y 20 Minutos para dar cuenta de este tema siguen afirmando que el tal personaje doblaba cucharas "con el poder de su mente", demostrando que infiltrados en el periodismo hay muchos a los que les da igual si lo que pergeñan tiene o no relación alguna con los hechos.

Las acciones de Uri y su tenderete "Explorologist" (vaya nombre mamón) tenían por objeto, ahora es claro, "limpiar el terreno" para el regreso triunfal de Uri Geller a los bolsillos ajenos, primero con su rialitichou buscando a su "sucesor" en Israel (al parecer no fue posible encontrar a nadie tan caradura como Uri para "sucederlo" en el difícil arte de verle la cara de imbécil a Enrique de Vicente et al.) y luego para ponerlo en sus pantallas forrándose la billetera con pendejadas monumentales como su anuncio de helados La Menorquina, que evidentemente es prueba bastante y sobrante de que los "poderes" de Uri Geller no existen y para seguir medrando tiene que hacer trabajo de modelete.

Ya metidos en esto, le he enviado una bonita cartita a los encargados de La Menorquina, convencido de que no tenían ni la más remota idea de en qué se estaban metiendo cuando algún brillante cerefrito de alguna agencia publicitaria los embarcó en la poco afortunada idea de engordarle la cuenta a Uri Geller contratándolo como portavoz de sus helados para este verano y dándole al contactado con extraterrestres publicidad gratuita para sus siguientes embustes por una cantidad indeterminada, devolviéndolo a la conciencia española donde lo metieron las inmensas tragaderas, la ignorancia y la ingenuidad de José María Íñigo, y el franquismo agonizante en un mundo donde todo autoritario promueve el odio a la ciencia.

Como siempre, las guapas lectoras y los horrorosos lectores de este blog están invitados, si tal inclinación sintieren, a enviarle una carta a La Menorquina basada en ésta o a su aire, indicando que promover a Uri Geller no es un chiste, y tampoco es un astuto movimiento de mercado, qué caray:
Estimados señores,

Soy Mauricio-José Schwarz, periodista dedicado a la divulgación científica radicado en Gijón.

He visto que en su más reciente campaña publicitaria han elegido como portavoz a un personaje de nombre Uri Geller, conocido por afirmar que puede realizar hazañas sobrehumanas con la mente, como "doblar cucharas".

A lo largo de los últimos 30 años, en innumerables vídeos, mediante numerosos testimonios y acudiendo a la ciencia y la lógica, además de la revisión de las continuas afirmaciones que hace este personaje con objeto de obtener ingresos, ha quedado bastante claro que sus "poderes" parecen ser simple ilusionismo y una dosis elevadísima de desvergüenza, además de que tal persona tiene la inveterada costumbre de mentir sobre todo, desde su servicio militar en Israel hasta sus presuntos servicios a distintos gobiernos y empresas.

Habiendo seguido la carrera del señor Geller a lo largo de muchos años, y de conocer los estudios que se han hecho sobre sus extravagantes afirmaciones de sobrehumanidad, esta campaña me parece un error por parte de su empresa por lo siguiente:

a) Los productos de La Menorquina están dirigidos de forma especial a la niñez. No es de recibo que una empresa seria se ocupe de decir a la infancia española que existe la magia, que hay "poderes" misteriososo y que hay una persona sobrehumana, sobre todo cuando se ha demostrado que tal cosa no es cierta. No se presenta a Geller como un producto de la fantasía, un actor, sino como lo que él siempre ha afirmado ser: alguien con "poderes" que le dieron "los extraterrestres".

b) La exaltación del personaje justifica, aplaude y premia, a ojos del espectador, los engaños, mentiras y falsedades ampliamente documentados del señor Geller. Esto, toda proporción guardada, sería como tener un anuncio en el que "El Dioni" condujera una furgoneta de helados y dijera que ésa no se la roba porque en Brasil se derrite.

c) La Menorquina alía su nombre y la imagen de sus productos a un mundo siniestro, el de lo "paranormal", que vive del engaño y el amarillismo. La Menorquina no utiliza "videntes" para hacer estudios de mercado, "parapsíquicos" para diseñar sus nuevos productos, "el poder de los cristales" para esterilizar su materia prima, "telepatía" para difundir sus lanzamientos de nuevos productos o campañas publipromocionales, la "ouija" o la "astrología" para hacer sus previsiones de negocios. La Menorquina utiliza el conocimiento humano potenciado por el deseo de tener satisfactores adecuados junto con la inteligencia, la creatividad y el trabajo para obtener productos fiables... ¿por qué entonces utilizar a un "doblacucharas paranormal" con objeto de vender lo que se hace con inteligencia y no con magia?

Algunos enlaces relevantes:
http://charlatanes.blogspot.com/2006/05/las-mentiras-de-enrique.html
http://www.youtube.com/watch?v=M9w7jHYriFo
http://www.youtube.com/watch?v=4YJDh1xjSeU
http://www.simon-jones.org.uk/articles/uri_geller_how.htm
http://skepdic.com/geller.html
http://www.randi.org/uri/media/Geller%20on%20The%20Succesor.wmv
http://www.20minutos.es/noticia/233933/0/uri/geller/cucharas/

Y la entrada en mi blog donde reproduzco esta carta y señalo algunas otras críticas al personaje que nos ocupa:
http://charlatanes.blogspot.com/2007/05/uri-reloaded.html

Atentamente,
Mauricio-José Schwarz
(Siguen mis datos)
Ya contaré aquí si me responden, y qué me responden.

mayo 16, 2007

Josep Guijarro en el reciclaje de bazofia

La memoria pública es, por desgracia corta. Decía Enrique Loubet Jr. cuando era mi director de Revista de revistas que podíamos repetir las revistas completas cada cinco años, porque cada cinco años cambiaba una generación de lectores.

Esto habría sido muy cómodo para una revista de interés general (aunque en realidad nunca nos repetimos, sino que hicimos, en su momento, series absolutamente irrepetibles, como la de muchos números (creo que 25) sobre la Guerra Civil Española, que deberían sin duda recuperarse por la enorme cantidad de testimonios que reunimos, sobre todo del exilio en México). Pero es sumamente incómodo cuando se trata de luchar contra los vendedores profesionales de misterios.

Íker Jiménez, por ejemplo, sigue viviendo hoy en día esencialmente de los mismos temas de su primer ladrillo, Enigmas sin resolver, como el niño de Tordesillas (la pasión de Jiménez por comercializar tragedias con niños empieza a ser preocupante, por cierto, viendo su programa), Ochate, su "hombre pez" de Liérganes, las "caras" de Bélmez, etc.

Los mercachifles de lo uyuyuyante se enfrentan con frecuencia a aguafiestas que llegan y demuestran que no hay ningún misterio donde ellos afirman que hay las cosas más acojonantes de la historia de la humanidad. Por ejemplo, los arqueólogos que se rieron hasta herniarse con las ridículas interpretaciones de Erich Von Däniken sobre la lápida del rey Pacal o sobre las líneas de Nazca, los recopiladores de vídeos que han demostrado cómo Uri Geller doblaba las cucharas con las manotas (explicación detallada en inglés del truco de Geller aquí, los que demuestran que las "Piedras de Ica" prueban o que sus promotores son muy crédulos o que creen que los demás somos muy pendejos, que tal vídeo de ovnis o extraterrestres a la vinagreta es más falso que una moneda de cuatro euros, etc., etc.

Cuando hacen el ridículo en tales condiciones, los soplapitos utilizan el astuto procedimiento de mirar hacia arriba como si se les estuviera apareciendo la virgen de Fátima, hacer como que tienen un ataque de sordera beethoveniana, recordar que dejaron el cocido en la lumbre y hacer mutis con el rabo entre las patas a Mach 3.

Luego esperan, con la paciencia del buitre.

Pasado un tiempo prudente, vuelven a repetir la trola completa, esperando que la gran mayoría de su público se haya reciclado (es decir, que los jóvenes crédulos y poco avisados que les dejaron la pasta años atrás ya se hayan convertido en adultos que astutamente sospechan que éstos son unos pilastres, pero han llegado nuevas generaciones de nobles jóvenes que buscan misterios y respuestas a los misterios, y están dispuestos a creer de buena fe que los buhoneros de los medios realmente saben de misterios y de sus respuestas, y por tanto están dispuestos a poner sus nunca excesivos dineros para comprar los libros y revistas enigmatosos de estos tipos, de beberse sus programas de radio y televisión garantizándoles gordos ingresos por publicidad y en general a ser engañados hasta que aparezcan los aguafiestas de turno.

Tal tarea de reciclado de basura vieja como basura nueva la ejemplifica de modo notable Josep Guijarro, decidido a destacar como mentiroso es un medio que vive de la mentira más desvergonzada. Josep Guijarro, para que se ubique usted, es un parásito que vive, entre otras cosas, de los dineros de la hacienda pública, a la que tiene la desvergüenza de cobrarle por dirigir y presentar el programa Enigmes i Misteris en RNE 4 (Radio Nacional de España en Cataluña).

Como colaborador del programa Channel Nº 4, donde antes lo acompañaba Bruno Cardeñosa, el Gran Maestre Español de Estudios Parajudiciales (quien, por cierto, anda escondido después de sus sonoros ridículos como profeta de tribunal y como testigo a favor de los presuntos terroristas del 11-M) Josep Guijarro soltó como "verdades" el 9 de mayo las tonterías que dice Raymond Moody sobre la comunicación con los muertos, por ejemplo. Pero el miércoles 16 de mayo se sublimó al empeñarse en contar la historia de que el fakirismo es paranormal, misterioso y demás estupideces de alto octanaje.

Entre otras cosas, Josep Guijarro es todavía capaz de asombrarse de que una persona pueda acostarse en una cama de clavos sin hacerse miles de agujeros en la piel. Como es evidente, un megainvestigador tan acojonantemente famoso como lo proclama en Wikipedia no se puede rebajar, por ejemplo, a visitar algún museo infantil de ciencia donde los niños, sin ser fakires, se acuestan en camas de clavos y luego escuchan una explicación sencilla de física, donde se les informa que el peso del cuerpo repartido en un número suficiente de clavos ejerce tan poco peso en cada clavo que es imposible que se perfore la piel. El misterio que desafiaría a la física sería precisamente lo que el "conocido ufólogo" presupuestívoro esperaría que ocurriera desde el punto de vista de su ignorancia supina: que los clavos perforaran la piel.

Pero donde realmente Josep hizo un ridículo monumental fue al buscarle mangas al chaleco asegurando que caminar sobre brasas sin quemarse depende de "la fe" y de "las endorfinas" (de las que Josep Guijarro no sabe un carajo, pero que los paranormaleros utilizan como la "cuántica" y los "agujeros de gusano" y otras palabras que suenan emocionantes para simular ante el público que tienen alguna idea de lo que están diciendo... y no).

No se necesita absolutamente ninguna preparación "espiritual", ayunos, oraciones, autoflagelaciones ni mamadas similares para caminar sobre brasas. Se requiere que las brasas estén a cierta temperatura, que lleven cierto tipo de preparación, que tengan cierta cantidad de ceniza encima y que se camine sobre ellas a una velocidad determinada. Cualquiera, hasta el más incrédulo (como yo) puede caminar sobre brasas en las condiciones en las que caminan los soplapitos que promueve Josep Guijarro.

De hecho, debería resultar llamativo (pero a los himbestigadores que se presentan en televisión a vender baratijas como si fueran gemas no les llama la atención, raros que son) que haya informes de gente caminando sobre brasas desde el 1200 antes de nuestra era, que se hagan miles y miles de caminatas sobre brasas con todo tipo de pretextos ("superación espiritual", "viaje interno", "curaciones" y todo tipo de ocurrencias new age extravagantes)... y no haya informes de que la fe le falle a la gente y se rostice las plantas de los pies.

El hecho real es que en la década de 1930, el Consejo para las Investigaciones Psíquicas de la Universidad de Londres hizo dos experimentos, incluso con un famoso embustero (el indostano Kuda Bux), en el que creyentes y descreídos, místicos mamertos y esohistéricos, científicos y personas comunes caminaron sobre brasas. El consejo emitió informes indicando que ni la fe religiosa ni los "poderes sobrenaturales" tenían absolutamente nada que ver con la práctica de caminar sobre brasas sin asarse los pies, y concluyó que el secreto de las caminatas sobre fuego se encontraba en la baja conductividad térmica de la madera quemada y en el breve tiempo de contacto entre los carbones calientes y los pies.

(Por cierto, la Universidad de Londres no tiene hoy un grupo de investigaciones psíquicas porque las investigaciones ya se hicieron y se determinó que ningún representante comercial de ninguna chifladura tenía ninguna prueba de que sus delirios se relacionaran con la realidad, y no se podía perder el tiempo más en tales bobadas, por interesantes que parecieran en tiempos del espiritismo.)

En la década de 1980, el new age, la bendición de todos los que viven del cuento y abominan del trabajo de verdad, promovió la aparición de numerosos negocios que le enseñaban a la gente autoconfianza y desarrollo espiritual, y que "demostraban" su efectividad "consiguiendo" que sus pupilos caminaran sobre brasas. Bernard J. Leikand y William J. McCarthy hicieron otra investigación y publicaron un artículo en la revista Skeptical Inquirer de otoño de 1985 concluyendo, como seguramente usted podía esperar, que el secreto de las caminatas sobre fuego se encontraba en la baja conductividad térmica de la madera quemada y en el breve tiempo de contacto entre los carbones calientes y los pies.

Se conocen los límites de la caminata sobre brasas: unos seis metros es seguro en casi todos los casos, se puede llegar a 15 metros si se controla la temperatura y se practica la velocidad de la caminata. Si la cama de brasas es más larga y hay que dar demasiados pasos, la gente se quema. Se sabe que los mamarrachos que cobran por "enseñar" a la gente a "hacer" esto (no hacen nada, caminan sobre brasas y las leyes de la física impiden que se quemen) no aceptarían nunca caminar sobre una plancha de acero calentada a la misma temperatura a la que ellos calculan las brasas (sí, están calientes, pero un mechero o encendedor encendido también está caliente, y sin embargo usted puede pasar el dedo rápidamente sobre la llama sin quemarse, porque las leyes de la física son las mismas). Se sabe que lo puede hacer cualquiera sin ningún rollo paranormal...

Así, los carbones deben ser de madera porque la madera, aunque se queme, es mala transmisora del calor. Para entender esto, piense en las cerillas o cerillos o fósforos: usted enciende uno y el calor de la cabeza no se transmite al resto de la madera, de modo que puede sostener la cerilla entre los dedos mientras no le llegue la llama. Si, en cambio, somete un clavo al mismo calor de la cabeza de la cerilla, el clavo pronto transmitirá el calor a toda su extensión, quemándole los dedos. Así que se usan brasas de madera, y mientras no haya llama (o sea, si se ha dejado pasar suficiente tiempo) y sobre ellos haya una capa de ceniza (excelente aislante del calor), usted puede caminar sobre tales brasas, unos seis u ocho pasos (tres o cuatro con cada pie), rapidito. Si usted ve, por ejemplo los vídeos de caminatas en brasas de lugares como Bad Psychics" verá cómo funciona esto (el primer vídeo muestra claramente cómo los "expertazos" se queman como todo mundo a los 6-7 metros, y el tercero muestra más brutalmente que después de determinado número de pasos no importa la fe ni los ayunos guijarreros, uno queda como un "maestro motivacional" idiota en la televisión mundial que se quema según lo esperado).

Por supuesto, siempre habrá en los alrededores un cómplice dotado de un termómetro que dice que la temperatura en el aire sobre las brasas es de "un chingamadral" de grados, o "mogollón" (dependiendo del sistema de medición que use) con objeto de causar asombro barato. Pues sí, está caliente. Precisamente el otro día metí las manos en un horno a 500 grados para sacar un lechoncito al horno que nos estábamos preparando, y tampoco me quemé porque no toqué nada que tuviera una gran conductividad térmica... ¿tenía que haber llamado a Josepcito, alma cándida, para que me hiciera un vídeo como tremebundo fakir neocantábrico?

Con los años, la bibliografía que explica todo eso en términos que puede entender cualquier ser humano que no sea gorgotero del asombro falsificado e "investigador de misterios" a tanto la línea, se ha multiplicado. El asunto se ha explicado en las revistas para profesores de física, en revistas de científicos aficionados, en revistas de psicología, en la revista Rolling Stone, en Science World en la revista del Instituto Smithsoniano y en numerosas publicaciones más en todo el mundo.

¿Qué hace ante eso un investigador profesional que vive (y bien) de inventar misterios inexistentes? Pues decir lo que dijo Josepcito, con eso que parece desvergüenza y cradura antes que ignorancia honrada: hablar de "misterio", hablar de "la fe", decir estupideces egregias como que hay que "ayunar" para caminar sobre brasas y finalmente asustarse como una doncella decimonónica ante una sex shop del siglo XXI cuando se le desafió a caminar sobre brasas en el programa donde se forra los bolsillos embaucando a su público.

Venga, Josep, hagámoslo interesante, si hay lo que hay que tener, a que caminemos juntos sobre brasas. Tú ayunas, yo me como un solomillo de horma ancha. Tú meditas, yo escucho a los Rolling Stones y veo dibujos animados. Tú tienes fe, yo no. Y los dos caminamos sobre brasas.

¿Hay buebos o no hay buebos?

(Muy pronto: más sobre el regreso de Uri Geller a los bolsillos ajenos, ese Uri Geller que el pobre Guijarrito cree que realmente tiene "poderes", o al menos eso dice.)

mayo 04, 2007

El tiempo en Turulatilandia: berrinches tormentosos continuados

Berrinchazo sin límites habrá en Cuarto Milenio, la/lo/el SEIP (o lo que quede de tal agrupación de egos inflamados después de las últimas deserciones masivas) y los alrededores de tales centros de mercadeo de la estupidez y la mentira, a resultas del libro de Francisco Máñez y Javier Cavanilles Los caras de Bélmez, volumen dedicado a todas las personas que se han llevado un euro al bolsillo a resultas de ciertas caras malpintadas en el suelo de una casa en Bélmez de la Moraleda, Jaén.



La conocida historia no la vamos a repetir acá, como no sea para recordar que numerosos profesionales del embuste se han llenado la boquita hablando de rollos "parapsicológicos", "paranormales", "maravillosos", "inexplicables" y demás bobadas sin jamás haberse ocupado ni de demostrar tales delirios y ni siquiera de emitir una hipótesis que se pudiera someter a prueba. Y es que esas cosas de hipótesis, experimentos y demás siempre acaban, vaya usted a saber por qué, jodiéndole el negocio a los más distinguidos soplaflautas. Recuerde usted cómo las investigaciones más o menos serias le hundieron a Íker Jiménez el barquito de sus fantasmas gigantes de Navalperal. En todo caso, durante décadas las caras malhechotas de Bélmez han sido protagonistas de un negociazo en forma, donde un equipo de dones y doñas nadie se han autoproclamado "investigadores", "expertos" y cualquier tontería que se les ocurriera, a más de realizar experiencias misteriosas que luego han sido negadas por los propios cómplices cuando se pelean porque no les gustó el reparto de los prestigios, los dineros y los minutos en televisión.

Las caras de Bélmez, publicitadas como "el más importante" caso paranormal de España, dieron, eso sí, oportunidad a un personaje tan patético como Pedro Amorós de pavonearse con amenazas mentirosas como la que me dedicó a mí, de presentar una demanda civil buscando ganarse más dinero (y fracasando patéticamente, aunque bien puede congratularse de que la jueza no lo haya procesado por las ofensas y acusaciones delirantes que Pedrito le dedicó a la juzgadora cuando perdió), de salir en televisión y de demostrar la falta de aseo jurídico y económico con que suelen llevarse los clubes de paranormaleros.

El problema de Pedro (que se apropió del tema Bélmez munido de sus coladores y tupperwares verdes disfrazados de "equipo de investigación"), de Íker Jiménez (cuyo prometido y anunciado altivamente pago de los estudios del suelo de la "nueva casa" sigue sin llegar), de Luis Mariano Fernández (guía de las giras turísticas bien cobradas a Bélmez y otros sitios supeustamente fantasmosos) y demás personajes es que su demanda y su arrogancia llevaron a que se les prestara una atención pocas veces dedicada a las chifladuras de los pobres que ven duendes, extraterrestres y cosas que se mueven. Y el resultado es este libro, que no les gustará nada.

Lo cual es un gusto no porque lo pasen mal unos desvergonzados, sino porque permite que haya alguna víctima menos de las trolas paranormaleras jamás probadas, pero siempre bien cobradas en dinero, en prestigio y en reconocimientos, todo mal habido.

abril 14, 2007

Brainiac: el refrito de una milonga

Me avisan que Cuatro, la cadena de televisión de Íker Jiménez and Company, lanza un "programa de ciencia" llamado "Brainiac", lo que podría hacer pensar a alguien muy ingenuo que están realizando un acto de contrición por la cantidad de basura, mentiras, engaños y falsedades esotericoides, mágicas y ultrarreligionistas que reparte semanalmente Íker Jiménez en compañía de su esposa y las mascotas de la pareja.

Pero no, falsa alarma, ni ciencia ni ná.

"Brainiac" es, para decirlo rápido y con claridad: el programa que pica en el timbre de la puerta de la ciencia y luego sale corriendo.

No lo digo yo, claro, lo dicen los creadores del programa en sus anuncios en Gran Bretaña, Porque claro que éste no es un programa original de Cuatro, sino que es el refrito de una creación de Sky TV en Gran Bretaña, y que por estos días lanza su 5ª temporada en versión original. Claro, Cuatro no lo dice, pero el nombre completo es "Brainiac: Science Abuse" (Brainiac, abuso de la ciencia).

El programa original británico ha sido objeto de críticas porque se trata ante todo de una emisión donde se provocan explosiones y se destruyen objetos sin que nada de ello tenga mucha relación que digamos con la ciencia, pero, sobre todo, porque han falsificado experimentos para tener "televisión emocionante" (o sea, explosiones), según denunció el diario The Guardian. La columna "Bad Science" tiene varios comentarios en inglés sobre la "ciencia" de "Brainiac".

Un ejemplo claro lo tenemos en este video de YouTube en el cual se pone en agua, primero, un par de gramos de rubidio, que provocan una fuerte explosión, y luego se coloca una muestra de cesio, que nos ofrece una explosión aún más acojonante a los dos minutos con 47 segundos del vídeo. Lástima que esa explosión no tiene nada que ver con el cesio, porque al lanzar el cesio al agua no pasó nada. Así, la producción decidió poner una bomba en la bañera, hacerla estallar, contarle una milonga al público, que tampoco se merece tanto respeto, e irse a casita a pasear al perro.

Al final, los creadores del programa le reconocieron al columnista Ben Goldacre que muchos de sus "experimentos" eran falsificados, sobre todo en la generación de explosiones y desmadre televisual. Vaya, que ellos no hacían un informativo, sino un programa de entretenimiento y por tanto es razonable esperar que altere la realidad para hacer televisión, y el televidente que espere lo contrario seguramente es tonto.

Por supuesto, dado que tanto "Cuarto milenio" como "Brainiac" son anunciados por Cuatro en el rubro "entretenimiento", quizá el mismo principio sea válido: es de esperarse que los empleados de ambos programas mientan para conseguir lo único que vale: rating, audiencia, admiración, publicidad, dinero, éxito. La verdad suele interferir con esas cosas. Claro que Cuatro aún no ha declarado abiertamente el desprecio por su público que sí ha afirmado la productora del original.

Supongo que hay que ser un genio de la televisión para decir, ante cosas como ésta: "¡Tengo una gran idea! Vamos a copiar un exitoso programa que engaña a su público falseando los hechos y despreciando el conocimiento". Bueno, la primera vez, cuando lo que se copia es "Milenio Tres", es una genialidad, pero la segunda, cuando se copia "Brainiac" ya es de premio Nobel, Oscar, Goya y disco de platino.

Con esos antecedentes, ver el sábado en Cuatro a Julián Iantzi, personaje con aspecto de primer expulsado de un reality show, tirando televisores desde una furgoneta en marcha y llamándole a eso frescamente "experimento" (sin siquiera haber dicho qué konnios se estaba "experimentando", es decir, cuál era la "hipótesis" que se estaba poniendo a prueba), ya no me sorprendió mucho, y verlo explicar un cohete con la frase "es lo que dicen 'acción-reacción'" tampoco me pareció asombroso. Después de todo, la formación científica de Iantzi es como presentador de reality shows en ETB (que es como decir un doctorado en física en el mundo al revés de Cuatro).

Y vamos, que si querían explosiones, hay divulgadores científicos de verdad, como Theodore Gray, que le pueden enseñar algo de explosiones divertidas a los de Brainiac, tanto británicos como españoles. Por no mencionar las explosiones de "Mythbusters" (Cazadores de mitos), serie que evidentemente en Cuatro no se atreverían a refritear, menos cuando en ella se han puesto en ridículo ikeradas como la de la "energía piramidal" y otras bobadas esotericoides que, de eso puede usted estar seguro, no se tocarán en "Brainiac" ni con una vara de diez metros.

Y es que, en cuanto a la única explosión potente del "Brainiac" versión española, la verdad sea dicha, provoca más dudas que las fotos de fantasmas de Íker Jiménez. Para la explosión, el "experimento" era dispararle con una pistola a un recipiente de gasolina y luego dispararle a una piedra para provocar una chispa que incendie la gasolina, cosa que me hizo pensar en las falsificaciones del "Brainiac" original. La razón es muy sencilla: Neil Solé, el chaval con la pistola que afirmaba modestamente que iba a "pasar a la historia" parece alguien que quizá ha disparado con pistola alguna vez y se le puede confiar un arma sin que se dé un tiro en una pata o se cargue a un camarógrafo, pero no parece tirador olímpico. Buscando algo sobre su historial deportivo-científico, me entero de que es actor, motero y DJ (diyéi), cosa que no lo prepara uno para disparar mejor que Clint Eastwood en "Dirty Harry" ni aunque uno sea nieto de Wyatt Earp. Y atinarle a esa piedra a la primera, a la distancia a la que él disparaba, con lo que parecía una pistola 9mm que para más inri no era de competencia, y sin quitarse las gafitas oscuras copiadas de Top Gun es una hazaña al alcance de muy pocas personas en el mundo. O sea, me queda la duda de que vimos un cuento, una milonga o una "demostración entretenedora" con la fiabilidad de las "reconstrucciones" mamertas que distinguen a "Cuarto Milenio" y a su cuadro de actores en desgracia, o las explosiones del "Brainiac" original. Ni doy mi opinión sobre la explosión en sí, pero les salió bordada.

La primera emisión del "Brainiac" ibérico, pues, sin ser escandalosamente lamentable, tampoco parece realmente tener nada que ver con el conocimiento de nada, ni con ciencia alguna... se tradujeron pedazos del programa británico, se hicieron algunas cosas no en exceso emocionantes, pero de "ciencia" no hubo más que menciones de paso como la de eso que dicen "acción-reacción". Habrá que esperar, pues.

Pero lo de la pistolita: ¿me lo puedes repetir en un campo de tiro, chaval?

abril 13, 2007

La wikiguerra de la wikimagia en Wikipedia

(Actualización 10:30 de la mañana: Me escribe un lector para informarme que la "votación" para borrar el artículo publipromocional de Psicomagia en la Wikipedia ha terminado con el masivo resultado de 8 votos a favor del borrado, 25 votos a favor de mantenerlo y 4 votos a favor del borrado anulados. Así que Jodorowsky y su bolsillo pueden descansar. Por cierto, hoy, en la entrada Psicomagia de Wikipedia ya ha sido borrado y censurado el enlace a la entrada sobre los embustes de Jodorowsky en este blog, con lo cual el ocultismo parece ir ganando de calle, convirtiendo "Wikipedia" en algo así como "Wikiembustedia".)
Como ya mencionábamos, el nuevo espacio de la guerra de los fanáticos de lo paranormal contra el pensamiento crítico es la conocida enciclopedia colectiva Wikipedia al menos en su versión en español.

Desde hace tiempo que noto que, durante unos días, entra mucha gente a mi blog desde ciertas entradas de Wikipedia en español, y luego dejan de entrar. Revisando el tema, he podido constatar que la variación corresponde a épocas en las que alguien incluye este blog como "enlace crítico" en entradas como las referidas al tarot, la "psicomagia" o la acupuntura, y a las épocas en que tales enlaces son suprimidos, borrados, censurados o eliminados por otros colaboradores de dicha enciclopedia, que periódicamente "limpian" de críticas los sitios de sus supercherías favoritas.

El tema se ha comentado en algunas listas de análisis crítico de la charlatanería, y con base en ello un lector de este blog me escribe para contarme lo siguiente:
He notado que es un lugar en línea en el que la actividad de los promotores de diversas creencias han encontrado un espacio atractivo. Diversas páginas relacionadas con estas actividades están bajo constante edición por parte de quienes encuentran incómoda (por decir lo menos) la crítica hacia sus afirmaciones y prácticas.

Entradas de dicha enciclopedia en línea, tales como "Atlántida", "Acupuntura", "Psicomagia", "Caras de Bélmez", "Pulsología", "Medicina tradicional china" y "Jaime Maussan", entre otras, son editadas posiblemente por partidarios y creyentes que ante el menor asomo de crítica son rechazados utilizando toda suerte de argucias factibles por las reglas que ese servicio en línea ofrece.

Además, te informo que la inclusión de vínculos en varios artículos a entradas de "El retorno de los charlatanes" suele causar escozor, y se ha pedido en diversos casos la remoción de los mismos.

Pasándome por algunas de las discusiones en las que se pide la censura de las entradas de este blog he podido constatar que quienes promueven su eliminación echan mano de las mentiras habituales de la charlatanería contra quienes osan criticarlos. Uno de los argumentos recientes chilla que este blog es "una página personal", olvidando, por ejemplo, que la "psicomagia" es un negocio muy, pero que muy personal de una familia muy peculiar, y sin notar el nivel delirante de autobombo y falsedad que permea los artículos sobre Alejandro Jodorowsky y sus embustes, escritos por él mismo, por su parentela, por su gente de relaciones públicas o, cuando menos, por sus más arrastrados adeptos. Principalmente, se aferran a su crítica del estilo del blog para descalificar los datos, información, hechos, referencias y argumentos que incluye. Es más, afirman que no existen tales datos, información, hechos, referencias y argumentos, como si con ello pudieran hacerlos desaparecer.

Evidentemente, este blog no es el tema del debate, sino la censura organizada, que existió antes de este poco trascendente espacio y seguirá existiendo cuando el blog pase a mejor vida. Pero dado el estilo desenfadado, callejero y ríspido que distingue a este blog, me permite poner en la mesa el debate sobre muchos otros enlaces, opiniones, ediciones y añadidos de otros colaboradores que han sido igualmente reprimidos por el fanatismo con poder que parece haberse adueñado de la Wikipedia en español, a la que ya algunos llaman "Wikimagia" o cosas peores. Y lo digo porque parece un hecho que cuando alguien critica a los wikitorquemadas, éstos se apresuran a ejercer represalias dentro de la propia enciclopedia virtual.

Qué es la Wikipedia


Wikipedia es, al parecer, una buena idea con salvaguardas insuficientes ante los ataques concertados. Se autodefine de la siguiente forma: "Wikipedia es una enciclopedia libre plurilingüe basada en la tecnología wiki. Wikipedia se escribe de forma colaborativa por voluntarios, permitiendo que la gran mayoría de los artículos sean modificados por cualquier persona con acceso mediante un navegador web."

Por un lado, la propia Wikipedia afirma: "Debido a la diversidad y número de participantes e ideologías, provenientes de todas partes del mundo, Wikipedia intenta construir sus artículos de la forma más exhaustiva posible. El objetivo no es escribir artículos desde un único punto de vista, sino presentar abiertamente cada postura sobre un determinado tema."

Pero cuando hay debate sobre un punto (como la censura propuesta por los defensores de la charlatanería), sólo pueden votar quienes tienen ciertos meses de colaboración y un número determinado de ediciones de la enciclopedia. De este modo, por ejemplo, puede votar por la censura alguien que se ganó el derecho por borrar información crítica de diversos artículso cien veces, pero no puede hacerlo alguien que sólo haya podido participar veinte veces. En realidad, las decisiones sobre la enciclopedia "democrática" las viene tomando un puñadito de veinte o treinta personas (en la versión en español).

Con esas reglas, resulta bastante hueco lo que afirma la enciclopedia en la citada entrada: "Ya que es imposible que el conocimiento sea absoluto y neutral en algunos artículos, debe dejarse el orgullo personal a un lado para dar paso al proyecto Wikipedia permitiendo la libertad de un pensamiento", porque lo que parece evidente es que la brillante idea colaborativa y democrática de Wikipedia está ciertamente desprotegida ante ataques concertados de grupos con intereses definidos que "cumplen los requisitos" para censurar lo que quieren.

Ejemplos, ejemplos


Veamos qué tanto se ajustan los artículos de Wikipedia (a día de hoy, mañana pueden ser editados, borrados, censurados o sometidos a una lavadita de cara al menos temporal) a los criterios de "presentar abiertamente cada postura sobre un determinado tema" y permitir "la libertad de pensamiento" además, claro, de dar datos y no opiniones personales y promoción de negocitos.

Sobre la "medicina" tradicional china, la Wikipedia dice hoy "en los últimos años se están llevando a cabo numerosos estudios con Evidencia Científica que demuestran la eficacia real de la Medicina China en numerosos cuadros patológicos".

Deje usted de lado que el uso de las mayúsculas reverenciales en "evidencia científica" es uno de los rasgos ortográficos distintivos de la babosería charlatanesca, el verdadero problema es que la entraduca en cuestión no menciona ni una fuente de tales misteriosas, asombrosas y curiosísimas "evidencias científicas". Ya ni pregunte usted si se menciona si tales "evidencias científicas" imaginadas por el publicista que escribió esta pieza sustentan la extinción del rinoceronte y el tigre, depredados para ser utilizados en la "medicina" ésa en cuestión. Cierto, se menciona que hay "desacuerdos" sobre la neutralidad en el punto de vista del artículo como está hoy, pero yendo a la página de discusión lo que hay son protestas porque el artículo se atreve a mencionar que esta práctica mágica no está científicamente contrastada. Así, uno de los desocupados promotores de la charlatanería dice: "me da vergüenza que un tema tan interesante como la medicina tradicional china, se despache con tanta ligereza sobre todo, por los escepticos, que machacan todo lo que no entienden con el cartelito de 'efecto placebo'" y otro asegura ". Es decir, ante el desaseo de un artículo que afirma que hay "evidencias científicas" procedentes de la fantasía, lo que les parece a los wikicensores charlatanescos es que ´hay que "abrir la mente", que en este contexto significa creer ciegamente cualquier estupidez y no pretender que se pruebe, porque eso es estar "cerrado".

La fraseología charlatanesca está presente en numerosas entradas. La "acupuntura" no tiene críticos, tiene "detractores" que son, por supuesto, "ortodoxos", mientras que las pruebas en favor de esta terapéutica son tan sólidas como "se dice que en China incluso una apendicitis se controla por medio de la acupuntura sin necesidad de intervención quirúrgica". Pero en casos como el "ayurveda" (la forma de curanderismo que es el negocio de Deepak Chopra y el Maharishi Mahesh Yogui), no existe ni siquiera la sugerencia de que haya ninguna crítica a su eficacia o a sus bases. Es un trozo de publicidad sin tapujos, como lo es la entrada publipromocional de Jaime Maussán, que de verdad que no tiene desperdicio por su bobería. Entretanto, a organizaciones como ARP-SAPC se les acusa alegremente (y aprovechando el anonimato) de ser "una organización sólo con fines de lucro", sin dar prueba alguna de tan grave acusación (es que son "muy abiertos de mente").

¿Algún enlace crítico o científico sobre la "medicina" tradicional china en la Wikipedia? Pues no.

En la entrada de psicomagia de Jodorowsky, por ejemplo, todo son elogios y aplausos, y el gran debate que existe hoy es para eliminar un solo enlace (éste) crítico de Jodorowsky, y dejar su imagen impoluta e inmune a los desacuerdos, que es lo que hace todo adepto que valga su sal con sus amados gurús, así se trate de personajes tan lamentables y peligrosos como ése.

Como en el caso del creacionismo y su inerés por entrar en las escuelas para obtener adeptos, el ataque concertado que al menos en el mundo hispanoparlante se ha montado contra la Wikipedia tiene por objeto el impedir que las posibles víctimas de las más diversas creencias irracionales tengan la oportunidad de conocer posiciones críticas que, incluso, pueden poner en ridículo las más egregias estupideces.

No se trata, que quede claro, de que los defensores del esoterismo de rebajas quieran "la oportunidad" de también difundir sus ideas en una enciclopedia, lo cual bien podría discutirse ya que una enciclopedia no es un espacio de evangelización de supersticiones, sino un depósito de conocimientos confiables. Pero ni el problema ni el debate son ésos, sino que la comunidad del fanatismo ocultista está empeñada en censurar, en eliminar de Wikipedia lo que no va de acuerdo con sus creencias irracionales y de imponer con la fuerza de los números de militantes con tiempo y decisión para hacerse oír, falsedades a modo de conocimientos.

Lo que, por otra parte, era de esperarse por parte de quienes nunca han usado la razón para defender las posiciones más singulares que sostienen.