Entre otras formas de interacción por Internet, tengo una cuenta de Formspring donde cualquiera puede preguntarme lo que quiera, y donde respondo, por supuesto, lo que yo quiero (puede usted verla y hacer preguntas, si quiere, aquí, aunque no me comprometo a responder todo, obviamente).
Una pregunta que me han hecho hoy me evocó una respuesta tremendamente larga que quiero compartir con quienes no leen mi Formspring.
La pregunta (anónima, por cierto) era: "¿Alguna vez tuviste creencias religiosas?"
Mi respuesta:
Ya lo he relatado: no. Nunca. De niño vivía frente a una iglesia, y teniendo una madre y una familia extendida fervorosísimamente católicas hasta rozar el fanatismo, era obvio que yo quería ser parte de eso. Me cruzaba la calle y me metía al moderno edificio (allí sigue) y veía que la gente hablaba con los muñecos de yeso y madera y parecía que se lo pasaba bien, se mecían, cerraban los ojos, murmuraban plegarias, se arrobaban, salían de confesarse con la convicción de que si en ese momento les caía un meteorito irían directo al cielo, en fin... que habría sido genial creer. Y yo cerraba los ojos y le hablaba a dios y me sentía infantilmente imbécil porque todo el asunto parecía ridículo. Quería creer, pero no podía. ¿Cómo los monigotes de yeso y madera eran tan poderosos y a mi alrededor el mundo era tan tremendamente mejorable? De cuando en cuando, si uno se despertaba temprano, podía ver despegues de cohetes espaciales desde Cabo Cañaveral (si yo tenía 7 años estamos hablando de cápsulas Mercury), y si se quedaba despierto hasta tarde podía ver Twilight Zone, Outer Limits y One Step Beyond (o sea, La dimensión desconocida y Rumbo a lo desconocido y Un paso al más allá). Sonaban más emocionantes que lo que me contaban en la iglesia, y la misa en latín era más aburrida que lamer una sandía.
Mi madre se acercó al Opus Dei, asunto de gente de plata que nosotros no éramos, gracias a una gran amiga suya que además era medio prestanombres de la iglesia (aún estaban vigentes las leyes de Reforma que destruyó Salinas), y allá me ves en las casas del Opus, haciendo excursionismo a Pico de Águila con el Opus, rezando el Angelus y tal, y escuchando por las tardes historias de horror pío destinadas a instaurar en nosotros, sobre todo, el miedo a su dios y sobre todo el miedo a no creer en él. Y a mí me seguía sonando todo a cuento, no le veía lógica. Y afuera había cápsulas Gemini, e historias sobre misterios espaciales y relatos de dinosaurios y Star Trek...
Llegó mi primera comunión de suerte (a los 12 años o así) porque los cuentos de las monjas en el catecismo eran todavía más fantásticos que los de Edgar Allan Poe que yo ya leía y me costaba no hacerles preguntas que, ya lo sabía entonces, me iban a ganar pocos concursos de popularidad. Seguía queriendo creer para sentirme más cerca de mi madre y mi familia, pero siempre una vocecita dentro de mí decía que todas esas historias eran indistinguibles de las de Walt Disney y que mi familia se engañaba cuando depositaba sus esperanzas en esos muñecos yacentes de Ecce Homos sangrantes, exhibidos en cajas de cristal, como esperando que llegara el CSI. Luego estaban los amigos judíos de las escuelas de ricos donde el tesón de mi madre me puso a estudiar, siempre en calidad del pobre del grupo, que tampoco parecían tener una relación muy sana con la realidad por cuanto a la religión, especialmente los más ortodoxos, cuyos padres se construían una choza en sus lujosos jardines para pasar como parias la Pascua y consideraban que había comida impura no por cosas de enfermedad, sino por no ser preparada según un ritual determinado. Todo me sonaba muy raro. Y por allí el token musulmán o protestante, claro.
Pasado por mis primeras vivencias políticas (el 68 de refilón a los 13 años) y debates que exigían razonar, pasando la secundaria con profesores magníficos como Serralde, el abogado indígena que nos daba civismo y nos agitaba con ideas de justicia, Güicho, el de biología que se mataba porque entendiéramos que esto de la vida era un asunto asombroso o el profe Francisco Souza, que nos enseñó tres cursos de física en un año, más la lectura de montones de libros que en mi familia se consideraban una forma de "tirar el dinero", entre ellos La Biblia, a los 16 años corté de plano con una iglesia que no me había convencido nunca. La desazón entre mi familia fue tan terrible que creo que continúa, pero debo reconocer que nunca me sentí parte de ellos, y ellos, recíprocamente, tampoco me vieron nunca con buenos ojos, entre otras cosas, de manera muy relevante, porque nunca me tomé en serio su religión.
agosto 08, 2011
julio 13, 2011
El Ministerio de Sanidad oficializará la superstición
Actualización, 15 de julio: Ante el despropósito narrado en esta entrada, los imbéciles profesionales que ejercitan el machismo contra las mujeres que ocupan puestos de responsabilidad, máxime si son de izquierda, han emprendido la previsible campaña en contra de Leire Pajín en lo personal, incluso acusándola de haber introducido esta legislación por sus creencias o su falta de rigor y criterio científico. Si bien es la Ministra Pajín quien puede -y debe- detener este absurdo independientemente de sus creencias personales, a las que tiene todo el derecho del mundo, es necesario dejar constancia que este esperpento monumental nació el 11 de diciembre de 2007, cuando el grupo de Izquierda Unida-Inciativa per Catalunya Les Verts ("the usual suspects", que diría el Capitán Renault en Casablanca), presentó al Congreso de los Diputados una proposición no de ley para crear "un grupo de trabajo entre el Ministerio de Sanidad y Consumo y las Comunidades Autónomas para propiciar una reflexión conjunta que concluya con un informe, a efectos de una futura regulación de las terapias naturales en nuestro país". Tal proposición para gastar dinero en brujería fue aprobada por los proponentes y los representantes del PSOE, el PP y CiU, demostrando que la superstición es independiente de la ideología (lo que de por sí da miedo). Dicho grupo "de trabajo" (nombre generoso cuanto impreciso) empezó a funcionar (es un decir) en febrero de 2008, mucho antes de que Leire Pajín asumiera el cargo de Ministra de Sanidad.La Ministra de Sanidad española, Leire Pajín, que llegó a ocupar ese alto puesto portando en la muñeca ni más ni menos que una timopulsera "Power Balance", anunció hoy 13 de julio que en septiembre se dará una lista "definitiva" de las "terapias naturales" que serán reconocidas y reguladas por el Sistema Nacional de Salud, según informa El País.
Anunció que entre ellas estará la quiropráctica, con la absurda coartada de que está "reconocida en la legislación de todos los países europeos excepto en Grecia, Luxemburgo y España".
Esto quiere decir que en todos los países europeos menos esos tres, unos señores fingen curar todas las enfermedades (todas) manipulando brutalmente la columna vertebral de sus víctimas para liberarlos de misteriosas "subluxaciones" que según su peculiar e irracional creencia son la fuente de todas las enfermedades (todas) sin temor a ser detenidos por intrusismo profesional, estafa, fraude, delitos contra la salud, engaño y pretensa magia, entre otras cosas. Cierto que más de un masajista en crisis se autonombra "quiropráctico", pero la disciplina real a la que nos referimos es una barbaridad mágica monumental como puede usted ver aquí, que afirma que toda la medicina científica, sí toda, está equivocada.
Que es lo mismo que afirman, para el caso, todas las "terapias naturales" que no son ni terapias ni naturales, porque ninguna de ellas puede dar pruebas científicas sólidas, reproducibles y adecuadas ni de sus teorías de la enfermedad, ni de su marco conceptual general ni mucho menos de la eficacia de sus intervenciones.
Es decir, que si el Ministerio de Sanidad indica a alguna persona que es correcto, adecuado para su salud, beneficioso y recomendable que vaya con un quiropráctico, homeópata, acupunturista, iridólogo, magnetoterapeuta u otro pseudomédico similar, estará engañando a esa persona, desvergonzadamente y sin duda alguna. Todas esas son prácticas que al ser sometidas a estudios rigurosos como los que le exigimos a todos los procedimientos médicos y a todos los medicamentos que se autorizan, resulta que no tienen una efectividad mayor que la de un placebo.
Además, casos concretos como la quiropráctica se han demostrado como un grave peligro para la salud por sus irracionales manipulaciones de cuello que dejan con frecuencia a los pacientes tetrapléjicos o les causan la muerte.
Actualización: El documento de trabajo perpetrado por el grupo que analizó el tema es verdaderamente aterrador. Llamo la atención sobre la página 14, donde se llega a hacer una afirmación tan inconmensurablemente absurda que parece salida de las páginas de las revistas de platívolos y fantasmas: "En términos generales, pocas terapias naturales han demostrado su eficacia en situaciones clínicas concretas mediante la aplicación de métodos científicos. Sin embargo, esta ausencia de demostración de su eficacia no debe ser considerada como sinónimo de ineficacia". Dicha tal barbaridad, no les preocupa afirmar, líneas abajo, que "los niveles actuales de evidencia pueden ser valorados como suficientes para justificar su utilización en determinadas situaciones clínicas". Traducido: no hay evidencia, y esa ausencia absoluta de evidencia es suficiente para jugarnos la vida de los pacientes. Esa tontería se repite ad lettera en la página 63 a modo de "conclusión", y que se lo crea el más tonto.
Incluso, en el colmo de la exhibición de ignorancia, comentan un supuesto estudio sobre el "oscillococcinum" que dice usar la homeopatía y que, simplemente, no existe.
Léalo usted, y horrorícese del lamentablemente bajo nivel de quienes han decidido entregarle la salud de los españoles a brujos diversos, por parte de un "grupo de trabajo" que parece no haber hecho sino un trabajo de Googleo sin ningún criterio, al grado de colocar estudios serios de revistas médicas prestigiosas junto a artículos de revistas chapuceras de homeopatía y otras pseudodisciplinas que sólo existen para autopromoverse y no tienen ningún reconocimiento científico, médico ni académico.La preocupación por esta nueva acción de gobierno a la altura del "Centro de interpretación de las caras de Bélmez@" se ve acompañada de muchas preguntas que esperamos que la Ministra de Sanidad responda claramente antes de hacer como Stalin con Trofim Lysenko, y decretar como ciencia lo que no sólo no es ciencia, sino que es anticiencia, como medicina lo que es antimedicina y engaño supersticioso.
- ¿Quiénes son, señora ministra, los expertos de Sanidad y Educación y de la Agencia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias y de las comunidades autónomas que están "analizando" cada una de estas prácticas para "garantizar su seguridad y eficiencia". Nombres, puestos, cargos, estudios, conflictos de intereses... merecemos saberlo todo.
- ¿Entendemos que si su Ministerio "garantiza su seguridad y eficiencia" las víctimas de los curanderos podrán demandar a su ministerio y a los propios interesados cuando se ponga en riesgo su seguridad (como por ejemplo, dándoles inservibles pildoritas de azúcar sin principio activo alguno en vez de darles un medicamento probado y autorizado) o cuando los tratamientos no tengan eficacia alguna (como los de los quiroprácticos que afirman curar la poliomielitis y dicen a sus
pacientesvíctimas que el virus de la polio no existe porque las enfermedades las causa la "inteligencia innata" que ellos controlan mágicamente)? - ¿Significa esto que el ya exigido presupuesto sanitario de España se someterá a una sangría adicional pagando los falsos servicios y los falsos tratamientos de estos personajes en lugar de contratar más médicos y más personal sanitario cuyos conocimientos sí están validados por la evidencia científica?
- Y hay más.
julio 03, 2011
Sugerencias al alcalde y sus 768.457,43€
Inquieto y triste queda uno cuando una escuela se convierte en un museo al espiritismo cutre, como contamos en la anterior entrada de este blog.
También es cierto que se queda uno con la idea de que no es demasiado útil exhibir el despropósito de los sucesivos alcaldes de Bélmez de la Moraleda, María Rodríguez y ahora Pedro Justicia (movidos por la SEIP, el club de chifladitos de Pedro Amorós), al decidir instalar en la población un "Centro de interpretación de las Caras de Bélmez®".
Porque es verdad que, como ya decíamos en 2004, Bélmez de la Moraleda y en general la zona de la Sierra Mágina donde está enclavado tienen una situación económica lamentable y desde que se inventaron la chapuza de las Caras de Bélmez® en 1971, las personas que visitan la localidad ya sea por ingenuidad, por ver qué sacan, por diversión, por mala uva, por lo que sea, han sido una fuente de ingresos, así escasa, donde no abundan.
¿Qué podrían hacer don Pedro Justicia y la corporación municipal que dignamente preside con los 768.457,43€ que hasta el día de hoy parecen empeñados en tirar en una bobada pseudomisteriosa?
Se me ocurre algo.
Funde usted, señor alcalde, un museo sobre la credulidad, la superstición y sus antídotos demostrando que Bélmez puede reaccionar con inteligencia y apresurarse a llegar al presente.
En vez de poner un puñadito de fotos del pseudomisterio de las caras mal pintadas en el suelo (fotos que todos podemos ver en Internet, en toda su cutredad), instale una exhibición sobre cómo investiga la ciencia, un apartado de método científico (observacion, hipótesis, prueba... nada demasiado fancy) y sus mejores descubrimientos; añádale la historia de las Caras de Bélmez® y las mil tonterías que se han dicho sobre ellas, junto con los estudios que revelan que fueron pintadas.
En vez de una sala donde se pongan ruiditos que algunos creen que son voces o directamente voces falsificadas por paranormalólogos necesitados de fama, enséñele a los visitantes cómo se han desmontado fraudes bastante menos bastos y marcarregistrados, pídale alguna donación a algún coleccionista de Houdini y muestre fotos del mago desenmascarando espiritistas tan escuchimizados como los que han ganando bastante (quizá más que el pueblo) como Luis Mariano Fernández e Íker Jiménez, que se han vendido una pila de ejemplares de su libro Tumbas sin nombre desde 2003 sin jamás ofrecer una agradecida donación de parte de sus beneficios a Bélmez de la Moraleda. Muestre el trabajo de los magos franceses Kassagi y Gerard Majax, que pusieron en ridículo a Uri Geller. Pídale una donación de fotos a Circlemakers y deslumbre al visitante con el fraude de los "círculos de las cosechas", las mil bobadas que se dijeron sobre ellos y la desazón de los rarólogos al descubrir que su origen fue una broma y su resultado un negocio que igual le hace un jeroglífico misterioso que le pone a Hello Kitty en un sembrado.
Organice, en la sala de conferencias, ciclos amables al estilo de Enigmas y Birras o Escépticos en el Pub o Beers for Science o similares, haga conferencias y jornadas en colaboración con la Universidad de Jaén; invite a astrónomos aficionados a aprovechar la poca contaminación lumínica de los alrededores del pueblo para hacer concentraciones divertidas en eclipses o lluvias de estrellas anuales como las Perseidas; organice unas jornadas de "introducción a los misterios del planeta" con excursiones geológicas y presentaciones sobre los dinosaurios de Jaén.
Y eso sin contar lo que puede hacer respecto de la historia de Bélmez desde el siglo XIII, la microhistoria de sus habitantes en estos 800 años, su paisaje, fauna, flora, gastronomía, peculiaridades más allá de las trolas que se tragaron unos pobres que en la década de 1970 se creían parapsicólogos o algo similar, ofreciendo en cambio conocimiento, inquietud por saber, ciencia y una mirada cuestionadora ante supuestos misterios que no lo son.
Vamos, que oportunidades no le faltan (muchas más que éstas que se me han ocurrido a vuelapluma) para hacer con ese dinero que le ha dado la Unión Europea algo divertido, inteligente y valioso para atraer visitantes a su localidad, un proyecto que ponga a Bélmez en el mapa como espacio del pensamiento que desvela misterios y no del oscurantismo medieval momificado que mira algo, decide que es "un misterio" y se dedica a contemplarlo babeante por toda la eternidad. Eduque y motive a los visitantes en ese espacio, convertido en lugar de la razón contra la tontería tardofranquista de unas caras misteriosas (entre las que estuvo la de Franco, no lo olvide). Y los turistas irán a ver las caras bobas y se llevarán mucho consigo.
Todavía está a tiempo, señor alcalde, de no pasar a la posteridad como uno más de los participantes en un circo disparatado, sino como un hombre del siglo XXI, que buena falta hace.
También es cierto que se queda uno con la idea de que no es demasiado útil exhibir el despropósito de los sucesivos alcaldes de Bélmez de la Moraleda, María Rodríguez y ahora Pedro Justicia (movidos por la SEIP, el club de chifladitos de Pedro Amorós), al decidir instalar en la población un "Centro de interpretación de las Caras de Bélmez®".
Porque es verdad que, como ya decíamos en 2004, Bélmez de la Moraleda y en general la zona de la Sierra Mágina donde está enclavado tienen una situación económica lamentable y desde que se inventaron la chapuza de las Caras de Bélmez® en 1971, las personas que visitan la localidad ya sea por ingenuidad, por ver qué sacan, por diversión, por mala uva, por lo que sea, han sido una fuente de ingresos, así escasa, donde no abundan.
¿Qué podrían hacer don Pedro Justicia y la corporación municipal que dignamente preside con los 768.457,43€ que hasta el día de hoy parecen empeñados en tirar en una bobada pseudomisteriosa?
Se me ocurre algo.
Funde usted, señor alcalde, un museo sobre la credulidad, la superstición y sus antídotos demostrando que Bélmez puede reaccionar con inteligencia y apresurarse a llegar al presente.
En vez de poner un puñadito de fotos del pseudomisterio de las caras mal pintadas en el suelo (fotos que todos podemos ver en Internet, en toda su cutredad), instale una exhibición sobre cómo investiga la ciencia, un apartado de método científico (observacion, hipótesis, prueba... nada demasiado fancy) y sus mejores descubrimientos; añádale la historia de las Caras de Bélmez® y las mil tonterías que se han dicho sobre ellas, junto con los estudios que revelan que fueron pintadas.
En vez de una sala donde se pongan ruiditos que algunos creen que son voces o directamente voces falsificadas por paranormalólogos necesitados de fama, enséñele a los visitantes cómo se han desmontado fraudes bastante menos bastos y marcarregistrados, pídale alguna donación a algún coleccionista de Houdini y muestre fotos del mago desenmascarando espiritistas tan escuchimizados como los que han ganando bastante (quizá más que el pueblo) como Luis Mariano Fernández e Íker Jiménez, que se han vendido una pila de ejemplares de su libro Tumbas sin nombre desde 2003 sin jamás ofrecer una agradecida donación de parte de sus beneficios a Bélmez de la Moraleda. Muestre el trabajo de los magos franceses Kassagi y Gerard Majax, que pusieron en ridículo a Uri Geller. Pídale una donación de fotos a Circlemakers y deslumbre al visitante con el fraude de los "círculos de las cosechas", las mil bobadas que se dijeron sobre ellos y la desazón de los rarólogos al descubrir que su origen fue una broma y su resultado un negocio que igual le hace un jeroglífico misterioso que le pone a Hello Kitty en un sembrado.
Organice, en la sala de conferencias, ciclos amables al estilo de Enigmas y Birras o Escépticos en el Pub o Beers for Science o similares, haga conferencias y jornadas en colaboración con la Universidad de Jaén; invite a astrónomos aficionados a aprovechar la poca contaminación lumínica de los alrededores del pueblo para hacer concentraciones divertidas en eclipses o lluvias de estrellas anuales como las Perseidas; organice unas jornadas de "introducción a los misterios del planeta" con excursiones geológicas y presentaciones sobre los dinosaurios de Jaén.
Y eso sin contar lo que puede hacer respecto de la historia de Bélmez desde el siglo XIII, la microhistoria de sus habitantes en estos 800 años, su paisaje, fauna, flora, gastronomía, peculiaridades más allá de las trolas que se tragaron unos pobres que en la década de 1970 se creían parapsicólogos o algo similar, ofreciendo en cambio conocimiento, inquietud por saber, ciencia y una mirada cuestionadora ante supuestos misterios que no lo son.
Vamos, que oportunidades no le faltan (muchas más que éstas que se me han ocurrido a vuelapluma) para hacer con ese dinero que le ha dado la Unión Europea algo divertido, inteligente y valioso para atraer visitantes a su localidad, un proyecto que ponga a Bélmez en el mapa como espacio del pensamiento que desvela misterios y no del oscurantismo medieval momificado que mira algo, decide que es "un misterio" y se dedica a contemplarlo babeante por toda la eternidad. Eduque y motive a los visitantes en ese espacio, convertido en lugar de la razón contra la tontería tardofranquista de unas caras misteriosas (entre las que estuvo la de Franco, no lo olvide). Y los turistas irán a ver las caras bobas y se llevarán mucho consigo.
Todavía está a tiempo, señor alcalde, de no pasar a la posteridad como uno más de los participantes en un circo disparatado, sino como un hombre del siglo XXI, que buena falta hace.
julio 02, 2011
Caras vemos, de dineros no sabemos
768.457,43€
Ésa es la cantidad, buena parte proveniente del fondo europeo de desarrollo regional, en la que la Diputación de Jaén sacó a licitación el 1º de junio el delirante y absurdo proyecto de un "Centro de interpretación de las Caras de Bélmez®" donde piensan poner un emocionante atractivo turístico: una sala con fotos del fraudazo de las caras de Bélmez, otra sala donde se podrán escuchar supuestas psicofonías y una sala de conferencias donde, suponemos, podrán hacer saraos y aquelarres los soplapitos profesionales que creen que los muertos les hablan y les pintan las paredes con unos monigotes horrendos y desprovistos de toda capacidad artística. Como éste.
La historia ha sido contada por muchas personas, es fácil encontrarla. Tuvo una segunda parte cuando la familia dueña del tremendísimo misterio de los fantasmas sin talento artístico quiso enchufarle la casa al consistorio de Bélmez de la Moraleda en la friolera de 100 millones de pesetas (unos 600.000 euros) para el tal "Centro de interpretación", dando origen a una chapuza inmobiliaria digna de la burbuja que nos estalló en la cara y que puede usted recrear aquí, como la contamos mientras se desarrollaba.
Al final, en un despliegue de exquisito mal gusto o de franca miopía política, ni la casa original de las "Caras de Bélmez@" ni la esperpéntica "Casa de las nuevas caras" que no se creyeron ni los que la "descubrieron" albergarán la exhibición de patochadas, sino que se hará en una edificación que anteriormente fue una escuela. Es decir, un centro educativo se convierte en un templo a la bobería pseudoespiritista. Marchemos hacia atrás, que decía un poeta.
Lo que queda son las preguntas que esperamos que alguien le haga al ayuntamiento de Bélmez de la Moraleda y a don Pedro Justicia, alcalde por el PSOE, partido que algunos esperamos que sea promotor de la inteligencia, el pensamiento crítico, la racionalidad y el progreso, y no de las más bastas supersticiones, menos diseñadas con la incapacidad que los "belmecianos profesionales" han exhibido durante ya cuarenta años.
Don Pedro:
- ¿Las psicofonías y las fotos que van a poner en el museo mamarrachesco al que le está arrojando, de entrada, 768.547,43€ son gratis o las están cobrando sus dueños, quiénes son y a cuánto asciende la consumición?
- ¿Cuántas personas quedarán asignadas a esta especie de monumento al despropósito con qué salarios y de dónde van a salir?
- ¿Y el mantenimiento anual de este centro de interpretación de la caradurez de una familia y sus cómplices, a cuánto va a ascender y de dónde va a salir?
- ¿Se tiene previsto cobrarle a los ingenuos visitantes por disfrutar de fotos y psicofonías? ¿Y a los touroperadores del misterio que con frecuencia llevan a Bélmez autocares llenos de ingenuos pastoreados por algún "parapsicólogo" más o menos conocido? ¿A cuánto ascienden los posibles ingresos por este negocio?
- ¿Qué se pretende "interpretar" en tan curiosa institución? Y, lo más importante, ¿quién va a "interpretar" tal cosa y a cuánto ascenderán sus honorarios por tan tremenda actividad interpretativa?
- (Añadido un día después) Dado que "Caras de Bélmez" son una marca registrada de los dueños de la casa original... ¿el consistorio erogará alguna cantidad por concepto de uso de la marca? ¿Cuánto y cada cuándo?
Y le ahorra usted al ayuntamiento, para propósitos de genuino desarrollo regional que mucho hace falta por esos lares, la friolera de
768.457,43€
junio 09, 2011
Déjà vu estilo Sandro Rey
Sandro Rey, fiel a la costumbre de esotéricos, misteriófilos y otros personajes que creen que tienen superpoderes, ha amenazado con una megadenuncia judicial y mefíticos castigos en metálico a los autores del blog Enchufa2, por cosas tan terribles como la "difamación". ¿Qué pasó? El señor Sandro Rey, en su espacio "Astroshow", muy apropiadamente ubicado en La Sexta, donde ninguna barbaridad es sometida a ninguna crítica, recibió una consulta de una mujer porque su nieta padece enfermedad de Crohn (que es una afección intestinal crónica dolorosa, incómoda, desesperante para quienes la padecen y para la gente de su entorno). Sandro Rey no sólo se inventó que la enfermedad de Crohn conduce a una insuficiencia respiratoria, sino que se coronó recomendándole a la señora que encomendara a su nieta "a un buen homeópata".
Bueno, ni la enfermedad de Crohn desemboca en insuficiencia respiratoria según los médicos ni la homeopatía sirve para nada ni cura nada ni tiene ningún valor terapéutico. Punto.
Ante eso, Enchufa2 publicó la entrada Su vidente le aconseja homeopatía, básicamente haciendo una transcripción del alucinante diálogo entre Sandro Rey y la víctima de sus cuentos y advirtiendo sobre los peligros gravísimos que conlleva el que no se controlen las barbaridades que dicen los brujos que hacen intrusismo profesional fingiéndose médicos misticoides con lo que pueden realmente dañar, e incluso provocar la muerte, de los inocentes que les creen de buena fe.
Para ubicar en su justa dimensión a don Sandro Rey, tómese 54 segundos:
Aunque, la verdad, yo prefiero la foto con la que se presenta en Perfspot (a ver cuánto dura, que la estoy enlazando directo a su sitio, es decir, es la que él usa, no producto de mi maldad):
Tómese un momento para limpiarse las lágrimas de la risa, recuperar el resuello y quitarse la cara de "what the fuck?" que se le ha quedado. ¿Ya? Continuamos.
Don Sandro Rey es, por confesión propia en esa Web "artista y productor". Lo de "artista" no lo encontré en ningún lado, pero no puedo garantizar que sus óleos no estén agraciando alguna subasta en Sotheby's de modo que no haré comentario alguno, que Dalí ya se tomó fotos más esperpénticas, no lo olvidemos. Lo de "productor" es porque hace programas de radio y televisión con la productora Ra Horacty, S.L. de Granollers, donde promueve sus líneas 806 de tarot y videncia y las de una dama de similares inclinaciones llamada "Exther" y de cuya pronunciación me declaro inocente. Horacty también tiene unas páginas de webcams que piadosamente no comentaremos.
Don Sandro Rey dice, en su página web "Artemagia", que es "sensitivo, vidente, tarotista, médium y brujo". Veamos: "vidente" es quien adivina el futuro por medios mágicos (es decir, no es vidente quien usa la ciencia para hacer predicciones acertadas sobre balística o termodinámica, es necesaria la faceta mágica), "tarotista" es quien obtiene conocimientos (del futuro, presente o pasado) consultando una baraja llamada "tarot" y a la que se le atribuyen poderes que no tiene (si le interesa saber más de este cuento no se pierda Tarotimos y tarotaradeces, en este mismo blog), "médium" es una persona que asegura ser capaz de hablar con los muertos y "brujo" es quien consigue usar la magia para obtener resultados asombrosos. Todo lo cual es, por supuesto, mentira. Pero ante la duda, dice el propio interesado: "Si queréis hacerme peticiones para la salud, el amor, el dinero, el trabajo, el sexo, las amistades, la familia y otras cosas, sólo me lo tenéis que decir ... los resultados son de inmediato".
Así, sin más. Usted le pide un millón de euros, ser consejero delegado de Banco Santander, curarse de pericarditis supurante y disftrutar nueve semanas y media (o lo que el cuerpo aguante) con Keira Knightley o con Hugh Jackman, o con ambos si le da por el cosmopolitismo horizontal... ¡y los resultados son inmediatos!
Ajá, sí, claro.
Entre sus múltiples afirmaciones irracionales ya consignadas en algunos blogs como Vamos a charlar un rato, están las que denunció Enchufa2 en abril con toda propiedad y sin utilizar el tono de chunga, mofa y befa que, por ejemplo, este blog usa contra los soplapitos del esoterismo con taxímetro. Pasan dos meses y el autor recibe la habitual amenaza que usted puede leer aquí. La misma historia que hemos contado aquí una y otra vez por parte de sujetos que pretenden usar la ley para impedir que se sepa que son unos vivos. Como se intentó contra la página Perspectivas, o contra Submundo mental, con esa vena censora de los verdaderos "iluminados místicos que han trascendido en su bondad las bajezas del mundo material"... o alguna zarandaja por el estilo
Ni le cuento que muchos blogueros y periodistas dedicados a la divulgación de la ciencia y la defensa del pensamiento crítico ante los embustes preternaturales, paranormales y misteriofílicos el tema no les cayó del todo bien y se han dedicado a defender, reproducir, apoyar y promover la entrada de Enchufa2 y su denuncia de la alarmante indolencia con la que Sandro Rey trata las enfermedades ajenas. Total, que el tiro le ha salido por la culata a don Sandro (o a su abogado, no queda muy claro) pues lo que intentó callar se convirtió en grito en cosa de un día.
Yo realmente preferiría que don Sandro Rey sí proceda a establecer una tremenda demanda contra el autor de Enchufa2 y contra los autores de todos los blogs que han reiterado la denuncia sobre las barbaridades pseudomísticas y antimédicas de Sandro Rey. Incluido un servidor, por supuesto.
La verdad, no creo que pase. Pero sería genial que para demostrar que lo hemos difamado (falta que, por cierto, no encuentro en el Código Penal Español, pero igual es porque no soy abogado), don Sandro Rey pudiera demostrarle al juez que la enfermedad de Crohn desemboca en "insuficiencia respiratoria" y que además la homeopatía es una alternativa recomendable a los enfoques farmacológico, quirúrgico y dietético que se emplean habitualmente (dicen los que saben, yo sólo repito).
O que Sandro Rey, como prueba más exigente ante el tribunal, se pusiera en contacto como "médium" con el espíritu de Ptolomeo I Sóter y nos dijera al fin dónde carambas está la tumba de Alejandro Magno que lleva 2300 años extraviada, o que canalizara a algún antiguo indoeuropeo para enterarnos de cómo era el idioma que dio origen a todos los idiomas indoeuropeos. Eso sí sería admirable. Aunque yo lo que pediría como prueba ante Su señoría es que le consiguiera a cualquiera de los presentes "de inmediato" sus deseos de dinero, trabajo, amor y sexo... ¿Se imagina usted? Si don Sandro Rey pudiera hacerlo, no sólo demostraría ante el juez que es brujo, sino que vendríamos a enterarnos (a buenas horas) que bastaba sólo que los cuatro millones y pico de desempleados españoles le dejaran a Sandro Rey unas monedas en su 806 y todo tendrían ya trabajos satisfactorios, bien remunerados, agradables y comodones. Así, no sólo nos ganaría la demanda, sino que además yo pagaría gustoso, quedaría asombrado y convencido de que la magia existe y le pediría disculpas a Sandro Rey hasta por reírme de sus zapatitos de Mago Merlín de kermés.
Pero, mientras eso no pase, lo que pensamos es que don Sandro miente, que no tiene superpoderes y que sin embargo cobra como si los tuviera, lo cual es todo menos bonito.
Bueno, ni la enfermedad de Crohn desemboca en insuficiencia respiratoria según los médicos ni la homeopatía sirve para nada ni cura nada ni tiene ningún valor terapéutico. Punto.
Ante eso, Enchufa2 publicó la entrada Su vidente le aconseja homeopatía, básicamente haciendo una transcripción del alucinante diálogo entre Sandro Rey y la víctima de sus cuentos y advirtiendo sobre los peligros gravísimos que conlleva el que no se controlen las barbaridades que dicen los brujos que hacen intrusismo profesional fingiéndose médicos misticoides con lo que pueden realmente dañar, e incluso provocar la muerte, de los inocentes que les creen de buena fe.
Para ubicar en su justa dimensión a don Sandro Rey, tómese 54 segundos:
Aunque, la verdad, yo prefiero la foto con la que se presenta en Perfspot (a ver cuánto dura, que la estoy enlazando directo a su sitio, es decir, es la que él usa, no producto de mi maldad):
Tómese un momento para limpiarse las lágrimas de la risa, recuperar el resuello y quitarse la cara de "what the fuck?" que se le ha quedado. ¿Ya? Continuamos.
Don Sandro Rey es, por confesión propia en esa Web "artista y productor". Lo de "artista" no lo encontré en ningún lado, pero no puedo garantizar que sus óleos no estén agraciando alguna subasta en Sotheby's de modo que no haré comentario alguno, que Dalí ya se tomó fotos más esperpénticas, no lo olvidemos. Lo de "productor" es porque hace programas de radio y televisión con la productora Ra Horacty, S.L. de Granollers, donde promueve sus líneas 806 de tarot y videncia y las de una dama de similares inclinaciones llamada "Exther" y de cuya pronunciación me declaro inocente. Horacty también tiene unas páginas de webcams que piadosamente no comentaremos.
Don Sandro Rey dice, en su página web "Artemagia", que es "sensitivo, vidente, tarotista, médium y brujo". Veamos: "vidente" es quien adivina el futuro por medios mágicos (es decir, no es vidente quien usa la ciencia para hacer predicciones acertadas sobre balística o termodinámica, es necesaria la faceta mágica), "tarotista" es quien obtiene conocimientos (del futuro, presente o pasado) consultando una baraja llamada "tarot" y a la que se le atribuyen poderes que no tiene (si le interesa saber más de este cuento no se pierda Tarotimos y tarotaradeces, en este mismo blog), "médium" es una persona que asegura ser capaz de hablar con los muertos y "brujo" es quien consigue usar la magia para obtener resultados asombrosos. Todo lo cual es, por supuesto, mentira. Pero ante la duda, dice el propio interesado: "Si queréis hacerme peticiones para la salud, el amor, el dinero, el trabajo, el sexo, las amistades, la familia y otras cosas, sólo me lo tenéis que decir ... los resultados son de inmediato".
Así, sin más. Usted le pide un millón de euros, ser consejero delegado de Banco Santander, curarse de pericarditis supurante y disftrutar nueve semanas y media (o lo que el cuerpo aguante) con Keira Knightley o con Hugh Jackman, o con ambos si le da por el cosmopolitismo horizontal... ¡y los resultados son inmediatos!
Ajá, sí, claro.
Entre sus múltiples afirmaciones irracionales ya consignadas en algunos blogs como Vamos a charlar un rato, están las que denunció Enchufa2 en abril con toda propiedad y sin utilizar el tono de chunga, mofa y befa que, por ejemplo, este blog usa contra los soplapitos del esoterismo con taxímetro. Pasan dos meses y el autor recibe la habitual amenaza que usted puede leer aquí. La misma historia que hemos contado aquí una y otra vez por parte de sujetos que pretenden usar la ley para impedir que se sepa que son unos vivos. Como se intentó contra la página Perspectivas, o contra Submundo mental, con esa vena censora de los verdaderos "iluminados místicos que han trascendido en su bondad las bajezas del mundo material"... o alguna zarandaja por el estilo
Ni le cuento que muchos blogueros y periodistas dedicados a la divulgación de la ciencia y la defensa del pensamiento crítico ante los embustes preternaturales, paranormales y misteriofílicos el tema no les cayó del todo bien y se han dedicado a defender, reproducir, apoyar y promover la entrada de Enchufa2 y su denuncia de la alarmante indolencia con la que Sandro Rey trata las enfermedades ajenas. Total, que el tiro le ha salido por la culata a don Sandro (o a su abogado, no queda muy claro) pues lo que intentó callar se convirtió en grito en cosa de un día.
Yo realmente preferiría que don Sandro Rey sí proceda a establecer una tremenda demanda contra el autor de Enchufa2 y contra los autores de todos los blogs que han reiterado la denuncia sobre las barbaridades pseudomísticas y antimédicas de Sandro Rey. Incluido un servidor, por supuesto.
La verdad, no creo que pase. Pero sería genial que para demostrar que lo hemos difamado (falta que, por cierto, no encuentro en el Código Penal Español, pero igual es porque no soy abogado), don Sandro Rey pudiera demostrarle al juez que la enfermedad de Crohn desemboca en "insuficiencia respiratoria" y que además la homeopatía es una alternativa recomendable a los enfoques farmacológico, quirúrgico y dietético que se emplean habitualmente (dicen los que saben, yo sólo repito).
O que Sandro Rey, como prueba más exigente ante el tribunal, se pusiera en contacto como "médium" con el espíritu de Ptolomeo I Sóter y nos dijera al fin dónde carambas está la tumba de Alejandro Magno que lleva 2300 años extraviada, o que canalizara a algún antiguo indoeuropeo para enterarnos de cómo era el idioma que dio origen a todos los idiomas indoeuropeos. Eso sí sería admirable. Aunque yo lo que pediría como prueba ante Su señoría es que le consiguiera a cualquiera de los presentes "de inmediato" sus deseos de dinero, trabajo, amor y sexo... ¿Se imagina usted? Si don Sandro Rey pudiera hacerlo, no sólo demostraría ante el juez que es brujo, sino que vendríamos a enterarnos (a buenas horas) que bastaba sólo que los cuatro millones y pico de desempleados españoles le dejaran a Sandro Rey unas monedas en su 806 y todo tendrían ya trabajos satisfactorios, bien remunerados, agradables y comodones. Así, no sólo nos ganaría la demanda, sino que además yo pagaría gustoso, quedaría asombrado y convencido de que la magia existe y le pediría disculpas a Sandro Rey hasta por reírme de sus zapatitos de Mago Merlín de kermés.
Pero, mientras eso no pase, lo que pensamos es que don Sandro miente, que no tiene superpoderes y que sin embargo cobra como si los tuviera, lo cual es todo menos bonito.
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